¿Recuerdas tu niñez y las veces que te tendías boca abajo en el piso y dejabas que tus crayones dieran vida a un arcoíris en tu libro para colorear? Esta actividad que te mantenía ocupado por horas ya no es solo un asunto de niños. En los últimos tres años, la industria editorial le ha dado un giro vertiginoso a este pasatiempo infantil con los exitosos libros de colorear para adultos.
Para Winnie Fogarty, la actividad le trae más que color a su vida. Expertos han estudiado la relación entre colorear y la reducción de la ansiedad y algunos de los estudios prueban que la actividad produce una sensación de calma similar a la que sentimos cuando meditamos profundamente o realizamos una actividad placentera.
Los libros ofrecen una variedad de ilustraciones, por ejemplo, de animales, paisajes, formas asimétricas y mándalas. El colorista -como se llama a quien practica esta técnica- realiza una acción repetitiva que requiere que se viva y se disfrute con calma el momento. Por esta razón, al colorear puedes olvidarte de los problemas y “desconectarte del ruido” de las preocupaciones que nos producen ansiedad. Además, puedes olvidarte de las reglas; si bien lo ideal es pintar entre las líneas, no hay límites, puedes hacerlo a tu manera. Tienes total libertad para seleccionar los colores y el tiempo que inviertas coloreando dependerá solo de ti.
Entre otras ventajas de esta actividad está el poder darte cuenta de cómo tu estado de ánimo cambia cada día. Lo descubrirás al momento de seleccionar la paleta de colores. Como ves, son muchas las razones por las que más adultos están experimentando con libros de colorear. Esta actividad no sólo permite recordar la infancia, también ayuda a reducir los niveles de estrés.

Beneficios de colorear para adultos mayores
De pequeños nos encanta estar todo el día pintando y coloreando, ya fuese en cuadernos, en pizarras, en manteles, o incluso en la pared. Pintar, mejor o peor, es algo que todos sabemos hacer y hemos hecho alguna vez en nuestra vida.
Beneficios en el cerebro
Con la pintura se estimulan ambos hemisferios del cerebro, se estimula el lado lógico y racional junto con el lado creativo y de las emociones.
Salud mental
Mientras se está pintando, la persona está concentrada en ello, por lo tanto se olvida de todo lo de alrededor, de los problemas, de los dolores físicos.
Mejora en la autoestima
Con la pintura, los mayores sienten que pueden ser valiosos, que pueden hacer cosas independientes y como ellos quieren, consiguiendo logros y siendo felices.
Mejora en la motricidad
Los utensilios para pintar suelen ser finos, y el manejo de esto y que salgan los trazos deseados, hacen que haya que combinar con destreza tanto los músculos, como los huesos y los nervios, para así producir finos movimientos.
Diversión y comunicación
La pintura se puede realizar solo, en talleres, con los nietos, o como se quiera, por lo tanto es una magnífica actividad para pasar un buen rato, socializar y conversar con más gente. Para aprender de las técnicas de otros compañeros o para enseñar a dibujar a los nietos.
Colorear para adultos se ha convertido en una tendencia mundial y no es por casualidad. Más allá de ser una actividad relajante, el coloring para adultos ofrece beneficios para la mente y el cuerpo.
- Estudios han demostrado que actividades creativas como colorear pueden disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
- El coloring para adultos despierta tu lado creativo sin necesidad de ser un artista profesional.
- En un mundo lleno de distracciones, encontrar una actividad que te ayude a concentrarte es oro puro.
- Al colorear, trabajas músculos pequeños de las manos y muñecas, lo que mejora la coordinación y precisión.
- Completar una ilustración produce una sensación de logro y satisfacción.
Si quieres experimentar estos beneficios, comienza con láminas para colorear que realmente te inspiren. El coloring para adultos no es solo un pasatiempo, es una herramienta de bienestar, creatividad y conexión contigo misma.

Mandala: una herramienta terapéutica para la tercera edad
Para conseguir un envejecimiento saludable no solo es necesario realizar actividad física, también es fundamental ejercitar la mente. Para que un dibujo se considere un mandala, este debe mostrar una figura geométrica compuesta por una estructura circular que comienzan en un centro definido. A partir de ese punto inicial, el dibujo se va ampliando mediante patrones que se repiten, como si fueran anillos.
