Un Movimiento Social en Auge
Decenas de localidades españolas, entre las que destacaron Bilbao, Madrid, Santiago de Compostela, Zaragoza y Barcelona, acogieron movilizaciones masivas el 1 de octubre, así como la tarde del 22 de febrero. La "generación del 68", que enfrentó la dictadura en facultades, fábricas y barrios, vuelve a tomar las calles. Su objetivo es defender unas pensiones dignas frente a la desvalorización y los recortes impuestos tanto por gobiernos del PP como del PSOE. "Gobierne quién gobierne, las pensiones se defienden" se ha convertido en uno de los cánticos más habituales de estas movilizaciones. Los manifestantes defienden la implementación de pensiones a partir de 1.080€ y su revalorización en proporción al Índice de Precios al Consumo (IPC), para contrarrestar la pérdida del poder adquisitivo debido al aumento del coste de la vida. La lucha de los pensionistas despierta simpatías en amplios sectores de la clase trabajadora y el pueblo, quienes ven en ellos a los abuelos que lucharon hace décadas y que ahora deben defender no solo lo suyo, sino el futuro de las nuevas generaciones.

El Deterioro del Sistema: Recortes y Desvinculación del IPC
Medidas que Erosionan el Poder Adquisitivo
El ataque al sistema de pensiones no se limita al "mísero aumento del 0,25%" anunciado por el PP, frente a una subida del 1,4% del IPC, sino que se gesta desde hace años. En 2011, el PSOE se encargó de alargar la edad de jubilación hasta los 67 años y de aumentar los años de cotización mínimos para acceder a la pensión, así como la cantidad de años para calcular lo cotizado. Estas medidas se tradujeron en una brutal pérdida de poder adquisitivo para los pensionistas. Dos años más tarde, en 2013, el PP avanzó en el ataque al sistema de pensiones desvinculando el aumento de estas al IPC. Esta decisión permite que, como sucede actualmente, las pensiones aumenten de manera irrisoria, sin ajustarse a la realidad del coste de la vida. Los pensionistas exigen que las pensiones se ajusten al IPC real, es decir, que si el precio de la vida sube cinco, las pensiones suban cinco, una medida elemental que no ha ocurrido en los últimos años.
La Corrupción y la "Hucha" de las Pensiones
Las pensiones son un problema estructural que evidencia otras grandes cuestiones sociales, como la precariedad laboral, el paro masivo, la desmesurada corrupción que ha dilapidado la "hucha de las pensiones" y las prioridades del propio Estado. Estas prioridades demuestran claramente que, antes que cualquier otra cosa, está el pago de la deuda. Javier Ayestarán, secretario provincial del sindicato de pensionistas de CCOO en Almería, explica que "llegamos a tener una hucha, que se dice pronto, con 67.000 millones para que cuando hubiese situaciones como la crisis se pudiese tocar de ahí, si había dificultades para pagar las pensiones". Sin embargo, "eso el PP lo ha malgastado. A la hucha no le queda nada", y si "le queda es porque se ha puesto una partida presupuestaria, porque no hay dinero en la caja y no han querido que se quede a cero".
La Precaria Realidad Económica de los Pensionistas
Pensiones Bajas y el Desafío del Coste de la Vida
Alrededor de 2,5 millones de pensionistas en el Estado español tienen ingresos que no superan los 860€ mensuales, con una media general de 934€ mensuales. Más del 25% de las pensiones son inferiores a 600€, afectando a 2,5 millones de personas. Las pensiones de viudedad para personas (mayormente mujeres) mayores de 70 años no llegan a los 500€. Ante estas cifras, "cómo se le puede decir a una persona que cobra esa miseria que se conforme con el 0,25% de aumento". Han trabajado toda su vida y no se resignan a ser tratados como "descartables" por el gobierno y el sistema capitalista. Esta situación es comparable a la de los salarios, que también deberían incrementarse para cubrir el coste de la vida. Las pensiones son un derecho conquistado por los trabajadores, al igual que las vacaciones pagadas o la jornada de ocho horas; no son un regalo.
