Las relaciones amorosas humanas son muy complejas. Estar juntos, separarse o darse nuevas oportunidades son decisiones difíciles. Elegir libremente como pareja a una persona de más edad es una opción bastante común en la actualidad.
Sin embargo, a pesar de la evolución de nuestras sociedades contemporáneas, más democráticas y diversas, existen todavía creencias, convencionalismos y prejuicios que tienden a juzgar de manera negativa o «impropia» estas relaciones. Una de las creencias que sostienen este mito se sustenta en la mayor dominancia que, en este tipo de relaciones, tiene la persona de más edad. Además, socialmente, tener una relación con personas mayores puede ser molesto, por ejemplo, cuando las amigas se burlan del novio porque podría parecer un padre o incluso un abuelo.

El mito de la "pérdida de juventud": ¿realidad o ficción?
Diferentes investigaciones, como las de la Asociación Americana de Psicología, la Facultad de Psicología de la Universidad de Stony Brook en NY y algunos departamentos de psicología en Europa, se han preocupado por saber si la diferencia de edad entre los miembros de una pareja podría suponer una «pérdida de juventud», obviamente para quien es más joven.
La cuestión consistía en discernir si ese mito, según el cual un novio o novia más grande puede «robarle la juventud» al otro miembro de la pareja, tiene fundamento. Es decir, si la parte más joven se vería perjudicada en el desarrollo de las conductas y actividades supuestamente propias de su edad.
Algunos expertos aseguran que vivir y compartir fluidos con una persona puede cambiar el sistema inmunológico y también algunos hábitos, pero que el mito popular de que en este tipo de relación la persona más joven tiende a envejecer físicamente se decae por falta de fundamento. Parece claro que la relación con personas mayores no nos envejece en un sentido físico, aunque estas sean duraderas e intensamente emocionales.
Realmente funcionan las relaciones amorosas con diferencia de edad en la pareja?
La adaptación de conductas y el "envejecimiento" de hábitos
A pesar de que el envejecimiento físico no está demostrado, un estudio realizado por The American Psychological Association afirma que, si bien una pareja mayor no "roba" el colágeno o "chupa" la vida, sí puede influir en que las conductas de la persona más joven "envejezcan".
Según esta investigación, cuando una persona mayor tiene una relación sentimental con una más joven, suele ser más dominante y “contagiar” algunas de sus conductas a su pareja. Esto significa que quienes son más jóvenes tienden a adoptar comportamientos propios de su pareja o, de personas de edad más avanzada.
Por ejemplo, en la relación, se pueden evitar bares, antros o lugares concurridos o con mucho ruido, prefiriéndose pasar una noche en casa o disfrutando de un buen restaurante, algo que pocas veces se vería en una pareja joven. La parte menor de la pareja se adapta con más facilidad, llegando a compartir gustos y, probablemente, experimentando cambios en su forma de pensar. Es más fácil que la persona menor se adapte a las actividades, gustos y costumbres de su pareja y no al revés. Esto podría traducirse en cambiar una noche de ocio por una apacible cena en casa.

Ventajas y beneficios de las relaciones con diferencia de edad
No todo es negativo en esta dinámica de adaptación. También se pueden contagiar buenos hábitos y tomar decisiones más maduras.
- Estabilidad emocional: Una de las ventajas es que se puede alcanzar una estabilidad en la relación, ya que, a menudo, las personas mayores buscan algo serio y duradero, a diferencia de algunas relaciones más pasajeras entre personas de edad similar.
- Madurez y perspectiva: Existe una mayor probabilidad de madurar y tener diferentes puntos de vista ante las situaciones de la vida, lo que puede llevar a tomar decisiones más reflexivas y firmes. La edad aporta experiencia, madurez y valor a la relación.
- Hábitos financieros: En muchos casos, se adoptan aptitudes relacionadas con las finanzas, lo que puede hacer que la persona más joven se vuelva más cuidadosa con su dinero y tome decisiones de ahorro.
Ambas personas involucradas en una relación con una diferencia de edad bastante amplia tienen cambios notables, lo cual es sumamente normal.
Desafíos y duración de estas relaciones
Pese a la persistencia del mito, sabemos que muchas relaciones con diferencia de edad pueden ser muy duraderas, si sobreviven al primer decenio, incluso más que entre parejas de edades aproximadas. Rutinariamente, entre el 40% y el 50% de los matrimonios y parejas de hecho jóvenes se divorcian al transcurrir de no demasiados años.
Sin embargo, hay matices. En contra de lo que se podría esperar, las relaciones entre parejas con gran diferencia de edad, cuando la persona más mayor es mujer y en especial a partir de los cuarenta y cinco años, suelen ser de poco recorrido, cuando el varón es mucho más joven. Los motivos pueden ser varios. Además, estas relaciones, particularmente si la diferencia de edad es muy grande (por encima de los veinte años), tienen un alto porcentaje de decaer pasada una década.
Existen también conclusiones que sugieren que las parejas que se llevan muchos años soportan peor las dificultades económicas que las parejas de edades similares. Esto se debe a que la sincronía en las decisiones es más complicada en parejas con una diferencia notable de edad.
Otro estudio realizado por la Universidad de Emory en Atlanta indica que una diferencia de edad específica de un año está relacionada con romances más saludables y duraderos. Sin embargo, cuando se trata de una brecha de 10 años o más, la situación empeora, y a mayor diferencia de edad, mayor riesgo de ruptura.
Es importante recordar que todo esto está sujeto a otros factores, y estos estudios son análisis de casos existentes que no predicen el futuro de una relación individual. La diferencia de edad en el amor no importa mucho si una persona te gusta, ya sea alguien más joven o mayor que tú.