Los trastornos mentales constituyen una prioridad en salud pública, encontrándose entre las causas más importantes de morbilidad en Atención Primaria. Investigaciones en el campo de la salud mental han fijado su atención en la población universitaria, y diversos estudios señalan que los trastornos depresivos y ansiosos en estudiantes universitarios presentan una mayor tasa en comparación con la población general.
Este aumento se debe a que en el ambiente universitario se ponen a prueba competencias y habilidades para alcanzar los objetivos durante el periodo de formación profesional, sometiendo continuamente al estudiante a una gran carga de exigencias académicas, nuevas responsabilidades, evaluaciones, realización de trabajos, algunas veces desarraigo, así como presiones familiares, económicas y sociales.
La interacción de estas presiones con factores identificados como de riesgo para la presencia de ansiedad y depresión, como el sexo, antecedentes familiares y personales de depresión, diagnóstico de enfermedad grave, muerte de un ser querido, separación de los padres y el consumo de alcohol, pudieran causar eventualmente un deterioro en la salud mental de los estudiantes. A todo esto se suma el hecho de que muchos estudiantes de pregrado se encuentran en la etapa de adolescencia tardía, fase de cambios físicos, psicológicos, socioculturales y cognitivos que demandan del joven estrategias de afrontamiento que le permitan consolidar su identidad, autonomía y éxito personal y social.

Esta fase es importante para el logro de comportamientos saludables que disminuyan riesgos y prevengan el desarrollo de trastornos clínicos durante la adolescencia y en el transcurso de la adultez. Sobre el particular, se ha encontrado que individuos con historias de depresión en la adolescencia presentan un alto porcentaje de continuidad del trastorno depresivo mayor en la edad adulta.
Prevalencia y Factores Relacionados con Depresión y Ansiedad en Universitarios
Estudio de Arrieta Vergara, Díaz Cárdenas y González Martínez
Un estudio de Katherine M. Arrieta Vergara, Shyrley Díaz Cárdenas y Farith González Martínez tuvo como objetivo estimar la asociación entre síntomas depresivos y ansiosos con factores sociodemográficos, académicos, conductuales y familiares entre estudiantes universitarios de Cartagena, Colombia.
Metodología y Participantes
El diseño del estudio fue transversal y se realizó en una universidad pública de Cartagena, Colombia. Los participantes fueron 973 estudiantes universitarios, seleccionados a través de un muestreo probabilístico. Se utilizó un instrumento anónimo de auto-reporte que incluyó variables sociodemográficas (sexo, edad, estrato socioeconómico), el cuestionario de cribado para ansiedad y depresión de Goldberg (E.A.D.G), el APGAR familiar para determinar la función familiar, y otras preguntas que indagaban por factores asociados.
Resultados Principales
Los resultados revelaron una prevalencia de síntomas ansiosos del 76,2% y de síntomas depresivos del 74,4%. Los factores asociados con síntomas ansiosos fueron las dificultades económicas, los problemas familiares y el consumo de alcohol. En cuanto a los síntomas depresivos, los factores relacionados fueron los problemas familiares, las dificultades económicas, la ansiedad y los antecedentes familiares de ansiedad o depresión.
Los autores concluyeron que la sintomatología de ansiedad y depresión fue alta en los universitarios, siendo las dificultades económicas y los problemas familiares los factores que más intervinieron para su aparición. Por lo tanto, son necesarias las intervenciones que modifiquen estos comportamientos en beneficio de la calidad de vida de estos jóvenes.

Estudio de Londoño Arredondo, Calle Restrepo y Berrio Rojas
Nora Helena Londoño Arredondo, Liliana Catalina Calle Restrepo y Zulma Berrio Rojas llevaron a cabo un estudio con el objetivo de identificar la prevalencia de la depresión y la ansiedad en estudiantes que ingresan a la universidad y establecer la relación con el estrés.
Contexto y Metodología
El estudio se realizó entre 2017 y 2019 en tres ciudades de Colombia, con la participación de 878 estudiantes (49.5% hombres y 50.5% mujeres) con una edad media de 18.96 años, inscritos en diversas carreras como psicología, educación, ingenierías, ciencias empresariales, arquitectura, artes integradas y derecho. Los instrumentos utilizados fueron CES-D, SCL-90 y la escala de acontecimientos estresantes.
