En un mundo cada vez más digitalizado, la facilidad y velocidad que ofrece la tecnología para actividades cotidianas como las compras en línea han simplificado la vida de muchas personas, permitiéndoles adquirir productos y pagar servicios de manera más ágil. No obstante, estas transacciones requieren ingresar información sensible, como los datos de la tarjeta de crédito, en diversas plataformas y sitios web, lo que genera nuevas vulnerabilidades. La seguridad de las tarjetas de crédito es el conjunto de protocolos, tecnologías y prácticas recomendadas del que dependen las empresas para proteger la información procesada o almacenada en un entorno de TI.
La transición hacia las transacciones en línea y con tarjeta no presente ha aumentado el riesgo de fraude, dificultando la verificación de la autenticidad de los titulares de las tarjetas. Esto ha provocado un aumento significativo de los casos de fraude, lo que subraya la importancia de fomentar una cultura de prevención e información, ya que, según Martina López, Investigadora de Seguridad Informática, dejar de usar la tecnología no es una solución viable.

El Impacto Global del Fraude con Tarjetas
El fraude con tarjetas de crédito es una preocupación importante para minoristas, empresas de procesamiento de pagos, emisores de tarjetas, instituciones financieras y las principales compañías de tarjetas de crédito como Visa, Mastercard, Discover y American Express. El volumen de las transacciones electrónicas sigue en auge, y con ello también aumenta la posibilidad de que los estafadores exploten las vulnerabilidades de los sistemas de pago.
- Según un informe de Nilson Report de 2021, las pérdidas globales por fraude con tarjetas ascendieron a 28.650 millones de dólares.
- Según el estudio “Medios de Pago Latam 2024 de Ipsos”, en Chile el 46% de los encuestados reportó haber sufrido un intento de fraude en uno de sus medios de pago. La tarjeta de débito se identifica como el medio más vulnerable, señalado por un 21%, seguido de las transacciones electrónicas (9%).
- LexisNexis revela que por cada 1,00 $ de fraude, las empresas minoristas y de e-commerce de EE. UU. ahora incurren en un coste de 3,75 $, un aumento del 20 % en comparación con las cifras de 2019, cuando el coste se situó en 3,13 $.
- Tan solo en 2024, se registraron 449.032 reportes de robo de identidad relacionado con tarjetas de crédito, lo que lo convirtió en el tipo de fraude de identidad más común del año.
- En total, los consumidores reportaron pérdidas por más de $12.5 mil millones de dólares debido al fraude en 2024, lo que representa un aumento del 25% con respecto al año anterior.
Principales Tipos de Fraude con Tarjetas de Crédito
El fraude con tarjetas de crédito puede cometerse con diferentes tácticas, cada una diseñada para explotar una vulnerabilidad distinta en los sistemas de pago. Por cada punto de contacto de un sistema de pago, hay estafadores que intentan aprovecharse de las posibles deficiencias. Las tendencias como los pagos sin contacto y las transacciones sin presencia de la tarjeta para las compras online han facilitado un aumento del fraude con tarjetas de crédito y otros tipos de delitos financieros.
Métodos de Obtención de Información
- Phishing y Vishing: Se trata de estafas que utilizan el correo electrónico, las llamadas telefónicas o los mensajes de texto para engañar a los titulares de las tarjetas para que revelen información personal o de su tarjeta de crédito. Los atacantes suplantan la identidad de entidades de confianza (como bancos o empresas). Una persona puede recibir un correo electrónico que parece provenir de un banco, pidiéndole que "confirme" los detalles de su cuenta haciendo clic en un enlace o proporcionando información por teléfono.
- Skimming: Implica usar un pequeño dispositivo electrónico, conocido como «skimmer», para capturar la información de la tarjeta de crédito de la banda magnética durante una transacción legítima, generalmente en un cajero automático o en un terminal de pago. Los estafadores utilizan los datos capturados para crear tarjetas falsas o realizar transacciones de tarjeta no presente.
