Este artículo explora la complejidad de la vulnerabilidad escolar, abordando su naturaleza como construcción social y discursiva, así como los enfoques metodológicos para su estudio y medición en contextos específicos, como el chileno.
La Vulnerabilidad como Construcción Social y Discursiva
Orígenes y Reproducción del Discurso de Vulnerabilidad
La premisa central es que la vulnerabilidad no existe de forma anticipada a su sistema de producción y regulación. En su lugar, los sujetos escolares definidos como vulnerables emergen a través de este esquema regulatorio. La vulnerabilidad se instala, así, como un sistema de razonamiento, una verdad que produce sujetos, crea jerarquías y genera un conocimiento específico sobre las prácticas y significados escolares.
Diversos estudios han documentado la relevancia de la producción de estudiantes categorizados como "en riesgo" a partir de variables como raza, género, sexualidad, etnia, nacionalidad o discapacidad, y cómo estas construcciones impactan las prácticas escolares. El continuo crecimiento del trabajo teórico orientado a la comprensión y problematización de la construcción de subjetividades en el contexto escolar es de gran relevancia para sugerir prácticas y políticas que orienten el trabajo pedagógico contemporáneo.
Las formas de poder que producen a los sujetos escolares vulnerables están intrínsecamente ligadas a esta producción; no preceden a la constitución de los sujetos vulnerables, sino que son parte constitutiva de ellos. Esto hace inteligible la noción de regulación, a diferencia de ver la construcción de vulnerabilidad simplemente como reglas impuestas por un grupo privilegiado sobre otro.
Narrativas de Estudiantes y la Verdad sobre la Vulnerabilidad
Este artículo problematiza la construcción de la verdad en torno al concepto de vulnerabilidad a través de las narrativas y registros fotográficos de estudiantes que han sido imaginados y nombrados como "vulnerables". Se cuestiona el aparato regulador que los construye, presentando sus narraciones y fotografías como efectos específicos de aquello que se busca producir y regular.
Interacción Sujeto-Espacio en la Vulnerabilidad Escolar
Se postula que la relación del sujeto con el espacio no es pasiva. El espacio no es un receptáculo vacío, sino que las formas en que se percibe y representa dependen de los objetos que se posicionan en él y de las relaciones que el sujeto tiene con estos objetos. En el contexto escolar, los "objetos" que pueblan el espacio vulnerable incluyen definiciones que posibilitan la construcción de "lo vulnerable", como la susceptibilidad física, emocional, económica, ambiental, social y cultural de los sujetos.
La escuela se convierte así en una tecnología que materializa la correspondencia entre identidades esencializadas (los vulnerables) y los espacios que habitan. En esta lógica, se investiga cómo los sujetos nombrados como vulnerables reflejan o no las características espaciales que los imaginan y piensan como tales. Se plantea que la escuela actúa como punto de saturación de las políticas que nombran y vigilan a los estudiantes vulnerables, así como de las subjetividades que performan estas formas de ser nombrados.

Enfoques Metodológicos para el Estudio de la Vulnerabilidad Escolar
Investigación Cualitativa a través de Narrativas Visuales y Orales
Las principales preguntas que guían este estudio son: ¿De qué manera los/as estudiantes que han sido nombrados como "vulnerables", narran los espacios que habitan? ¿Cómo, a través de estas narraciones de los espacios, los sujetos confirman (o no) los discursos de vulnerabilidad a través de los cuáles han sido constituidos como tales?
A través de este análisis, se busca dar cuenta de las relaciones ambivalentes entre las narraciones de los/as estudiantes y la escuela como espacio que reproduce discursos homogeneizantes sobre la subjetividad, así como aquellos discursos y políticas que buscan hacer inteligibles a los sujetos.
Diseño y Participantes
Para abordar estas preguntas, se empleó una metodología cualitativa, utilizando narrativas visuales (registros fotográficos) y narrativas orales. Estas narrativas son entendidas como efectos de lo que los discursos de vulnerabilidad intentan producir y regular, y la visibilización de esta producción discursiva se ve facilitada por el supuesto de que las imágenes constituyen significados entretejidos en el movimiento diario. Todos los elementos del espacio relacionados con la elaboración de estas narrativas afectan la construcción de la imagen y del espacio como un evento en constante movimiento.
Las formas en que los/as estudiantes narran los espacios que habitan son vistas como formas subjetivas y multidimensionales de narrar sus experiencias. La investigación propone el uso de registros fotográficos por parte de los/as estudiantes y conversaciones sobre esos registros como unidades de análisis, para dar cuenta de sus experiencias en el espacio. Las fotografías y las conversaciones sobre estas son consideradas narrativas que muestran cómo se intersectan el espacio con las subjetividades que se (re)construyen y circulan en una organización escolar.
