La protección y el bienestar de los adultos mayores son temas recurrentes en la agenda pública chilena. En este contexto, dos áreas clave han generado debate y preocupación: la exención de contribuciones para un sector de la tercera edad y la posible suspensión de un programa fundamental para la autovalencia.
Exención de Contribuciones para Adultos Mayores
Una de las medidas de apoyo para los adultos mayores en Chile es la exención del pago de contribuciones de bienes raíces, un beneficio que busca aliviar la carga económica de este grupo poblacional. Sin embargo, su alcance y efectividad han sido objeto de análisis y cuestionamientos.
Requisitos para Acceder al Beneficio
Para acceder a este beneficio, es necesario cumplir con una serie de requisitos específicos:
- Si eres mujer, debes tener 60 años o más.
- Si eres hombre, debes tener 65 años o más.
- Tener una propiedad a tu nombre cuyo valor total no exceda los $225 millones de pesos. Esta propiedad debe ser destinada para vivir.
- Si eres propietario de varios inmuebles, la suma no debe ser mayor a los $300 millones de pesos.
- La propiedad debe estar inscrita a tu nombre (si eres la persona beneficiaria) o en conjunto con tu cónyuge. En caso de que tu cónyuge haya fallecido, tus hijos/as pueden reemplazarle. Esto debe estar registrado en el Conservador de Bienes Raíces respectivo.
- Para eximirte 100% del pago de contribuciones, debes tener ingresos anuales menores a 13,5 Unidades Tributarias Anuales (UTA).
Acceso Automático y Procedimiento de Reclamo
Si se cumplen los requisitos de que la o las propiedades están a tu nombre y con el resto de exigencias, el acceso a este beneficio es de manera automática. Si la exención o la rebaja no se ha hecho efectiva en la boleta de pago, se debe solicitar la aclaración en la oficina del Servicio de Impuestos Internos (SII) más cercana o realizar el trámite en línea a través de la página web del SII.

Debate sobre el Impacto de la Exención
El beneficio para mayores de 65 años alcanzaría a 271 mil viviendas que actualmente pagan en conjunto 241 mil millones de pesos al año en este gravamen. Sin embargo, esta propuesta, parte del Plan de Reconstrucción Nacional, ha abierto un debate por cuestionamientos a su impacto real.
Se ha señalado que “mucha gente creía que se les iban a eliminar a todos”, pero en la práctica, el beneficio alcanza a un grupo menor. Expertos han explicado el concepto de regresividad, aclarando que la medida “beneficia a los ricos y perjudica a los pobres”, lo que pone en duda el efecto redistributivo del anuncio. Las personas beneficiadas serían cerca de 200 mil adultos mayores de mayores ingresos, lo que implicaría una menor recaudación.
Ha sido enfático mencionar que la medida podría generar "70 millones de dólares de pérdida para las comunas más pobres", cuestionando así su impacto en el Fondo Común Municipal. Finalmente, se ha señalado que la medida no tendría efectos en la reconstrucción y que “en Chile el 77% de las viviendas no pagan contribuciones”.
El Programa Más Adultos Mayores Autovalentes (MASAMAV) y su Posible Cierre
Paralelamente al debate sobre la exención de contribuciones, una alerta se ha levantado ante el eventual cierre del Programa Más Adultos Mayores Autovalentes (MASAMAV), debido a la racionalización de los recursos del Estado. Esta situación ha generado preocupación por sus posibles consecuencias en el aseguramiento de derechos sociales para la población mayor.
Propósito y Funcionamiento del MASAMAV
El programa MASAMAV se encuentra adscrito al Ministerio de Salud (MINSAL), siendo la Subsecretaría de Redes Asistenciales responsable de su diseño y ejecución. Su propósito es mantener o mejorar la condición funcional de la población de 60 años o más, autovalente y en riesgo de dependencia, beneficiaria de los establecimientos de atención primaria de salud del sector público.
Consiste en una intervención grupal para personas mayores durante 3 meses, realizada por una dupla profesional de kinesiólogo/a y terapeuta ocupacional. Está dividida en 24 sesiones o talleres mixtos con una duración entre 45 y 60 minutos cada una, que abordan tres áreas temáticas:
- Estimulación de Autocuidado o Estilos de Vida Saludable.
- Estimulación de funciones motoras y prevención de caídas.
- Estimulación de funciones cognitivas.

Evaluación de Desempeño y Logros del Programa
Según el informe final de una evaluación de desempeño del programa realizada por la Dirección de Presupuestos (Dipres) en 2020, se señala la importancia de que "el Estado debe asumir las iniciativas para responder a las necesidades cada vez más altas y exigentes para quienes envejecen, requiriendo por lo tanto una diversificación de esfuerzos para satisfacerlas". El informe vincula esto con el concepto de bienes meritorios, entendiendo que los bienes y servicios que el programa apoya y otorga pueden concebirse como derechos económicos y sociales. Esta preocupación es coherente con el derecho constitucional de acceso a la salud y con los derechos e iniciativas que buscan ampliar e integrar a las personas mayores promovidos por los convenios internacionales suscritos por el país.
