Opciones de Vivienda para Adultos Mayores: Planificando un Futuro Digno y Conectado

A medida que la población envejece, la planificación de las necesidades futuras de vivienda se convierte en un pilar fundamental para garantizar que los adultos mayores puedan prosperar en esta etapa de la vida. Para 2050 se estima que las personas mayores de 80 años bordeen 1.400.000, lo que subraya la creciente importancia de este tema. Encontrar el lugar adecuado para vivir puede ser desafiante y estresante, tanto para el adulto mayor como para su familia, ya sea por una afección médica grave o por el deseo de un cambio de estilo de vida.

Cada adulto mayor es diferente, por lo que la opción de vivienda adecuada para una persona puede no serlo para otra. Esto puede significar desde modificar el propio hogar para hacerlo más seguro y cómodo, hasta mudarse a una instalación que ofrezca más apoyo y opciones sociales. Los tipos de vivienda para personas mayores varían según la cantidad de apoyo que ofrecen para las actividades de la vida diaria y la atención médica.

Esquema visual de las diversas opciones de vivienda para adultos mayores, desde la adaptación del hogar hasta residencias especializadas, con flechas indicando niveles de soporte.

Análisis del Enfoque Actual del Mercado y Propuestas de Mejora

Para Marcela Pizzi, profesora de la Universidad de Chile e investigadora en temas de habitabilidad para el adulto mayor, existe un problema de enfoque en el actual mercado habitacional para la tercera edad. "En Chile todavía estamos pensando en términos de juntar a todos los adultos mayores en un solo lugar, cuando lo que debiera hacerse es prolongar su integración en la sociedad". A su juicio, la mejor solución es adaptar las viviendas actuales de los adultos mayores, más que generar proyectos nuevos, ya que "cuesta mucho menos y entrega mayores valores de identidad, integración en la sociedad y permanencia".

Adaptación del Hogar Actual: Una Solución Integrada

Permanecer en su propia casa a medida que se envejece tiene la ventaja de quedarse en un lugar familiar donde se conocen a los vecinos y a la comunidad. Realizar modificaciones en el hogar actual puede significar una gran diferencia en la calidad de vida y seguridad:

  • Altura de enchufes: Evitar que las personas deban agacharse para enchufar algo, reinstalándolos a una altura cómoda y de fácil acceso.
  • Sacar la tina: Instalar duchas en lugar de tinas para evitar desniveles y facilitar el acceso.
  • Sujetadores: Instalar barras de apoyo en baños y otras áreas.
  • Grifo monomando: Simplificar el uso de grifos para personas con destreza limitada.
  • Sacar obstáculos: Eliminar alfombras sueltas, muebles que dificulten el paso y otros elementos que puedan provocar caídas.
  • Apertura de puertas hacia afuera: Esto puede facilitar rescates en caso de emergencias.

Algunas iniciativas, como los programas de "aldea", permiten a los miembros acceder a programas y servicios especializados que pueden incluir transporte a la tienda de comestibles, atención médica a domicilio o ayuda con las tareas del hogar, así como a una red de actividades sociales planificadas con otros miembros de la aldea.

Opciones Residenciales Especializadas para Adultos Mayores

El mercado de viviendas para la tercera edad está creciendo, aunque aún hay poca oferta en este nicho. Proyectos como La Foresta Senior de Inmobiliaria RVC, ubicado en Reñaca, son ejemplos de iniciativas que disponen de departamentos con equipamiento especial, como baños con botón de pánico y duchas en lugar de tinas. Según Juan Armando Vicuña, director comercial de RVC, estos proyectos "apuntan a gente de 60 años para arriba, que busca un ambiente tranquilo" y donde pueden interactuar con sus pares, evitando problemas rutinarios y el aislamiento.