La Brecha de Género en las Pensiones: Una Discriminación Persistente
La situación es aún peor para las mujeres, que arrastran la brecha salarial también al jubilarse. Aunque las mujeres representan el 51% del total de pensiones reconocidas en España, en el caso de la pensión de jubilación este porcentaje solo alcanza el 37%. La cuantía de las pensiones medias en vigor que perciben las mujeres (725 euros) es un 36% más baja que la de los hombres (1.147 euros), una diferencia que se mantiene en las pensiones de jubilación. La pensión media para las mujeres es de 729 euros, y en el caso de aquellas que se han podido jubilar, la cuantía es menor a la media (801€), debido a que cobran menos salarios o trabajaron menos años. Actualmente, 2,17 millones de mujeres cobran pensiones de viudedad. En el medio rural, la pensión es, en promedio, un 41,7% más baja. Carmen Vidal, secretaria general de UGT Almería, explica que una investigación sobre la brecha salarial en las pensiones "está demostrado que la hay, es enorme", cifrando la brecha salarial en un 23%, lo que implica que "una mujer puede estar ganando unos 5700 euros menos anualmente" que un hombre. En Almería, esta brecha es de cerca de un 32%, ya que muchas mujeres se han dedicado al cuidado de los hijos, han dejado de contribuir, y tienen una pensión no contributiva que no supera los 400 euros. Por ello, las pensionistas reclaman que "las mujeres tengan un sueldo digno para que sean capaces de llegar a la edad de jubilación con una pensión digna, equivalente a la de los hombres", según Mercedes Nodar, jubilada y secretaria de organización del sindicato de pensionistas de CCOO. "No hay derecho a que con el mismo trabajo, el mismo esfuerzo y la misma categoría, las mujeres ganen al año 6000 euros menos", lamenta. El 22 de febrero, simultáneamente a las movilizaciones de pensionistas en España, se llevaron a cabo concentraciones en toda Europa para reclamar medidas contra la brecha salarial y, por ende, en las pensiones. Un informe de UGT, centrado en Andalucía, revela que de cada diez andaluzas de 20 a 64 años, tres no pueden o no quieren trabajar, y que las mujeres constituyen el 60% de la población inactiva en Andalucía. Además, más de 70 de cada 100 contratos a tiempo parcial en Andalucía y España son de mujeres. A lo largo de una vida laboral, la diferencia entre lo cobrado por un hombre y una mujer supera los 67.000 euros. En las pensiones, la brecha es del 35,14% en Andalucía, lo que representa una diferencia de más de 300 euros al mes y más de 5000 al año. El Banco Mundial ha alertado sobre este problema, señalando que "lograr una mayor paridad de género en las ganancias podría generar un aumento del 18% en la riqueza del capital humano".

El Rol de los Abuelos como Soporte Familiar
Los jubilados han demostrado ser un pilar fundamental para sus familias, especialmente durante la crisis de 2008 y la pandemia de coronavirus. En muchas familias, la pensión del abuelo o la abuela sirve de sustento no solo para quien la recibe, sino también para sus hijos y nietos. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, a finales de 2021, más de un millón de hogares en España tenían a todos sus miembros desempleados, y 563.000 no contaban con ningún tipo de ingresos. Yolanda Carmona, de Save The Children, asegura que el coronavirus ha acentuado el retorno de los mayores a los hogares, especialmente en familias monomarentales, donde muchos padres y madres sin empleo han recurrido a los abuelos. Estos, además de cuidar de los niños, asumen sus gastos económicos y escolares. La pandemia, como otras crisis económicas, ha empeorado la situación de las familias vulnerables. Alexander Elu, también de Save The Children, explica que ha aumentado la pobreza monetaria en hogares sostenidos por una persona mayor, afectando al 18% de los domicilios vulnerables. Cada vez más colectivos reclaman prestaciones más dignas, aunque la actualización de las pensiones se ve como favorable, se pide una subida más equitativa y centrada en las pensiones más bajas, ya que "las personas que ganan 400 o 500 euros apenas lo van a notar".
Testimonios de Dificultad
- Pilar, 72 años: Cobra 770 euros de pensión. Junto a la de su marido, ingresan 1.700 euros. Ayuda mensualmente a su hijo, que no gana lo suficiente para un alquiler de 500 euros y mantener a sus dos hijos. Sin su ayuda, su hijo "tendría problemas para aguantar y comer decentemente cada mes".
