La buena alimentación es uno de los pilares fundamentales que sostienen la calidad de vida del adulto mayor. Con el envejecimiento, el organismo humano experimenta una disminución gradual de su funcionalidad a nivel molecular, hormonal, de tejidos y células, lo que puede deteriorar el funcionamiento de los órganos. Por ello, la atención nutricional especializada es crucial para este grupo etario.

Enfoque Integral al Adulto Mayor en Clínica Santa María
Clínica Santa María demuestra una preocupación constante por los adultos mayores, potenciando la especialidad de Geriatría, que se caracteriza por la excelencia en el cuidado clínico, profesionalismo y respaldo. La Unidad de Geriatría de Clínica Santa María se focaliza en la atención y cuidado de las personas mayores, respondiendo no solo a sus necesidades médicas y quirúrgicas, sino también enfatizando las situaciones psicológicas y sociales que afectan a este grupo.
El trabajo se realiza de manera multidisciplinaria e integral, donde los pacientes son atendidos por un equipo de médicos especializados, Nutricionistas, Kinesiólogos y Psicólogos. La misión de esta Unidad es mejorar la salud, el funcionamiento y el bienestar de las personas mayores y, cuando esto no es posible o no es la preferencia del paciente, proveer cuidado paliativo. También se pone énfasis en mejorar la autonomía, dignidad e independencia a través de una mejor información para la familia y el paciente, incorporando una amplia gama de servicios para la salud que van más allá de las condiciones médicas.
El Rol de la Unidad de Nutrición en Clínica Santa María
La Nutrición es una disciplina que forma parte de las ciencias de la salud y está enfocada en resolver las problemáticas concretas de alimentación y nutrición de los pacientes, así como en la prevención de patologías en personas sanas. En Clínica Santa María, la Unidad de Nutrición está compuesta por un equipo de nutricionistas acreditados, capaces de analizar, diseñar y aplicar tratamientos eficaces para todo tipo de trastornos de la alimentación en general.
Evaluación Nutricional Personalizada
Para ello, el especialista evalúa las necesidades nutricionales de cada paciente basándose en el diagnóstico, valores de laboratorio, evaluación física e historia dietética. Una vez realizado el chequeo, el nutricionista individualiza las recomendaciones en la práctica de cambios dietéticos específicos y trabaja en colaboración con los pacientes y médicos para implementar estos cambios y monitorizar sus resultados. Clínica Santa María cuenta con dos modernos equipos de bioimpedanciometría para evaluar específicamente las necesidades de cada paciente, además de la medición de pliegues cutáneos.
La intervención del nutricionista incluye:
- La entrega de educación.
- Consejos nutricionales.
- Coordinación de cuidados.
- Provisión de recomendaciones específicas acerca de la alimentación.
- Soporte nutricional en el caso de nutrición enteral.
La terapia nutricional cruza transversalmente muchas condiciones patológicas, funcionando como apoyo a grupos específicos de la población, incluyendo al adulto mayor.
Necesidades Nutricionales Específicas en el Adulto Mayor
Al estudiar la nutrición en el anciano, es fundamental tener presentes recomendaciones específicas en relación con las necesidades energéticas, proteicas, de vitaminas, minerales y otros componentes.
Necesidades Energéticas
Las necesidades calóricas de los ancianos disminuyen con la edad. Las recomendaciones dadas por un comité de la OMS, FAO y ONU aconsejan una administración de 2300 kcal. para varones de 70 kg. de peso a partir de los 60 años de edad, y unas 1.900 kcal. para mujeres de 55 kg. de peso y la misma edad. Se admite una reducción de un 10% en la ingestión calórica entre los 60-70 años y otro 10% de descenso a partir de los 70. Esta reducción no deberá afectar a aquellos alimentos que contengan proteínas, minerales y vitaminas, sino a aquellos con mayor cantidad de grasas y azúcares.