Vivienda para la Vida Independiente (Independent Living)

La vida independiente es cualquier tipo de vivienda diseñada exclusivamente para adultos mayores, generalmente de 55 años o más. Las opciones de vivienda varían mucho, desde departamentos estilo condominio hasta casas independientes. Aunque los residentes viven de forma independiente, la mayoría de las comunidades ofrecen comodidades, actividades y servicios. Dado que estos centros están dirigidos a adultos mayores que necesitan poca o ninguna ayuda con las actividades de la vida diaria, la mayoría no ofrece atención médica ni personal de enfermería.

Es ideal para quienes:

  • Necesitan poca ayuda para realizar las actividades de la vida diaria.
  • Buscan un lugar que no requiera mucho mantenimiento y cuidado.
  • Disfrutan la idea de socializar con compañeros y tener opciones de actividades cerca.

Para Carolina Montero, gerenta comercial de Seniority, esta alternativa es ideal para quienes se cansaron de vivir solos y se quieren olvidar de los problemas rutinarios como el pago de cuentas, el trato con la nana o el menú del día. “La vida de hoy es mucho más rápida, en una familia donde hombre y mujer trabajan, por lo que la gente mayor se empieza a deteriorar y a deprimir porque no tienen con quién conversar. Acá interactúan con sus pares”, destaca.

Vivienda Asistida (Assisted Living)

Los centros de vida asistida ofrecen la seguridad de apoyo y acceso a la atención las 24 horas. La ayuda está a solo una llamada telefónica de distancia, pero se fomenta la privacidad y la independencia.

Es una buena opción si la persona:

  • Necesita más servicios de cuidado personal de los que son posibles en casa o en una comunidad de vida independiente.
  • No necesita la atención médica y la supervisión las 24 horas del día de una residencia para adultos mayores.

Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) o Residencias para Adultos Mayores (Nursing Homes)

Las residencias para adultos mayores, conocidas en algunos contextos como ELEAM, proporcionan lo que se denomina atención de custodia, incluyendo ayuda para entrar y salir de la cama, y asistencia para alimentarse, bañarse y vestirse. Sin embargo, se diferencian de otras viviendas para personas mayores en que también proporcionan un nivel alto de atención médica.

Estas residencias son adecuadas cuando:

  • Las necesidades tanto de atención médica como personal se han vuelto demasiado grandes como para atenderlas en el hogar o en otras instalaciones, debido a una hospitalización reciente o a una enfermedad crónica que ha ido empeorando gradualmente.
  • Se necesita un mayor nivel de atención de manera temporal después de una hospitalización, con la expectativa de poder regresar al hogar o a otra instalación después de un tiempo.

Comunidades de Cuidados Continuos para Jubilados (CCRC)

Las CCRC son instalaciones de alojamiento para personas mayores que incluyen vida independiente, vida asistida y atención dentro de la residencia para adultos mayores en un solo lugar. Por lo general, tienen un costo por la compra de una unidad en la comunidad, así como tarifas mensuales que aumentan a medida que se requieren niveles más altos de atención. También permiten que los cónyuges permanezcan cerca uno del otro incluso si uno requiere un nivel más alto de atención.

Cohousing o Viviendas Colaborativas: Un Modelo Innovador

Las comunidades de Cohousing consisten en viviendas privadas ubicadas estratégicamente alrededor de un Área Común para facilitar al máximo la interacción social entre vecinos. Son creadas y administradas por sus residentes, quienes valoran una saludable mezcla de privacidad y comunidad. Este modelo, iniciado en Dinamarca en la década del 70, propone para los adultos mayores activos un estilo de vida en el que eligen vivir en comunidad sin ser una carga para sus hijos, evitando el aislamiento y favoreciendo la colaboración mutua, el apoyo emocional y la seguridad.

Características del Cohousing:

  • Proceso participativo: Los residentes organizan y participan activamente en el proceso de planificación y diseño, siendo responsables como grupo de todas las decisiones finales.
  • Amplias instalaciones comunes: Complementan y facilitan la vida diaria, constituyendo el corazón de la comunidad y una extensión de las residencias privadas.
  • Diseño intencional de barrio: Fomenta y anima la interacción entre los residentes, promoviendo un sólido sentido de comunidad.
  • Administración por los residentes: Los residentes gestionan la comunidad en su totalidad, tomando decisiones consensuadas en asambleas regulares.
  • Estructura no jerárquica: La responsabilidad es compartida por toda la comunidad.
  • Fuentes de ingresos separadas: Los residentes tienen sus propias fuentes de ingresos, y la comunidad no genera ingresos directos para ninguno de ellos.

