El 1 de octubre de 2021 se conmemoró el 31º aniversario del Día Internacional de las Personas Mayores, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la accesibilidad en la vida de este colectivo. La pandemia de Covid-19 puso de manifiesto el enorme impacto negativo en la vida de las personas mayores y la relevancia crucial de la accesibilidad universal en situaciones críticas. Las condiciones de habitabilidad y accesibilidad en viviendas y centros residenciales, las carencias en espacios públicos y la vital importancia de la accesibilidad en la información y la comunicación se hicieron especialmente evidentes.

Contexto Global y Desafíos Demográficos
El envejecimiento poblacional es uno de los fenómenos demográficos más significativos a nivel mundial. Actualmente, mil millones de personas tienen más de 60 años, superando en número a los niños nacientes. Se proyecta que para el año 2050, esta cifra aumentará a dos mil millones de personas mayores de 65 años. Este creciente aumento de la población de más de 60 años, casi un 70% en los últimos 15 años, exige que las ciudades impulsen planes y estrategias orientados a facilitar la vida de los adultos mayores en entornos urbanos.
Más del 50% de la población mundial reside en ciudades, ocupando solo el 3% del territorio global. De esta población urbana, 868 millones son adultos mayores, lo que representa el 12% del total, y se espera que para 2050 esta cifra ascienda al 22% (dos mil millones). Estos cambios demográficos tienen profundas implicaciones en los sistemas de salud, vivienda, movilidad y otros servicios esenciales.
Desafíos Urbanos para la Población Mayor
Los adultos mayores enfrentan diversos desafíos en su interacción con la ciudad. Estos incluyen la necesidad de alcanzar una mayor autonomía y bienestar para desenvolverse, un mejor acceso a servicios de salud, espacios públicos y redes de apoyo comunitario, así como seguridad y resiliencia en una sociedad que evoluciona rápidamente. Lamentablemente, nuestras ciudades no han sido diseñadas originalmente para una población envejecida, y, en general, no consideran adecuadamente las necesidades de personas con movilidad reducida o disminución de capacidades sensoriales como la visión o la audición.
Es fundamental proponer soluciones concretas en áreas como el transporte público, adaptando autobuses y paraderos para garantizar un tránsito seguro. Asimismo, la calidad de los pavimentos, la incorporación de texturas para personas no videntes y la disponibilidad de baños públicos son aspectos cruciales para la accesibilidad universal. Además, la participación cívica y el acceso al empleo son sumamente importantes para una integración holística y global, al igual que el acceso a la salud y a redes de apoyo, dada la creciente demanda por inclusión y la problemática de la soledad no deseada.
La Brecha Digital: Una Realidad Persistente
En la nueva era digital, actividades cotidianas como trámites legales, servicios bancarios, compras en línea y agendar citas médicas, que antes se realizaban de forma personal, ahora se gestionan en línea. Esto ha generado un reto significativo para las personas mayores que, con frecuencia, no poseen las habilidades digitales necesarias.
La reducción de la brecha digital es un reto crucial. Aunque muchas personas mayores han incorporado el uso de la tecnología en su día a día -por ejemplo, el uso de ordenadores o dispositivos móviles para contactar a familiares y amigos a través de videoconferencias-, existe una gran heterogeneidad en cuanto a sus conocimientos y la disponibilidad de recursos tecnológicos. Para una parte considerable de este colectivo, con o sin discapacidad, la brecha digital sigue siendo una realidad innegable. Las estadísticas de TIC disponibles para América Latina muestran que el grupo etario de personas mayores es el más aislado de las tecnologías digitales, lo que da cuenta de una profunda brecha de la era digital (Sunkel y Ullmann, 2019).

Estudios sobre Dificultades en el Uso de Internet
Un estudio reciente tuvo como objetivo realizar un análisis comparativo de las dificultades que presentan los adultos mayores al utilizar internet en dos ciudades de la provincia del Guayas, Ecuador. Este diseño de investigación cuantitativo, descriptivo y transversal, con una muestra de 50 adultos mayores (rango de edad entre 60 y 92 años, media de 75,6 años), utilizó la encuesta Internet en Mayores (INMA) para evaluar el uso y las dificultades en el acceso y manejo de internet. Los resultados revelaron que, incluso los adultos mayores residentes en ciudades con oportunidades de desarrollo, carecen de conocimientos sobre cómo acceder y utilizar las nuevas tecnologías.
