El maltrato de las personas mayores es un problema social que afecta a países en desarrollo y desarrollados. Constituye un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, y se produce en una relación basada en la confianza. Esta forma de violencia es una violación de los derechos humanos y, durante muchos años, se mantuvo en el ámbito privado, a menudo enmascarado porque los familiares cercanos eran quienes la ejercían.

Definición y Tipos de Maltrato
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), “el maltrato de las personas mayores es un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”. El abuso a las personas mayores se da cuando una persona causa daño o amenaza con causar daño a una persona mayor. Las personas mayores pueden ser objeto de abusos por comportamientos o palabras perjudiciales hacia ellas, o si se les priva de cosas necesarias. Por lo general, con el tiempo el abuso resulta más frecuente y más intenso.
La violencia puede ser ejercida por familiares, vecinos o desconocidos, con o sin intención de hacerlo, y puede darse dentro de la familia, en la comunidad o por parte de las instituciones. A menudo se combinan muchas formas de maltrato.
Tipos más Comunes de Abuso
- Maltrato físico: Es el uso de la fuerza para hacer daño, o bien la amenaza de hacerlo. Ejemplos incluyen golpes, empujones, sacudidas, palizas, prohibiciones y alimentación forzada.
- Abuso sexual: Se refiere al contacto sexual sin consentimiento, la amenaza de tal contacto o el contacto por la fuerza. Ejemplos de ello son el tocamiento de las partes íntimas y la violación.
- Maltrato psicológico o emocional: Es el uso de palabras o acciones para causar estrés emocional o angustia. Puede incluir amenazas, insultos, órdenes bruscas, ignorar a la persona (por ejemplo, no hablándole durante mucho tiempo o no respondiéndole cuando hace preguntas), o tratar a la persona mayor como a un niño (infantilización), a veces con el objetivo de hacerla dependiente del agresor.
- Negligencia y abandono: Se considera negligencia el hecho de no proporcionar a la persona alimentos y fármacos o lo necesario para atender a su higiene personal o a otras necesidades. Puede ser autoabandono (cuando la persona mayor se descuida a sí misma) o negligencia por parte de los cuidadores. El abandono es otra forma de negligencia en la que los cuidadores dejan de brindar atención sin asegurarse de que haya cuidadores o servicios de atención sustitutos disponibles.
- Abuso financiero o económico: Es la explotación de las posesiones o los fondos de una persona en beneficio de otra persona o en detrimento del adulto mayor. Comprende estafar o engañar para que entregue dinero o bienes, robar sin que la persona se dé cuenta, presionar para distribuir bienes o manejar el dinero de manera irresponsable. Los cuidadores pueden gastar la mayor parte de los ingresos de la persona mayor en ellos mismos.
Además, restringir la libertad de la persona mayor para tomar decisiones importantes sobre su vida, como con quién relacionarse y cómo gastar el dinero, se considera en ocasiones otra forma de abuso.

Magnitud y Prevalencia del Problema
El maltrato a las personas de edad es un problema importante de salud pública. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada diez personas mayores ha sido víctima de malos tratos.
Cifras Globales
En todo el mundo, hasta 1 de cada 6 personas que viven en la comunidad y que son mayores de 60 años sufren maltrato. Alrededor del 12% de estas personas experimentan más de un tipo de maltrato. Una revisión de 52 estudios realizados en 28 países en 2017 indicó que el 15,7% de las personas de 60 años o más sufrieron alguna forma de maltrato en un año.
Los informes de maltrato a personas de edad avanzada aumentaron durante la pandemia de la COVID-19, posiblemente a causa de una mayor vulnerabilidad de las víctimas y al mayor estrés o al aumento de los factores desencadenantes que afectan a los maltratadores debido al aislamiento social, las dificultades económicas y la mala salud mental. Además, las tasas de maltrato físico y emocional fueron significativamente más altas, y las víctimas eran más propensas a sufrir varias formas de maltrato. Un estudio estadounidense indicó que las tasas de maltrato en la comunidad pueden haber aumentado hasta en un 84% durante la pandemia.