El Cohousing promueve el consumo colaborativo, compartiendo servicios como lavandería, salas comunes, y la generación conjunta de agua caliente y calefacción. Esto reduce el consumo de energía por hogar individual y privilegia energías no convencionales como los paneles solares.

El Senior Cohousing se ha convertido en un modelo popular de vivienda para personas mayores de 55 años, permitiendo que vivan en sus hogares por más tiempo con el apoyo de su comunidad. En este modelo, las personas mayores toman decisiones de manera autónoma, se hacen cargo de sus vidas y diseñan su futuro, garantizando su autonomía, respeto de sus tiempos, sus derechos y su dignidad.

Infografía comparativa entre viviendas tradicionales y el modelo de cohousing para adultos mayores, destacando beneficios como comunidad, sostenibilidad y autonomía.

Programas de Apoyo Habitacional del Estado (Chile)

El Estado ofrece diversas alternativas de apoyo para personas mayores que necesitan una solución habitacional adecuada a sus necesidades, especialmente aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad o con alguna discapacidad. Estas opciones buscan garantizar una vivienda digna y segura, con el acompañamiento necesario para el bienestar de los adultos mayores.

Condominios de Viviendas Tuteladas (CVT)

Los CVT son conjuntos habitacionales de viviendas individuales, adecuadas para personas mayores de 60 años que sean autovalentes y se encuentren en situación de vulnerabilidad. El objetivo es que accedan a una solución habitacional y reciban apoyo para su bienestar, autonomía, pertenencia e identidad a través de un plan de intervención social que promueve su participación comunitaria y de acceso a redes de apoyo. Las viviendas se asignan en calidad de comodato, lo que implica que la persona beneficiaria no será dueña de la propiedad.

Estos condominios poseen espacios de uso común, como una sede comunitaria, estacionamientos y áreas verdes.

Requisitos para Acceder a un CVT:

  • Tener 60 años o más.
  • Estar dentro del 60% de mayor vulnerabilidad del Registro Social de Hogares (RSH).
  • Ser autovalente (realizar actividades de manera independiente) y no tener una enfermedad física o mental que requiera atención imprescindible de un establecimiento, acreditado por un profesional de la salud.
  • No tener redes de apoyo socio familiares, acreditado con un informe social.
  • Contar con una persona significativa que sea cercana y que apoye en el proceso y que represente los intereses frente a SENAMA y la entidad operadora.

Proceso de Postulación y Selección para CVT:

Para acceder al beneficio, se debe postular a través de las Coordinaciones Regionales de SENAMA o de forma online. La persona mayor, para postular, debe presentar la siguiente documentación:

  • Copia de cédula de identidad por ambos lados.
  • Cartola del Registro Social de Hogares (RSH) actualizada a nombre de la persona que postula.
  • Informe social que acredite que la persona no cuenta con vivienda, salud, redes familiares de apoyo, además de la situación socioeconómica. El informe debe contar con una antigüedad máxima de tres meses.
  • Informe médico que acredite condición de salud (diagnóstico y tratamiento), nivel de valencia (de independencia), y que no requiere atención hospitalaria.

SENAMA, a través de la persona encargada regional del programa CVT, chequeará la documentación. La selección será responsabilidad de la Coordinación Regional de SENAMA, dando prioridad a las personas cuya condición sea considerada de mayor vulnerabilidad, de acuerdo al puntaje obtenido en la evaluación social, vulnerabilidad habitacional y evaluación cognitiva/funcional. En igualdad de puntajes, prima la postulación más antigua y aquellas personas mayores que no tienen redes socio familiares.