Hallazgos Clave y Factores de Estrés
La prevalencia de los síntomas de depresión fue del 26.8%, de angustia del 23%, y de agorafobia del 7.3%. Los estresores se establecieron como factores de riesgo significativos para la depresión (OR = 2.356), la angustia (OR = 5.813) y la agorafobia (OR = 5.813).
Los autores concluyen que las cargas de estrés, tanto vital como interpersonal, tienen un peso significativo en la aparición de síntomas de depresión y ansiedad en estudiantes universitarios. La detección temprana de problemas en salud mental en estudiantes que ingresan a la universidad se constituye en una oportunidad para hacer una atención oportuna y activar los protocolos de intervención en los servicios de Bienestar institucional.

El Rol del Estrés y Otros Factores en la Salud Mental Universitaria
Los trastornos mentales en la población universitaria se explican por la confluencia de diversos factores de estrés. Los sucesos vitales alteran las actividades sociales del individuo causando cambios y reajustes sustanciales en la vida. Asimismo, los eventos menores generan ajustes en la medida que suelen ser más frecuentes y próximos temporalmente al individuo, como pequeñas disputas familiares, demandas sociales estresantes, desaprobaciones sociales y, para los adolescentes, disputas con la autoridad como los profesores (Calvete & Connor-Smith, 2006).
La tolerancia al estrés puede variar de unos individuos a otros y de unas condiciones a otras. Por encima de los niveles tolerados, el estrés se vuelve agudo y aparecen los daños fisiológicos y/o psicológicos que no siempre son fáciles de detectar (Belloch, 2008). Como reacciones emocionales, se presentan síntomas de depresión y ansiedad y afecto negativo relacionado con agresividad, hostilidad y pérdida de control de impulsos (Thompson-Hollands, Carl, Gallagher, & Barlow, 2012).
Definición y Características del Trastorno Depresivo
El trastorno depresivo se describe como un trastorno con la presencia de un ánimo triste, vacío e irritable, acompañado de síntomas somáticos y cognitivos que afectan significativamente la capacidad funcional del individuo (American Psychiatric Association [APA], 2013). El trastorno de depresión mayor se manifiesta con un estado de ánimo deprimido, disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades y, además, síntomas psicofisiológicos como pérdida importante o aumento de peso, insomnio o hipersomnia, agitación o retraso psicomotor, fatiga o pérdida de energía, y síntomas cognitivos como sentimientos de inutilidad y culpabilidad, disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o para tomar decisiones, y pensamientos de muerte recurrente.
La prevalencia es del 7%, con notables diferencias entre los grupos de edad; entre 18 y 29 años es tres veces mayor que en los pacientes de 60 años o mayores, y en las mujeres 1.5-3 veces mayores que la de los hombres (APA, 2013).
Factores de Riesgo y Pronóstico para la Depresión
En relación con el desarrollo y curso del trastorno, las cronicidades de los síntomas depresivos aumentan sustancialmente la probabilidad de que existan trastornos subyacentes de personalidad, ansiedad y consumo de sustancias. El riesgo de recurrencia se vuelve mayor en pacientes cuyo episodio anterior fue grave, en las personas jóvenes y en las personas que han presentado múltiples episodios (APA, 2013).
Palacio (2018) hace referencia a los siguientes factores de riesgo y pronósticos:
- La afectividad negativa: un factor de riesgo bien establecido para el comienzo del trastorno depresivo mayor en respuesta a los acontecimientos vitales estresantes.
- Acontecimientos adversos en la infancia: en especial pérdidas, abandonos, negligencia.
- La heredabilidad: se considera que se hereda el umbral de susceptibilidad, modulada por un gran número de factores ambientales (Hernández, Marañón & Mato, 2020).
- El desarrollo en el contexto de otros trastornos como el consumo de sustancias, la ansiedad, el trastorno límite de la personalidad, enfermedades médicas crónicas o incapacitantes.
