Desde las tierras valencianas nos llega el aire fresco de Los de Marras, una banda cuyo nombre ya insinúa una particularidad. Su "artillería de rock callejero" se caracteriza por su autenticidad, devolviendo una actitud genuina en un panorama a menudo saturado de poses.

Orígenes y la pasión por la música
La historia de Los de Marras, como la de muchos jóvenes que se adentran en el rock, comenzó con el descubrimiento de grupos afines y la asistencia a conciertos. La formación original de la banda se gestó a lo largo de varios años. Iñaki (guitarra) fue el pionero en 1995. Posteriormente, en 1997, se unió Agustín (voz y guitarra), y en 1999, la alineación se completó con Pau (batería) y Fran (bajo). Aunque hubo algunos cambios de componentes, esta configuración se considera la primera formación sólida, con la que grabaron sus dos primeros discos y se mantuvo durante seis años.
A diferencia de otras bandas, el origen de Los de Marras no surgió de un grupo de colegas que decide simplemente formar un grupo. Para ellos, la música es una verdadera forma de vivir, aunque no de ganarse la vida. Los integrantes afirman que, después de tantos años, sin la pasión y el espíritu que los une, ninguno de ellos seguiría adelante. Su principal motor es la capacidad de expresar sensaciones, opiniones y vivencias a través de sus canciones, siempre desde un punto de vista personal, disfrutando del rock y construyendo su propio camino paso a paso.
Con el paso de los años, la evolución es inevitable en cualquier grupo musical, ya que las inquietudes no pueden ser las mismas durante toda la vida. Las cosas que desean expresar y las influencias de cada miembro crecen y se transforman con ellos.
Discografía y evolución sonora
La trayectoria de Los de Marras está marcada por una discografía que refleja su constante crecimiento. Tras su aclamado quinto disco, “Surrealismo”, la banda presentó su penúltimo trabajo bajo el nombre de “Reamanecer”. En este álbum, mantuvieron la esencia lírica que tanto gusta a su público y la energía musical que caracteriza todos sus discos. Una vez más, contaron con el diseño de la ilustradora valenciana Elena Tormo, quien ha definido el estilo gráfico de la banda durante años.

En abril de 2021, vio la luz «Peligro Esperanza», su séptimo y último disco. Un trabajo que nace en un momento particular, donde tener esperanza se sentía peligroso.
Significado y producción de "Surrealismo"
El título del disco “Surrealismo” busca representar la situación actual de "SURREALISMO" que la sociedad vive: la brecha creciente entre pobres y ricos. Los temas del álbum, como "El cuchillo y el tenedor dicen que NO van a comerse nuestros sueños", abordan historias reales, vivencias, sentimientos y la necesidad de expresarlos. En una época complicada, las canciones ofrecen el punto de vista particular de la banda.
Según Agustín, la producción de este disco está más elaborada, con coros y estructuras que encajan a la perfección, lo que implica un trabajo mucho más minucioso. Si bien esto puede restar algo de espontaneidad, la banda considera que ganan en otros aspectos.
Exploración de estilos y acogida del público
Los de Marras no temen coquetear con otros géneros, como se evidencia en temas como «Hoy», con toques de Ska. Este estilo encaja con la tónica general de la banda. De hecho, en otros discos ya han incluido canciones con influencias de Ska, Reggae e incluso Rumba. Ejemplos de esta versatilidad incluyen «Hierbagüena» (del álbum Gritos de mimo), «Obsesión» (también de Gritos de mimo), «Bulling», «No a la subestación» y «Ahógame» (estas últimas de Vulnerable).
Manu comenta que, tras la salida del disco, la respuesta del público ha sido generalmente buena. Al principio, las canciones nuevas parecían no "rodar del todo" en los conciertos, pero con el tiempo, algunas se han convertido en favoritas de la gente.
Temáticas profundas y mensajes personales
Aunque el tono general de la banda a menudo es desenfadado, también abordan temas más sentidos. Ejemplos de ello son «Futuro», que narra un desahucio familiar a través de los ojos de un niño, o «Compadre», un emotivo canto a la amistad.
