Cerrar los ojos y sentir cómo, poco a poco, la boca comienza a relajarse al momento de dormir es algo muy común para un porcentaje de la población. Incluso, muchos no se dan cuenta de este acto que parece tan relajante, pero que puede influir significativamente en la calidad de nuestro sueño y la salud bucal, especialmente en las personas mayores.
Hace un tiempo, un equipo de científicos de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) publicó un estudio en la revista especializada “Journal of Oral Rehabilitation” que reveló que las personas que respiran por la boca, en lugar de por la nariz, tienen más riesgo de que se erosione el esmalte de sus dientes y de desarrollar caries.

¿Por Qué los Adultos Mayores Duermen con la Boca Abierta?
Si alguna vez ha observado a una persona mayor dormir, es probable que haya notado que, en muchos casos, lo hacen con la boca abierta. Aunque sea un hábito habitual, no debe normalizarse, ya que los patrones de sueño y las capacidades del cuerpo cambian con la edad, enfrentándose a una serie de transformaciones. Estos cambios en los huesos y los músculos provocan un menor nivel de oxígeno en la sangre al modificar la capacidad pulmonar.
Factores Relacionados con el Envejecimiento y Problemas Estructurales
El debilitamiento muscular y la sarcopenia, una pérdida progresiva de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento, afectan también a los músculos implicados en la deglución -lengua, faringe y esófago superior-, reduciendo su capacidad para coordinar el acto de tragar. Además, pueden influir causas estructurales como tumores, estenosis esofágicas o inflamaciones.
Causas Comunes de Obstrucción Nasal y Otros Factores
Una obstrucción nasal es una de las causas más frecuentes para dormir con la boca abierta. Esto puede deberse a:
- Infecciones respiratorias como resfriados, sinusitis, o alergias.
- Desviaciones del tabique nasal o problemas de nacimiento en el aparato nasal o paladar.
- Sobrepeso: El exceso de peso puede provocar que se duerma con la boca abierta por la presión que sufren los músculos respiratorios. El tamaño aumentado de la lengua, especialmente en la obesidad, también puede contribuir.
- Agrandamiento de amígdalas y/o adenoides (más común en niños, pero relevante si persiste).
- Medicamentos: Prácticamente todos los medicamentos tienen efectos adversos. Entre estos efectos secundarios pueden darse problemas pulmonares como reacciones alérgicas, bronquitis o neumonitis, que indirectamente afectan la respiración.
- Un hábito que se adopta con el tiempo o condiciones subyacentes.

Apnea Obstructiva del Sueño (AOS)
La apnea obstructiva del sueño es el trastorno respiratorio más común relacionado con el sueño y una causa importante de la respiración bucal en adultos. Las personas con apnea obstructiva del sueño dejan de respirar y vuelven a hacerlo repetidamente mientras duermen.
¿Qué es la Apnea Obstructiva del Sueño?
La apnea obstructiva del sueño ocurre cuando los músculos de la parte posterior de la garganta se relajan demasiado y no permiten respirar correctamente. Estos músculos brindan apoyo a la parte posterior del paladar, llamado paladar blando. Cuando los músculos se relajan, las vías respiratorias se estrechan o se cierran al inspirar. El cerebro detecta esta pausa en la respiración y despierta a la persona por un tiempo breve para que pueda volver a abrir las vías respiratorias. Este patrón puede repetirse más de cinco veces por hora durante la noche. Es posible que las personas que tienen apnea obstructiva del sueño no sepan que su sueño se interrumpe.
Factores de Riesgo para AOS
Cualquier persona puede sufrir apnea obstructiva del sueño, pero ciertos factores aumentan el riesgo:
- Sobrepeso: La mayoría de las personas con apnea obstructiva del sueño tienen sobrepeso, aunque no todas. Los depósitos de grasa alrededor de las vías respiratorias superiores pueden obstruir la respiración.
- Edad avanzada: El riesgo aumenta con la edad.
- Sexo masculino: En general, los hombres son 2 o 3 veces más propensos a padecer apnea obstructiva del sueño que las mujeres premenopáusicas.
- Antecedentes familiares de apnea del sueño.
- Vías respiratorias estrechas: Las amígdalas o las adenoides pueden agrandarse y bloquear las vías respiratorias.
- Congestión nasal crónica.
- Fumar.
- Otras afecciones.
Complicaciones de la AOS
La apnea obstructiva del sueño se considera una afección médica grave y puede llevar a diversas complicaciones:
- Fatiga y problemas de concentración: La somnolencia diurna excesiva, fatiga, irritabilidad, síntomas de depresión y disminución del interés sexual son comunes. Puede haber problemas de memoria y dificultades para concentrarse, e incluso quedarse dormido en el trabajo o mientras maneja.
- Afecciones del corazón y de los vasos sanguíneos: La disminución repentina de los niveles de oxígeno en la sangre aumenta la presión arterial y sobrecarga el aparato cardiovascular, incrementando el riesgo de presentar arritmias.
