El hormigueo, el adormecimiento o la sensación de “corriente” en manos, pies o piernas es una queja frecuente en la edad avanzada. Aunque comúnmente se asocia con posturas incómodas, cuando esta sensación se presenta de forma inexplicable o dura demasiado tiempo, puede indicar la presencia de una enfermedad subyacente. En estos casos, el adormecimiento de la pierna puede ser desde molesto hasta debilitante, afectando la movilidad y la calidad de vida del adulto mayor.
Tipos de Parestesia
En la práctica, no todas las parestesias son iguales. La parestesia cutánea es quizás la forma más reconocible, donde la persona nota un hormigueo, un cosquilleo o una especie de “adormecimiento” en la piel sin una herida o alteración visible. En personas mayores, este tipo de parestesia suele presentarse en pies, manos o antebrazos. Puede aparecer después de estar mucho rato en la misma postura, tras realizar esfuerzos o incluso sin una causa clara.
Muchas veces, el mayor lo describe como “si se me durmiera la mano” o “como si tuviera hormigas andando por la piel”. Esta se relaciona con pequeñas compresiones nerviosas, con la artrosis que afecta a las articulaciones por las que pasan los nervios o con alteraciones circulatorias leves.
Las parestesias en miembros inferiores (piernas, pies, e incluso muslos) son una de las más relevantes en personas mayores porque afectan directamente a la movilidad y al riesgo de caídas.
Las parestesias psicosomáticas son aquellas en las que el origen principal no es físico, sino emocional. Aparecen en personas mayores que viven con alto nivel de estrés, ansiedad, miedo a enfermar, soledad o preocupación constante. En estos casos, la tensión muscular, la respiración superficial y el estado de alerta continuo modifican el funcionamiento del sistema nervioso.
Las parestesias que van y vienen son muy típicas en personas mayores. Se trata de episodios intermitentes de hormigueo o adormecimiento que aparecen y desaparecen a lo largo del día. Suelen manifestarse al levantarse de la cama, después de estar mucho tiempo sentado en el sillón y durante la noche, sobre todo en piernas y pies. En este tipo de parestesia, la causa suele ser postural o circulatoria. Aunque en muchos casos estas parestesias son benignas, su repetición es una pista importante.
Causas del Entumecimiento de Piernas en el Adulto Mayor

Las causas de la parestesia en la edad avanzada son variadas. El entumecimiento crónico o prolongado en los pies y las piernas es casi siempre una señal de una afección médica subyacente.
Causas Posturales y Lesiones
- Hábitos posturales: La causa más común de entumecimiento temporal en las piernas y los pies son los hábitos posturales que ejercen presión sobre los nervios o reducen el flujo sanguíneo en las extremidades inferiores. Esto puede incluir cruzar las piernas por mucho tiempo, estar sentado o arrodillado por largos períodos, sentarse sobre los pies, o usar pantalones, medias o zapatos demasiado ajustados.
- Lesiones: Lesiones en el torso, la columna vertebral, las caderas, las piernas, los tobillos y los pies pueden poner presión sobre los nervios y hacer que las extremidades se adormezcan.
Enfermedades y Afecciones Médicas
- Diabetes: Algunas personas con diabetes desarrollan un tipo de daño en los nervios llamado neuropatía diabética, una causa clásica de parestesia crónica en pies y piernas. Esta puede causar entumecimiento, hormigueo y dolor en los pies y, cuando es grave, también en las piernas.
- Problemas en la espalda baja y ciática: Afecciones como la ruptura o hernia de discos vertebrales pueden comprimir los nervios que van a las piernas, provocando entumecimiento o trastornos sensoriales. La ciática, irritación del nervio ciático que se extiende desde la parte inferior de la espalda hasta las piernas, también causa entumecimiento u hormigueo.
- Enfermedad arterial periférica (EAP): En esta enfermedad, las arterias de sangre periféricas en las piernas, brazos y el estómago se estrechan, reduciendo el flujo sanguíneo. Un síntoma característico son los calambres en las piernas al caminar, además de entumecimiento, presión o debilidad. Los síntomas de EAP suelen desaparecer después de unos minutos de descanso.
- Síndrome del túnel tarsal: Ocurre por la compresión, contracción o daño de un nervio que corre por la parte posterior de la pierna y a lo largo del interior del tobillo y hacia el pie. Las personas con este síndrome suelen sentir entumecimiento, ardor, hormigueo y dolor punzante en los tobillos, talones y pies.
