Actitudes y el Rol del Fisioterapeuta ante la Discapacidad

La fisioterapia, también conocida como terapia física, es fundamental en el cuidado de personas con discapacidad física. Su objetivo principal es promover, mantener y mejorar la salud de estas personas, así como apoyar su rehabilitación física. La fisioterapia no se limita a la recuperación física, sino que también se centra en la prevención de futuras complicaciones y en la promoción de un estilo de vida saludable.

Foto temática: Fisioterapeuta trabajando con una persona con discapacidad en un entorno de rehabilitación

El Papel Fundamental de la Fisioterapia en el Cuidado de Personas con Discapacidad

Uno de los aspectos clave de la fisioterapia es fomentar la independencia de las personas con discapacidad. Se trabaja en la fuerza muscular, coordinación, equilibrio y flexibilidad, permitiendo a los pacientes realizar movimientos diarios con mayor facilidad y seguridad. La fisioterapia también se enfoca en la rehabilitación de lesiones y la gestión del dolor. Cada plan de tratamiento se adapta a las necesidades individuales del paciente. Mejorar la movilidad y funcionalidad de los pacientes promueve su participación en la sociedad, incluyendo actividades recreativas y laborales. La colaboración entre fisioterapeutas, médicos y otros profesionales de la salud es esencial para desarrollar programas de tratamiento personalizados. La fisioterapia es esencial para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad física, promoviendo su independencia, funcionalidad y participación social.

Contexto Global y Nacional de la Discapacidad

Prevalencia Mundial y en Latinoamérica

Según el Informe Mundial sobre Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM) presentado en el 2011, más de mil millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de discapacidad, de ellas casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento. En Latinoamérica, el panorama es similar, donde de un grupo seleccionado de 10 países, Brasil presenta una prevalencia del 14,5%, y el resto registraba valores entre el 1% y el 7%. Colombia, por ejemplo, tenía una prevalencia del 6,3% y Costa Rica del 5,4%.

Amate y Vásquez (2006) estiman que en América Latina existen aproximadamente 85 millones de personas con discapacidad, con Perú (31%), Guatemala (17%), Uruguay (15%), Honduras (14%), Ecuador (13%) y Colombia (12%) mostrando las mayores prevalencias. Estas cifras son materia de preocupación para entes internacionales, ya que, además de la magnitud de la situación, indican la prestación insuficiente de diversos servicios como educación, salud y trabajo. En este sentido, la OMS afirma que las personas con discapacidad son vulnerables a las deficiencias que presentan los servicios de atención en salud, rehabilitación, asistencia y apoyo.

Infografía: Datos de prevalencia de la discapacidad a nivel mundial y en América Latina

Evolución del Concepto de Rehabilitación Integral

El término rehabilitación, en sentido etimológico, significa restaurar algo a su estado primitivo, devolverle lo que ha perdido, lo que por derecho le pertenece. La II Guerra Mundial trajo consigo el nacimiento del movimiento rehabilitador y de la Psicología de la Rehabilitación, beneficiando especialmente a las personas con discapacidad física. Los mutilados de guerra y excombatientes fueron atendidos en los primeros servicios de rehabilitación, con objetivos de recuperación físico-somática, funcional y la reincorporación al trabajo. En esta época, la rehabilitación se hacía sinónimo de rehabilitación profesional, enfocada en la vuelta del paciente al trabajo para dejar de ser una carga económica y volverse productivo.

Posteriormente, el concepto de rehabilitación hacía protagonista al paciente, implicando también a la familia y a la comunidad. Se hablaba de rehabilitación integral porque se le daba un enfoque biopsicosocial, considerando al paciente como una unidad biológica y psicológica en un ambiente social determinado. Marcus Fuhrer, citado por Amate y Vásquez en 2006, definió la rehabilitación integral como "el orden coordinado e individualizado de servicios cuyo objetivo principal es prevenir, minimizar o revertir la aparición de deficiencias, discapacidades y desventajas". Los servicios esenciales que componen la rehabilitación integral son médicos y psicosociales, enfocados al logro de una vida independiente e integrada.

