Vulnerabilidad en la Educación Prebásica: Desafíos y Abordajes

La educación en la primera infancia (0 a 6 años) es vital en la formación de los niños, pues impacta directamente en el desarrollo cognitivo y socioemocional de su proceso de aprendizaje. Está comprobado desde la investigación científica que lo que ocurre en los primeros seis años de vida es fundamental. En esta etapa se adquieren las herramientas para enfrentar la vida escolar y el desempeño futuro, por lo que la formación de los estudiantes de Educación Parvularia es esencial, tal como explica María Francisca Valenzuela, directora de la Escuela de Educación de Párvulos.

Contribuir a la educación de los niños más vulnerables es un eje central en la Escuela de Educación de Párvulos, una institución que materializa su compromiso a través de diversas iniciativas. Por ejemplo, las prácticas profesionales se realizan en establecimientos educacionales de la Red de Centros de Prácticas de la Facultad de Educación, los cuales, entre otros requisitos, deben contar con estudiantes en condiciones de vulnerabilidad. Además, los educadores se han vinculado a organizaciones, sociedades científicas y asociaciones para mantenerse actualizados en temas de primera infancia. Investigadores como María Francisca Valenzuela y Pelusa Orellana han participado en iniciativas relacionadas con políticas públicas, incluyendo la preparación de material de capacitación para educadoras de todo Chile por encargo de la Subsecretaría de Educación Parvularia.

Esquema de las diferentes dimensiones que influyen en el desarrollo infantil

Definición y Comprensión de la Vulnerabilidad Educativa

La vulnerabilidad es un concepto abordado desde diferentes enfoques y disciplinas, desde la economía hasta el cambio climático, presentando características transversales como su sentido anticipatorio, la multidimensionalidad y el carácter latente. En la mayoría de las conceptualizaciones, intenta describir un estado próximo o anterior a la manifestación de algún tipo de daño o deterioro de las condiciones de vida general o en un plano específico.

La vulnerabilidad educativa hace referencia a todas aquellas dificultades u obstáculos que interfieren en la trayectoria académica del alumno, lo que en la mayoría de los casos deriva en fracaso escolar y afecta el bienestar y la calidad de vida del estudiante. Busso (2001) la define como un «proceso multidimensional que confluye en el riesgo o probabilidad del individuo, hogar o comunidad a ser herido, lesionado o dañado ante cambios o permanencia de situaciones externas y/o internas adversas».

Factores que Inciden en la Vulnerabilidad Social y Educativa

En América Latina, la vulnerabilidad ha sido utilizada como una medida complementaria de la pobreza mediante el enfoque de activos, vulnerabilidad y estructura de oportunidades (AVEO), que busca describir los aspectos dinámicos de la pobreza, cuantificar los riesgos sociales y evaluar la capacidad potencial de movilización de activos para hacerles frente. Desde este enfoque, la vulnerabilidad social se estructura en tres componentes: activos, estructura de oportunidades e instituciones y relaciones sociales.

Conceptualmente, implica el riesgo de empobrecerse más allá de un cierto nivel, lo que le otorga una connotación socioeconómica y un aspecto más amplio que la mera existencia de carencias. Este enfoque distingue tres tipos de factores en la vulnerabilidad social de los hogares:

  • Un bajo nivel de activos económicos en relación con las necesidades del hogar.
  • Un nivel elevado de exposición a riesgos económicos en relación con los activos del hogar.
  • Una ausencia relativa de mecanismos de defensa frente a riesgos.

Silva y Barriga (2009) complementan esta visión, entendiendo la vulnerabilidad social como una situación en la que se ponen en riesgo los instrumentos productores de certezas, incluyendo el acceso a la educación y al empleo, la integración social, la calidad de vida y los derechos básicos.

Vulnerabilidad en el Contexto Educativo Chileno

En el contexto educativo chileno, la vulnerabilidad se introdujo para explicar el fracaso escolar en términos de proceso, ofreciendo una perspectiva más amplia e integral de la relación dinámica entre factores de riesgo y protectores de la trayectoria escolar. Aunque esta concepción reconoce la existencia de múltiples factores asociados a la vulnerabilidad escolar, en la práctica operativa se reduce a una medida socioeconómica que no siempre captura riesgos implícitos como las dinámicas educativas del establecimiento, la estructura familiar o el contexto barrial. Autores como Meinardi (2009) destacan que la escuela en sí misma puede ser un mediador de la vulnerabilidad, siempre que la comunidad escolar y los docentes puedan atender y educar en contextos de alta vulnerabilidad.