El mismo informe agrega que “se ha observado que en lo preventivo (evitar la enfermedad en los beneficiarios que tienen riesgo directo) la intervención está muy clara, en que se intenta evitar el deterioro funcional, cognitivo y motor. Se apunta a mantener o mejorar la condición funcional en la vida diaria, más que solo remitirse a los tratamientos de las enfermedades crónicas y eventualmente disminuir el consumo de fármacos innecesarios”. Destaca además que “los mayores logros del programa en el período 2017 a 2019 son que, más del 75% de las personas mayores que terminan los talleres, mantienen o mejoran su funcionalidad (...) Esto, en la literatura internacional, es indicativo de una intervención de éxito para el tipo de población atendida”. A esto se suma que, en el mismo período, alrededor del 90% de quienes ingresan a la intervención sociosanitaria del componente 1 la finalizan, lo que marca una alta adherencia al programa y la persistencia de las personas para finalizar el proceso.
Debilidades Identificadas y la Razón del Posible Cierre
A pesar de sus logros, el mismo informe de la Dipres advertía una importante debilidad: “la Cobertura efectiva anual del Programa (entre 7,3 y 6,2% de beneficiados respecto de población objetivo) es muy baja”. Esta baja cobertura se produce porque el programa funciona de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria y no de acuerdo a la necesidad real.
La medida del gobierno estaría fundamentada en el “Informe de la Comisión Asesora para Reformas Estructurales al Gasto Público de la Dirección de Presupuestos (Dipres), entregado al Ministerio de Hacienda, que en su propuesta 25 plantea la “Racionalización de la oferta programática a través de discontinuar o fusionar programas públicos de baja escala”. Se propone avanzar en la racionalización de la oferta programática recomendando no continuar operando, de la forma actual, programas con presupuestos muy bajos y escasa cobertura, o con altos costos administrativos relativos. La medida busca reducir la fragmentación y concentrar esfuerzos en intervenciones con mayor alcance y eficiencia. En total, se propone que dejen de operar bajo sus esquemas actuales 76 programas públicos con un potencial de menor gasto de MM$ 26.545.
Cuestionamientos a la Decisión de Cierre y sus Implicaciones
En la réplica institucional que el Minsal hizo respecto de lo evaluado, se señala que “... es desde el Minsal, considerando los criterios de asignación y la disponibilidad presupuestaria, que se designan los centros de salud y comunas en que se implementa el programa. Vale decir, que el desarrollo del programa depende de las expansiones presupuestarias, con o sin evaluaciones positivas”. En el informe de cumplimiento de compromisos adquiridos por el programa con la Dipres, al 31 de diciembre de 2024, se señala una calificación de “parcialmente cumplido”. Se observa que los compromisos pendientes del programa son: medir indicadores de desempeño desagregados por comuna, tramos de edad, sexo, tipo de egreso, entre otros, evaluación de la percepción de beneficiarios respecto de su aprendizaje y adquisición de nuevas herramientas para su autocuidado y estimulación funcional, y que los convenios entre los servicios de salud y organismos ejecutores consideren la itemización del gasto (movilización, capacitación, recursos humanos). No hay compromisos respecto de la eficacia o la cobertura que no se consideren incumplidos.
Surge la pregunta de si, en el caso de que el programa haya sido mal evaluado porque su gestión ha sido inadecuada y no ha solucionado problemas detectados hace 5 años, ¿es razón suficiente para cerrarlo? Sin embargo, puede que el programa sea considerado prescindible por las bajas coberturas alcanzadas, es decir, el poco impacto que logra, aun cuando los resultados (mantención de la autovalencia y la adherencia al programa) sean muy buenos. En opinión de expertos, es muy difícil, por no decir imposible, que un programa que funciona con cupos de acuerdo a la disponibilidad financiera pueda pretender impactos poblacionales. Cabe señalar que dentro del Estado subsidiario en el que se vive, las políticas públicas y sociales focalizadas, como este programa, son mayoritarias y se ejecutan bajo la premisa de que se otorgan recursos para ciertos grupos poblacionales de acuerdo a la disponibilidad de los recursos.
Programa de Incidencias Mayores en el debate constitucional Conversatorio
Recomendaciones para el Fortalecimiento del Programa
El mismo informe de evaluación de la Dipres había recomendado para el MASAMAV realizar una definición explícita de los criterios que utiliza el programa para definir cuáles y cuántas comunas serán beneficiadas, tales como: vulnerabilidad socioeconómica, familiar, biológica, ruralidad, entre otros. También se sugirió estudiar la viabilidad y factibilidad de escalamiento del programa en términos de su cobertura, considerando etapas, plazos, presupuestos involucrados, arreglos organizacionales y de recursos humanos, y todas aquellas variables políticas, sociales y económicas relevantes para su implementación. Todo esto con el fin de que el programa se robusteciera, fuera abandonando la focalización y apuntando hacia la universalización.
Si se cierra el MASAMAV, lo cual sería grave, es otra señal clara de que el Estado de Chile está funcionando con criterios alejados del aseguramiento de derechos sociales. Por ello, se considera necesario realizar una gran abogacía y movilización para que esta medida sea revertida en el Parlamento y se mantenga el presupuesto del programa MASAMAV.