La vulnerabilidad es un término multifacético que denota la susceptibilidad a sufrir un daño, abarcando tanto el riesgo de padecerlo como la posibilidad real de que ocurra. Esta condición es variable según el contexto y se define por la intensidad de afectación a la persona.
Tal como señala Lidya Feito (2007), la vulnerabilidad puede entenderse en dos niveles: 1. la del individuo por su naturaleza biológica y psíquica, y 2. aquella que la sociedad imprime al ser humano. En esencia, la vulnerabilidad se refiere a la probabilidad de desarrollar una enfermedad, lesión, trastorno o trauma, y a la necesidad de un cuidado específico para superar dificultades y barreras. Factores como el entorno social y familiar, la personalidad y los hábitos influyen de forma negativa o positiva en la respuesta frente a una amenaza, lo que determina la capacidad de adaptarse y moderar el daño.
Definición y Conceptos Clave de Vulnerabilidad
El concepto de vulnerabilidad ha sido explorado desde diversos campos del conocimiento, incluyendo la antropología, sociología, ecología política, geociencias e ingeniería. A pesar de la variedad de definiciones, la mayoría comparte elementos comunes: la vulnerabilidad se define siempre en relación con algún tipo de amenaza (física o antropogénica) y la unidad de análisis (individuo, hogar, grupo social) se considera vulnerable ante una amenaza o una situación de pérdida específica.
El análisis de la construcción de la vulnerabilidad se realiza en dos momentos: en las condiciones previas a una situación de estrés que hacen a la unidad de análisis más o menos propensa a una pérdida (susceptibilidad), y en las formas que desarrolla para enfrentar el estrés una vez ocurrido (capacidad de ajuste).
En este sentido, la vulnerabilidad es la cualidad de ser vulnerable, es decir, de ser susceptible de ser lastimado o herido, ya sea física o moralmente. Este concepto se relaciona con la situación social, política, económica y cultural de las personas. Una persona vulnerable es aquella que tiene un ambiente personal o familiar debilitado y un alto riesgo de perder sus bienes, propiedades o su sistema de sustento.

Dimensiones de la Vulnerabilidad
Se puede decir que la vulnerabilidad es un proceso de pérdida, lo que implica una situación previa, una transformación y una evaluación de esta respecto a un parámetro de lo "normal" o "positivo". Las diferentes situaciones de cambio se definen como un proceso de vulnerabilidad cuando, al ser comparado con un parámetro mínimo, este proceso representa una pérdida que puede asociarse a la vida, recursos (pobreza), salud (enfermedad) o capacidades, entre otras.
La vulnerabilidad es una variable de acuerdo a la aplicabilidad que se le quiera atribuir y a la forma de afectación a la persona. Algunos elementos de vulnerabilidad son:
- Probabilidad de desarrollar una enfermedad, lesión, trastorno o trauma.
- Requerimiento de un cuidado específico para superar dificultades y barreras.
- Influencia del entorno social y familiar, la personalidad, hábitos, etc.
- Moderación del daño o adaptación a la situación y capacidad de hacerle frente.
- Condición de desventaja en el ámbito social (económica, política, cultural, ambiental).
- Propensión a sufrir daños, en palabras de Trundle et al.
- Disminución de las oportunidades y las elecciones de la ciudadanía.
- Dificultad para acceder a productos financieros habituales como la cuenta de ahorros o las tarjetas de crédito.
- Condición de riesgo subjetivo o de psicopatologías.
- Falta o escasez de los recursos económicos.
- Poca capacidad de respuesta efectiva y oportuna.
Vulnerabilidad Social: Definición y Características
La vulnerabilidad social se refiere a la condición en la que se encuentran ciertas personas o grupos sociales cuya capacidad de anticiparse, resistir, enfrentar o recuperarse de situaciones adversas está limitada o comprometida. Esta situación no se explica únicamente por carencias materiales, sino que obedece a una posición de desventaja estructural generada por la interacción de múltiples dimensiones: económicas, culturales, sociales, políticas, de género, étnicas y territoriales. Según Acción Contra el Hambre, la vulnerabilidad hace referencia a “múltiples factores de riesgo que impiden que una persona o grupo de personas mantenga o mejore su bienestar”.
Así, la vulnerabilidad social describe la situación de aquellas personas, grupos o familias que han visto deteriorada su condición de vida social y personal, y donde las redes sociales son débiles, con un acceso irregular a los servicios públicos. Este concepto está relacionado no solo con la situación social, sino también con la cultural, política y económica.
Una persona o familia se considera vulnerable cuando se encuentra en un ambiente personal o familiar debilitado y tiene un riesgo alto de perder sus bienes, propiedades o su sistema de sustento. En este contexto, se considera persona vulnerable a quien, por razones estructurales, económicas o sociales, se encuentra en una situación de desventaja que compromete su bienestar y su integración plena en la sociedad.