La posibilidad de una conducta suicida existe durante todo el tiempo que duran los episodios de depresión mayor, incrementando el riesgo ante intensos sentimientos de desesperanza y el rasgo de impulsividad que se reporta en el trastorno de personalidad límite y antisocial (Palacio, 2018). Datos del Segundo Estudio Nacional de Salud y Consumo de Sustancias Psicoactivas muestran una prevalencia de depresión general en Colombia del 25,1%. Con respecto a la depresión leve, moderada y severa, los jóvenes colombianos de entre 16 y 21 años muestran los más altos índices de depresión en comparación con otros de rangos de edad diferentes, a excepción de la depresión severa en los hombres en el rango de 28 a 33 años. Además, según la secretaría de Bogotá, en el año 2000 la tercera causa de muerte en jóvenes de 14 a 26 años se debió a lesiones autoinfligidas intencionalmente (suicidios) con un 7% del total de las muertes después de las agresiones violentas y los accidentes de tránsito.
Los Trastornos de Ansiedad
Los trastornos de ansiedad se caracterizan por la presencia de ansiedad, preocupación, miedo o temor excesivos, tensión o activación, que provoca un malestar notable o un deterioro clínicamente significativo de la actividad del individuo (First, 2004). Se diferencian entre sí según el tipo de objeto o situaciones que inducen el miedo, la ansiedad o las conductas evitativas y la cognición asociada. Las personas con trastorno de ansiedad suelen sobreestimar el peligro en las situaciones que temen o evitan.
Pueden sentirse asustados o ansiosos ante las separaciones por aquellas personas por las que sienten apego (ansiedad por separación); presentar miedo hacia situaciones u objetos precisos y los evitan (fobia específica); sentir miedo o ansiedad ante las interacciones sociales, la posibilidad de ser examinado, asociado con ideas de ser evaluado negativamente por los demás, de sentirse avergonzado, humillado o rechazado (fobia o ansiedad social); experimentar crisis de pánico, caracterizadas por la situación súbita de síntomas de miedo o malestar intenso que alcanza su nivel máximo en cuestión de minutos, acompañados de síntomas físicos y/o cognitivos (trastornos por angustia); sentirse temerosos ante situaciones donde pueda presentarse síntomas similares a la crisis de pánico como ante el transporte público, espacios abiertos, lugares cerrados, hacer fila o estar en una multitud (agorafobia); o experimentar una ansiedad persistente y excesiva y una preocupación sobre varios aspectos como el trabajo y el rendimiento escolar (ansiedad generalizada).
Varios factores contribuyen al desarrollo y mantenimiento de estos trastornos, tales como factores genéticos (cercanos al 40%), neurobiológicos (hipersensibilidad en los quimiorreceptores) y psicosociales (errónea interpretación catastrófica de sensaciones corporales) (APA, 2013).

Hallazgos de Revisiones Sistemáticas y Factores en la Depresión Universitaria
Frente a los estudios de salud mental, la revisión sistemática realizada por Leselot, Mathew y Tait (2006) en estudiantes de medicina, identificó 40 artículos sobre depresión, ansiedad, agotamiento y problemas relacionados con la salud mental. El método de estudio más utilizado fue transversal (cross-sectional), buscando identificar prevalencia, asociación, características demográficas, rasgos de personalidad, rendimiento académico y estrés. Algunos estudios longitudinales identificaron factores que influían en el estrés de los estudiantes a través del tiempo de permanencia. Los instrumentos más utilizados fueron el inventario de depresión de Beck (BDI), y el del centro de estudios epidemiológicos para la depresión (CES-D), la escala de síntomas (SCL-90), la escala de síntomas de Hopkins (HSCL), y la de Zung (SDS), la escala de ansiedad (STAI). Los estudios sugieren una alta prevalencia de depresión y ansiedad entre los estudiantes de medicina, con niveles de sufrimiento psicológico general más altos que la población general y los compañeros de la misma edad en los últimos años de entrenamiento.
En general, los estudios sugieren que la angustia psicológica puede ser mayor entre las mujeres. Algunos estudios evidencian la importancia de explorar el estado de salud mental en estudiantes universitarios, considerándolos elementos de salud pública. Los trastornos de ansiedad suelen ser los diagnósticos más usados en la atención primaria en contextos educativos (9.7%), seguidos por la depresión (4.9%) (García-Pedrajas, Marsó, Perez, Ochoa, & Ventura, 2018). En otros estudios, los trastornos de mayor prevalencia fueron los trastornos adaptativos (23%), afectivos (20%) y de ansiedad generalizada (15.4%) (Martín, Garriga, Egea, Díaz, Campillo, & Espinosa, 2018). El rendimiento académico hacia las matemáticas ha sido relacionado con la ansiedad de manera negativa (Recber, Isiksal, & Koҫ, 2018).