Se seleccionaron tres escuelas municipales (dos de la comuna de Independencia y una de Santiago Centro) en Chile que presentan un alto Índice de Vulnerabilidad Escolar (IVE). Los directores y profesores de octavo año básico escogieron a 5 estudiantes de cada escuela. El criterio de selección respondió a la capacidad de comunicación de los estudiantes para facilitar el proceso de registros fotográficos y a la heterogeneidad del grupo en cuanto a género, nacionalidad y capacidad/discapacidad relacionada con su aprendizaje escolar. La muestra final estuvo constituida por 15 estudiantes.
Procedimientos
Para obtener los registros fotográficos, se diseñaron dos talleres para cada escuela:
- Taller Grupal Inicial: Este taller buscó orientar a los/las estudiantes en relación al contenido y las herramientas técnicas para el registro fotográfico. Específicamente, contempló cinco objetivos:
- Desarrollo de técnicas fotográficas básicas: uso de la cámara, perspectiva, iluminación, balance, contraste.
- Exploración y reflexión sobre temas: cómo los temas influyen en sus vidas y cómo registrar fotografías que revelen sus experiencias con relaciones significativas, lugares, subjetividades/identidades, el "yo" como cuerpo, higiene, placer, sexualidad y género.
- Provisión de libreta (bitácora escrita): para realizar notas o bosquejar fotografías.
- Reflexión sobre aspectos éticos: discusión sobre la implicación de fotografiar a otras personas.
- Establecimiento de plazos: entrega de una cámara a cada estudiante por siete días para un registro libre.
- Taller Individual Posterior: Aproximadamente tres semanas después de la primera recogida de información, se realizó un segundo taller de manera individual con cada estudiante, para conversar sobre los registros producidos.

La Conceptualización y Medición Multidimensional de la Vulnerabilidad
Vulnerabilidad Social: Definiciones y Componentes
La vulnerabilidad es un concepto que ha sido abordado desde diferentes enfoques y en variadas disciplinas, desde la economía hasta el cambio climático. En todos ellos presenta algunas características transversales, como su sentido anticipatorio, la multidimensionalidad y el carácter latente. En la mayoría de las conceptualizaciones, intenta describir un estado próximo o anterior a la manifestación de algún tipo de daño o deterioro de las condiciones de vida general o en algún plano específico.
En América Latina, ha sido utilizado como una medida complementaria de la pobreza mediante el enfoque de activos, vulnerabilidad y estructura de oportunidades (AVEO) introducido a finales de la década de los noventa. Este enfoque está dirigido a describir los aspectos dinámicos de la pobreza, la búsqueda de una cuantificación de los riesgos sociales y la capacidad potencial de movilización de activos con que cuentan las personas u hogares para hacerles frente, en un contexto social dominado por la incertidumbre.
A partir del enfoque AVEO, la vulnerabilidad social puede ser estructurada en tres componentes:
- Los activos.
- La estructura de oportunidades.
- Las instituciones y las relaciones sociales.
Conceptualmente, implica la noción de riesgo frente a la posibilidad de empobrecerse más allá de cierto nivel (línea de pobreza), por lo tanto, tiene una connotación socioeconómica, añadiendo un aspecto dinámico y más amplio que la sola existencia de carencias asociadas a pobreza. En este sentido, incluye a las personas u hogares declarados pobres pero también a los que tienen alta probabilidad de empobrecerse en el futuro. Este enfoque distingue tres tipos de factores que inciden en la condición de vulnerabilidad social que experimentan los hogares:
- Un bajo nivel de activos económicos en relación con las necesidades del hogar.
- Un nivel de exposición a riesgos económicos que es elevado en relación con los activos del hogar.
- Una ausencia relativa de mecanismos de defensa frente a riesgos.
En esta misma línea, Silva y Barriga (2009) entienden la vulnerabilidad social como una situación en que se ponen en riesgo los instrumentos productores de certezas, dentro de los cuales se encuentran el acceso a la educación y al empleo, la integración social, la calidad de vida del individuo y de su entorno, así como los derechos básicos a nivel del individuo y de la familia.
Vulnerabilidad en el Ámbito Educativo Chileno
La vulnerabilidad en el contexto educativo, particularmente en Chile, se introdujo como una forma de explicar en términos de proceso el fracaso escolar, asumiéndola como un concepto que otorga una perspectiva más amplia e integral a partir de la cual se entiende la relación dinámica que desarrollan los factores de riesgos y protectores de la trayectoria escolar entre sujetos, familias y/o comunidades (Junaeb, 2005).