Prevalencia en Entornos Comunitarios e Institucionales
Aunque se dispone de pocos datos rigurosos sobre el alcance del problema en las instituciones, como hospitales y residencias de ancianos, una revisión de estudios recientes sobre este tipo de maltrato en entornos institucionales reveló que el 64,2% del personal refirió haber cometido alguna forma de maltrato en el año al que se refirió el examen. La OMS indica que las cifras estimadas de maltrato en entornos institucionales son de un 33,4% para el maltrato psicológico, un 14,1% para el físico, 13,8% el económico, el 11,6% la negligencia y el 1,9% el maltrato sexual.
La siguiente tabla muestra una estimación de la prevalencia de los distintos tipos de maltrato a personas mayores:
| Tipo de maltrato | Notificado por personas de edad (entornos comunitarios) | Notificado por personas de edad y sus representantes (entornos comunitarios) | Notificado por trabajadores (entornos institucionales) |
|---|---|---|---|
| Prevalencia general | 15,7% | No hay suficientes datos | 64,2%, o dos de cada tres trabajadores |
| Maltrato psicológico | 11,6% | 33,4% | 32,5% |
| Maltrato físico | 2,6% | 14,1% | 9,3% |
| Maltrato económico | 6,8% | 13,8% | No hay suficientes datos |
| Desatención | 4,2% | 11,6% | 12,0% |
| Abusos sexuales | 0,9% | 1,9% | 0,7% |
Proyecciones Futuras
Con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato. En conjunto, se prevé que el maltrato a las personas de edad aumente, ya que la población está envejeciendo rápidamente en muchos países. Este factor hará que el número total de casos se incremente con rapidez incluso si la proporción de víctimas no varía: para 2050, la cifra de víctimas habrá aumentado hasta 320 millones, ya que el número de personas de 60 años y más habrá crecido hasta los 2000 millones.

Consecuencias del Maltrato
Las personas mayores maltratadas sufren lesiones, mala salud física, daño psicológico, hospitalización repetida, pérdidas económicas y muerte prematura más a menudo que las personas mayores no maltratadas. El maltrato puede tener graves consecuencias físicas, mentales, económicas y sociales, como lesiones corporales, defunción prematura, depresión, deterioro cognitivo, ruina económica y necesidad de ingreso en una residencia de ancianos. Para las personas mayores, las consecuencias del maltrato pueden ser especialmente graves y la recuperación puede llevar más tiempo que para los demás grupos de edad.
Señales y Síntomas de Maltrato
Las personas mayores que han sido maltratadas pueden presentar una variedad de signos y síntomas, incluyendo:
- Confusión, insomnio, agitación, agresividad.
- Pérdida de peso, moretones, cicatrices o quemaduras.
- Higiene deficiente, desarrollo de úlceras por presión.
- Contusiones alrededor de los senos o de las zonas genitales o hemorragias inexplicables (posible abuso sexual).
- Piel y boca secas a causa de la deshidratación.
- Falta de dispositivos de ayuda necesarios, como gafas, audífonos o prótesis dentales.
- Faltar a las citas médicas programadas o dejar de recibir atención cuando los trastornos están empeorando.
- Pasividad y retraimiento, ansiedad o depresión (en casos de maltrato psicológico).
Violencia hacia las personas adultas mayores | Patricia Kelly
Factores de Riesgo
Cualquier persona de edad avanzada, independientemente de su estado de salud, puede sufrir abusos. Sin embargo, la probabilidad de abuso aumenta en ciertas circunstancias.
Factores de Riesgo en las Personas Mayores
La probabilidad de abuso aumenta si las personas mayores:
- Son físicamente débiles, a menudo por trastornos crónicos incapacitantes.
- Tienen problemas para realizar las tareas diarias (comer, bañarse, vestirse).
- Tienen dificultad para comunicarse.
- Se encuentran aisladas socialmente.
- Sufren demencia, confusión u otra forma de discapacidad mental.
Factores de Riesgo en los Perpetradores
La probabilidad de que aparezcan abusos también es más elevada si quienes los perpetran:
- Son económicamente dependientes de la persona mayor o viven con ella.
- Abusan del alcohol o las drogas.
- Padecen un trastorno psiquiátrico como la esquizofrenia.
- Han sido violentos anteriormente o tienen antecedentes problemáticos con la persona mayor (violencia familiar previa).
- Sufren estrés, por ejemplo, por problemas económicos o por la muerte de un familiar.