En el estudio realizado por Eisenberg, Gollust, Golberstein y Hefnef (2007), el 15.6% de los estudiantes universitarios y el 13% de los egresados presentaron al menos uno de los trastornos de depresión o ansiedad, siendo más elevado en las mujeres (16.6%) que en los hombres (14.6%). Específicamente en los estudiantes, la depresión mayor se reportó en un 5.2%, otro tipo de depresión en un 8.6%, ideación suicida en un 2.5%, trastornos de pánico en un 1.8%, y trastorno de ansiedad generalizada en un 2.9%. El 44.3% de los estudiantes plantearon que el estado mental les afectó el rendimiento académico en las últimas cuatro semanas, y los estudiantes que informaron dificultades financieras estaban en mayor riesgo de problemas de salud mental.
Categorización de la Depresión y Herramientas de Medición
En relación a los factores de la depresión en estudiantes universitarios, el trastorno depresivo está clasificado en cuatro categorías nosológicas: a) depresión situativa; b) depresión psicógena o neurótica; c) depresión endógena; y, d) depresión somatógena. En los estudios revisados en una compilación de artículos, únicamente se han tratado los primeros dos tipos de categorías de la depresión. El 58,8% de los trabajos revisados han presentado únicamente los factores en relación al trastorno de depresión situativa, mientras que el 32,3% han presentado únicamente factores en relación al trastorno de depresión psicógena o neurótica. Esta revisión sistemática pretende confirmar que existen diversos factores que coadyuvan a que los estudiantes universitarios presenten síntomas depresivos durante su estancia en la vida académica.
En los trabajos revisados, los autores no han tomado atención en la depresión endógena, toda vez que se caracterizan por ser de aspectos genéticos, en sus dos variantes fenotípicas: unipolar y bipolar, producidos por problemas en la recepción cerebral de la serotonina y/o por la recepción de mayor cantidad de colinérgicos de lo acostumbrado.
El instrumento más empleado para medir la depresión ha sido el Inventario de Depresión de Beck (BDI, BDI-II) (47%), utilizado en trabajos de Guerra et al. (2019), Gómez et al. (2019), Gediel et al. (2020), Obregón-Morales et al. (2020), Machado et al. (2020), Zancan et al. (2020), Parra (2020) y Pimentel et al. (2020). Seguido está la Escala Breve de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS-21) (11,8%), empleada en las investigaciones de Ramón et al. (2019) y Barrera-Herrera et al. (2019). La recopilación de los artículos para la revisión sistemática se realizó en importantes bases de datos como Scopus, SciELO, ProQuest, EBSCO, considerando un rango de fechas desde el año 2019 hasta el año 2020. En la mayoría de los trabajos revisados no se precisa el género de la población muestral estudiantil (70,6%); solo en cinco de ellos se indica la participación de hombres y mujeres (29,4%), como se puede apreciar en Álvarez & Gutiérrez (2019), Guerra et al. (2019) y González-Forteza et al. (2019).
Factores de Depresión Situativa y Recomendaciones
Los factores de la depresión situativa se originan por una situación psicosocial traumática como la situación de duelo por pérdida inesperada de un ser querido, padecimiento de una agónica enfermedad, la muerte anunciada; prisa; por aislamiento, falta de apoyo emocional y social, o carencia de relaciones confidenciales; por inestabilidad o desarraigo ante cambios bruscos o acelerados como la aparición de las innovaciones tecnológicas, hábitos irregulares, mudanza, entre otros. Los autores han coincidido de manera reiterativa en que los problemas depresivos se manifiestan por sobrecarga emocional debido a labores académicas excesivas, problemas económicos y otros factores que contribuyen a que los estudiantes padezcan, en muchos de los casos, de bajo rendimiento académico.