El corazón es un elemento fundamental para Los de Marras, manifestándose en diversos tipos de amor. La canción «Poder» explora la belleza de "poder querer" y está dedicada al hijo de Agustín. Por su parte, «Sufro» se centra en el dolor de alguien que atraviesa un mal momento, pensada para cualquier ser querido que no es consciente de la perspectiva de quien lo mira.
Agustín expresa una reflexión personal sobre el momento actual: "Yo de momento a nivel personal, todavía no he salido de la oscuridad. Y por lo que nos dicen a nivel social, aún nos quedan unos cuantos años de oscuridad." Esto se relaciona con la idea de que han avanzado y cambiado bastante en su forma de componer, llenando sus obras de experiencias colectivas.
Filosofía de banda: Recompensa, reconocimiento y creatividad
Cuando se les pregunta sobre si tienen "niños mimados" o temas preferidos, la banda considera que es una de las preguntas más complicadas. Para ellos, cada canción tiene su propio valor.
Sobre el éxito y el reconocimiento
Iñaki comparte que la verdadera recompensa llega antes de que el disco salga a la calle: "es el día cuando tienes el disco en tus manos y ves todo el trabajo realizado durante esos años". También menciona la satisfacción de subir a un escenario frente a un público numeroso. Agustín añade que, "según cómo van las cosas, la mayor recompensa es que seguimos adelante". Reconoce que "reconocimiento masivo nunca lo tendremos", pero que son "un grupo bastante querido y respetado". Con humor, Agustín atribuye parte de esta dualidad a sí mismo: "Eso sólo es por mi culpa (risas). Puede ser que el que nos quiere, nos quiere mogollón y el que nos odia, nos odia muchísimo".
Respecto a la evolución de la escena musical, Agustín opina que "desde hace tiempo, pienso que debería haber un cambio generacional" en la cúpula. Iñaki, por su parte, señala que "en este disco no se han dado las circunstancias" para ciertos aspectos, pero que no lo toman "como algo obligatorio, sino que disco tras disco ha ido surgiendo".
La imaginación como clave
Rememorando su antigua canción que proclama "la victoria será tuya si usas la imaginación", la banda subraya su importancia. Agustín afirma que es "fundamental hoy en día, tanto para trabajar como para buscarse un curro". Iñaki complementa, definiéndola como "un medio de supervivencia, es una gran baza a la hora de salir adelante, para buscar nuevos caminos, nuevas formas de vida".
Opinión sobre otras tendencias musicales
Sobre los llamados "sucedáneos de rock and roll" de los últimos años, la banda prefiere no juzgar, entendiendo que "cada uno es libre de hacer la música como la sienta y la crea". En cuanto a "venderse al mejor postor", consideran que está muy lejos de su concepto, estilo y forma de vida. Para ellos, la música es una parte vital de su existencia y no están en esto por recorrer más o menos camino; simplemente les gusta lo que hacen.
El fenómeno de los grupos tributo
El auge masivo de los grupos tributo en los últimos años genera opiniones divididas dentro de la banda. Agustín lo ve con preocupación, pensando que es "mal que la gente no saque su creatividad en este momento en el que estamos viviendo". Para él, "hay mil cosas por gritar" y si te limitas a ser un grupo tributo, "estás perdiendo algo de tu creatividad y tu posibilidad de hacer cosas propias". Sin embargo, Pau adopta una postura más abierta: "creo que hay gente que tiene su propio grupo y luego pueden tener otro grupo de versiones, ¿por qué no?, no hay nada de malo". Manu, por su parte, percibe "un poco de victimismo por los otros grupos" y cree que, a pesar de todo, el público de los conciertos es el que decide, "aunque no sabemos qué va a pasar". En tono de broma, Agustín concluye: "Les decimos que vamos a hacer versiones nuestras, vamos a versionearnos lo mejor que podamos (risas)."
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