A pesar de que dicha concepción reconoce la existencia de factores múltiples asociados a la vulnerabilidad escolar, en lo operativo se reduce a una medida socioeconómica donde no se capturan los riesgos que traen implícitos, por ejemplo, el establecimiento y sus dinámicas educativas, la estructura de la familia, el contexto barrial donde se desarrolla la vida del niño o niña. Esto desatiende a autores como Meinardi (2009), según el cual, en la vulnerabilidad escolar no solo impactan factores de origen socio-familiar, sino que la escuela en sí misma puede jugar un rol mediador de la vulnerabilidad, en la medida que la comunidad escolar y los docentes puedan atender y educar en contextos de alta vulnerabilidad. Julio (2009) señala el error que se comete al intentar relacionar directamente la vulnerabilidad social con la educativa, cuando esta última se entiende como “la fragilidad que pueden tener los niños y niñas, como legítimos aprendices, de fracasar en el sistema escolar para lograr las metas que este les impone, a través de formas prescritas por ley y por el currículo nacional explícito”.
El presente trabajo intenta revelar los distintos elementos de riesgos presentes en los niños y niñas del nivel parvulario del sector subvencionado chileno, así como también los contextos familiares y, en algún sentido, aquellos de naturaleza más amplia como la comuna, situándolos dentro de la discusión de pobreza multidimensional y vulnerabilidad y considerando estos dos conceptos como complementarios.
Desarrollo Infantil Temprano y Factores de Riesgo/Protección
El desarrollo infantil se entiende como un proceso continuo donde los diversos eslabones son determinantes para los subsiguientes y puede ser afectado de forma negativa o positiva por múltiples factores biológicos, socioculturales y ambientales que actúan incluso antes del nacimiento. Un desarrollo infantil óptimo tiene relación con la capacidad del niño para adquirir comportamientos y habilidades culturalmente relevantes que le permitirían responder de forma efectiva en su contexto actual, así como adaptarse con éxito cuando el contexto cambia y pueda él mismo construir el cambio.
Esta perspectiva es coherente con la teoría ecológica propuesta por Bronfenbrenner, quien señala que el desarrollo puede ser entendido como un proceso progresivo de acomodación entre el ser humano activo y su ambiente constantemente cambiante. Relacionado con lo anterior, desde una perspectiva de trayectoria vital el desarrollo infantil podría verse afectado a largo plazo por el ambiente al cual está expuesto el niño o niña durante su primera infancia, lo que puede llevar a que la desventaja social se transmita de manera intergeneracional.
Existe una relación entre el desarrollo infantil y la exposición del niño a ciertos factores biológico-culturales, de acuerdo al período en que estos se presentan, su duración en el tiempo, su acumulación y la susceptibilidad de cada individuo. Estos factores significarán efectos diferentes asociados a las oportunidades de crecimiento, desarrollo mental, educación e inclusión social.
En relación con los factores de riesgo y protectores sobre el desarrollo infantil temprano en países de ingreso medio y bajo, se ha confirmado la relevancia de:
- Inadecuada estimulación cognitiva.
- Retraso en el crecimiento.
- Deficiencia de yodo y anemia por deficiencia de hierro.
- Retraso del crecimiento intrauterino.
- Exposición a tóxicos medioambientales.
- Depresión maternal.
- Mala nutrición de la madre y del niño.
- Exposición a estrés derivado de la pobreza.
- Presencia de enfermedades infecciosas.
- Discapacidad.
- Ausencia de una buena interacción con el cuidador.
- Vivir en un hogar de menores y estar expuesto a contextos de violencia.
Respecto a los factores protectores, aunque son conceptualmente distintos, muchos de ellos son los inversos de los factores de riesgo. La presencia de factores de riesgo nunca es aislada; generalmente se dan de manera combinada y compleja, se amplifican en contextos empobrecidos (no solo materialmente) y presentan efectos acumulativos a lo largo del tiempo. Por ello, se hace necesario contar con intervenciones tempranas e integrales que permitan corregir las desigualdades presentes y potenciar los factores protectores para atenuar los efectos y evitar el deterioro de las trayectorias de vida.
Con la vulnerabilidad y el bienestar, es posible dar cuenta de la amplia relación existente entre ellos, donde altos niveles de bienestar implican mejores condiciones para lograr un desarrollo adecuado, lo que a su vez está asociado casi siempre con menores niveles de vulnerabilidad (Junaeb, 2005).
Metodología de Medición de Vulnerabilidad en la Primera Infancia
Contexto de Políticas Públicas y Caracterización
La infancia en Latinoamérica aún padece enormes brechas sociales. En Chile, la (poca) discusión ha logrado sensibilizar a distintos actores, lo que ha permitido implementar programas como Chile Crece Contigo (CHCC), que busca proteger y fomentar el desarrollo integral de los niños, principalmente en los sectores más vulnerables. En la actualidad, y desde el año 2005, se realiza una caracterización en los niveles básico y medio, que permite clasificar de manera individual a los estudiantes en cuatro grupos o niveles de vulnerabilidad escolar, en función de variables sociales, económicas, de salud y académicas.