- Presentan falta de habilidades y recursos, lo que provoca que el cuidado del mayor sea frustrante.
- Tienen un trastorno (como una demencia) que les hace estar agitados o violentos.
A menudo, los cuidadores se sienten abrumados por las demandas del cuidado, tienen una preparación inadecuada o pocos recursos, o no saben lo que se espera de ellos. También es posible que se sientan cada vez más aislados socialmente, lo que en ocasiones incrementa su resentimiento y aumenta las probabilidades de abuso. Muchos cuidadores no pretenden abusar de la persona, y otros ni siquiera saben que lo están haciendo.
Factores Comunitarios y Sociales
En el ámbito de las relaciones, su tipo (por ejemplo, matrimonial o de pareja, o entre padres e hijos) y el estado civil pueden aumentar el riesgo de maltrato, aunque estos factores varían según el país y la región. En cuanto a los factores comunitarios y sociales, cabe citar el edadismo contra las personas mayores y ciertas normas culturales (por ejemplo, la normalización de la violencia). Las personas de edad que reciben apoyo social o que viven solas tienen menos probabilidad de ser maltratadas.
Identificación y Detección del Maltrato
A menudo, los médicos, enfermeras, trabajadores sociales, amigos y miembros de la familia no reconocen los signos de abuso, ya que pueden ser difíciles de distinguir de otros problemas. Por ejemplo, una fractura de cadera puede deberse a un abuso físico o a osteoporosis y una caída, que son causas mucho más frecuentes. Además, si la persona mayor está confusa, puede que no la tomen en serio cuando denuncie los malos tratos, por lo que el abuso pasa desapercibido.
Cuándo Sospechar Maltrato
Cuando las personas mayores tienen ciertos problemas o hacen ciertos cambios, los familiares y amigos, así como los profesionales de la salud, deben ser conscientes de que la causa de estos puede ser el abuso. Estos problemas incluyen:
- Falta de higiene o un olor desagradable.
- Úlceras por presión.
- Pérdida de peso y sequedad de boca.
- Falta de gafas, audífonos o prótesis dentales.
- Moretones múltiples, moretones en lugares donde no suelen producirse por accidente (como las nalgas) o moretones con la forma de ciertos objetos (como un utensilio, palo o cinturón).
- Marcas de cuerda.
- Fracturas óseas, rasguños y cortes.
- Ansiedad, depresión o abandono y pasividad.
- Cambios financieros súbitos (como cambios en el testamento, pérdida de dinero u otros activos o adición de otros titulares a la tarjeta bancaria de la persona mayor).
La conducta del cuidador también puede sugerir abusos, por ejemplo, si no deja que la persona mayor hable, la trata como a un niño o da explicaciones inverosímiles para las lesiones.
Evaluación por Profesionales de la Salud
Si los profesionales de la salud sospechan abuso, deben entrevistar a la persona mayor sola y al posible agresor. También pueden entrevistar a otras personas que conocen a la persona mayor, a veces por separado. Utilizan cuestionarios diseñados para identificar el maltrato y formulan preguntas generales sobre la sensación de seguridad, así como preguntas directas sobre posibles malos tratos. Además, examinan minuciosamente a la persona para detectar signos de abuso, pudiendo requerir pruebas de diagnóstico por la imagen y análisis de sangre para identificar signos y/o complicaciones y documentar el maltrato.
Los profesionales de la salud también evalúan las circunstancias del adulto mayor, incluyendo sus recursos sociales y financieros (para detectar abuso financiero y planificar protección), su estado mental y de ánimo (para detectar depresión, ansiedad, ira y miedo), su capacidad para realizar actividades diarias y cualquier limitación física que afecte su autoprotección. Si se necesita ayuda para las actividades diarias, se determina si el cuidador actual tiene suficiente capacidad emocional, financiera e intelectual para la tarea; de lo contrario, se debe identificar un nuevo cuidador.
Estrategias de Prevención y Respuesta
El envejecimiento es un proceso natural que debe ir acompañado de seguridad, dignidad y permanencia del disfrute de la vida, la salud, la integridad y la participación social.