- Tumores u otros crecimientos anormales: Tumores, quistes, abscesos y crecimientos benignos pueden ejercer presión sobre el cerebro, la médula espinal o cualquier parte de las piernas y los pies, restringiendo el flujo sanguíneo y causando entumecimiento.
- Fibromialgia: Esta afección crónica causa dolor corporal generalizado, molestia y sensibilidad. Algunas personas con fibromialgia también experimentan entumecimiento y hormigueo en las manos y los pies, rigidez, agotamiento crónico y problemas de memoria.
- Esclerosis Múltiple (EM): Las personas con EM experimentan daños en los nervios sensoriales que pueden causar entumecimiento en una pequeña parte del cuerpo o en todas las extremidades.
- Derrames cerebrales o mini derrames cerebrales (AIT): Pueden causar daño cerebral que podría afectar la forma en que la mente interpreta y procesa las señales nerviosas, llevando a entumecimiento y hormigueo.
- Hipotiroidismo: Es una afección que puede causar entumecimiento y hormigueo.
- Fenómeno de Raynaud: Estrechamiento de los vasos sanguíneos, por lo regular en las manos y los pies.
- Afecciones congénitas que afectan los nervios y enfermedades autoinmunes que atacan a los nervios.
- Artrosis avanzada y hipertensión pueden dañar directa o indirectamente los nervios.
Deficiencias Nutricionales y Sustancias
- Deficiencia de vitaminas del grupo B: Especialmente de vitamina B12, ácido fólico, puede causar daño a los nervios y entumecimiento.
- Consumo de alcohol: Las toxinas en el alcohol pueden causar daño neurológico que se asocia con el entumecimiento, especialmente en los pies. El consumo crónico o excesivo de alcohol también puede provocar daño neurológico relacionado con niveles reducidos de vitaminas B.
- Ingesta de algunos tóxicos o fármacos: Ciertos medicamentos pueden tener como efecto secundario el entumecimiento.
Signos y Síntomas del Entumecimiento de las Piernas
Los síntomas de la parestesia abarcan un abanico amplio de sensaciones. Además del adormecimiento, otros síntomas que debemos observar incluyen:
- Hormigueo (sensación de “alfileres y agujas”)
- Cosquilleo
- Picazón
- Sensación de que algo se arrastra debajo de la piel
- Ardor
- Fasciculaciones musculares (espasmos musculares)
- Debilidad o incapacidad para movilizarse (en casos graves)
- Dolor en el cuello, el antebrazo o los dedos de las manos (si la causa es la compresión nerviosa)
Es frecuente que estos síntomas empeoren por la noche o al estar quieto durante mucho rato.
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Diagnóstico del Entumecimiento de Piernas
Para diagnosticar el entumecimiento de las piernas y descubrir su origen, el proveedor de atención médica elaborará la historia clínica y llevará a cabo un examen físico, revisando cuidadosamente el sistema nervioso. Le hará preguntas sobre sus síntomas y puede realizar pruebas y análisis adicionales para un diagnóstico preciso.
Tratamiento del Adormecimiento de Piernas en el Adulto Mayor
El tratamiento del hormigueo en las piernas depende de la causa subyacente y de la gravedad de los síntomas. El tratamiento de la afección puede hacer que los síntomas desaparezcan o impedir que empeoren.
Medidas y Cambios en el Estilo de Vida
- Descanso: Muchas de las afecciones que causan entumecimiento de las piernas y los pies, como la presión sobre un nervio, mejoran con el reposo.
- Movimiento y ejercicio: Levantarse y moverse con frecuencia, cambiar de postura regularmente, hacer ejercicios suaves de manos, tobillos y pies. Actividades como yoga, pilates y tai chi pueden estimular el flujo sanguíneo y reducir la inflamación o el dolor crónico. La falta de ejercicio adecuado puede debilitar el corazón y los vasos sanguíneos, reduciendo su capacidad de bombear sangre a las extremidades inferiores.
- Masaje: Masajear las piernas y los pies adormecidos ayuda a mejorar el flujo sanguíneo, lo cual puede reducir los síntomas.
- Aplicación de frío y calor: El hielo puede ayudar a reducir la inflamación que puede presionar los nervios (aplicar compresas frías durante 15 minutos varias veces al día). El calor a veces puede ayudar a relajar los músculos rígidos, doloridos o tensos, pero se debe evitar el sobrecalentamiento para no empeorar la inflamación.
- Calzado cómodo: Usar calzado cómodo que no comprima y evitar cruzar las piernas.