Respecto al origen de los mandala, estos surgen en la India y significan “círculo” o “rueda” en sánscrito. Debido a que podemos elegir libremente el diseño y los colores, cada uno de nuestros dibujos puede ser único. No obstante, los mandalas pueden tener un significado según la forma que les demos. Por ejemplo, si nuestra figura tiene forma de círculo significa seguridad, pero si se parece a un cuadrado es porque nos sentimos con vitalidad y entusiasmo. Al igual, cada color transmite un significado diferente, como el amarillo que significa alegría, el azul serenidad, el rojo pasión, el naranja salud o el blanco optimismo.
Son muchos los usos que se le han dado a los mandalas desde su origen. En el caso del budismo y el hinduismo, estas figuras funcionan como guía espiritual, a través de las cuales es posible concentrarse hasta entrar en trance y meditar. Asimismo, los mandalas son una inspiración para la creación de diseños de moda y decoración, además de libros de colorear para cualquier edad. Ahora, se ha comprobado que estas figuras geométricas pueden servir como terapia, sobre todo, para aquellas enfocadas en la tercera edad.
Concretamente, este tratamiento terapéutico se basa en la característica común de los mandalas, que son una figura geométrica que se compone de muchos elementos, los cuales pueden ser también cuerpos geométricos u otras figuras que se asemejen a estas formas. De esta forma, ciertos estudios observaron que crear y dibujar estos patrones ayuda como recurso terapéutico a exteriorizar nuestras emociones, incluso las que reprimimos en nuestro interior.
Crear y dibujar mandalas no requiere de ninguna técnica sofisticada, por eso cualquier persona, sea cual sea su edad, puede realizar terapias con estas figuras. No obstante, los talleres de mandalas para personas mayores suelen ser más comunes que para otras etapas de la vida. Esto se debe a que esta terapia nos ayuda en gran medida a mantener nuestras capacidades físicas y mentales en la vejez.
Respecto a la terapia con mandalas para personas mayores, sobre todo, son recomendables para pacientes con un grado de dependencia leve y para aquellos con ciertos problemas de comunicación o socialización. Por este motivo, este tipo de talleres son muy comunes en los centros de día.
Como ya hemos mencionado, los mandalas son un pasatiempo recomendable para cualquier edad. No obstante, pintar estas figuras geométricas es aún más recomendable durante la tercera edad, ya que repercute de forma positiva en la prevención de afecciones cognitivas como el alzhéimer, fomenta la independencia y mejora la calidad de vida al envejecer. Además de todos estos beneficios, los mandalas son una terapia divertida que se puede hacer de forma individual, pero también colectiva. En el caso de hacer los talleres con más gente, también podemos fomentar la socialización de los mayores, algo muy recomendable si les cuesta comunicarse. Asimismo, los mandalas son un medio de comunicación no verbal que permite a los profesionales de la salud interactuar con los pacientes sin necesidad de palabras.

Consejos prácticos para la terapia con mandalas
A la hora de trabajar con mandalas y personas mayores, debemos tener en cuenta las capacidades y el estado de salud del paciente. En este sentido, si el mayor no tiene problemas de movilidad ni sufre de cierto grado de dependencia, puede probar a crear un mandala desde cero. De esta forma, el ejercicio de creatividad, motricidad y concentración será aún mayor que si elegimos un diseño para colorear.
Antes de empezar con el mandala, debemos buscar un buen lugar para pintar con suficiente luz natural y en el que se pueda estar tranquilo y relajado. Si no nos impide concentrarnos, podemos escuchar música mientras realizamos el dibujo. Aunque lo más común es pintar un mandala sobre papel, existen múltiples soportes para estas figuras como piedras, tela, manos, entre otros. Al igual, los materiales que podemos utilizar también son varios, siendo los más comunes los lápices de colores, rotuladores, ceras y acuarelas.
A pesar de que las terapias con mandalas para personas mayores se pueden realizar en talleres, también podemos hacerlas para entretenernos si estamos en casa aburridos.
El coloring para adultos: una tendencia global
Aquella actividad que solía ser simple y divertida para los niños es ahora una herramienta para practicar una buena salud mental. A diferencia de los libros infantiles para colorear que muestran personajes de tiras cómicas y diseños simples, los libros para adultos tienen patrones intrincados de flores, obras de arte, mandalas o animales. Se puede comprar libros, aunque también es factible imprimir las páginas para colorear que se ofrecen gratuitamente en el Internet.