- Antonia, 68 años: Vive en Sevilla con dos de sus hijas y sus dos nietas. Su pensión es de 360 euros. Junto a la ayuda de 360 euros de su hija por enfermedad, cinco personas sobreviven con 720 euros mensuales. Después de una notificación de desahucio, se le ofreció un alquiler más barato, pero se pregunta: "Si pago 80 euros y 15 de comunidad, ¿cómo doy de comer a mis hijos?". Pide ayuda a Save The Children y a las Hermanas de la Cruz, y afronta con dificultad los gastos energéticos, con la luz "pinchada" y facturas de agua atrasadas.
- Luz Divina, 71 años: Cobra una pensión de 577 euros y vive con otras seis personas, incluidos tres nietos, en la Cañada Real. Acude cada dos semanas a la Fundación Madrina en busca de alimentos y mantas para combatir el frío, ya que "seguimos sin luz y muchas veces no tenemos agua". Tras criar sola a seis hijos, su situación actual es "muy mala", sobreviviendo con su pensión y los 300 euros que gana su hija limpiando portales, lo que suma menos de 900 euros mensuales para siete personas. Ha solicitado el Ingreso Mínimo Vital (IMV), pero "todo va muy despacio". Conrado Giménez, fundador de la Fundación Madrina, confirma que casos como el de Luz Divina, donde "se juntan tres generaciones: ellos, sus hijos y sus nietos", han aumentado, alertando que "hay familias enteras que están volviendo a la precariedad".
Joven pobre perdió entrevista por ayudar a una anciana sin saber que era la madre de la jefa.
Demandas y Movilizaciones Continuas en España
La Voz de la Calle y la Coordinación de la Lucha
La imagen de un grupo de jubilados rompiendo el cerco policial alrededor del Congreso el 22 de febrero, durante una concentración en defensa de pensiones públicas y dignas, recorrió el país. Estas manifestaciones fueron convocadas por la Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones Públicas, una plataforma que aglutina diversos partidos, sindicatos y asociaciones. Tuvieron éxito de asistencia en toda España, como en Bilbao, donde más de 3.000 pensionistas tomaron la calle "hartos de un Gobierno que les «roba» y que les ha dado «unas pensiones de mierda»", luciendo un lazo marrón reivindicativo. El detonante de la movilización fue la subida de un 0,25% en las pensiones, anunciada mediante una carta gubernamental que comunicaba un aumento de "apenas euro y medio, dos en el mejor de los casos". Esta cantidad, irrisoria comparada con las subidas del IPC, luz, agua o alimentos, ha encendido la mecha, especialmente cuando el Gobierno "ha comenzado a dejar caer que es buena idea hacerse planes de pensiones privados". A finales de septiembre de 2017, varias marchas de pensionistas partieron de diversas localidades del país para unirse en Madrid, culminando en el primer acto contundente de protesta el 9 de octubre.

Un Llamado a las Nuevas Generaciones y Otros Movimientos Sociales
Javier Ayestarán subraya la importancia de que los jóvenes se involucren: "Como los jóvenes no peleen, no van a tener pensiones". Aunque reconoce que los jóvenes "no se están implicando suficientemente", entiende que "la gente joven está preocupada de tener trabajo, y luego de que el trabajo que tengan sea digno". Esto evidencia la interconexión entre las luchas. La recuperación del sistema de pensiones y su sostenibilidad a largo plazo implica también la necesidad urgente de aumentar los salarios al nivel del costo de vida, terminar con el paro masivo, la precariedad laboral y los trabajos a tiempo parcial, al mismo tiempo que dejar de pagar la deuda externa. Los cálculos de economistas para un informe elaborado por UGT proyectan que una pensión de 1000 euros hoy, en 25 años será de 600 euros. Con la situación laboral actual, donde los jóvenes no empiezan a cotizar hasta casi los 30 años o lo hacen por pocas horas semanales, el panorama futuro es "muy incierto", lo que significa que "habrá que trabajar más años para poder cobrar, y además para cobrar menos". Ayestarán asegura que "las pensiones son posibles, lo que hace falta voluntad política y que todos estemos de acuerdo", y que "hay propuestas muy interesantes para garantizar las pensiones de hoy y las pensiones de mañana". En este mismo contexto de reivindicación social, otros movimientos han surgido, como la huelga general de mujeres del 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) para exigir una sociedad más justa e igualitaria, y la "Marcha Básica" a Madrid para reclamar la implantación de una Renta Básica Universal.
