El sistema cardiovascular garantiza que cada uno de los órganos de nuestro cuerpo reciba sangre rica en oxígeno y nutrientes. Una alteración en este sistema puede llevar a episodios de síncope o mareos, especialmente relevantes en la población adulta mayor.

Entendiendo el Síncope (Desmayo)
El desmayo (o síncope) es una pérdida temporal de la conciencia. El síncope es la pérdida repentina y temporal de la consciencia, seguida por una caída estando en una posición de pie o sentado. Se debe a una falta de irrigación sanguínea cerebral transitoria, y es un cuadro relativamente frecuente. En la mayoría de las ocasiones es benigno, es decir, que no va a poner en riesgo su vida. El síncope es provocado por una disminución del flujo sanguíneo hacia el cerebro. Cuando disminuye el flujo sanguíneo al cerebro, también disminuye el flujo del oxígeno hacia el cerebro.
Síncope Vasovagal: Una Causa Frecuente
El síncope vasovagal es un síndrome clínico caracterizado por una pérdida de conocimiento transitoria, autolimitada, causado por un periodo de flujo cerebral disminuido, generalmente como consecuencia de una caída abrupta de la presión arterial. El síncope vasovagal ocurre cuando te desmayas porque el cuerpo reacciona de manera exagerada a ciertos factores desencadenantes. Estos pueden incluir ver sangre o un sufrimiento emocional extremo.
El factor que desencadena el síncope vasovagal ocasiona que la frecuencia cardíaca y la presión arterial disminuyan abruptamente. Durante un incidente de síncope vasovagal, la frecuencia cardíaca se vuelve más lenta y los vasos sanguíneos de las piernas se dilatan. Esto permite que se acumule sangre en las piernas, lo que hace que disminuya la presión arterial.
La disminución del flujo cerebral es típicamente breve, de pocos segundos, y el cuadro suele producirse en pocos minutos. Normalmente, el síncope ocurre estando de pie. Por lo general, la recuperación después de un incidente de síncope vasovagal comienza en menos de un minuto.
Los síntomas acompañantes del síncope vasovagal, como son las náuseas, palidez o sudoración, en ocasiones pueden durar algo más de tiempo (a veces hasta horas) en casos de síncope vasovagal. En general, el síncope vasovagal es inofensivo y no requiere tratamiento. Sin embargo, es posible que te lastimes durante un incidente de síncope vasovagal.
Mareos en Adultos Mayores: Una Condición Específica
Sentir mareos de forma ocasional es algo común a cualquier edad. Sin embargo, cuando hablamos de mareos en personas mayores, especialmente en adultos mayores de 70 y 80 años, la situación merece una atención especial. A medida que envejecemos, nuestro organismo se vuelve más sensible a pequeños desequilibrios. Lo que a los 30 puede ser un simple malestar, a los 80 puede derivar en una caída o pérdida de conciencia. Si los mareos se repiten con frecuencia, afectan al día a día o generan inseguridad al caminar, conviene consultar con el médico.
Tipos de Mareos
No todos los mareos son iguales. Identificar el tipo concreto es importante para poder tratarlos correctamente y prevenir futuras recaídas:
- Vértigo: Es una sensación rotatoria, como si todo girara alrededor. Está relacionado con trastornos del oído interno o del nervio vestibular.
- Presíncope: Es esa sensación de desmayo inminente, aunque finalmente no se pierda el conocimiento. Puede estar causada por bajadas de tensión, arritmias o deshidratación.
- Desequilibrio: Este tipo de mareo se describe como una dificultad para caminar o mantenerse erguido. Se da cuando hay una combinación de alteraciones visuales, auditivas y propioceptivas (percepción del cuerpo en el espacio).
Causas Comunes del Síncope y Mareos
Existen diversas causas para el síncope y los mareos. El desmayo suele ocurrir cuando la presión sanguínea baja de repente y causa que el flujo de la sangre al cerebro disminuya. Esto es más común en las personas mayores.
Factores en Adultos Mayores
Respecto a la edad a la que se presenta, existen dos etapas de la vida en que es más frecuente: entre los 10 y los 30 años, donde existe un mayor número de episodios en mujeres; y, gradualmente, a partir de los 60 años, donde no existe diferencia entre sexos.
Una de las causas más frecuentes de los mareos en personas mayores son las enfermedades crónicas. Muchas personas mayores toman varios medicamentos a diario. Algunos de estos tratamientos pueden producir efectos secundarios que se manifiestan como mareos o sensación de inestabilidad. Algunos de los medicamentos que más habitualmente provocan mareos en ancianos son los diuréticos, sedantes, ansiolíticos, antidepresivos y ciertos antihipertensivos.
Diagnóstico: Un Reto y un Proceso Clave
El diagnóstico del síncope supone un reto para su médico. Piense que, como la pérdida de conciencia es breve, cuando usted llega a la consulta, ya se ha recuperado completamente. Por lo general, los desmayos no son nada de qué preocuparse, pero a veces, pueden ser una señal de algún problema serio. Si se desmayó, es importante que vea a un médico y descubra por qué ocurrió. El desmayo puede ser un signo de una afección más grave, como una afección cardíaca o cerebral.
Para el diagnóstico del síncope, lo más importante es la entrevista con el paciente. Su médico lo examinará y le hará preguntas acerca de sus síntomas. Infórmele al médico todo lo que sabe sobre el episodio de síncope. Incluya el lugar donde se encontraba cuando se desmayó y qué estaba haciendo antes de que los síntomas comenzaran. El médico le preguntará sobre sus antecedentes médicos, incluida cualquier afección cardíaca de algún familiar. Pídale a alguien que presenció el desmayo que vaya con usted para que le cuente detalles de lo que sucedió al médico.
Los datos obtenidos de la entrevista clínica y la exploración física serán suficientes para determinar la causa del síncope hasta en la mitad de los casos. Además, pueden utilizarse herramientas diagnósticas específicas:
- El registro Holter: Es como un electrocardiograma, pero con equipo portátil, que es capaz de analizar la actividad del corazón durante 24 horas seguidas.
- La ecografía cardíaca: Nos permite ver cómo se mueve el propio músculo cardíaco, cómo funcionan las válvulas del corazón, y cómo circula la sangre por dentro de las cavidades cardíacas.