Por ejemplo, el hecho de concentrarse en seleccionar los colores y mantenerse dentro de las líneas hace que uno solo piense en el momento presente. A medida que pinta sin expectativas, practique a no juzgarse y tan solo manténgase presente en el momento. Si su mente divaga (que es normal), retome suavemente la experiencia que vive en el momento actual.
Pintar con colores es una forma sana de aliviar el estrés, porque calma el cerebro y ayuda a que el cuerpo se relaje. Aunque pintar con colores no sea la cura definitiva para el estrés y la ansiedad, vale mucho la pena tomar asiento para una sesión larga con los lápices de colores.
No existe ninguna manera correcta ni incorrecta de pintar con colores, pues no se trata de una actividad competitiva, ni tampoco existe presión para «mejorar el nivel», ganar un premio o llegar en primer lugar. Intente deshacerse de opiniones y expectativas para simplemente disfrutar de la belleza de los colores.

Artistas y sus contribuciones al coloring
Desde que tenemos uso de razón pintamos los dibujos que nos daban nuestros papás o las tías del jardín. Hay quienes tenían libros y podían pasar horas y horas coloreando. Aunque por mucho tiempo se hizo difícil encontrarlos, y a veces solo era posible encontrarlos en quioscos o ferias, hoy en las librerías cada vez es más amplia la variedad de publicaciones que dentro solo tienen dibujos que esperan ser rellenados por cualquier persona con la intención de pintar, sea un niño o un adulto.
La escocesa Johanna Basford es una de las autoras que consiguió hacerse un nombre en este revival de los libros para colorear. Uno de sus best sellers, El Jardín Secreto, ha sido traducido a 14 idiomas, y sus láminas que rinden homenaje a la naturaleza se han transformado en embajadoras de lo que los gringos llaman el coloring, la creciente tendencia a pasar el tiempo coloreando.
Para ella, enfocarse en colorear es una forma de desconectarse de las pantallas, una especie de desintoxicación digital, donde ojo, mano y mente se concentran en una sola tarea, tangible y tranquila, sin exceso de estímulos. En entrevista con la BBC, Basford explica que ella solo hace “la mitad de la creación”, ya que el resto de la obra lo termina cada lector y coloreador.
Como comenta el psicólogo clínico Scott M. Bea, en un artículo de la Cleveland Clinic, el éxito creciente de estos libros tiene mucho que ver con el placer que entrega enfocar nuestra atención en una sola cosa. ”Para los adultos, colorear requiere de una atención modesta enfocada fuera de la autoconciencia. Es una actividad simple, que nos lleva fuera de nosotros mismos, relajante de la misma forma en que lo puede ser cortar el pasto, tejer o dar un paseo los domingos puede ser relajante”.
Beneficios de colorear según Scott M. Bea
- La atención fluye lejos de nosotros mismos: La principal gracia que ve el psicólogo en colorear es que este “simple acto desvía la atención de ti mismo -¡y por lo tanto de las cosas que te estresan- y la lleva al momento presente”. Es decir, nos saca por un tiempo de la vorágine del día a día, los conflictos que han ocurrido y la angustia por lo que va a suceder, y nos enfoca en lo que está pasando en ese instante. No es una evasión de los problemas, sino tomarse una distancia para evaluarlos y pensarlos de otra manera. En ese sentido, dice, “es muy parecido a un ejercicio de meditación”.
- Relaja al cerebro: Colorear se trata solo de llenar el papel con los colores que mejor te parezcan y tratar de que el resultado se lo más parecido a lo que te imaginabas. En ese proceso de elegir los tonos y mover el lápiz hacia arriba y abajo, “no te perturban tus propios pensamientos y valoraciones”, escribe Bea. “Las dificultades de la vida se evaporan de tu conciencia y tanto tu cuerpo como tu cerebro pueden encontrar esto como algo gratificante”.
- Espacio a la improvisación: Mientras buena parte de la vida se ha transformado en un constante cumplimiento de deberes, sin mucho espacio para la espontaneidad, cuando uno se sienta a colorear puede realmente hacer lo que quiera. “Es difícil estropear la ilustración o el dibujo al pintar”, dice el psicólogo. Como un infante, uno podría rayarlo todo sin atenerse a ningún límite ni norma, o bien ponerse creativo y alterar los colores. Y aunque te salgas de las líneas o no te quede como esperabas, “no hay ninguna consecuencia real. Colorear puede ser un escape maravilloso en lugar de una prueba exigente de nuestras capacidades”.