Necesidades Hídricas
La importancia del agua en la dieta aumenta con la edad, dependiendo del ambiente y del funcionamiento renal y digestivo. Dado que la capacidad funcional del riñón disminuye con la edad, se necesita un aporte acuoso mayor para conseguir una eliminación adecuada de los productos finales del metabolismo. Por otro lado, la falta de tono del aparato digestivo predispone al estreñimiento, y una ingesta adecuada de agua favorece su tratamiento. Un anciano debe tomar unos 8 vasos de líquidos al día, en forma de agua, bebidas azucaradas, zumos, café, etc. Es crucial recordar que la sensación de sed en los ancianos puede encontrarse disminuida.
Necesidades Proteicas
En los ancianos, los aminoácidos esenciales son 8 y los no esenciales son 12. El consumo proteico suele representar un 12% de la ingestión calórica, de modo que al caer esta con el envejecimiento, también disminuye la ingestión proteica. Sin embargo, un aumento del consumo de proteínas por encima de ciertos límites no sería útil y podría ser perjudicial por la sobrecarga renal, algo a considerar dada la mayor frecuencia de enfermedades renales o hepáticas. Se recomienda que el 60% de las proteínas sean de origen animal (carnes magras a la plancha, pescados cocidos o al vapor y una cantidad orientativa de 3 huevos a la semana, cocidos o pasados por agua) y el 40% restante de origen vegetal, combinando legumbres y verduras, o legumbres y cereales para mejorar la digestibilidad y completar la tasa de aminoácidos esenciales.
Necesidades de Lípidos
Es fundamental evitar alimentos grasos excesivos, principalmente por sus consecuencias sobre el aparato cardiovascular. La proporción recomendada de lípidos es: 8% en forma de ácidos grasos saturados, 16% de ácidos grasos monoinsaturados y 8% de ácidos grasos poliinsaturados.
Necesidades de Hidratos de Carbono
Se recomienda la ingestión de los hidratos de carbono en forma de almidón o glucógeno, en lugar de mono o disacáridos.
Necesidades de Minerales
Las necesidades de hierro son similares a las de los adultos. La ingesta de calcio debe ser adecuada para prevenir o mejorar la osteoporosis. La osteoporosis es un cuadro en que se altera la masa ósea, provocando que el hueso sea más frágil y se quiebre más fácilmente ante un traumatismo, golpe o caída. Es común en mujeres durante la menopausia por la pérdida de estrógeno, pero otros factores de riesgo incluyen la baja ingesta de lácteos, falta de actividad física, tabaquismo y consumo de café y alcohol. A los 55 años, es necesario hacer una densitometría si hay factores de riesgo, y a los 60 en todos los casos.
Necesidades de Vitaminas
Diversos estudios han comprobado que la ingestión de vitaminas en ancianos es menor de la recomendada, haciendo hincapié en la importancia de una dieta variada que cubra estos requerimientos.
6 Consejos para una correcta alimentación en la Tercera Edad | Pensión Justa
Consejos Generales para la Alimentación del Adulto Mayor
Para asegurar una nutrición adecuada y promover el bienestar en la tercera edad, se aconsejan las siguientes prácticas:
- Las dietas deben ser sencillas y de fácil elaboración.
- Mantener, en lo posible, los hábitos y gustos personales.
- Cuidar la presentación de la comida para estimular el apetito.
- Fraccionar la dieta en varias comidas a lo largo del día.
- Moderar el consumo de café, alcohol y bebidas estimulantes.
- Acostumbrar a beber líquidos entre comidas, incluso si no hay sensación de sed.
- Las comidas deben ser ligeras.
- El ambiente a la hora de las comidas debe ser agradable y armonioso.
- Los alimentos deben ser de fácil masticación y deglución.
- Dar importancia en la alimentación a la leche y los derivados lácteos.
- Cuidar la ingesta de sal y azúcar.
- Potenciar la ingesta de fibra y alimentos integrales para favorecer la digestión y prevenir el estreñimiento.
Ubicaciones de Clínica Santa María
- Clínica Santa María: Av. Bellavista 0415, Providencia.
- Centro Médico La Dehesa: Av. La Dehesa 1445, 3° piso, Lo Barnechea.
- Centro Médico La Reina: Av. Ossa 0345, La Reina.
- Centro Médico Vitacura: Av. Vitacura 4705, Vitacura.
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