- Robo de Información y Malware: Los delincuentes suelen colocar "ladrones" en dispositivos de punto de venta para robar información de la cuenta cuando un cliente o empleado usa una tarjeta de crédito. El robo de información también puede ocurrir en transacciones online. Los códigos maliciosos o malware, como los keyloggers, están diseñados para robar información sensible, capturando de forma secreta nombres y detalles de tarjetas de crédito. Los ataques de Magecart, por ejemplo, aprovechan vulnerabilidades de terceros en plataformas de comercio electrónico para inyectar código malicioso en una página de pago.
- Filtraciones de Datos: La información de las tarjetas no se obtiene directamente de los usuarios, sino de las empresas donde se realizó alguna transacción. Este método afecta a diversas entidades, desde bancos hasta tiendas en línea, y la información es sustraída directamente de las bases de datos.
- Redes Wi-Fi Públicas Vulnerables: Al viajar y utilizar redes en espacios públicos como aeropuertos u hoteles, se corre el riesgo de que estas hayan sido comprometidas por ciberdelincuentes, facilitando el robo de información.
Modalidades de Fraude
- Tarjetas de Crédito Robadas o Perdidas: Ocurre cuando un delincuente adquiere la tarjeta de crédito física de otra persona. El estafador usa la tarjeta para efectuar compras no autorizadas hasta que se denuncia su desaparición y se desactiva.
- Fraude de Tarjeta No Presente (CNP): Se da cuando un estafador obtiene información de una tarjeta de crédito (número, fecha de vencimiento, CVV) y la utiliza para realizar transacciones no autorizadas en línea, por teléfono o por correo, sin la tarjeta física.
- Fraude por Usurpación de Cuentas: Un delincuente obtiene acceso no autorizado a una cuenta de tarjeta de crédito existente, usualmente mediante phishing o robo de identidad. Puede cambiar la información de contacto, agregarse como usuario autorizado o solicitar una nueva tarjeta para realizar compras no autorizadas.
- Fraude de Solicitud: Se produce cuando un delincuente solicita una tarjeta de crédito utilizando datos personales robados o falsos. Una vez que recibe la tarjeta, la usa para realizar transacciones no autorizadas.
- Carding: Es el uso no autorizado de información robada de tarjetas de crédito o débito para actividades ilícitas, como la compra de bienes, adquisición de tarjetas de regalo o prepago para su reventa, o como parte de esquemas de fraude más complejos. Los ciberdelincuentes suelen intercambiar grandes volúmenes de datos comprometidos en foros de la dark web o a través de plataformas de mensajería encriptadas.
- Vulnerabilidad del Chip y PIN: Investigadores de la Universidad de Cambridge expusieron en 2012 que las tarjetas con chip y PIN aún pueden ser clonadas. Aunque se supone que cada transacción genera un "número único e imprevisible" para autenticar la operación, los equipos menos modernos pueden generar números muy previsibles, permitiendo a los atacantes clonar el chip.
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Sectores y Entidades Más Vulnerables al Fraude
Ciertos tipos de empresas pueden ser más vulnerables al fraude con tarjetas de crédito debido a varios factores, incluida la naturaleza de sus transacciones, los sectores en los que operan y las medidas de seguridad que implementan. Estas son algunas de las empresas que suelen ser más susceptibles al fraude con tarjetas de crédito:
- E-commerce y Minoristas en Línea: Realizan transacciones CNP, lo que dificulta la verificación de la autenticidad del titular de la tarjeta y los hace más susceptibles a filtraciones de datos, phishing y ataques de software malicioso.
- Pequeñas Empresas: Suelen carecer de los recursos necesarios para invertir en sistemas sólidos de prevención y detección de fraude, y pueden estar menos conscientes de las últimas prácticas de seguridad.
- Sectores de Alto Riesgo: Las empresas de sectores como las apuestas, el entretenimiento para adultos y los viajes experimentan tasas más altas de contracargos y fraude debido al mayor valor de las transacciones o el mayor nivel de anonimato.