- Complicaciones con medicamentos y cirugía: La AOS plantea problemas con determinados medicamentos y la anestesia general, ya que una cirugía mayor puede empeorar los problemas respiratorios. Es crucial informar al cirujano sobre la condición antes de cualquier procedimiento.
- Afecciones oculares: Algunas investigaciones han detectado una conexión entre la apnea obstructiva del sueño y ciertas afecciones oculares, como el glaucoma.
- Parejas con privación de sueño: Los ronquidos fuertes asociados a la AOS pueden impedir el descanso a las personas que rodean al afectado y perjudicar las relaciones.
- Riesgo de COVID-19 grave: Se ha descubierto que las personas con apnea obstructiva del sueño corren más riesgo de tener un tipo grave de la COVID-19.

Disfagia en Adultos Mayores
La disfagia en ancianos es la dificultad para tragar alimentos sólidos, semisólidos o líquidos de forma segura y eficaz. Es un padecimiento que afecta significativamente la calidad de vida, la nutrición y la salud en general de los adultos mayores.
Entendiendo la Disfagia
La disfagia se define como la dificultad que posee alguien para tragar, lo que hace que se altere o dificulte el proceso de la deglución, que consiste en hacer pasar cualquier sustancia, sólida o líquida, de la boca al estómago. Teniendo en cuenta la fisiología de la deglución, se pueden distinguir dos tipos:
- Disfagia orofaríngea: La alteración se localiza en la zona oral y faríngea (garganta), desarrollándose una dificultad para iniciar la deglución y que el bolo alimenticio vaya desde la boca hasta el esófago.
- Disfagia esofágica: Quienes sufren este tipo de disfagia son capaces de hacer pasar el alimento más allá de la faringe; sin embargo, presentan dificultades para transportarlo por el esófago hasta llegar al estómago.
Causas de la Disfagia en Ancianos
Aunque la disfagia en ancianos no se considere una enfermedad en sí, es un padecimiento que aparece a causa de otros problemas asociados. Un anciano puede dejar de tragar por varias razones, siendo las principales:
- Enfermedades neurológicas como el párkinson, el Alzheimer, haber sufrido un ictus o una parálisis, que provocan que la lengua, los músculos de la garganta y el esófago no funcionen de manera correcta. También se incluyen la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
- Sarcopenia o debilitamiento de los músculos de la deglución por el envejecimiento.
- Reflujo gastroesofágico crónico que genera inflamación o cicatrices en el esófago.
- Tumores o lesiones en la cabeza, el cuello o el esófago.
- Efectos secundarios de ciertos medicamentos que reducen la salivación o afectan la coordinación muscular.
Síntomas y Consecuencias de la Disfagia
Los síntomas de la disfagia más comunes son:
- Tos
- Babeo
- Dificultad para tragar
- Pérdida de peso
- Atragantamientos frecuentes
La disfagia puede repercutir significativamente en la calidad de vida de quienes la padecen, ya que afecta a todos los aspectos del día a día. Una de las principales consecuencias es la pérdida de peso y desnutrición, debido a que las personas tienen dificultades para tragar y pueden evitar ciertos alimentos o comer menos de lo necesario. El ámbito social también se ve perjudicado, ya que las comidas suelen ser una oportunidad de encuentro con familiares y amigos.

Consecuencias Generales de Dormir con la Boca Abierta
Respirar a través de la boca no es la forma natural ni adecuada de respirar. Dormir con la boca abierta puede no causar ningún efecto en la salud para algunas personas, pero para otras, las consecuencias pueden ser significativas, más allá de los ronquidos:
- Salud bucal: La sequedad bucal asociada a la respiración bucal puede producir caries y erosión del esmalte dental.
- Ronquidos: Cuando se duerme con la boca abierta, roncar es casi imposible de evitar.
- Calidad de vida: Si la respiración bucal se asocia a ronquidos nocturnos y apneas del sueño, puede afectar la estructura del sueño, causando fatigabilidad, somnolencias, e irritabilidad, alterando la calidad de vida.
- Riesgos cardiovasculares: En adultos, puede haber un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Desarrollo facial en niños: En niños, la respiración bucal crónica puede tener consecuencias en el desarrollo de la cara, especialmente a nivel de los maxilares, paladar, lengua y dientes.
Manejo y Tratamiento
Dormir con la boca abierta puede llevar a una mala calidad de sueño y, por tanto, afectar en el día a día de la persona y a sus relaciones con los demás. Dormir bien es fundamental para tener una buena salud mental y física. Es importante investigar la causa y realizar el tratamiento correspondiente.
¿Cuándo Consultar a un Especialista?
Es aconsejable consultar en caso de respiración bucal, especialmente si se asocia a problemas del sueño. Cuando las personas tienen somnolencia diurna que afecta el trabajo o el estudio, o si se observan alteraciones faciales en los niños, es crucial buscar ayuda. Inicialmente, se debe consultar en otorrinolaringología. En adultos, la somnolencia excesiva durante el día que te deja fatigado, somnoliento e irritable de manera habitual, justifica una consulta médica.