Prevención y Manejo de los Episodios
El tratamiento depende de la causa de su síncope. En los pacientes en que se ha descartado patología cardíaca relevante, el objetivo es identificar factores desencadenantes (levantarse bruscamente, permanecer mucho tiempo de pie, miedo ante la visión de sangre, etc.).
Medidas Generales de Prevención
- Mantenga un registro: Lleve un registro de los episodios de síncope. Incluya los síntomas y la actividad que realiza antes y después del episodio.
- Reconozca y evite los factores desencadenantes: Ciertos acontecimientos pueden iniciar un síncope. Estos acontecimientos pueden hacer que se sienta bajo presión, molesto o temeroso. El tipo de mareo de desequilibrio aparece en situaciones concretas como los cambios bruscos de posición o tras movimientos repetitivos (por ejemplo, al levantarse demasiado rápido de la cama).
- Hidratación adecuada: Realizar ingestión de agua adecuada, sobre todo en los pacientes de mayor edad que pierden el reflejo de la sed, y en los meses de más calor. El médico puede recomendarle que ingiera más líquidos para evitar la deshidratación.
- Consumo de sal: Es probable que usted también deba aumentar su consumo de sal para evitar que su presión arterial baje demasiado y ocurra un síncope. El médico le dirá cuánto líquido y sodio debe consumir cada día.
- Evite el estreñimiento: No se esfuerce si está estreñido. Puede desmayarse si usted hace fuerza para realizar una evacuación intestinal. Caminar es lo mejor que usted puede hacer para que sus intestinos se muevan. Consuma alimentos ricos en fibra para facilitar las evacuaciones intestinales. Los cereales altos en fibra, los frijoles, las verduras y los panes integrales son buenos ejemplos.
- Atención al calor: Tenga cuidado cuando hace calor. El calor puede causar un episodio de síncope. Limite la actividad que realiza al aire libre en días calurosos. La actividad física en días calurosos puede conducir a la deshidratación.
- Monitoreo de la presión arterial: Revise su presión arterial con frecuencia. Esto es importante si usted toma medicamentos para bajar la presión arterial. Revise su presión arterial cuando esté acostado y cuando esté de pie. Pregunte con qué frecuencia debe tomarse la presión durante el día. Mantenga un registro de los valores numéricos de su presión arterial.
- Manejo de medicamentos: Esté atento a los signos de bajo nivel de azúcar en la sangre. Los signos incluyen hambre, nerviosismo, sudoración y latidos cardíacos rápidos o palpitantes.
- Dispositivos de apoyo: Use dispositivos de apoyo como se le indique. Su médico podría recomendarle que utilice un bastón o un caminador que lo ayuden a mantener el equilibrio.
Prevención Específica del Síncope Vasovagal
No siempre puedes evitar un episodio de síncope vasovagal. Cuando perciba los síntomas, puede realizar movimientos para evitar un episodio de síncope.
Consejos para el Manejo en Casa y Cambios de Estilo de Vida
Si sientes como si fueras a desmayarte, recuéstate y levanta las piernas. Esto permite que la gravedad mantenga el flujo de sangre al cerebro. Si se está por desmayar, usted se sentirá mareado, con vértigo o con náuseas. Puede que vea "todo blanco" o "todo negro". Su piel puede sentirse fría y húmeda. Puede perder el control de sus músculos y caerse.
Si alguien se desmaya, asegúrese que las vías respiratorias estén despejadas para que pueda respirar sin problemas. La persona debe quedarse acostada unos 10 a 15 minutos. La mayoría de la gente se recupera por completo.
Otras recomendaciones incluyen:
- Siéntese o acuéstese cuando sea necesario: Esto incluye cuando se sienta mareado, su garganta se cierre o note cambios en su visión. Eleve sus piernas por encima del nivel de su corazón.
- Movimientos lentos: Muévase lentamente y acostúmbrese a una posición antes de moverse a otra. Esto es muy importante cuando usted se cambie de una posición acostada o sentada a una posición de pie.
- Al levantarse: Respire profundo varias veces antes de ponerse de pie después de haber estado acostado. Póngase de pie lentamente. Los movimientos repentinos podrían causar desmayos. Siéntese en el borde de la cama o del sofá por unos minutos antes de ponerse de pie.
- Posición vertical: En caso que esté guardando cama, debe tratar de estar en una posición vertical por lo menos por 2 horas todos los días o como se lo indicaron.
- Evitar la inmovilidad de las piernas: No inmovilice las piernas cuando esté de pie durante un largo periodo de tiempo.

El médico le dirá cuánta actividad física es segura para usted. Los medicamentos podrían administrarse para ayudar a que su corazón lata con fuerza y regularidad. El entrenamiento de inclinación requiere que usted se entrene para ponerse de pie durante 10 a 30 minutos contra una pared. Su médico también podría recomendar que mantenga elevada la cabecera de su cama.
Ante un episodio de mareo en personas mayores, lo primero es actuar con calma y seguridad. Si la persona está de pie, lo ideal es que se siente o se tumbe para evitar caídas. Observar si hay otros síntomas acompañantes: desorientación, dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo o pérdida de conciencia.