- Empresas con Alta Rotación del Personal: La alta rotación puede dificultar el mantenimiento de prácticas de seguridad coherentes y la capacitación adecuada del personal en prevención de fraude, y en algunos casos, los empleados pueden participar en actividades fraudulentas.
- Empresas con Medidas de Seguridad Débiles: Aquellas que no implementan medidas de seguridad sólidas (cifrado, tokenización, procesamiento seguro de pagos) son más susceptibles a filtraciones de datos.
- Minoristas con Tiendas Físicas y Tecnología Obsoleta: Utilizar sistemas de punto de venta (POS) o terminales de pago obsoletos puede hacerlos más vulnerables al skimming, ya que la tecnología antigua carece de las últimas funciones de seguridad, como los lectores de tarjetas con chip EMV.
Medidas de Prevención y Protección para Usuarios
La clave para protegerse del fraude con tarjetas de crédito reside en la vigilancia constante y la adopción de hábitos de seguridad. Nunca está de más repasar estos consejos para reforzar la protección de tu información personal y financiera:
- Verificar Sitios Web Oficiales: Si vas a hacer una compra online, asegúrate de que el sitio web sea oficial y tenga buena reputación. Puedes revisar evaluaciones o reseñas de otros usuarios.
- Atención a la URL: Al comprar online, revise que el sitio web utilice HTTPS. Si no aparece la «s» al final, podría ser una señal de alerta. Desconfía si la URL tiene un dominio parecido al de un sitio confiable, pero con errores ortográficos.
- Mantener el Navegador Actualizado: Procura que tu navegador (Google Chrome, Safari, Microsoft Edge u otro) tenga siempre su última actualización.
- Evitar Redes Públicas: Al hacer compras o transacciones online, desconfía de las redes gratuitas o públicas, ya que pueden ser más vulnerables a ataques. Lo ideal es usar una red privada, una VPN o compartir internet desde tu celular.
- PIN Difícil de Adivinar: Al crear el PIN de tu tarjeta, intenta que sea lo más difícil de adivinar. Evita fechas de nacimiento, números repetidos, secuencias consecutivas o combinaciones relacionadas con tu dirección o información personal.
- Monitorear Transacciones: Revisa regularmente las últimas transacciones de tu tarjeta en la app o sitio web de tu banco. Muchas aplicaciones bancarias permiten activar notificaciones para recibir avisos de cargos y abonos en tiempo real.
- Medios de Pago Confiables: Al comprar online, revisa que el comercio cuente con medios de pago que te generen confianza, como PayPal o Webpay.
- Cuidado con Comunicaciones Sospechosas: Mantenerse alerta ante llamadas o correos electrónicos sospechosos y nunca proporcionar información sensible por teléfono.
- Descargar de Tiendas Oficiales: Solo descargar aplicaciones de tiendas oficiales, como la App Store o Google Play.

Estrategias Avanzadas de Detección y Prevención de Fraude para Empresas
Las empresas deben combatir de forma proactiva el fraude con tarjetas de crédito invirtiendo en herramientas de prevención, implementando medidas de seguridad sólidas y capacitando a los empleados. Esto les permitirá reducir significativamente su vulnerabilidad y minimizar las pérdidas económicas.
- Procesamiento Seguro de Pagos: La implementación de sistemas de procesamiento seguro, como los que utilizan la tokenización y el cifrado, puede proteger los datos confidenciales de las tarjetas de crédito durante las transacciones. La tokenización sustituye la información sensible de la tarjeta por una cadena aleatoria de números y letras (token) que solo un procesador de pagos puede leer correctamente.
- Tecnología de las Tarjetas con Chip EMV: Fomentar el uso de tarjetas con chip EMV y la adopción de terminales de pago compatibles con EMV puede reducir el riesgo de fraude en tiendas físicas, ya que son más difíciles de falsificar.