Colectivos Vulnerables
Existen grupos específicos que son considerados más vulnerables debido a sus características y las barreras que enfrentan. Los niños, las mujeres y los ancianos están considerados como los colectivos más vulnerables. Otro colectivo considerado vulnerable son los migrantes, dado que al no encontrarse en su país de origen, pueden experimentar dificultades con el idioma, la incorporación al ámbito laboral y la carencia de una red de apoyo.
Esta condición de vulnerabilidad ha de trabajarse desde la discreción y el respeto por parte del trabajador social, quien debe mantener la confidencialidad de la información sensible a la que accede. Esta obligación se integra en el conjunto de principios éticos del trabajador social, que siempre han de estar presentes, independientemente del colectivo, entidad o institución para la que estos profesionales trabajen.
Causas y Consecuencias de la Vulnerabilidad Social
Una de las causas principales de la vulnerabilidad social es el desempleo o la desigualdad de oportunidades. Una persona o colectivo también puede verse en esta situación por otros motivos, tales como desastres naturales, enfermedades, el cambio climático, accidentes graves, hambrunas, etc. Estas casuísticas pueden llevar al deterioro de las condiciones de vida, la disminución o pérdida de recursos económicos, la dificultad para acceder a una vivienda, a los servicios de salud, a un empleo o a la participación social.
Estas situaciones pueden conducir a la cronificación de esta vulnerabilidad y, eventualmente, a la pobreza o la exclusión social.
Medición de la Vulnerabilidad Social
La medición de la vulnerabilidad social se basa en el análisis de diversos indicadores de vulnerabilidad. Cada variable establece los criterios por los que se mide el índice de vulnerabilidad de las personas o familias que están siendo evaluadas. Por ejemplo, en España, el informe de vulnerabilidad social de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) de 2022, reflejó que España ocupaba el cuarto puesto en países de la UE con mayor tasa de población en riesgo de pobreza, con un 26%.
Indicadores de Vulnerabilidad
Existen diferentes tipos de indicadores para medir la vulnerabilidad:
- El índice de vulnerabilidad de paro, que mide la situación laboral.
- El índice de vulnerabilidad de estudios, que evalúa el nivel educativo.
- El índice de vulnerabilidad de vivienda, que analiza el tipo de hogar en el que viven.
- El indicador de pobreza, que mide los ingresos per cápita y la situación económica.
- El indicador de salud, que pone el foco en los accesos a los servicios de salud.
- Los indicadores de identificación, que reflejan los rasgos personales tales como la edad, el género, la nacionalidad, etc.

Enfoques Teórico-Metodológicos
En la determinación de los marcos teóricos y metodológicos adecuados para identificar quiénes son vulnerables y cuál es la intensidad de la vulnerabilidad, un elemento clave es especificar ante qué peligros (evento, proceso o fenómeno) se es vulnerable. El uso de indicadores objetivos de pobreza es un proxy clave para determinar la susceptibilidad al daño, aunque la mayoría de los expertos coinciden en que la identificación de estos dos fenómenos es, como mínimo, reduccionista.
La teoría de los derechos de acceso (entitlements) propuesta por Amartya Sen (1981) ha sido útil para entender y medir la capacidad de distintos grupos para encarar situaciones críticas, investigando aspectos como los derechos de propiedad, la organización de los modos de vida y la fortaleza de las redes sociales y mecanismos de protección social.
Crítica a la Noción de Resiliencia
La vulnerabilidad ante amenazas de origen ambiental se asocia comúnmente con el 'enfoque de la resiliencia'. Este enfoque define la resiliencia como "la capacidad de un sistema de absorber perturbaciones y reorganizarse, al tiempo que retiene esencialmente la misma función, estructura, identidad y retroalimentaciones". Sin embargo, este enfoque ha recibido críticas por su extrapolación de causalidades de sistemas ecológicos a sociales, a menudo con una pobreza en la reflexión teórica sobre la parte "social" de los sistemas socio-ecológicos.
La noción de resiliencia asume la existencia de subsistemas separados (social, ecológico), donde las funciones de uno pueden ser perturbaciones para el otro, lo cual ignora importantes tradiciones académicas sobre pensamiento sistémico aplicado a las sociedades humanas.
El Enfoque Normativo y el Bienestar Objetivo
En este trabajo se propone partir de las perspectivas realistas, que enfatizan la dimensión 'real' tanto de las amenazas físicas y los riesgos objetivos, como de las condiciones sociales que subyacen a la desigualdad social y al acceso diferencial a recursos clave. El argumento principal para comprender cómo se construyen socialmente las condiciones objetivas de vulnerabilidad es que el parámetro adecuado para determinar si un grupo social es vulnerable no es su resiliencia, sino sus posibilidades de cumplir un conjunto de condiciones sociales, económicas y espaciales (umbrales) que se asocian al bienestar.