Para el caso de los estudiantes parvularios, desde el año 2007, en el marco de un convenio de trabajo conjunto entre el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) y la Junaeb, se cuenta en nuestro país con la aplicación de un censo en la población de este nivel. Este instrumento tiene como propósito recoger información de tipo biomédico, cultural, educacional y conductual de niños y niñas de entre 4 y 5 años 11 meses de edad, que asisten a los establecimientos subvencionados por el Estado y se encuentran cursando los niveles más altos del sistema parvulario. Dada la importancia que reviste, para el trabajo en políticas públicas, la identificación de perfiles en niñas y niños del nivel parvulario, así como el contexto donde se desarrollan, en el presente trabajo se realiza un ensayo de medición de la vulnerabilidad a partir de las dimensiones presentes en la encuesta antes mencionada, añadiendo indicadores del contexto comunal.
Sesión Virtual 4: Protección a la Infancia - Chile Crece Contigo
Dimensiones y Construcción del Índice de Vulnerabilidad para Párvulos (IVP)
A partir de la definición de vulnerabilidad, se eligieron las dimensiones basándose en la teoría, la disponibilidad de información y los propósitos institucionales para dicha evaluación. De manera inicial, se plantea la descomposición de la vulnerabilidad en cinco dimensiones:
- Salud.
- Condición socioeconómica familiar.
- Estimulación y apoyo.
- Familia.
- Contexto socioeconómico comunal.
Cada una de estas dimensiones, vistas desde distintos enfoques, contiene aspectos relevantes para el normal desarrollo infantil, así como también pueden darse condiciones que lo desfavorezcan. Trabajando por dimensión, se generaron cinco índices, cuyas ponderaciones y agregaciones se efectuaron mediante el método de componentes principales (ACP). Este procedimiento ha sido ampliamente utilizado en la construcción de indicadores, fundamentalmente socioeconómicos, y para medir vulnerabilidad social asociada a desastres.
Para el caso de las variables cualitativas, se llevaron a cabo valoraciones de las categorías mediante la cuantificación óptima, para tener así variables con escalas de medidas continuas. Dicho proceso se efectuó mediante el algoritmo de análisis de componentes principales para datos categóricos. Para la utilización de dicho procedimiento se cuidó que todas las variables presentaran un gradiente monótono positivo, con valores bajos para las condiciones más negativas en el desarrollo infantil y valores altos en aquellas que lo favorecen. Una vez cuantificadas las variables se aplicó un ACP, obteniendo así cinco índices mediante la primera componente principal. Posteriormente, se aplicó un ACP tradicional con estas cinco variables, desde donde se obtuvo un índice de vulnerabilidad global para párvulos (IVP).
Criterios de Vulnerabilidad Multidimensional
Para tratar multidimensionalmente la vulnerabilidad, se pueden adaptar los requerimientos exigibles a las metodologías para la medición de la pobreza multidimensional. Se definirá a un sujeto vulnerable multidimensional en función de una medida de vulnerabilidad global, utilizando el IVP antes mencionado y la cantidad de dimensiones, de las cinco tratadas, que presentan algunos de los factores definidos como críticos para el desarrollo infantil. Estos factores críticos son:
- El niño o niña presenta caries y no asiste a control dental.
- El niño o niña presenta obesidad u obesidad mórbida.
- El niño o niña presenta desnutrición severa.
- El niño o niña presenta retraso de crecimiento.
- El niño o niña posee una enfermedad crónica.
- El niño o niña posee alguna condición de discapacidad.
Estos factores son definidos en gran parte de la literatura como condiciones que impiden un normal desarrollo infantil; además, se pueden medir de manera objetiva para clasificar en categorías más altas de vulnerabilidad (baja, media o alta). Las medidas resultantes son la incidencia (H), que corresponde al porcentaje de la población que cuenta con una determinada característica (como la vulnerabilidad multidimensional), y la profundidad (A), que corresponderá al número promedio o proporción promedio de dimensiones con riesgos.
Fuente de Datos y Análisis Estadístico
Los datos analizados corresponden a la evaluación de la encuesta de párvulos 2012, que la Junaeb, en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social, levanta año a año en la población del sistema parvulario chileno. Una vez realizadas las cuantificaciones, se procedió en cada una de las dimensiones a la aplicación de un análisis de componentes principales. Se emplearon el Test de Bartlett, para decidir sobre la prueba de hipótesis de no correlación entre las variables, y el Test KMO (Kaiser-Meyer-Olkin), que mide la adecuación de la muestra, indicando una mejor adecuación cuanto más cerca de 1 esté su valor.
tags: #vulnerabilidad #escolar #y #territorio