Subsidio de Arriendo Especial para Adultos Mayores y Personas con Discapacidad

Existe un llamado especial al subsidio de arriendo diseñado para personas mayores de 60 años o personas con alguna condición de discapacidad. Este subsidio consiste en un aporte mensual que puede cubrir entre el 90% y el 95% del valor del arriendo. El valor de arriendo no debe superar las 11 UF, aunque este monto puede variar según la ubicación de la vivienda. Las familias beneficiadas reciben un subsidio total de 170 UF, el que se entrega de manera mensual con un tope y que podrá ser utilizado, de manera consecutiva o fragmentada, en un plazo máximo de 8 años. Este aporte permite el cambio de vivienda a cualquier región del país y postular, en un futuro, a un subsidio para comprar una vivienda.

Requisitos de Elegibilidad:

  • Pertenecer al 70% de vulnerabilidad según el Registro Social de Hogares (RSH).

Además de los factores de puntaje regulares, se otorgará un puntaje adicional considerando los siguientes criterios: edad, discapacidad y calidad de persona cuidadora dentro del núcleo familiar.

Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) del SENAMA

Los ELEAM son una alternativa residencial para quienes requieren un mayor nivel de apoyo y cuidado.

Requisitos Generales para Postular a un ELEAM:

  • Tener 60 años o más.
  • Pertenecer al 60% más vulnerable de la población, según el Registro Social de Hogares.
  • Acreditar una situación de dependencia, es decir, requerir apoyo de otra persona para actividades de la vida diaria.
  • Declarar la postulación voluntaria al establecimiento.
  • Acreditar que no existen personas que puedan brindar cuidados regulares.
  • Contar con una persona significativa de apoyo que se mantenga en contacto una vez ingresado al establecimiento.

Documentación Requerida para Postular a un ELEAM del SENAMA:

La postulación a un ELEAM requiere la presentación de una serie de documentos, tanto por parte de la persona mayor que postula como de su apoderado, si aplica:

Documentación para la Persona Mayor Postulante:

  • Fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados.
  • Fotocopia de la última liquidación de pago de la pensión emitida por la entidad previsional (no se acepta comprobante de cajero automático).
  • Informe social emitido por un trabajador social, que acredite la situación socioeconómica, la existencia de redes familiares y de apoyo. Este informe se puede solicitar en la municipalidad.
  • Informe médico con una antigüedad no mayor a 3 meses, que acredite la condición de salud y el grado de dependencia (según índices de Katz y Pfeiffer). Debe indicar claramente que la persona no requiere hospitalización. Este informe se puede obtener en el CESFAM, consultorio u otro centro de atención primaria de salud.
  • Consentimiento de ingreso de la persona mayor, con su firma o huella digital, confirmado durante la visita domiciliaria previa al ingreso.

Documentación para la Persona que Actúa como Apoderado:

  • Fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados.
  • Certificado de residencia.
Tabla resumen de los requisitos y documentos necesarios para postular a los principales subsidios y programas de vivienda del SENAMA para adultos mayores.

Factores Clave al Elegir una Opción de Vivienda

Planificar las necesidades futuras de vivienda implica evaluar cuidadosamente diversos factores que influyen en la calidad de vida de un adulto mayor:

  • Necesidades físicas y médicas: A medida que se envejece, puede necesitarse ayuda con actividades diarias como hacer las compras, limpiar, cocinar y cuidar mascotas, o asistencia intensiva para bañarse, moverse y comer. También es crucial considerar la necesidad creciente de ayuda con necesidades médicas.
  • Ubicación y accesibilidad: Es importante pensar en la accesibilidad de la ubicación y el hogar actuales. ¿Qué tan lejos se encuentra el hogar de tiendas, centros médicos u otros servicios? Si ya no puede conducir, ¿qué tipo de acceso de transporte tendrá? ¿La casa se puede modificar fácilmente? ¿Tiene muchos escalones o una rampa empinada?
  • Mantenimiento del hogar: Si se vive solo, el hogar actual puede volverse demasiado difícil o costoso de mantener.
  • Necesidades sociales y emocionales: Las redes sociales pueden cambiar con la edad. Amigos o familiares pueden no estar tan cerca, o vecinos pueden mudarse o fallecer. La pérdida de la capacidad de conducir o el acceso al transporte público puede impedir reuniones frecuentes con seres queridos.
  • Necesidades financieras: Modificar la casa o garantizar atención a largo plazo puede ser costoso. Equilibrar la atención necesaria con el lugar donde se desea vivir requiere evaluar con cuidado el presupuesto.