En los estudios revisados se presentan problemas de disfuncionalidad familiar y/o cohesión familiar, toda vez que los estudiantes, por la situación de vulnerabilidad en que se encuentran, necesitan mucho apoyo moral, tanto familiar como social (Barrera-Herrera et al., 2019; Obregón-Morales et al., 2020). En este grupo también se han observado trabajos referentes a problemas psicológicos de los propios estudiantes por trastornos psiquiátricos menores, preferentemente durante los primeros semestres de estudios por la recarga académica y cambio brusco de nivel académico (Machado et al., 2020), contribuyendo a un estado mental negativo. Es necesario que los alumnos cuenten con un óptimo sentido de vida, factores espirituales de la personalidad y recursos noológicos, el mismo que se encuentra asociado a la resiliencia y el bienestar psicológico (Quiceno-Manosalva et al., 2020).
En ese sentido, es importante implementar unidades asistenciales para los estudiantes universitarios, con preferencia en atención psicológica y orientación general, como áreas delineadas para la promoción de la salud mental en el ámbito institucional. Asimismo, deben involucrarse en la prevención de conflictos psicosociales como los momentos psicológicos mencionados, en especial la angustia académica (Parra, 2020). Por tanto, se plantea que los docentes y las autoridades universitarias deben reflexionar y analizar en qué aspectos es necesaria la atención primaria de los problemas depresivos (Machado et al., 2020), en relación a las recargas académicas, realizando evaluaciones periódicas sobre la conducta de los estudiantes, y tomar medidas de prevención, valorando la influencia de diversos estresores que puedan conllevar a problemas depresivos (Gómez et al., 2019). Una medida que ayudaría a minimizar el problema de sobrecarga académica podría ser que los estudiantes tengan un cierto orden en la rutina en sus quehaceres diarios, en especial aquellos que, además de los estudios, requieren realizar actividades laborales.
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Factores de Depresión Psicógena o Neurótica y Abordaje
En relación a los factores de depresión psicógena o neurótica, es recomendable realizar controles de las condiciones de la salud de los estudiantes, implementar servicios de atención psicológica, teniendo en cuenta la alta sintomatología de problemas de salud mental, crear estrategias de detección, prevención y medidas de protección y de apoyo social (Barrera-Herrera et al., 2019; Obregón-Morales et al., 2020; Gediel et al., 2020), así como la implementación de recursos noológicos y el desarrollo de acciones para una adecuada salud mental positiva (Quiceno-Manosalva et al., 2020).
Además, es muy importante mejorar la situación familiar de los hijos, a fin de que puedan desarrollar el sentido de la autoestima y de la vida, toda vez que, en este último caso, es necesario dar un mejor sentido a la vida, especialmente ante la crisis existencial que se da en la actualidad, pérdida de valores y sentimiento de soledad que padecen en muchos casos las personas adolescentes.
Síntesis de Factores Clave
De acuerdo a las revisiones realizadas, los principales factores de la depresión que se presentan en los estudiantes universitarios son:
- De tipo situativa: comprende la recargada labor y bajo rendimiento académico; factores sociodemográficos como la edad, sexo, procedencia, año de estudios, tipo de actividad laboral, grupo familiar; así como la calidad de sueño; pésimo estado físico; y la mala alimentación.
- De tipo psicógeno o neurótica: incluye la disfuncionalidad o problemas de cohesión familiar; problemas psicológicos; estado mental y sentido de vida negativo; problemas de espiritualidad en la personalidad; así como problemas en las relaciones amorosas.
Influencia Familiar y de Género en la Vulnerabilidad
Discutiendo el Rol Familiar
El estrés en los jóvenes no solamente se presenta frente a la carga académica, el tiempo con el que cuentan para realizar las actividades y los recursos disponibles de información, competencias y apoyos profesionales y de compañeros. También los factores de tipo familiar suelen presentarse por los conflictos característicos de la edad, dado que la calidad de las relaciones afectivas con sus padres, en especial con las madres. Los padres que critican y rechazan a sus hijos adolescentes tienen mayores conflictos con ellos (15-17 años: r = .56) (Fuentes, Motrico & Bersabé, 2003).
Consideraciones de Género
Se evidencia mayor sintomatología en las mujeres, en especial por los efectos de las asimetrías de género y la repercusión en la salud física y mental, en cuanto a las responsabilidades que se duplican en casa y estudio, y las expectativas a querer ser "atractivas" y "buenas estudiantes y profesionales". En ocasiones, las demandas de la maternidad y los sentimientos de culpabilidad ante las dificultades para responder a las demandas en la familia, especialmente cuando hay hijos, y las actividades sociales, se refieren como conflicto de rol.
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