Esto no significa, por supuesto, que colorear sea una actividad que todo el mundo disfrute por igual. A las almas inquietas o muy llenas de energía esto les puede parecer demasiado tranquilo. Todo va a depender de tus intereses, tu forma de ser y también tus experiencias pasadas. “Para sus recreaciones, los adultos generalmente eligen formas de actividades que amaban cuando eran niños”, agrega Bea.
El viaje de Tere Gott
Tere Gott es una de las ilustradoras nacionales insignes del coloring. Siempre le gustó pintar, desde papeles en blanco hasta murales o tablas de surf en desuso. “Toda mi familia es muy artista, creo que es algo que está en mis genes”, declara. Cuando se fue de viaje a Australia, compró allí unos libros para pintar, “eran de papel delgado, con el dibujo más apretado. Ahí me di cuenta de que era muy entretenido, aunque me estresaba mucho el formato en el que venía”.
Pensó entonces en hacer un libro para colorear más extendido, que se sintiera como pintar un mural en un libro. Fue así como nacieron sus primeros volúmenes en versión gigante con hoja gruesa, los que hoy resaltan en las librerías e incluso en algunos escaparates de los supermercados.
“Junto al deporte, colorear y hacer estos libros es la terapia que me ha salvado la vida. Es donde me desconecto, me relajo y medito. Puedo estar dos horas pintando sin darme cuenta. Pongo la mente en blanco y calma mi ansiedad”, cuenta.
Sus libros están inspirados tanto en la naturaleza como en sus propios viajes y experiencias. Por eso mismo tiene dos tamaños. “Hay unos que son para poder pintar cómodo en casa, en formato grande, y otros más compactos, para llevarlos de paseo a un parque o a la playa”, explica.
La creatividad de lo salvaje: la inspiración de Caro Celis
Carolina “Caro” Celis es una ilustradora chilena, creadora de la tienda de papelería y accesorios Wild Me. Para ella, el coloring es una forma de conectarse con la creatividad y explorar sus infinitas posibilidades. “Poder pintar sobre un dibujo que ya tiene una composición permite enfocarte solamente en explorar técnicas y color”, analiza. A muchas personas, según ella, les cuesta mucho tener una hoja en blanco y enfrentarse a decidir qué dibujar en ellas, por lo que un libro que ya cuenta con estos dibujos, y que solo necesita ser coloreado, puede ser un gran impulso para soltar la expresividad.
“Cuando somos niños o niñas, no tenemos miedo a expresarnos: solo tomamos un lápiz y rayamos espontáneamente. Pero a medida que vamos creciendo, empieza a surgir la frustración de no poder hacerlo bien, de ‘no saber hacerlo’. Hay personas que creen que no tienen un alma artística, mucho más si le sumas a eso la presión de tener que combinar colores correctamente. Así, muchos dejan de lado el arte por no creerse capaces”.
Siendo así, colorear se convierte en un momento de creatividad, de calma, de exploración y conexión de muy fácil acceso, “en el que lo más importante no es el resultado sino el proceso. Es una súper buena manera de poner en práctica esa faceta artística que todos tenemos dentro”, dice Celis.
“Tienes infinitas posibilidades de resolver la ilustración: ya sea eligiendo una paleta de color que a ti te guste, usando los materiales que más te acomoden, siempre con la libertad de poder equivocarte y aprender”. Solo la experiencia y el probar, explica, “te llevan a lograr un dibujo con una composición adecuada. Pero ojo que eso también es libre: lo que es bonito para ti, no necesariamente lo será para el resto”.
Aunque parezca algo predefinido, pasarse una tarde coloreando también es una forma de expresión. “Disfrutar de pasar el pincel, el lápiz o el plumón sobre la hoja tiene una satisfacción enorme”, destaca la ilustradora. Conectar con los colores es algo que define como un regalo que nos podemos dar en medio del estrés diario, porque “se puede trabajar espontáneamente. Todos somos seres creativos y todas las técnicas se pueden aprender”.
Con el tiempo, cuenta Celis, varios clientes que comenzaron coloreando con sus libros al tiempo le preguntan sobre materiales, pinceles o cómo hacer un dibujo. “Me gusta poder responder esas preguntas e inquietudes, porque finalmente puedo ser un aporte para que cada persona descubra su lado creativo, y al mismo tiempo generar experiencias o conversaciones”.