El Modelo de Rehabilitación Integral se adoptó en el año 2006 en Washington, mediante una Resolución sobre "La discapacidad: prevención y rehabilitación en el contexto del derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental y otros derechos relacionados". El propósito de este modelo es prevenir, minimizar o revertir las consecuencias de las pérdidas o alteraciones funcionales, e incidir sobre factores que impiden la participación plena. Este modelo considera tres aspectos o etapas principales:

  • La Rehabilitación Funcional: donde se alcanza la mayor proporción posible de la capacidad funcional a través de la aplicación coordinada de medidas médicas, psicológicas, educativas, sociales y vocacionales.
  • La Rehabilitación Profesional: que comprende el suministro de servicios de evaluación, orientación, adaptación, formación profesional y colocación selectiva.
  • La Rehabilitación Social: que apoya en la adaptación de las exigencias de la vida familiar y comunitaria.

Sin embargo, este modelo se considera complejo y carente de delimitación profesional, pues dentro de sus esferas se debe identificar quiénes son los actores para garantizar que los resultados y objetivos se cumplan, y se debe dejar claro cuáles son las acciones y hasta dónde debe llegar la actuación de los profesionales.

Marco Legal de la Fisioterapia y la Rehabilitación en Colombia

En Colombia, la Ley 528 de 1999 que reglamenta el ejercicio de la profesión, expresa que "la fisioterapia orienta sus acciones al mantenimiento, optimización o potencialización del movimiento, así como a la prevención y recuperación de sus alteraciones y a la habilitación y rehabilitación integral de las personas, con el fin de optimizar su calidad de vida y contribuir al desarrollo social". En el año 2004, Boada retoma el ejercicio de reflexión en torno a la rehabilitación y hace un análisis a profundidad del concepto rehabilitación integral, donde expone que tal término tiene sus orígenes en la concepción biopsicosocial de los individuos; pese a que a lo largo del tiempo no ha perdido su connotación médica al partir del déficit.

Sus consideraciones apuntan a reflexionar sobre la discapacidad desde la perspectiva del enfoque de capacidades para dirigir las acciones hacia el logro de la inclusión. De este modo, los profesionales dirigen de manera prioritaria sus acciones hacia la rehabilitación médico funcional, dando origen a un doble discurso que no coincide entre la teoría y la práctica. Es decir, en el lenguaje está presente el modelo biopsicosocial, pero en la práctica sigue reinante el modelo médico biológico. Esto resulta de una combinación donde poco o nada está articulada la normatividad colombiana en salud con la academia; o por lo menos, falta reflexión al respecto, pues es poco probable que en un país se lleven a cabo actividades profesionales relacionadas con los estados de salud de las personas sin que respondan a los lineamientos legales.

A pesar de que la normatividad en fisioterapia habla de rehabilitación integral de los sujetos de atención, existe la pregunta sobre qué tanto sabe el fisioterapeuta de rehabilitación integral, si ni siquiera la literatura científica tiene un consenso del tema, y qué tanto sabe sobre su actuar dentro de estos procesos. Para el año 2013, existían cerca de 26.000 fisioterapeutas en Colombia, con estimaciones de cerca de 30.000 para el año 2017, lo que representa aproximadamente 70 fisioterapeutas por cada 100.000 habitantes.

Leyes Clave en la Definición de Rehabilitación Integral

El concepto de "rehabilitación integral" nace en Colombia en los años 90, coincidiendo con la promulgación de varias leyes significativas:

  • Ley 14 de 1962: Dicta normas relativas al ejercicio de la medicina y cirugía, mencionando la rehabilitación como parte de la aplicación de medios y conocimientos para el tratamiento y curación de enfermedades, así como para la rehabilitación de carencias o defectos.
  • Ley 100 de 1993: Menciona como uno de sus principios la integralidad del sistema de seguridad social, definiéndola como la cobertura de todas las contingencias que afectan la salud y las condiciones de vida. Adicionalmente, fundamenta la protección integral, entendida como brindar atención en salud integral en sus fases de educación, información y fomento de la salud, y la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, en cantidad, oportunidad, calidad y eficiencia.
  • Ley 361 de 1997: En su capítulo III sobre Rehabilitación, establece que "Toda persona en situación de discapacidad (...) tendrá derecho a seguir el proceso requerido para alcanzar sus óptimos niveles de funcionamiento psíquico, físico, fisiológico, ocupacional y social". Esto permite una reflexión sobre la mirada holística que se empieza a dar a una persona con discapacidad, no solo física, sino también psíquica, ocupacional y social. Además, afirma que las personas con discapacidad deben contar con programas y servicios de rehabilitación integral en términos de readaptación funcional y rehabilitación profesional para su autorrealización.
  • Ley 324 de 1996: Por la cual se crean normas a favor de la población sorda, define la rehabilitación como "un proceso encaminado a lograr que las personas con discapacidad estén en condiciones de alcanzar y mantener un estado funcional óptimo, desde el punto de vista físico, sensorial, intelectual, psíquico o social, de manera que cuenten con medios para modificar su propia vida y ser más independientes."
  • Ley 266 de 1996: Regula la profesión de enfermería, cuyo propósito incluye promover la salud, prevenir la enfermedad, intervenir en el tratamiento, rehabilitación y recuperación de la salud. Define la integralidad como "el proceso de cuidado de enfermería a la persona, familia y comunidad con una visión unitaria para atender sus dimensiones física, social, mental y espiritual."