Propuestas para la Sostenibilidad del Sistema de Pensiones
Según los sindicatos, las soluciones pasan por convocar el Pacto de Toledo para debatir propuestas que, de llevarse a cabo, aportarían 47.800 millones de euros anuales. Entre estas medidas, destaca la de aumentar temporalmente en un 2% los tipos de cotización con que se financian las pensiones, a cargo de empresas, trabajadores y Estado, lo que aportaría 7.000 millones de euros. Mientras el Pacto de Toledo se reúne, los pensionistas prometen "continuar dando la batalla para que sus nietos tengan en el futuro una pensión que les sirva para vivir".
La Amenaza de la Privatización
Los pensionistas y los sindicatos consideran que detrás del deterioro actual hay un plan orquestado para, a medio plazo, "acabar con el actual sistema de pensiones y que en la jubilación todos dependamos de planes privados contratados en el banco". El secretario provincial de los pensionistas de CCOO asegura que "detrás de esto hay unos intereses muy grandes, fundamentalmente de la banca, para privatizar las pensiones". Fernando Martínez, secretario general del PSOE de Almería capital, en asambleas vecinales, apuntaba en la misma dirección, afirmando que el PP está apostando "por la privatización del sector" y animando a la gente "a abrir planes de pensiones privados, que es algo que la mayoría de la gente, sin recursos económicos suficientes, no puede hacer". En Almería, la situación es aún más preocupante, siendo la tercera provincia con las pensiones más bajas del país y la última en Andalucía, con unos 750 euros de media.
La Lucha de los Pensionistas en Chile: Un Reflejo de Problemas Globales
En Chile, los adultos mayores se sienten "invisibles" ante la dura realidad que enfrentan: pensiones bajas, alto costo de medicamentos y escasa ayuda. La Unión Nacional de Pensionados de Chile (UNAP), que representa a más de 9.000 adultos mayores en 15 sedes, ha levantado una serie de demandas para visibilizar su situación. Entre sus banderas de lucha están igualar la pensión básica solidaria de los jubilados con el sueldo mínimo mensual, una rebaja en el pasaje del Transantiago y subir las pensiones de las montepiadas. Eduardo Caruz, primer vicepresidente de UNAP, valora la "voluntad política" mostrada, pero el ministro (s) de Transportes y Telecomunicaciones, José Luis Domínguez, ha señalado el "enorme déficit" del Transantiago, lo que dificulta la gratuidad. Francisco Iturriaga, presidente de UNAP, declara: "Nosotros no vamos a retroceder un centímetro, vamos a seguir luchando y si tenemos que salir a la calle en algún momento, lo vamos a hacer porque tenemos que defender los derechos de los jubilados. Los sueldos son miserables y la locomoción es carísima".
Demandas Específicas de la UNAP en Chile
- Montepío (pensiones de viudedad): Las beneficiarias reciben solo el 60% del sueldo de su cónyuge, lo cual es considerado "inaceptable" para una mujer que "ha trabajado toda su vida al lado de su esposo".
- 7% en salud: A pesar de un beneficio que busca eliminar la cotización de salud del 7% para los pensionados más vulnerables, el 70% de ellos sigue pagándolo. La UNAP propone fijar un 5%, argumentando que el 2% actual se destina a pagar licencias médicas de funcionarios activos. Iturriaga enfatiza que "tenemos varios problemas permanentes, pero el más difícil de todos son los salarios. Las pensiones son bajísimas".
- AFPs (Administradoras de Fondos de Pensiones): Para mejorar el sistema, la UNAP propone que el trabajador cotice un 13%, el empresario un 3% y el Estado un 3%, sumando un 19% total de cotización.
Iturrieta concluye: "Nosotros prácticamente somos invisibles, pero seguimos luchando a favor de los jubilados y lo vamos a hacer hasta el final de nuestras vidas".