Estrategias para Mejorar la Calidad del Sueño y Reducir la Respiración Bucal
Aunque es difícil controlar la respiración durante el sueño, existen medidas que pueden ayudar:
- Usar un humidificador para mantener la garganta húmeda.
- Tener siempre a mano agua para poder hidratar la garganta cuando se note seca.
- Dormir de lado.
- Desarrollar una rutina de sueño: Mantener una rutina diaria en cuanto a los hábitos de sueño, como despertarse y levantarse más o menos siempre a la misma hora, evitar bebidas con cafeína o comer de forma abundante antes de irse a la cama.
- Practicar actividades relajantes: Evitar actividades estimulantes justo antes de dormir, como mirar el móvil o ver la televisión.
Apnea obstructiva del sueño
Tratamientos Específicos para AOS
Existen tratamientos para la apnea obstructiva del sueño. Uno de ellos es un dispositivo que utiliza presión de aire (CPAP) para mantener las vías respiratorias abiertas mientras se duerme. Otra opción es una boquilla para empujar el hueso maxilar inferior hacia delante durante el sueño. Para algunas personas, la cirugía puede ser una opción.
Abordaje de la Disfagia
Cuando un anciano no puede tragar correctamente, el primer paso es consultar con el médico de referencia o un especialista en geriatría para obtener un diagnóstico preciso. En una residencia de mayores, el tratamiento de la disfagia se aborda de forma integral y multidisciplinar.
Diagnóstico de la Disfagia
Para diagnosticar la disfagia en personas mayores, es necesario realizar una evaluación clínica exhaustiva. La monitorización de la saturación de oxígeno durante la prueba es especialmente relevante, ya que permite detectar las llamadas aspiraciones silentes: episodios en los que el alimento pasa a la vía aérea sin provocar tos visible, pero que producen una caída medible en la saturación. Para casos más complejos se utilizan pruebas instrumentales como la videofluoroscopia o la fibroendoscopia de la deglución (FEES). Una vez se ha confirmado la presencia de disfagia, es esencial identificar la causa subyacente.
Tratamiento y Prevención de la Disfagia
El tratamiento nutricional de los pacientes con disfagia, así como para quien se encarga de darle los alimentos, es clave. Es fundamental garantizar una postura correcta durante las comidas:
- La persona afectada debe estar sentada con la espalda recta y la cabeza inclinada hacia delante.
- En el momento en que se ingiera un alimento, la barbilla tendrá que estar lo más inclinada posible sobre el pecho, con el fin de proteger la vía respiratoria.
- Los líquidos deben espesarse a la viscosidad indicada por el logopeda.
- Para fomentar el apetito y el disfrute de la comida, es importante que los platos sean visualmente atractivos y creativos.
- Higiene bucal inmediata tras cada comida: Los restos de alimento que permanecen en la boca pueden ser aspirados posteriormente, especialmente durante el sueño, y alcanzar el pulmón con carga bacteriana suficiente para provocar una neumonía por aspiración.
- Regla de los 30-60 minutos: No acostar al mayor hasta que haya transcurrido al menos media hora -preferiblemente una hora- desde el final de la comida, con el fin de evitar el reflujo.
Además de las adaptaciones dietéticas y posturales, la rehabilitación logopédica juega un papel central en el tratamiento de la disfagia. Los ejercicios de elongación y estiramiento también suponen una buena práctica para prevenir la disfagia, ya que mejoran la respiración y los movimientos realizados durante la deglución.
Ejercicios de Rehabilitación Logopédica para la Disfagia
Los ejercicios específicos buscan recuperar o mantener la fuerza, la coordinación y la sensibilidad de los músculos implicados en la deglución. Algunos ejemplos son:
- Ejercicios de lengua: Sacar la lengua completamente hacia adelante y mantenerla 5 segundos; después, moverla de esquina a esquina de la boca (izquierda-derecha) lentamente; finalmente, realizar movimientos circulares completos. Repetir cada secuencia 5-10 veces.
- Ejercicios de mejillas: Cerrar los labios, hinchar las mejillas con aire y mantener la presión 5 segundos antes de soltar. Alternativamente, pasar el aire de una mejilla a la otra de forma controlada. Repetir 10 veces.
- Ejercicios de bostezo: Imitar deliberadamente el gesto de un bostezo amplio y exagerado, abriendo la boca al máximo y estirando la musculatura del paladar blando y la faringe. Mantener 3-5 segundos y relajar. Repetir 5-8 veces.
- Técnicas de respiración: Inspirar profundamente por la nariz, inflando el abdomen (no el pecho), y espirar lentamente por la boca con los labios fruncidos durante el doble del tiempo de la inspiración. Repetir 8-10 veces.