Marco Internacional y Regional
La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) prohíbe la discriminación por cualquier motivo. A partir de esta Declaración, se han promulgado normas internacionales y nacionales que buscan el desarrollo de las libertades en la vejez y la protección de los derechos humanos de las personas mayores. En 2015 se promulgó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que aborda los asuntos de la vejez y el envejecimiento desde una perspectiva de derechos humanos, reafirmando la obligación de eliminar todas las formas de discriminación, en particular la que se presenta en razón de la edad.
Respuestas Nacionales en América Latina
Los países de la región se han esforzado por elaborar políticas y programas encaminados a la protección de las personas mayores. Algunas iniciativas destacadas incluyen:
- Costa Rica: La Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (1999) garantiza igualdad de oportunidades y vida digna. Desde 2006, el 15 de junio es el Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia. El Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) es el órgano rector que previene y erradica la violencia, y la Unidad de Gestión Social recibe denuncias y brinda orientación.
- Bolivia: La Constitución Política del Estado (2009) reconoce los derechos de las personas mayores. El 26 de agosto es el Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores. La Ley General de las Personas Adultas Mayores (2013) regula sus derechos y la institucionalidad para su protección, y en 2016 se ratificó la Convención Interamericana.
- Chile: La Ley 20.427 (2010) modificó la Ley de Violencia Intrafamiliar, incorporando el maltrato de personas mayores. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor.
- Colombia: El artículo 46 de la Constitución Política Nacional ampara los derechos de las personas mayores. La Ley 1.251 (2008) dicta normas para la protección, promoción y defensa de sus derechos.
- Perú: La Ley 28.803 (2006) incluye la creación de Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM), que ofrecen servicios básicos y talleres de prevención del maltrato. La Ley 30.490 (2016) promueve y protege los derechos de las personas mayores.
- Ecuador: La Constitución de 2008 establece que las personas mayores recibirán protección contra la violencia.
- Brasil: El Estatuto do Idoso (Ley 10.741 de 2003) regula los derechos especiales de las personas mayores de 60 años, estableciendo derechos fundamentales y de ciudadanía, así como asistencia judicial.
- El Salvador: La Ley contra la Violencia Intrafamiliar (1996) establece mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia, enunciando protección especial a personas mayores.
Programas y Experiencias de Prevención
- Argentina: El programa "Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores" (2010) impulsado por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social, abarcó capacitación profesional, asesoramiento legal y psicológico, difusión de derechos y sensibilización comunitaria en 22 provincias.
- Chile (SENAMA): El programa "Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente" en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) busca garantizar el respeto a la dignidad de las personas mayores, previniendo el maltrato mediante la reducción del desgaste profesional. Incluye evaluación psicosocial de cuidadores, talleres de trabajo y retroalimentación constante.
- México: Cuenta con la Red de Prevención y Atención del Maltrato a las Personas Mayores, que brinda atención integral y patrocinio legal en casos de maltrato, a través de la coordinación interinstitucional.
Respuesta de la OMS y el Decenio del Envejecimiento Saludable
En el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, la OMS y sus asociados publicaron en 2022 el documento "Tackling abuse of older people: five priorities for the UN Decade of Healthy Ageing (2021-2030)". Estas cinco prioridades son:
- Combatir el edadismo, principal razón por la que el maltrato a las personas mayores recibe poca atención.
- Generar más datos y de mejor calidad para concienciar sobre este problema.
- Concebir soluciones rentables para poner fin a este tipo de maltrato y ampliar su uso.
- Elaborar un argumentario a favor de la inversión en este tema.
- Recaudar fondos, ya que se necesitan más recursos para abordar este problema.
La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una oportunidad para reunir a gobiernos, sociedad civil, agencias internacionales, profesionales, academia, medios de comunicación y el sector privado en una acción concertada para mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y las comunidades.
Desafíos Persistentes
A pesar de la creciente concienciación, muchos países aún carecen de datos fiables y desglosados sobre el maltrato, especialmente en los centros de cuidado. La escasez de personal o la falta de formación adecuada siguen creando condiciones de alto riesgo para el maltrato y el abandono. El edadismo, que afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos hacia los demás y hacia nosotros mismos en función de la edad, constituye un poderoso obstáculo para el desarrollo de políticas y programas adecuados, y tiene profundas consecuencias negativas para la salud y el bienestar de las personas mayores.
Las formas de definir, detectar y resolver el maltrato de las personas mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural. Por ejemplo, en algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería.