La tercera edad es uno de los grupos de riesgo para determinadas enfermedades comunes que, generalmente, surgen por el paso del tiempo y el desarrollo vital de cada paciente. A medida que aumenta el conocimiento en ciencia, medicina, nutrición y otros muchos campos para el bienestar, se incrementan los años de vida y la capacidad de autonomía de las personas. Sin embargo, el envejecimiento es una parte natural de la vida y conlleva una serie de cambios en nuestro cuerpo; por ejemplo, a medida que envejecemos, nuestros órganos tienden a funcionar con mayor lentitud.
Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales. Con el paso de los años, el metabolismo y la respuesta del cuerpo ante enfermedades no es igual que antes: tanto músculo, piel, huesos e incluso el sistema cognitivo se ven afectados y pierden fuerza y resistencia. Todo este conjunto de situaciones es el que induce a que las personas envejecidas sean consideradas como un grupo de riesgo.

Enfermedades cardiovasculares y circulatorias
Las enfermedades cardiovasculares o cardíacas siguen siendo una causa común de riesgo en adultos mayores. Con la edad, las arterias y los grandes vasos sanguíneos que transportan sangre al corazón o al resto del cuerpo se vuelven más rígidos y menos elásticos. Esto exige que el corazón trabaje más para bombear sangre a través de ellos.
- Insuficiencia cardíaca: Cuando el músculo cardíaco se somete a un estrés crónico, puede llegar a fallar. El corazón ya no puede bombear adecuadamente para proporcionar el flujo sanguíneo necesario, lo que puede provocar una disfunción orgánica.
- Arteriopatía coronaria (CAD): Se produce debido a la obstrucción de los principales vasos sanguíneos que irrigan el corazón.
- Infarto de miocardio: Es el más común de los infartos y suele estar iniciado por un dolor incipiente en el pecho y brazos.
- Ictus (enfermedad cerebrovascular): Su origen reside en la obstrucción o rotura de algún vaso sanguíneo encargado de llevar sangre al cerebro.
Hipertensión arterial
La hipertensión, también conocida como presión arterial alta, es un problema de salud importante asociado con el envejecimiento. Se define a nivel médico como una presión sistólica superior o igual a 130 o una presión diastólica superior o igual a 80. Con la edad, los vasos sanguíneos cambian y se vuelven más rígidos. Según las investigaciones, más del 90% de las personas que no tienen hipertensión a los 55 años la desarrollarán en algún momento durante el resto de su vida.
Un recorrido virtual por el corazón | Animación 3D
Deterioro cognitivo y trastornos neurológicos
Los trastornos de la memoria, la demencia y el Alzheimer son de las enfermedades más comunes en las personas mayores. El Alzheimer se integra dentro de las patologías cognitivas y se trata de un deterioro progresivo cuya máxima expresión es la pérdida de memoria. Es un trastorno cerebral que destruye poco a poco la capacidad de memorizar, pensar y realizar actividades básicas para la vida.
El Parkinson es otra enfermedad degenerativa del sistema nervioso que afecta directamente al sistema neurológico mediante una pérdida de neuronas progresiva. Aunque la demencia es rara en pacientes de 50 a 64 años, no es inusual verla en pacientes de 85 años o más, debido a que las personas viven hasta edades más avanzadas gracias a la eficacia de los tratamientos médicos actuales.
Patologías musculoesqueléticas
Las enfermedades crónicas que afectan al sistema óseo y articular provocan una disminución de la densidad del tejido, dando lugar a una fragilidad que cursa con dolores y facilidad para sufrir roturas.
Artritis y Osteoartritis
La artritis es una inflamación en las articulaciones que suele provocar sensación de hinchazón y dolor al realizar ciertos movimientos. La osteoartritis es una enfermedad de desgaste que provoca el deterioro del cartílago que amortigua el extremo del hueso; es la segunda enfermedad más común asociada con el envejecimiento y una causa principal de discapacidad.
Osteoporosis
La osteoporosis es una enfermedad degenerativa del sistema esquelético en la que se produce una disminución de la masa ósea. Esto hace que los huesos se tornen débiles y quebradizos, favoreciendo roturas y lesiones graves ante caídas leves o golpes. Esta afección es mucho más común en el sexo biológico femenino: tras la menopausia, los desbalances hormonales aceleran la pérdida de masa ósea. Se estima que 1 de cada 3 mujeres mayores de 50 años tiene osteoporosis.

Afecciones respiratorias comunes
Las enfermedades respiratorias representan algunas de las causas de defunción más habituales a nivel global en la vejez.
| Enfermedad | Descripción y Síntomas |
|---|---|
| EPOC | Afección inflamatoria que causa restricción del flujo de aire. Incluye enfisema y bronquitis crónica. Síntomas: sibilancias y dificultad para respirar. |
| Gripe | Prácticamente todos los ancianos la sufren. En algunos casos puede agravarse produciendo la muerte o convertirse en crónica. |
| Asma | Cursa con problemas ocasionales para respirar e inflamación de las vías respiratorias. |
Diabetes, Obesidad y Salud Metabólica
El riesgo de padecer diabetes tipo II aumenta si una persona tiene más de 45 años y presenta obesidad. El páncreas comienza a perder parte de su efecto metabólico con la edad, lo que puede conducir a la resistencia a la insulina. El exceso de glucosa en sangre es muy común en los segmentos más envejecidos y puede derivar en fallos renales y problemas del corazón.
Por su parte, la obesidad afecta al 13% de la población adulta mundial. Los cambios hormonales durante el envejecimiento y el sedentarismo, además de una dieta desequilibrada, explican su mayor prevalencia en la población mayor.
Salud sensorial: Audición y Vista
Cualquier sentido va perdiendo eficiencia al pasar el tiempo. Casi todos los ancianos presentan deficiencias en el oído y la vista:
- Audición: La capacidad de oír disminuye gradualmente a partir de los 60 años. No tratar la pérdida de audición puede aumentar el riesgo de depresión, demencia y aislamiento social.
- Vista: La edad influye provocando desde la pérdida de nitidez (presbicia) hasta la aparición de cataratas y errores de refracción.
Salud mental y Depresión
La depresión es un trastorno del ánimo que no debe considerarse una parte natural del envejecimiento. Muchas personas mayores, como consecuencia del ritmo de vida, acaban viviendo en un estado de soledad. Los episodios de depresión pueden incluir trastornos del sueño, falta de autoestima y desesperanza. Las condiciones médicas crónicas e incapacitantes y la muerte de seres queridos son factores que implican la alta incidencia de este trastorno en la población geriátrica.
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Prevención y estilo de vida saludable
Al adoptar un estilo de vida saludable, se pueden reducir las probabilidades de sufrir estos problemas de salud relacionados con la edad. El ejercicio regular mejora la circulación, fortalece los músculos y hace que las articulaciones sean más flexibles. Además, una dieta equilibrada (baja en sal y grasas saturadas) es fundamental para minimizar el riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer.
Es esencial someterse a análisis médicos periódicos y acudir al especialista ante cualquier duda. Cuanto antes se detecte una patología, menos probable es que pase factura a largo plazo. Mantenerse al día con las citas de rutina, las vacunas recomendadas y los exámenes de detección permite hacer frente con mayores oportunidades a estas enfermedades comunes.