Rehabilitación integral

El Rol y los Retos del Fisioterapeuta en Diferentes Contextos

La Visión Crítica y la Importancia de un Enfoque Holístico

Autores como Brogna exponen una visión crítica frente al papel de los profesionales en rehabilitación en la intervención de personas con discapacidad, señalando que estos acotan su territorio disciplinar a un fragmento del cuerpo o la mente, sin comprender que la complejidad de la discapacidad supera inmensamente el déficit orgánico o mental. Brogna afirma que "la primera responsabilidad del profesional es tener muy claro que la deficiencia no causa la discapacidad, que aquello que la persona no pueda hacer va a depender tanto o más de las barreras que la sociedad construya o legitime, que de los músculos o las neuronas." Es preocupante que muchos profesionales en rehabilitación consideren que aspectos como la valía, los derechos o la dignidad de la persona no son su responsabilidad, justificado en que el concepto y la práctica tienen raíces profundas en el modelo médico, donde el diagnóstico médico sigue siendo el criterio de elegibilidad para servicios de rehabilitación. Aunque la rehabilitación funcional es importante, raramente esas intervenciones y tratamientos son suficientes para asegurar a las personas con discapacidad una igualdad de oportunidades para participar en la sociedad. Al respecto, es crucial impulsar la rehabilitación integral desde la fisioterapia para incorporar una visión holística y acercar los avances teóricos a la práctica profesional, lo que implica cambios en la concepción de los profesionales frente a la dinámica de la rehabilitación.

Fisioterapia en el Ámbito Educativo

Jaime Martínez Carrascal, fisioterapeuta en el Colegio de Educación Especial Profesor Sebastián Burgos en Valencia, destaca el papel del fisioterapeuta en el ámbito pediátrico, centros de educación ordinarios o centros de educación especial, interviniendo en el área motora, dando apoyo en la estimulación, educación, desarrollo y aprendizaje del alumno, además de asesoramiento técnico y elaboración del Plan de Actualización Individualizado. Su trabajo es muy necesario para el aprendizaje del movimiento y control motor, fundamental para el desarrollo en otras áreas de la educación.

Funciones y Actuaciones del Fisioterapeuta Educativo

  • Valorar las posibilidades, capacidades y limitaciones del alumno en el área del movimiento y el control motor.
  • Actuar como educador del aprendizaje del movimiento, esencial para que el alumno obtenga objetivos docentes y curriculares.
  • Asesorar sobre las ayudas técnicas para facilitar las actividades de la vida diaria (AVD) y la comunicación.
  • Intervenir con terapias que ayudan al alumno a potenciar sus capacidades y a mejorar su salud y prevención de alteraciones ortopédicas.

Ámbito de Actuación y Retos

El ámbito escolar abarca desde los tres años hasta los 20 años, trabajando el aprendizaje motor a lo largo del horario escolar y en el hogar. Los principales retos incluyen la formación y conocimiento en un campo como la neurología y la neurociencia, donde los avances requieren cambiar los referentes de actuación. Otro reto son las ayudas técnicas ortopédicas, cada vez más elaboradas y específicas. Asimismo, con respecto a la Administración, un desafío es pasar de ser un profesional de apoyo a un profesional del equipo educativo, asumiendo un rol de formadores del aprendizaje del movimiento como terapia, enseñando a moverse adaptativamente a los alumnos.

Salidas Profesionales

Se considera que deberían crearse más puestos de fisioterapia, ya que el ámbito de actuación es cada vez más extenso. Debería crearse la figura del fisioterapeuta en los servicios psicopedagógicos para actuar en colegios ordinarios con programas de salud. El trabajo consiste en mejorar la calidad de vida de las personas con diversidad funcional en la edad adulta, incidiendo en la autonomía personal para conseguir una inclusión social, laboral y una vida independiente.