El Edadismo y el Diseño Inclusivo
La lucha contra el edadismo, o discriminación basada en la edad, en cualquiera de sus manifestaciones, es fundamental. En relación con el uso de la tecnología, es esencial sumarse al cambio de paradigma que promueve el protagonismo de las personas mayores en los procesos de diseño de tecnología y en las políticas. La inclusión digital, la alfabetización y el uso de la inteligencia artificial para personas mayores representan una oportunidad para fomentar la inclusión digital global, facilitando el aprendizaje y promoviendo la formación, capacitación y empleabilidad equitativa.
Al comparar el uso de Internet en el grupo de personas entre 55 y 74 años en países de la OCDE, se observa una diferencia significativa entre Europa y América Latina. Mientras los países europeos muestran un mayor uso, con una diferencia promedio de 42 puntos porcentuales, Chile es el segundo país con mayor uso (52%) en Latinoamérica, solo superado por Brasil (57%), pero aún muy por debajo de países como Islandia (99%), Reino Unido (88%) y España (76%) (Observatorio del Envejecimiento, 2022).
Estrategias e Iniciativas para la Inclusión Digital
Diversas instituciones y programas trabajan activamente para abordar los desafíos de la accesibilidad tecnológica para adultos mayores.
El Trabajo del Ceapat
Desde el Ceapat se ha brindado apoyo a la Red Española de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, impulsando la convicción de que las personas mayores con limitaciones en la comunicación y el acceso a la información deben tener oportunidades para contribuir a la mejora de su entorno. Este trabajo ha resultado en un abanico de productos y tecnologías, así como soluciones de accesibilidad, para facilitar la participación de personas mayores con diversidad de capacidades en todas las fases de los proyectos.
Una de las contribuciones recientes del Ceapat se vincula con la Teleasistencia, un servicio fundamental para la autonomía de las personas mayores. La accesibilidad es clave para garantizar su prestación a personas con diversas capacidades. En este marco, se elaboró la guía "Productos de apoyo para la comunicación en el servicio de teleasistencia". Además, como trabajos en curso, el Ceapat está abordando temáticas relacionadas con el uso de la tecnología por parte de personas mayores, sus beneficios y la importancia de la accesibilidad universal, incluyendo:
- El uso de la tecnología para el entrenamiento cognitivo.
- La realidad virtual como herramienta para la promoción del bienestar emocional y la salud mental.
- Las potencialidades de los asistentes virtuales para la prevención de la soledad no deseada.
Los retos en los que el Ceapat debe seguir implicándose incluyen la accesibilidad universal como requisito para la implementación de servicios sanitarios de teleconsulta y la reducción de la brecha digital.
Estrategia Nacional de Inclusión Digital en Chile
En Chile, se ha presentado una iniciativa para consolidar un ecosistema digital inclusivo y colaborativo. Esta estrategia busca articular a instituciones públicas, privadas, la academia y la sociedad civil para facilitar el acceso a la tecnología, fortalecer la autonomía, el aprendizaje permanente y la cohesión social.
La ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, destacó que, a pesar de la amplia cobertura de teléfonos inteligentes e internet en Chile, persisten brechas importantes, especialmente en la población mayor. El principal desafío es ampliar la cobertura de acceso a nuevas tecnologías e internet, así como al conocimiento y aprendizajes para ejercer la autonomía digital. Por su parte, la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, enfatizó la importancia de tener ciudadanos informados, capaces de identificar riesgos, protegerse de estafas y noticias falsas, y aprovechar las ventajas de la tecnología para mejorar su calidad de vida.
El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, subrayó que el acceso a herramientas tecnológicas ya no es un lujo, sino una necesidad para el ejercicio pleno de derechos. Reconoció que la transformación digital ha generado barreras de acceso, uso y confianza, especialmente para las personas mayores. La directora nacional de Senama, Claudia Asmad, destacó las contribuciones de su institución a esta estrategia, como el "Manual de Uso Tecnológico para personas mayores" (que incluye herramientas sobre redes sociales, aplicaciones bancarias y cómo obtener Clave Única) y la "Guía de Orientaciones Gerontológica", además de la ejecución de múltiples talleres.
Conferencia Zero Project Latinoamérica
La Conferencia Zero Project Latinoamérica 2024 en Chile, organizada por Fundación Descúbreme, reunió a expertos y representantes para discutir y difundir iniciativas de inclusión. La sesión "El potencial transformador de nuevas tecnologías" abordó la importancia de la inclusión digital para conectar con otros, reducir barreras y superar dificultades, proporcionando más autonomía a los grupos vulnerables. Se resaltó que las tecnologías de accesibilidad deben ser inclusivas desde el diseño hasta la implementación, y que las alianzas entre el sector público, privado y la sociedad civil son cruciales para superar las brechas, especialmente la "brecha gris" que afecta a las personas mayores en la digitalización.