- Comprobaciones AVS y CVV: El sistema de verificación de domicilio (AVS) y el valor de verificación de la tarjeta (CVV) pueden verificar la autenticidad de las transacciones con tarjeta no presente y minimizar el riesgo de fraude.
- Herramientas de Detección de Fraude: El empleo de herramientas de detección de fraude, especialmente aquellas que utilizan algoritmos de machine learning y el análisis del comportamiento, sirve para marcar transacciones sospechosas antes de que se procesen.
- Autenticación: El uso de la autenticación de un solo factor, de dos factores o multifactorial (MFA) ayuda a garantizar que los usuarios sean autorizados.
- Cumplimiento de PCI DSS: Las normas de seguridad de datos del sector de las tarjetas de pago (PCI DSS) describen un conjunto de estándares para proteger los datos de los clientes y reducir el riesgo de filtraciones.
- Firewalls y Seguridad de Red: Los firewalls y otras tecnologías de seguridad web y de red ayudan a las organizaciones a bloquear amenazas externas como el malware y los atacantes, analizando y supervisando el tráfico. Los sistemas de detección y prevención de intrusiones identifican posibles intrusiones.
- Prevención de Pérdida de Datos (DLP): Las soluciones de DLP protegen la información confidencial, como los datos de las tarjetas de crédito, contra filtraciones y exposiciones maliciosas o involuntarias, o robos.
- Seguridad de API: Las interfaces de programación de aplicaciones (API) suelen ser un eslabón débil. A medida que se utilizan más API para compartir datos sensibles, las organizaciones introducen más riesgos. La protección de API requiere un enfoque multicapa, incluyendo puertas de enlace de API, cifrado, autenticación, firewalls de aplicaciones web y herramientas para detectar vulnerabilidades. Las organizaciones deben asegurarse de contar con un inventario completo de sus API y etiquetarlas según si contienen o no datos confidenciales.
- Capacitación de Empleados: Educar a los empleados para que reconozcan y prevengan el fraude puede minimizar el riesgo de actividad fraudulenta.
- Supervisión Periódica: Supervisar las transacciones y las cuentas de los clientes con regularidad puede ayudar a las empresas a identificar patrones inusuales y detectar posibles fraudes a tiempo.
- Gestión de Contracargos: La implementación de un sistema de gestión de contracargos puede ayudar a las empresas a rastrear, analizar y combatir eficazmente los contracargos, que pueden ser un indicador de fraude.
- Colaboración con Proveedores de Protección: Colaborar con un proveedor de protección integral contra el fraude, como Stripe Radar, puede ser muy beneficioso. Estos proveedores utilizan algoritmos avanzados de machine learning y una amplia red global de datos para identificar y bloquear transacciones fraudulentas, ofreciendo reglas personalizables, aprendizaje dinámico y análisis integral.
Derechos del Consumidor ante el Fraude Financiero
La legislación también juega un papel crucial en la protección de los consumidores frente al fraude financiero. En Chile, por ejemplo, la Ley N° 21.081 promulgada en 2018 fortalece los derechos de los consumidores, otorgando nuevas herramientas a organismos como el SERNAC, incluyendo la facultad de fiscalizar y aumentando las multas a las empresas.
Los consumidores tienen derechos específicos en el ámbito financiero que deben conocer:
- Derecho a ser informado periódicamente acerca de sus productos financieros.
- Derecho a que no lo "amarren" con otros productos y servicios que no pidió. Si compra algún producto asociado, deberá estar en un contrato aparte y manifestar expresamente su voluntad de contratarlo.
- Derecho a que las empresas no cambien las condiciones o costos del contrato si no está de acuerdo.
- No le pueden poner límites a los medios de pago electrónicos en caso de que el cliente tenga cuenta en otro banco.
- Está prohibido que le envíen a su domicilio o lugar de trabajo, productos o contratos representativos de ellos cuando no los ha solicitado.
- Derecho a que no lo limiten a comprar con la misma tarjeta de la casa comercial donde está comprando.
- Derecho a cerrar cualquier producto financiero en 10 días.
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