Se propone un enfoque normativo derivado de diversas perspectivas del bienestar objetivo como plataforma para evaluar la intensidad de las pérdidas y de los ajustes asociados a eventos críticos. El punto central de esta metodología es la construcción conceptual de umbrales y ponderadores, que son el punto de referencia para medir la afectación potencial que en una situación de vulnerabilidad, y en interacción con distintos tipos de peligros, sufren los distintos satisfactores asociados al bienestar.
Políticas y Herramientas para Abordar la Vulnerabilidad Social
Diferentes países han desarrollado herramientas y políticas para identificar y apoyar a las personas en situación de vulnerabilidad social. El papel de los servicios sociales y los profesionales como los trabajadores sociales es fundamental en este contexto, para evitar que la vulnerabilidad se cronifique y provoque situaciones de exclusión social o pobreza.
Capítulo 6: Colectivos vulnerables
Instrumentos en Chile
El Ministerio de Desarrollo Social y Familia de Chile, a través de la Subsecretaría de Evaluación Social, presenta una nueva herramienta para fortalecer el enfoque en el diseño, asignación, monitoreo y evaluación de programas sociales. Esta herramienta, el Sistema de Apoyo a la Selección de Usuarios de Prestaciones Sociales (SIVUST), representa un cambio de paradigma al pasar de un foco centrado exclusivamente en el hogar como unidad de análisis a uno que contemple un enfoque multidimensional y perspectiva territorial. El SIVUST permite identificar desigualdades, barreras estructurales y oportunidades de desarrollo para promover la movilidad y la integración social.
Anteriormente, la asignación de beneficios sociales se basaba principalmente en la Calificación Socioeconómica (CSE) del Registro Social de Hogares, con una lógica centrada en los hogares y sus características socioeconómicas. El Índice de Gestión de la Vulnerabilidad Social Territorial (IGVUST) complementa esa mirada al clasificar a los territorios según siete dimensiones: Ingresos, Trabajo y Pensiones, Salud y Dependencia, Educación, Vivienda, Accesibilidad y Seguridad.
El Registro Social de Hogares es un sistema de información que tiene como objetivo caracterizar socioeconómicamente a la población y apoyar los procesos de selección de personas beneficiarias para subsidios, aportes y programas sociales. Incluye a todos los integrantes de un hogar y la suma de ingresos laborales, de pensión y de capital de todos los integrantes del hogar.
Medidas en España
El Estado español ofrece un plan de ayudas destinadas a solucionar la situación de las personas vulnerables. Para acceder a ellas es necesario solicitar un certificado de vulnerabilidad, un documento mediante el cual los ciudadanos ratifican su situación económica precaria.
Por otra parte, el Real Decreto-ley 16/2021 recoge una serie de medidas en materia de vivienda, pobreza, salud, etc., para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad social y económica. Este Real Decreto ha ido incorporando medidas y cambios adoptados por circunstancias excepcionales, como la crisis sanitaria del COVID-19 o la crisis económica derivada de la pandemia. El bono social y la garantización de suministros de agua, luz y gas natural de consumidores vulnerables son algunos ejemplos recientes.
La principal causa de la vulnerabilidad social es la desigualdad de oportunidades. Se necesitan muchas medidas, planteadas como una estrategia a nivel nacional, clasificando los distintos colectivos vulnerables y aplicando medidas precisas para cada uno. El pleno empleo es un paso fundamental para disminuir las desventajas.
Diferencia entre Vulnerabilidad y Exclusión Social
Es importante distinguir entre vulnerabilidad social y exclusión social, ya que son dos fenómenos distintos. La exclusión social ocurre cuando una persona, grupo o colectivo presenta múltiples vulnerabilidades y se le impide acceder a un nivel de calidad de vida decente o participar plenamente en los procesos de desarrollo, según la definición de la OMS.
Así, la exclusión social es una consecuencia del agravamiento de la vulnerabilidad social. Por ejemplo, una persona desempleada de larga duración que agota todos sus recursos económicos y prestaciones, y no puede hacer frente a gastos básicos, puede entrar en una situación de exclusión social, representando un aislamiento completo del sistema social.
En resumen, la vulnerabilidad social incluye múltiples factores de riesgo que pueden llevar a las personas a situaciones de exclusión social. Los datos indican que perfiles laborales como el del trabajador social siguen siendo necesarios para contribuir a la reducción de estas cifras y a la mejora del bienestar de este colectivo, especialmente cuando atraviesa una situación de vulnerabilidad que compromete su integración social y calidad de vida.
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