Luis Gallegos, presidente de la Fundación Global Initiative on Ageing, enfatizó que dignificar la vida de las personas mayores es una tarea crucial, instando a la sociedad a abordar el desafío demográfico con políticas inclusivas que aseguren calidad de vida, acceso a servicios de salud, participación social y autonomía.
Principios de Diseño para la Accesibilidad Digital
Para impulsar el compromiso de las empresas con la inclusión de las personas mayores, SelloMayor ha lanzado la guía «5 tips para la accesibilidad digital de personas mayores», que aborda aspectos fundamentales para un diseño inclusivo:
- Perceptible: La información debe ser percibida por al menos dos sentidos. Esto implica usar colores con alto contraste (mínimo 4.5:1), evitar texto sobre imágenes y proporcionar texto alternativo útil en cada imagen para lectores de pantalla. La información que no se percibe es "prácticamente inexistente".
- Operable: El contenido debe ser fácil, intuitivo y accesible de usar. Un canal inclusivo debe ser compatible con diversos dispositivos y métodos de interacción (teclado, pantalla táctil, tecnologías de asistencia), exigiendo una navegación intuitiva y consistente.
- Comprensible: El contenido debe ser claro y fácil de entender, sin importar el nivel educativo o la experiencia digital del usuario. Se recomienda usar fuentes sans serif como Arial o Verdana (mínimo 16 píxeles), párrafos cortos alineados a la izquierda y un máximo de 80 caracteres por línea para evitar la fatiga visual.
- Robusto: Las plataformas deben ser compatibles con tecnologías de asistencia y capaces de adaptarse a los cambios tecnológicos. Un sitio es funcional para todos si no se restringe a un solo navegador o dispositivo.
- Seguro: Las plataformas deben inspirar confianza y proteger la información, entendiendo que "la accesibilidad también es confianza". Es crucial ofrecer autenticación accesible, como huella digital, reconocimiento facial o códigos por SMS, en lugar de exigir únicamente contraseñas complejas.
La guía también incluye un glosario de términos clave para asegurar la correcta comprensión de conceptos como la accesibilidad, la autonomía y el edadismo.

Ciudades Inteligentes y Adaptación de la Infraestructura
Según el Censo 2024 en Chile, el porcentaje de personas mayores de 65 años ha crecido de manera sostenida, representando el 14% de la población (frente al 6,6% en 1992). Las proyecciones del INE para 2050 estiman que la cantidad de personas mayores duplicará a la de menores de 15 años. Esta realidad hace indispensable que las ciudades se adapten a este nuevo modelo de sociedades envejecidas, cuyas necesidades y expectativas son cada vez más exigentes.
La adaptación no solo implica adecuar hogares, barrios, infraestructuras de transporte y espacios públicos, sino también responder a las aspiraciones de una población mayor con disponibilidad de tiempo para actividades recreativas, culturales y comunitarias. En este contexto, el uso de la tecnología y la infraestructura al servicio de la calidad de vida y la salud de las poblaciones vulnerables se vuelve esencial, lo que define una característica fundamental de las llamadas ciudades inteligentes.
En realidades como la chilena, la implementación de soluciones tecnológicas adaptadas a los adultos mayores no solo es posible, sino urgente y viable. No se trata de desarrollar nuevas tecnologías complejas, sino de adaptar e invertir en tecnologías ya existentes, así como en infraestructura inclusiva, accesible y segura. Esto abarca la mejora de espacios públicos, edificios, sistemas de transporte y soluciones habitacionales. El entorno construido impacta directamente la movilidad, independencia y calidad de vida de las personas mayores; por ejemplo, un transporte público accesible (física y económicamente) facilita la participación social y el acceso a servicios.
Rol de las TIC en la Comunicación y Servicios
En relación con la comunicación, el acceso a la información y los servicios comunitarios y de salud son componentes centrales de una ciudad inteligente. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) evolucionan constantemente y, aunque ofrecen un potencial enorme, su efectividad depende de su adecuada adaptación por parte de las personas mayores. La prioridad es asegurar el acceso a información relevante y comprensible para personas con diferentes capacidades y recursos.
¿Qué es un entorno amigable con las personas mayores?
Hacia un Futuro Urbano y Tecnológico Inclusivo
La inclusión de las personas mayores en las ciudades y en el ámbito tecnológico no puede ser una opción, sino una necesidad ética, social y urbana ineludible. La sociedad en su conjunto debe abordar activamente este desafío demográfico, fomentando políticas inclusivas que aseguren una calidad de vida digna, acceso a servicios de salud y oportunidades de participación social que promuevan la autonomía, construyendo así una sociedad más justa y equitativa para todas las edades.
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