Productos para comenzar a colorear
Aunque suene obvio, lo que vas a necesitar para colorear son precisamente eso, colores. El formato de estos, eso sí, es el que puede variar. Ambas ilustradoras dicen que lo tradicional es comenzar con marcadores con tinta. Gott sugiere los Sharpie tradicionales, que son económicos y así partir con confianza.
Celis destaca la importancia de elegir una paleta de color que te guste a ti. “A veces un set de marcadores escolar o estándar tiene colores muy básicos que no se ven bien juntos. Sus libros, que son de hoja gruesa, pueden pintarse con materiales más al agua sin que el folio se arrugue, se doble ni se desintegre. “Pintar los fondos con acuarela es súper relajante”, dice.
“Usar acuarela, con un pincel y un contenedor de agua, es un gran comienzo para alguien que quiera adentrarse en ese mundo. Requiere más técnica, pero a la vez te permite trabajar el degradé y luego poder hacer detalles con lápices de colores”, destaca Celis.

Otros consejos para colorear
Prueba de color
Un tip adicional para cuando estés planeando qué dibujo pintar es pensar en las combinaciones de colores que te gustaría usar. Para eso, la creadora de Wild Me sugiere tomar una hoja en blanco y hacer cuadraditos o círculos con los colores y así probar cómo se relacionan entre ellos. La idea es crear tus propias paletas de color y así planificar mentalmente como se verá la ilustración.
“Siempre parto con un color y voy buscando un equilibrio, ya que cada tono debe tener el mismo peso en la hoja para que el conjunto se vea armónico”, explica. Otro detalle que no puede pasar desapercibido es lo que piensas hacer con el fondo. “No importa si comienzas por él o no, pero es bueno saber si será oscuro o claro, para que luego todo tenga sentido”.
Inspiración en otras redes
Otro dato para principiantes que da Celis es buscar ilustraciones o ejemplos que te gusten en redes sociales, por ejemplo en Pinterest o Instagram. “Ahí tu dices: ok, me gusta esa combinación o esa paleta, y el objetivo es tratar de interpretarlo -no de copiarlo- a través de tu dibujo”, puntualiza
De esta forma, puedes ir siguiendo esa referencia y, poco a poco, “soltando la mano e ir creando tus propias combinaciones y explorando tu propio estilo”.
En la mezcla está lo original
Ir combinando los materiales no es solo una forma de hacerlos rendir, sino que también te da un abanico de posibilidades creativas. Mezclar acuarela con marcadores, lápices de colores con pastel, “permite dar volumen a la ilustración”, agrega Celis. Si bien es algo que le encanta, también representa una mayor dificultad y por lo tanto no conviene tanto comenzar por ahí, ya que las posibilidades de frustrarse son mayores. “Muchas veces cuando mezclo materiales no me gusta el resultado”, dice. “Pero no pasa nada, es parte del proceso”.
Tal parece que con cada año que ganamos, perdemos 365 oportunidades de ser tan felices como lo éramos de niños. El tener un patrón para llenarlo de color, o un lienzo en blanco con una amplia gama de colores para usar, inconscientemente genera que el cerebro se ponga a trabajar más de lo que está acostumbrado, de repente surgirán las ideas para llenar el dibujo, y será una actividad recurrente en el día a día.
Cuando coloreas, varias partes de ti trabajan al mismo tiempo, la mente, las manos, los dedos y la fuerza que usas para moverlos, por ello, cuando coloreas, mejoras en gran medida la motricidad fina. Es una gran terapia para aquellos que han sufrido alguna lesión en los brazos.
En algunas corrientes filosóficas, utilizan figuras de mándalas para que, al ponerles color, los canales de la mente se abran y comiencen una meditación más limpia, pues despejan la mente y al mismo tiempo la mantienen alerta.
El dibujo es una forma de entretenimiento y a la vez de terapia que puede mejorar la calidad de vida de los mayores. Con el paso de los años, es frecuente que las manos pierdan parte del control de los movimientos o sientan los efectos de algunas enfermedades, como por ejemplo, la artrosis. El dibujo es una de ellas. Es un medio de diagnóstico con el que podemos evaluar las deficiencias y las fortalezas de la persona en cuanto a la funcionalidad de la mano. Favorece la coordinación óculo-manual, ya que empleamos las manos para ejecutar una tarea determinada de manera simultánea y coordinada, a partir de una información visual. El dibujo también es muy efectivo a nivel emocional y cognitivo, porque es una forma de expresión de sentimientos y pensamientos de la persona y porque aumenta la creatividad de la persona y su motivación.