La Santa Biblia es considerada por muchos como el mejor don que Dios haya dado al hombre, siendo fundamental para discernir el bien del mal. Su existencia en la actualidad no es casualidad, sino el resultado de esfuerzos inspirados de hombres y mujeres devotos que la protegieron, preservaron y tradujeron a lo largo de los siglos para que la gente pudiera entenderla y leerla.
Históricamente, hubo periodos, como la época del Oscurantismo, en los que la luz del Evangelio se ocultó a las personas, ya que no tenían acceso directo a la Biblia y el clero mantenía las Escrituras en secreto. Sin embargo, figuras como William Tyndale dieron su vida creyendo en el poder transformador de la Biblia, afirmando que aquel que la lea o escuche sus explicaciones «comenzará de inmediato a convertirse en una persona cada vez mejor, hasta que llegue a ser un hombre perfecto».
El Movimiento Bíblico Católico y la Accesibilidad en el Siglo XX
La historia de la Biblia en España, por ejemplo, muestra un recorrido fascinante que culmina en el siglo XX, un período que se vio influenciado por un vigoroso movimiento bíblico católico. Este movimiento, guiado por el Magisterio de la Iglesia, dio lugar a importantes obras que han impulsado los estudios bíblicos hasta nuestros días.
Durante este siglo, se observó la formación de diversas Sociedades Bíblicas, la celebración de seminarios y congresos dedicados al estudio de las Escrituras. Destacan ediciones como la conocidísima de Nácar-Colunga. Tras el Concilio Vaticano II, se publicaron nuevas ediciones fundamentales, incluyendo las de la Casa de la Biblia, la Biblia de Jerusalén y la Nueva Biblia Española, así como versiones en lenguas cooficiales como el catalán, el vasco y el gallego. Estos esfuerzos democratizaron el acceso al texto sagrado, haciendo que su vocabulario se reflejara incluso en la lengua castellana y en diccionarios académicos.

Sociedades Bíblicas y Esfuerzos de Traducción Globales
La Biblia es reconocida como el libro más traducido de la historia humana, disponible en más de tres mil lenguas distintas, lo que subraya su inmensa influencia. Para los cristianos, su lectura regular es de suma importancia, al ser la autoridad fundacional de la fe y el testimonio de Jesús. Sin embargo, no todas las personas en el mundo tienen acceso a la Biblia en su idioma nativo.
La necesidad de hacer la Palabra de Dios accesible a todos impulsó la creación y el fortalecimiento de organizaciones dedicadas a la traducción y difusión. Una de las organizaciones clave es la Sociedades Bíblicas Unidas (SBU), establecida en 1946, un año después de la Segunda Guerra Mundial, con representantes de trece sociedades bíblicas nacionales fundadoras. Otra entidad relevante es Biblica, anteriormente conocida como la Sociedad Bíblica Internacional, que ha estado activa por más de dos siglos, incluyendo su renombre en 1988.
Estas sociedades y otras, como los Gedeones Internacionales, se rigen por principios que buscan traducir y publicar la Biblia con los más altos estándares de calidad, operando sin ánimo de lucro.
Estado Actual de la Traducción y la Gran Comisión
A pesar de los avances históricos, actualmente existe una gran necesidad de traducciones completas de la Biblia en diversas regiones del mundo. Según estimaciones, hay 522 idiomas con traducciones limitadas o antiguas, y unos 1312 idiomas donde es poco probable realizar traducciones debido a la baja vitalidad de las lenguas. No obstante, los proyectos en curso buscan salvar estas brechas, abarcando actividades que van más allá de la mera traducción, incluyendo el desarrollo y conocimiento del lenguaje, y la participación en las Escrituras.
Actualmente, hay proyectos en marcha para traducir la Biblia a idiomas hablados por 6.298 millones de personas, con aproximadamente 2799 proyectos de traducción y actividades diversas para hacer accesible la Palabra de Dios de forma directa o indirecta. La región de África lidera con cerca de 575 actividades y proyectos de traducción, mientras que Asia tiene la mayor cantidad de proyectos de solo traducción con 451 en marcha. En algunos casos, se emplea un enfoque de participación adaptada, utilizando un segundo idioma para acceder a las Escrituras cuando no hay actividades de traducción en el idioma propio de los hablantes.
Organizaciones como Progress Bible, una entidad cristiana no denominacional, tienen como misión apoyar los trabajos eclesiales para cumplir con la Gran Comisión, buscando empoderar a las organizaciones de traducción y aumentar el compromiso con la Escritura a nivel mundial.

Cómo Contribuir a la Accesibilidad de la Biblia
La expansión de la accesibilidad de la Palabra de Dios en todo el mundo requiere la participación activa de los creyentes. Existen varias maneras en las que los individuos pueden contribuir:
- Testimonio fiel: Dar un correcto testimonio de la gracia recibida y vivir en fidelidad a los mandatos de la Palabra es la forma más importante.
- Esfuerzos misioneros: Las misiones desempeñan un papel crucial, ya que en muchas naciones no se ha expresado una necesidad abierta de la Palabra precisamente porque el mensaje evangélico aún no es conocido.
- Apoyo material: Apoyar financieramente a las asociaciones y sociedades bíblicas nacionales, que a menudo forman parte de las Sociedades Bíblicas Unidas, la Sociedad Bíblica Internacional o el Foro Internacional de Agencias de la Biblia.
Todos estos esfuerzos buscan asegurar que la Biblia, con su mensaje de Cristo, Su Evangelio y Su Expiación, pueda ser accesible y comprendida por todo el género humano, conduciéndolos a aceptar a Jesucristo como su Salvador.