- Dieta sana y equilibrada: La desnutrición, especialmente las deficiencias de vitamina B, puede causar daño a los nervios y provocar entumecimiento. Obtener suficientes vitaminas y otros nutrientes también puede reducir la inflamación crónica y el dolor.
- Reducir o evitar el consumo de alcohol: Las toxinas en el alcohol pueden causar daño a los nervios y entumecimiento.
- Reducción del estrés: Las parestesias psicosomáticas requieren un abordaje centrado en la regulación emocional. El estrés también tiende a empeorar los síntomas de los trastornos del sistema nervioso central.
- Sueño adecuado: Muchas de las afecciones crónicas asociadas con el entumecimiento de las piernas y los pies empeoran con los problemas para dormir.
- Dispositivos de apoyo: Los aparatos ortopédicos y el calzado de diseño especial pueden ayudar a reducir la presión en los nervios causada por afecciones como lesiones, síndrome del túnel tarsal o pies planos.
Tratamientos Médicos y Farmacológicos
- Suplementos vitamínicos: Si la parestesia se relaciona con déficits vitamínicos, especialmente de vitamina B12, la suplementación suele mejorar notablemente los síntomas. Es necesario un seguimiento profesional para revisar la dieta.
- Medicamentos: Se pueden recetar fármacos para tratar la afección subyacente. Por ejemplo, para la arteriopatía periférica, se puede usar cilostazol. Para la fibromialgia, antidepresivos como duloxetina y milnaciprán. Los corticosteroides pueden ayudar a reducir la inflamación crónica. La gabapentina y pregabalina pueden bloquear o cambiar las señales nerviosas, reduciendo el entumecimiento asociado con fibromialgia, EM y neuropatía diabética.
- Procedimientos para destapar arterias: Si la arteriopatía periférica es la causa, puede incluir la colocación de un estent. En casos graves, se puede recomendar un procedimiento para desviar la arteria afectada (injerto de revascularización o baipás).
- Visitas al podiatra: Si tiene entumecimiento crónico en los pies (como por la diabetes), ver a un podiatra de forma regular puede ayudarle a evitar complicaciones.
Terapias Alternativas y Complementarias
- Baños con sales de Epsom: Las sales de Epsom contienen magnesio, un compuesto conocido por aumentar el flujo sanguíneo y la circulación. Se debe colocar 1 vaso de sales de Epsom en un recipiente con 1 litro de agua tibia, mezclar y añadir a la bañera para sumergirse durante 15 a 20 minutos.
- Acupuntura: Es una opción de tratamiento complementario que ayuda a mejorar la circulación sanguínea de la región a ser tratada, combatiendo el hormigueo y el dolor.
- Terapia de masaje: Puede reducir los síntomas de afecciones que pueden causar entumecimiento.
- Hidroterapia, imágenes guiadas, meditación: Otros tipos de terapia que pueden ayudar a aliviar el entumecimiento de las piernas.
Es fundamental consultar siempre las opciones de tratamiento con un profesional cualificado antes de iniciar cualquier terapia.
Cuándo buscar Atención Médica de Emergencia
Acuda al hospital o llame al 911 o al número local de emergencias si:
- Tiene debilidad o es incapaz de movilizarse junto con entumecimiento u hormigueo.
- El entumecimiento u hormigueo ocurre justo después de una lesión en la cabeza, el cuello o la espalda.
- No puede controlar el movimiento de un brazo o pierna, o perdió el control de esfínteres.
- Está confundido o perdió el conocimiento, aun si sucedió por un período breve.
- Tiene dificultades para hablar, sufrió cambios en la visión, tiene dificultad para caminar o debilidad.
Cuándo comunicarse con su Médico
Comuníquese con su proveedor si:
- Su entumecimiento u hormigueo no tiene una causa obvia (como una mano o pie "dormidos").
- Tiene dolor en el cuello, el antebrazo o los dedos de las manos.
- Está orinando con mayor frecuencia.
- Su entumecimiento u hormigueo ocurre en sus piernas y empeora al caminar.
- Presenta una erupción cutánea.
- Presenta mareo, espasmos musculares u otros síntomas inusuales.
- El entumecimiento persiste durante días, semanas o meses.
No todas las parestesias son motivo de alarma, pero tampoco conviene dejarlas pasar sin más cuando se repiten, ya que pueden afectar de forma importante a la movilidad, a la seguridad y a la autonomía de una persona mayor. Contar con apoyo en el hogar, como el de una cuidadora, puede ayudar a observar cambios en los síntomas y facilitar las tareas diarias.