Foto temática: Fisioterapeuta interactuando con niños en un aula de educación especial, enfocándose en el movimiento

Fisioterapia en Centros Ocupacionales

En los Centros Ocupacionales, el trabajo del fisioterapeuta se define por programaciones centradas en la persona, diseñadas por un equipo interdisciplinar. El trabajo consiste en realizar un minucioso análisis de las competencias a mejorar en el área personal y laboral e intervenir sobre ellas. Muchos de estos centros son de gestión privada concertada, y otros son públicos, ofreciendo oportunidades para realizar prácticas universitarias y conocer esta especialidad.

Tipos de Pacientes y Actuaciones

Se tratan pacientes mayores de 21 años y con discapacidad intelectual, sobre todo con problemas neurológicos, neuromusculares, metabólicos y respiratorios. El abordaje de fisioterapia se realiza de dos maneras:

  • Tratamientos grupales
  • Tratamientos individuales para quienes necesitan una atención más personalizada.

Se trabaja tanto en el área de autonomía personal, como el área laboral, así como de ocio y tiempo libre (deporte adaptado). La figura del fisioterapeuta en los Centros Ocupacionales es relativamente reciente, pero está demostrando su valía, convirtiéndose en una figura imprescindible en el equipo terapéutico para una mejor atención integral a las personas con diversidad funcional.

Actitudes de los Fisioterapeutas hacia la Discapacidad: Estudios y Evidencia

Las actitudes negativas de los fisioterapeutas pueden impedirles utilizar el desarrollo de ejercicios físicos como medio de intervención en personas con discapacidad. Hay relativamente escasa información sobre las actitudes de los fisioterapeutas y estudiantes de fisioterapia ante la discapacidad. Sin embargo, los estudios disponibles sugieren que, si bien los fisioterapeutas en general tienen actitudes positivas, su actitud es menos positiva que la de los terapeutas ocupacionales (White y Olson, 1998). También parece que la actitud de los estudiantes de fisioterapia no es tan positiva como la de los fisioterapeutas en ejercicio (Au y Man, 2006), y que esta actitud por parte de los estudiantes de fisioterapia era menos positiva que la de los estudiantes de terapia ocupacional, tanto al entrar en la universidad (Stachura y Garven, 2003, 2007) como al graduarse (Stachura y Garven, 2007). Se piensa que el contacto con personas con discapacidad es importante para que se generen actitudes positivas (Rimmerman et al., 2000), mostrando los estudiantes con experiencia de trabajo actitudes más positivas.

Estudio sobre Actitudes en Fisioterapeutas ante Amputaciones de Miembro Superior en Medellín

Un estudio observacional descriptivo realizado en Medellín en 2023 tuvo como objetivo identificar los conocimientos, prácticas y actitudes de los fisioterapeutas en relación con la rehabilitación de personas con amputaciones de miembro superior. Participaron 79 fisioterapeutas, la mayoría especializados en el área osteomuscular (81%) y trabajando en consulta externa (57%).

Los resultados indicaron que una gran parte de los encuestados (65.9%) se siente capacitada para la rehabilitación de pacientes con amputaciones de miembro superior; no obstante, el 77.2% señaló la falta de protocolos específicos en sus lugares de trabajo. Las actitudes mostraron la importancia de una evaluación integral y el apoyo emocional, aunque se observó discrepancia en la utilización de escalas de funcionalidad y en la gestión del dolor. La relación entre variables como el año de egreso y el servicio de atención reveló resultados interesantes, sugiriendo áreas de mejora en la formación y práctica profesional de los fisioterapeutas.

Impacto de la Experiencia Práctica en las Actitudes de Estudiantes de Fisioterapia

Es habitual que los adolescentes con síndrome de Down no participen en actividades físicas al nivel recomendado, debido a barreras importantes como la falta de una persona de apoyo con conocimiento suficiente y la falta de interacción social. Estas actitudes negativas de los profesionales, incluidos los fisioterapeutas, pueden reducir la eficiencia de las intervenciones y su papel en la promoción de la actividad física para personas con discapacidad.

Considerando esto, se desarrolló un programa de ejercicios físicos durante 10 semanas para adolescentes con síndrome de Down, incorporando como monitores a estudiantes de fisioterapia. El objetivo del estudio fue examinar si las actitudes de los estudiantes hacia las barreras que pudieran impedir el ejercicio cambiarían como resultado de su experiencia como monitores.

Diseño y Metodología del Estudio con Adolescentes con Síndrome de Down

Se trató de un estudio aleatorizado y controlado. Veinte estudiantes de fisioterapia voluntarios de la Universidad de La Trobe (Melbourne, Australia) fueron emparejados con 20 adolescentes con síndrome de Down (13-18 años). Diez estudiantes fueron adscritos a un grupo de intervención y los otros diez al grupo control. El grupo de intervención completó un programa de resistencia progresiva, dos veces por semana durante 10 semanas en un gimnasio comunitario local, siguiendo las recomendaciones del American College of Sports Medicine (2009).