Voluntades y decisiones en el adulto mayor - Clínica Alemana

Enfrentando la Pérdida de Independencia: Guía para Adultos Mayores y Familias

Planificar las necesidades de vivienda futuras a menudo va de la mano con enfrentar cierta pérdida en el nivel de independencia. Es comprensible que la idea de perder la independencia pueda ser abrumadora para muchos adultos mayores, pero es importante recordar que no están solos en esto; la mayoría de las personas necesitarán algún tipo de servicio de atención a largo plazo después de los 65 años.

Es normal sentirse confundido, vulnerable o incluso enojado cuando uno se da cuenta de que no puede hacer las cosas que antes era capaz de hacer. Puede sentirse culpable ante la idea de ser una carga para su familia y amigos, o añorar la manera en que las cosas solían ser.

Consejos para Adultos Mayores:

  • Comunique sus necesidades a sus familiares y seres queridos: Es importante comunicar los deseos y planes, y escuchar sus preocupaciones. Por ejemplo, los familiares que viven lejos pueden sugerir una mudanza para coordinar mejor la atención, mientras que usted puede preferir quedarse cerca de su comunidad y amigos.
  • Sea paciente consigo mismo: Las pérdidas son una parte normal del envejecimiento y perder la independencia no es un signo de debilidad.
  • Esté abierto a nuevas posibilidades: Sus seres queridos pueden ofrecer sugerencias sobre opciones de vivienda o maneras de hacerle la vida más fácil. Intente mantener una mente abierta y discutir las posibilidades.
  • Encuentre una forma de aceptar ayuda que le haga sentir cómodo: Puede ser difícil encontrar un equilibrio entre aceptar ayuda y mantener la mayor independencia posible. Recuerde que muchas personas se sentirán bien al ayudarle. Si le resulta más fácil, ofrezca intercambiar tareas; por ejemplo, puede coser botones a cambio de levantar objetos pesados o hacer tareas de limpieza.

Consejos para Familiares y Cuidadores:

Es doloroso ver a un ser querido con dificultades para mantener su hogar o a sí mismo, como ropa no tan limpia o una casa desordenada. Aunque no se puede obligar a un ser querido a aceptar ayuda o mudarse (a menos que represente un peligro para sí mismo o para los demás), sí se puede brindar información y consuelo.

  • Haga una lluvia de ideas con otros familiares, amigos y el equipo médico: No intente hacerlo solo.
  • Explique cómo la atención puede prolongar la independencia: Aceptar alguna ayuda en este momento puede permitir que su ser querido permanezca en su hogar por más tiempo.
  • Ayude a su ser querido a afrontar la pérdida de su independencia: Sugiera una prueba inicial de los servicios de cuidado a domicilio u otros cambios para que tenga una mayor sensación de control sobre su situación.
  • No espere ocuparse de todos los cuidados usted mismo: Cuidar puede comenzar con una pequeña ayuda y rápidamente convertirse en una tarea integral. Recibir ayuda no es un signo de debilidad; significa que se preocupa lo suficiente por la salud y la seguridad de su ser querido como para darse cuenta de que la responsabilidad es demasiado grande.

Definir las necesidades de acuerdo a la realidad personal y familiar, y revisar los requisitos de cada subsidio disponible, es el primer paso. Si ya se es propietario de una vivienda, no hay opción de subsidio para comprar, arrendar o construir. Revisar el tramo de vulnerabilidad en el Registro Social de Hogares (RSH) y abrir una cuenta de ahorro para la vivienda son acciones importantes, ya que los subsidios para adquisición de vivienda exigen una antigüedad de 12 meses desde su apertura.

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