La situación del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile ha sido objeto de profunda preocupación y debate público debido a una serie de revelaciones sobre la muerte y vulneración de derechos de niños, niñas, adolescentes y adultos bajo su cuidado. Lo que comenzó con la trágica muerte de Lissette Villa ha destapado una crisis sistémica que ha llevado a múltiples investigaciones y cuestionamientos sobre la eficacia y humanidad del sistema de protección infantil en el país.
Cifras Dramáticas y Desglose de Fallecimientos
Las cifras entregadas por el Sename y otras instituciones han puesto de manifiesto una realidad "dramática, dolorosa e inaceptable".
- Entre el 1 de enero de 2005 y el 30 de junio de 2016, fallecieron 243 menores en los centros administrados por el Sename: 210 en el sistema residencial y 33 en centros de Justicia Juvenil mientras cumplían alguna medida de internación provisoria.
- De los 210 niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección residencial (centros del Sename o de organismos colaboradores privados), 131 decesos estaban asociados a alguna enfermedad.
- La cifra de niños, niñas y adolescentes que fallecieron mientras vivían con sus familias y eran atendidos en programas ambulatorios a cargo de organismos privados llega a 406.
- En el mismo periodo, fallecieron 215 adultos que permanecían en centros de protección por tener graves discapacidades, al no existir otros organismos que los acogieran.
- Según la Defensoría de la Niñez, de las 878 muertes de niños, niñas y adolescentes registradas al interior de la red Sename entre enero de 2005 y julio de 2016, solo 347 casos fueron conocidos por la Fiscalía y 200 de ellos investigados.
A pesar de estas cifras, existe un "caos estadístico". Un informe del Ministerio de Justicia indicó 185 muertes entre 2005 y mayo de 2016 solo en el área de "protección", mientras que un reporte de UNICEF reveló que el número de fallecimientos durante 2010 fue cinco veces el reportado oficialmente. Un análisis de los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014 sumó 318 fallecimientos, los que, agregando los 77 correspondientes a ese período de la lista entregada por Justicia, darían un total de 395.

El Caso Lissette Villa: Un Punto de Quiebre
La muerte de Lissette Villa, de 11 años, el 11 de abril de 2016, en un hogar de menores regentado por el Estado, se convirtió en el catalizador de la crisis. Lissette, que había sido víctima de abuso sexual y maltrato, llegó al Sename a los cinco años. Su salud mental y física era muy delicada, presentando trastorno de estrés postraumático complejo, trastorno del desarrollo de la personalidad y retardo mental leve.
Según un informe de la Policía de Investigaciones (PDI), "el actuar imprudente e inobservante de sus cuidadoras le provoc(ó) un cuadro de asfixia", y la autopsia señaló "lesiones faciales" al momento de su muerte. Su caso reveló una serie de fallas: las cuidadoras no tenían conocimientos en primeros auxilios ni estudios superiores, y no se aplicó ningún protocolo acorde con los parámetros internacionales durante su crisis. La entonces directora del Sename, Mariela Labraña, atribuyó el fallecimiento a una "crisis emocional", una explicación que le costó el puesto.