Julio (2009) subraya la importancia de diferenciar entre vulnerabilidad social y educativa, entendiendo esta última como la fragilidad de los niños para lograr las metas impuestas por el sistema escolar. Las circunstancias familiares, como el estrés generado por un padre con alcoholismo, pueden influir enormemente en el rendimiento del alumno, su bienestar, relaciones y frustraciones. Otros factores incluyen las dificultades del alumno con los profesores y los problemas de conducta. La condición de pobreza y vulnerabilidad, si bien no definen necesariamente la deserción escolar, son el punto de partida de desventajas sociales que el sistema escolar por sí solo no podrá subsanar, generando trayectorias de vidas precarias.

Desarrollo Infantil y Factores de Riesgo/Protección

El desarrollo infantil es un proceso continuo, donde cada etapa es determinante para las subsiguientes. Puede ser afectado negativa o positivamente por múltiples factores biológicos, socioculturales y ambientales, incluso desde antes del nacimiento. Un desarrollo infantil óptimo se relaciona con la capacidad del niño para adquirir comportamientos y habilidades culturalmente relevantes que le permitan responder eficazmente a su entorno y adaptarse a los cambios. Esta perspectiva es coherente con la teoría ecológica de Bronfenbrenner, que concibe el desarrollo como un proceso progresivo de acomodación entre el ser humano activo y su ambiente cambiante.

Desde una perspectiva de trayectoria vital, el ambiente durante la primera infancia puede afectar el desarrollo infantil a largo plazo, lo que sugiere que la desventaja social puede transmitirse de manera intergeneracional. La relación entre el desarrollo infantil y la exposición a factores biológico-culturales depende del período, duración, acumulación y susceptibilidad individual, impactando las oportunidades de crecimiento, desarrollo mental, educación e inclusión social.

Factores de Riesgo y su Acumulación

En países de ingreso medio y bajo, se ha confirmado la relevancia de factores de riesgo como la inadecuada estimulación cognitiva, el retraso en el crecimiento, la deficiencia de yodo y la anemia por deficiencia de hierro. Adicionalmente, se ha evidenciado el impacto de factores como el retraso del crecimiento intrauterino, la exposición a tóxicos medioambientales, la depresión maternal, la mala nutrición de la madre y el niño, el estrés derivado de la pobreza, la presencia de enfermedades infecciosas, la discapacidad, la ausencia de una buena interacción con el cuidador, vivir en un hogar de menores y estar expuesto a contextos de violencia.

CACyPMx. Resiliencia en niños de contextos vulnerables Dra. Gabriela Morelato

Los factores de riesgo rara vez se presentan de forma aislada; generalmente se combinan y amplifican en contextos empobrecidos, generando efectos acumulativos a lo largo del tiempo. Esto hace imperativa la necesidad de intervenciones tempranas e integrales para corregir las desigualdades. Potenciar los factores protectores es crucial para atenuar los efectos negativos y evitar el deterioro de las trayectorias de vida, lo que implica pérdidas para la sociedad en su conjunto. Existe una amplia relación entre la vulnerabilidad y el bienestar, donde altos niveles de bienestar implican mejores condiciones para un desarrollo adecuado y, a su vez, menores niveles de vulnerabilidad.

Medición e Investigación de la Vulnerabilidad en la Educación Prebásica

Diversas investigaciones y metodologías buscan entender y cuantificar la vulnerabilidad en la educación prebásica para informar políticas públicas. La identificación de perfiles de vulnerabilidad en niños y niñas del nivel parvulario, así como el contexto en el que se desarrollan, es crucial para el diseño de políticas públicas eficaces.

Estudios en Chile sobre Educación Parvularia

La Fundación Arcor Chile, en colaboración con el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile, realizó el estudio “Educación Parvularia en Chile: evidencia para comprender y fortalecer su valoración social”. Este informe reveló que la mayoría de las familias valora la educación parvularia por su aporte al desarrollo del lenguaje, la socialización y la preparación para etapas posteriores. Sin embargo, también destacó que muchas madres enfrentan tensiones y juicios sociales al decidir si llevar a sus hijos a un jardín infantil, lo que genera sentimientos de culpa y sobrecarga. La investigación también advirtió sobre una persistente visión asistencialista en la sociedad, que concibe la educación parvularia más como un espacio de cuidado que como un ámbito educativo integral.

En Chile, el programa Chile Crece Contigo (CHCC) busca proteger y fomentar el desarrollo integral de los niños, especialmente en los sectores más vulnerables. Desde 2005, se realiza una caracterización en los niveles básico y medio para clasificar a los estudiantes en grupos de vulnerabilidad escolar. Para los estudiantes parvularios, desde 2007, un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) y la Junaeb (Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas) ha implementado un censo en la población de este nivel. Este instrumento recopila información biomédica, cultural, educacional y conductual de niños y niñas de 4 a 5 años y 11 meses que asisten a establecimientos subvencionados por el Estado.