El programa consistió en tres ejercicios de la parte superior del cuerpo (jalón polea o polea tras nuca, contractor o pektec, remo) y tres ejercicios para la parte inferior (la prensa, extensión de piernas, multicaderas). Se realizaron todos los ejercicios sobre máquinas de peso pin-loaded, con 3 sesiones de 12 repeticiones de cada ejercicio, incrementando el peso al completar las repeticiones. Antes del programa, los estudiantes recibieron 2 horas de formación sobre el contenido, progresión, estrategias de motivación y uso del equipo.

Para evaluar las actitudes, se utilizó la Escala de Barreras Percibidas para el Ejercicio (EBS), una escala de 18 ítems (puntuación de 1 a 5, donde 1-2 son actitudes positivas y 4-5 negativas), diseñada para cuantificar y describir las actitudes hacia la participación en el ejercicio físico en personas con discapacidad intelectual. La escala incluye ítems sobre:

  • Barreras motivacionales: Por ejemplo, "las personas con discapacidad intelectual son demasiado perezosas para realizar ejercicios".
  • Barreras de conocimiento: Por ejemplo, "no saben cómo realizar los ejercicios".
  • Barreras de accesibilidad: Por ejemplo, "no hacen ejercicios físicos porque resultan muy caros".
  • Barreras cognitivas: Por ejemplo, "el ejercicio resulta demasiado difícil para una persona con discapacidad intelectual".
  • Barreras sociales: Por ejemplo, "no hacen ejercicios porque la gente podría burlarse de ellos".

Todos los estudiantes completaron una evaluación basal antes de iniciar el programa y antes de encontrarse con los adolescentes.

Resultados y Discusión del Estudio

En la evaluación basal, ambos grupos fueron similares. Los valores de las puntuaciones basales indicaron que los estudiantes tenían una actitud neutra o negativa hacia la capacidad de realizar ejercicios por parte de los adolescentes con síndrome de Down. Sin embargo, entre los datos basales y los obtenidos tras las 10 semanas de ejercicios, hubo diferencias estadísticamente significativas si se comparan las actitudes de los estudiantes del grupo de intervención y del grupo control en 9 de los 18 ítems de la EBS.

La intensidad de las diferencias en las actitudes tras la fase de intervención fue muy grande, oscilando entre -0,9 y -2,25, donde un efecto negativo representa un cambio positivo de actitud. Esta gran intensidad en los efectos supuso una inversión de las actitudes en 7 ítems. Por ejemplo, en el ítem "la gente puede reírse de ellos", la puntuación media del grupo de intervención cambió de estar de acuerdo con esta afirmación (4,20) a estar en desacuerdo (2,30), mientras que en el grupo control la puntuación permaneció estable. En dos ítems ("el ejercicio empeora su condición" y "demasiados perezosos para hacer ejercicio"), las actitudes positivas mostradas en la encuesta basal por parte del grupo de intervención se hicieron más positivas todavía tras el programa.

Esquema: Gráfico comparativo de cambio de actitudes en estudiantes de fisioterapia antes y después de la intervención

Estos resultados indican que la implicación en un programa de ejercicios de 10 semanas con un adolescente con síndrome de Down cambió de manera significativa y positiva las actitudes de los estudiantes de fisioterapia en relación con las barreras percibidas para este grupo. Los datos muestran el beneficio que reporta la experiencia práctica para conseguir este cambio positivo por parte de los estudiantes. Nuestros hallazgos concuerdan con la literatura anterior en el sentido de que la experiencia clínica sobre temas de discapacidad ejerce una influencia importante sobre los estudiantes de fisioterapia, demostrando que es posible conseguir ese cambio positivo en un periodo de tiempo relativamente corto (10 semanas).

Determinados rasgos del programa pueden haber sido importantes para determinar la intensidad de los cambios observados: la duración sustancial (20 horas en 10 semanas), el contacto directo con el adolescente con discapacidad en un ambiente integrado en la comunidad, la estructura que permitió a los estudiantes ir cobrando confianza al concentrarse en una tarea específica, y el asesoramiento por parte del personal académico. Este es el primer estudio que demuestra que el contacto con personas con discapacidad en un contexto estructurado puede modificar positivamente las actitudes de los estudiantes.

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