Vulneraciones de Derechos y Maltrato Sistemático
La investigación del fiscal regional de Los Lagos, Marcos Emilfork, y el equipo de la PDI, que visitó 240 de las 241 residencias del Sename, constató una violencia sistemática. El informe de la PDI, de 257 páginas, detalla 2.071 casos de vulneraciones graves de derechos:
- 432 maltratos por parte de adultos.
- 1.265 maltratos entre pares.
- 53 maltratos por parte de familiares al interior de los recintos.
- 123 abusos sexuales cometidos por adultos.
- 187 abusos sexuales cometidos entre menores.
Estos abusos sexuales se constataron en el 50% de los hogares, con 310 casos de connotación sexual en total. El informe policial es categórico: "Estas acciones de vulneración de derechos contra niños, niñas y adolescentes se han instalado dentro de la dinámica de funcionamiento propia de los centros".
Incumplimiento de Protocolos y Falta de Capacitación
El equipo policial estableció que el "44,5% de los centros no cumplen con los protocolos mínimos exigidos por el Sename". Los resultados son alarmantes:
- El 72,9% de los centros a nivel nacional no cuenta con protocolo ante conductas suicidas.
- Un 76,7% de los hogares no cuenta con protocolo para "sujeción y contención física frente a desajustes conductuales".
- La gran mayoría de los hogares tampoco contaba con un protocolo de acción ante el fallecimiento de un menor.
Además, se determinó que el 98,3% de los centros recibe una fiscalización periódica por parte del Sename, pero "en su mayoría, estas supervisiones son coordinadas de manera previa". Los tribunales de familia, que deben fiscalizar los centros cada seis meses, en algunos casos solo realizaron visitas anuales.
World Vision y su análisis sobre la crisis del Sename
Problemas de Salud Mental y Sobremedicación
La cifra de menores a cargo del Sename que padecen alguna enfermedad psiquiátrica es altísima: el 37,3% de los residentes. Más allá de los problemas de salud mental, un 14,2% de los residentes presenta alguna patología médica, y el 13,9% sufre una enfermedad crónica. Otro 19,8% presenta algún tipo de discapacidad.
Un aspecto crítico es la atención médica. El 42% de los centros no tiene un encargado de salud, y en los que sí lo tienen, la función es ejercida por funcionarios sin el perfil necesario. En 159 centros (el 66,3%), "la persona encargada de la administración de los fármacos en jornada diurna es un educador de trato directo sin la formación profesional ni técnica en el área de la salud". Se ha constatado que los fármacos se suministran sin ningún control, muchas veces como paliativo para contener a los niños y adolescentes.
El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, afirmó que ella estaba "sobremedicada" con un fármaco que en altas dosis actúa como antipsicótico, además de haber estado expuesta a antidepresivos por años. La "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos es "generalizada", y en muchos casos no hay personal especializado para asegurar que los niños tomen sus dosis correctamente.
Respuestas Institucionales y Desafíos Pendientes
Ante la magnitud de la crisis, diversas autoridades y organismos han reaccionado.
- El senador Patricio Walker aseguró que las cifras dan cuenta de una realidad "inaceptable" e instó al Ministerio de Salud a comprometerse con la atención urgente de los niños con enfermedades mentales o basales. También celebró el anuncio de la Presidenta de 16.500 millones de pesos adicionales al presupuesto del Sename para mejorar residencias, programas de salud mental y fiscalizaciones.
- La senadora Jacqueline Van Rysselberghe calificó la exposición de la directora del Sename como "decepcionante" por la falta de un plan de acción concreto y financiamiento específico.
- El senador Manuel José Ossandón argumentó que el Sename "violentó los derechos humanos de los niños" actuando como agente del Estado.
- La Defensoría de la Niñez, en su análisis, logró determinar que de las 878 muertes de niños, niñas y adolescentes registradas en la red Sename entre enero de 2005 y julio de 2016, solo 347 casos fueron conocidos por la Fiscalía y 200 de ellos investigados.
- El Comité de los Derechos del Niño, en 2018, afirmó que el Estado de Chile es responsable de graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos y recomendó establecer mecanismos de reparación y un plan de acción.
- La Defensoría de la Niñez recomendó al gobierno en 2020 la "creación de una Comisión de Verdad, Justicia y Reparación", una petición que no recibió respuesta del Poder Ejecutivo de la época.

Hacia una Nueva Institucionalidad
El diputado René Saffirio, quien ha denunciado permanentemente los abusos en el Sename, afirmó que "falta crear una nueva institucionalidad que signifique una cirugía mayor al Sename para que a los niños, cuyos derechos han sido vulnerados, el Estado se los restituya". El Consejo para la Infancia, entidad creada por la presidenta Michelle Bachelet, busca cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio.
Expertos en infancia como Francisco Estrada, exdirector del Sename, y Anuar Quesille de UNICEF Chile, coinciden en la necesidad de:
- Unidades polivalentes con niños adecuadamente medicados y personal dedicado que trabaje con las familias.
- Que el objetivo final sea que los niños vuelvan con sus familias de origen, rompiendo el círculo de la pobreza y el maltrato.
- Una defensa jurídica adecuada para los niños vulnerados, que hoy en día es deficiente en comparación con los menores infractores de ley.
La psicóloga María José Ortúzar, con experiencia en programas de reparación, subraya que la estructura actual "fracasó" debido a la insuficiencia de recursos, la escasez de cuidadores capacitados y las bajas remuneraciones, lo que lleva a una revictimización de los niños.
World Vision y su análisis sobre la crisis del Sename
La crisis del Sename ha revelado una falla profunda en la protección de la infancia en Chile, exponiendo no solo la negligencia institucional, sino también la "invisibilización" de los niños más vulnerables. Aunque se han dado pasos para abordar el problema, el camino hacia una solución definitiva requiere un compromiso sostenido del Estado y la sociedad para garantizar el respeto y la restitución de los derechos de todos los niños.