Cuando nos disponemos a comprar un coche, lo más normal es que el pago se haga mediante una financiación. La mayoría de nosotros estamos familiarizados con los esquemas tradicionales de financiamiento; sin embargo, existen productos como los créditos Baloon que se adaptan eficientemente a las necesidades actuales. En estas financiaciones, se paga una entrada, una cuota al mes durante el tiempo que hayamos acordado y, una vez cumplido, se debe abonar una última cuota o no. Lo que popularmente se conoce como última cuota al financiar un coche es el Valor Futuro Mínimo Garantizado (VFMG). Entender conceptos como el VFMG y las opciones de devolución de un coche financiado no solo te ayudará a tomar decisiones más informadas, sino que también te protege de sorpresas desagradables en el futuro.

¿Qué es el Valor Futuro Mínimo Garantizado (VFMG)?
El Valor Futuro Mínimo Garantizado (VFMG) es un concepto crucial en la financiación de vehículos, especialmente en los contratos de financiación multiopción. Esta última cuota que pagas por tu coche representa la cantidad mínima que tu vehículo financiado valdrá al final del periodo de financiación. Es una cifra preestablecida que se calcula al inicio del contrato y se basa en varios factores, como el modelo del coche, la duración del contrato, los kilómetros que se espera recorrer y el estado previsto del vehículo al final del periodo.
El VFMG es esencial porque te da una idea clara de cuánto necesitarás pagar si decides comprar el coche al final del contrato. Si al final del periodo de financiación el valor de mercado del coche es inferior al VFMG, podrías optar por devolver el vehículo sin costes adicionales, evitando así la pérdida por la depreciación del coche. Por otro lado, si el coche vale más que el VFMG, tienes la opción de comprarlo por el valor acordado, potencialmente obteniendo un vehículo a un precio inferior al del mercado.
Factores que Influyen en el VFMG
El valor del VFMG se revisa al término del contrato y puede variar en función de varios elementos:
- Kilometraje: Si el conductor ha hecho menos kilómetros de los previstos, el valor del coche aumenta y, si ha recorrido más, decrece.
- Estado del Vehículo: El estado general del coche al finalizar el contrato es determinante. Si el coche está en muy malas condiciones (interior descuidado, ha tenido algún accidente o tiene golpes), su valor disminuye.
- Modelo y Duración: El modelo del coche y la duración del contrato de financiación también son factores clave en el cálculo inicial del VFMG.
Esto quiere decir que si le hemos hecho más kilómetros de los que se habían previsto en un principio, o si el coche está en malas condiciones, al dueño del vehículo le tocará pagar la diferencia. No obstante, si el valor del coche es mayor al establecido en un principio, será el concesionario quien abone la diferencia. Puede también que se haya acordado un VFMG fijo independientemente del futuro valor del coche.
La Financiación Multiopción: Tus Alternativas al Final del Contrato
El VFMG es una característica distintiva de la financiación multiopción. Este tipo de financiación te brinda varias alternativas al concluir el periodo acordado, dándote la flexibilidad de elegir según tus necesidades y preferencias. Al finalizar el contrato, tienes tres caminos principales:
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1. Devolver el Coche
Si al final del contrato decides que no quieres quedarte con el coche, puedes devolverlo al concesionario sin incurrir en costes adicionales (según condiciones contractuales). Esta opción es ideal si el coche no ha cumplido con tus expectativas, si ha tenido un uso más intensivo de lo previsto, o si simplemente deseas cambiar a un modelo más reciente o que se ajuste mejor a tus necesidades actuales.
Por ejemplo, si es un coche de empresa y no se ha tratado muy bien, el interior está descuidado, ha tenido algún accidente o ha superado el límite de kilómetros, es mejor devolverlo. En esos casos, aunque el coche no haya sufrido accidentes ni tenga golpes, si no ha sido bien tratado, devolverlo puede ser la mejor opción.
2. Cambiar por Otro Vehículo
Si después de unos años con tu coche actual, tus preferencias o necesidades cambian, la financiación multiopción te permite cambiarlo por un modelo diferente de la misma marca. Esta opción es muy conveniente si, por ejemplo, ha habido un incremento familiar y necesitas más espacio, o si simplemente quieres algo nuevo o un poco diferente.
En estos casos, los concesionarios podrían ofrecerte unas condiciones favorables, como una mejor valoración del vehículo que devuelves y otros descuentos, incentivando a que sigas usando el mismo modelo financiero y que el coche nuevo te salga más barato.

3. Pagar la Cuota Final y Quedarse con el Coche
Si el coche te ha satisfecho y decides que es el adecuado para ti, puedes optar por comprarlo pagando la última cuota, conocida como el Valor Futuro Mínimo Garantizado. De esta manera, el coche pasa a ser completamente tuyo. Aquí se procedería a realizar la transferencia del vehículo para ponerlo a tu nombre si no lo está aún.
Esta opción es beneficiosa si durante el periodo de financiación has cuidado bien el coche, te gusta y el coche no ha perdido valor. Si el coche está en buen estado, cumple con tus expectativas y no ha superado el límite de kilómetros previstos, pagar la última cuota puede ser una buena decisión. Es especialmente ventajoso si su valor de mercado es igual o incluso superior al VFMG, ya que estarías adquiriendo el vehículo por un precio inferior a su valor actual en el mercado.
¿Qué sucede si no se paga la última cuota del coche?
Si no pagas la última cuota del coche, la financiera lo considera un incumplimiento del contrato. Esto puede implicar la pérdida del vehículo, una reclamación judicial de la deuda, intereses de demora e incluso aparecer en listas de morosos. Antes de llegar a ese punto, conviene negociar opciones como refinanciar el pago, fraccionar el mismo o, si tu contrato incluye Valor Futuro Garantizado, devolver el coche.
Consideraciones Clave para Tomar la Mejor Decisión
Al llegar al final del contrato de financiación con VFMG, es crucial que evalúes tus necesidades y la situación del vehículo para tomar la mejor decisión:
- Evalúa el estado del coche y el kilometraje: Compara el estado actual del vehículo y los kilómetros recorridos con las condiciones establecidas en tu contrato. Si has superado el límite o el coche presenta un desgaste considerable, devolverlo o cambiarlo podría ser más conveniente para evitar pagar la diferencia.
- Analiza tus necesidades actuales y futuras: Piensa en cómo usarás el coche en los próximos años. Si tus circunstancias personales o familiares han cambiado (por ejemplo, necesitas un coche más grande), cambiar de modelo es una opción viable.
- Compara el VFMG con el valor de mercado: Si el coche está muy bien tratado y su valor de mercado es superior al VFMG, pagando la última cuota podrías adquirir el vehículo por un precio ventajoso. Incluso el concesionario o la marca podrían abonarte la diferencia, dependiendo de lo establecido en el contrato.
- Considera tu situación financiera: Asegúrate de que la opción que elijas se ajuste cómodamente a tu presupuesto. Si no puedes afrontar la última cuota, explora las opciones de negociación o devolución que te ofrece el contrato.
Recuerda, la mejor opción de financiación es aquella que se adapta a tu vida, tus finanzas y tus objetivos personales. Este modelo de financiación te permitirá tener más opciones a la hora de comprarlo porque no es tuyo definitivamente cuando empiezas a pagarlo.