Líneas de Investigación en Desarrollo Infantil

Una línea de investigación importante es "Inclusión para el Desarrollo: Cuidado infantil temprano de calidad para todos: Construyendo los cimientos de una sociedad más justa", que se enfoca en el estudio longitudinal de las trayectorias de desarrollo de niños y niñas de contextos vulnerables durante sus primeros seis años de vida. Su objetivo es contribuir a la teoría sobre el desarrollo infantil, considerando cómo los entornos sociales y la educación formal e informal afectan el desarrollo futuro, incluyendo la salud mental de los cuidadores, factores socioeconómicos y culturales. Esta investigación utiliza metodologías cuantitativas y cualitativas, con información longitudinal y mediciones desde 2019, permitiendo analizar el impacto de políticas sociales y de la pandemia por Covid-19 en el desarrollo infantil en Chile.

El seguimiento también vincula esta información con la etapa de transición a la educación básica, prestando particular atención a la población migrante y a los hogares en situación de pobreza y vulnerabilidad. Las diferencias en el desarrollo entre niños de distintos niveles de ingresos surgen a partir de los 18 meses de edad, lo que enfatiza la importancia del cuidado infantil de alta calidad en la primera infancia para una sociedad más justa y equitativa. Algunos investigadores centran su trabajo en el impacto de las políticas públicas y programas educacionales en el desarrollo infantil y el bienestar familiar, especialmente en familias vulnerables, abarcando áreas como políticas públicas en primera infancia, educación preescolar, salud mental de cuidadores y evaluación de programas psicosociales y educacionales.

Actualmente, se investigan los efectos de los diferentes tipos de cuidado infantil en el desarrollo de los niños y niñas, y el impacto de la pandemia de Covid-19 en niños y cuidadores. Otros estudios se centran en la evaluación y medición de diversas áreas del desarrollo en niños y niñas, incluyendo el levantamiento de la Encuesta Longitudinal de Primera Infancia, y en políticas educativas para la primera infancia, como la agenda de investigación en Calidad, Cobertura e Institucionalidad del sistema.

Metodologías de Cuantificación de la Vulnerabilidad

Se ha propuesto una metodología para la población preescolar que busca una medida global de vulnerabilidad basada en variables individuales, familiares y contextuales, utilizada posteriormente para una descripción multidimensional con criterios de Alkire & Foster (2007). Los resultados indican la posibilidad de generar una medida global consistente de vulnerabilidad en esta población, mostrando diferencias regionales compatibles con otras medidas como la pobreza.

La vulnerabilidad de los párvulos se descompone en cinco dimensiones: salud, condición socioeconómica familiar, estimulación y apoyo, familia y contexto socioeconómico comunal. Cada una de estas dimensiones contiene aspectos relevantes para el desarrollo infantil, así como condiciones que pueden desfavorecerlo. Se generaron cinco índices utilizando el método de componentes principales (ACP), un procedimiento ampliamente utilizado en la construcción de indicadores socioeconómicos y para medir la vulnerabilidad social. Para variables cualitativas, se realizaron valoraciones de categorías mediante cuantificación óptima para obtener escalas de medidas continuas, asegurando un gradiente monótono positivo.

Una vez cuantificadas las variables, se aplicó un ACP para obtener cinco índices mediante el primer componente principal, y luego un ACP tradicional con estas cinco variables para obtener un Índice de Vulnerabilidad Global para Párvulos (IVP). Para un tratamiento multidimensional de la vulnerabilidad, se adaptan los requerimientos de las metodologías de medición de pobreza multidimensional. Se define un sujeto vulnerable multidimensional en función del IVP y la cantidad de dimensiones que presentan factores críticos para el desarrollo infantil. Estos factores críticos, definidos en la literatura, incluyen caries no tratadas, obesidad u obesidad mórbida, desnutrición severa, retraso de crecimiento, enfermedades crónicas y condiciones de discapacidad.

Las categorías de vulnerabilidad (baja, media o alta) se determinan por la incidencia (porcentaje de la población con una característica de vulnerabilidad multidimensional) y la profundidad (número o proporción promedio de dimensiones con riesgos). Los datos analizados provienen de la evaluación de la encuesta de párvulos de 2012, levantada anualmente por la Junaeb y el Ministerio de Desarrollo Social en la población del sistema parvulario chileno.

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