La percepción sobre la migración en Chile presenta una marcada dicotomía: mientras la población nacional tiende a basar el trato hacia los migrantes en la desconfianza, los propios migrantes consultados señalan que este se fundamenta en la discriminación. Este análisis explora el fenómeno migratorio en Chile, basándose en una muestra de 78 personas migrantes para ofrecer una perspectiva exploratoria de sus experiencias y opiniones.
El Fenómeno Migratorio en Chile: Percepciones y Realidades
Aunque la mayoría de las personas (67%) considera la migración como un derecho humano, solo el 44% está de acuerdo con que el Estado debe proteger y respetar los derechos humanos de los migrantes sin importar su condición migratoria. Este porcentaje representa una disminución de cinco puntos respecto a la medición de 2023. De manera similar, el 42% concuerda en que un país se beneficia al recibir migrantes (seis puntos menos que hace dos años), y el 40% considera que es obligación del Estado asegurar el acceso a servicios de salud y educación para la población migrante.
Los migrantes consultados en el estudio presentan una visión distinta: el 72% cree que el país se beneficia al recibir migración, y el 63% considera que es obligación del Estado garantizar el acceso a salud y educación.
Aportes Percibidos de la Migración en la Última Década
En cuanto a los aportes de la migración en la última década, el 35% de las personas encuestadas señala el aumento de la mano de obra disponible. El 24% menciona el enriquecimiento cultural a través de las costumbres, gastronomía y estilos de vida de los migrantes, y el 22% cree que se crece en tolerancia y aceptación de la diversidad. Sin embargo, un significativo 33% de las personas no identifica ningún beneficio asociado a la migración, una creencia que ha aumentado 9 puntos porcentuales en los últimos dos años. Paralelamente, la valoración de la llegada de profesionales al país ha disminuido drásticamente en los últimos dos años, pasando del 49% al 21%.
Problemas Asociados a la Migración
Por otro lado, los problemas que se asocian a la migración incluyen la aparición de nuevos tipos de delitos y un aumento de la inseguridad pública (73%), conflictos entre migrantes y la población local (38%), y el incremento de la informalidad en el empleo (30%).
Alejandra Ojeda, Directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile, señala que existe un claro deterioro en la valoración de la migración por parte de la población nacional. Si hace dos años se reconocían aspectos positivos como la llegada de profesionales, hoy la actitud es predominantemente negativa. Ojeda advierte que la ciudadanía tiende a percibir a los migrantes como competidores por el acceso a la protección social, lo cual es peligroso y aumenta significativamente la tensión social.

Experiencia del Migrante en Chile
En un acercamiento exploratorio a las opiniones de las personas migrantes en Chile, se observó que sus experiencias de integración son diversas. El 28% considera que la integración a la sociedad chilena ha sido difícil (muy difícil o difícil), mientras que el 36% indica que ha sido fácil (muy fácil y fácil).
No obstante, un alarmante 78% de los migrantes reporta haber sufrido discriminación o xenofobia en alguna ocasión, aunque solo el 11% lo considera una experiencia frecuente. Además, el 57% opina que el gobierno chileno no está haciendo lo suficiente para apoyar la integración de la población migrante en el país.
Trato al Migrante: Dos Miradas Contrapuestas
Respecto al trato que reciben los migrantes en Chile, las principales percepciones de la población nacional apuntan a la desconfianza (66%), seguida de la discriminación (40%), la indiferencia (23%), el aprovechamiento (29%) y la hostilidad (18%).
Al comparar las respuestas de la población nacional con las de las personas migrantes, se constata una divergencia significativa. Mientras el 69% de la población nacional cree que el trato al migrante se basa en la desconfianza, el 53% de los migrantes señala que el trato que reciben se caracteriza por la discriminación.
Además, el 56% de la población considera que los medios de comunicación presentan una imagen negativa de las personas migrantes, y solo el 10% percibe una imagen positiva. Curiosamente, el 71% de la población está de acuerdo con la imagen que transmiten los medios, un sentimiento que incluso comparten el 51% de los propios migrantes.
Los noticiarios de televisión y los matinales son identificados como los principales medios que comunican una imagen negativa sobre la migración (57% y 50% respectivamente). La radio, en cambio, es percibida como un medio más neutral, con solo el 28% de las personas creyendo que comunican una imagen negativa de los migrantes.

Debate Legislativo y Restricciones en el Acceso a Servicios
En el contexto actual, se ha puesto urgencia en el Congreso a varios proyectos de ley vinculados a la migración irregular. Una iniciativa busca restringir el acceso de migrantes en situación irregular a beneficios financiados con recursos fiscales, proponiendo priorizar la atención en salud y educación para nacionales por sobre personas extranjeras en situación migratoria irregular. Esta propuesta busca modificar artículos de la Ley N° 21.325 de Migración y Extranjería.
Durante la discusión parlamentaria, se argumentó que el proyecto busca priorizar a los ciudadanos chilenos en el acceso a ciertos servicios públicos. Representantes del Ministerio de Salud (Minsal), del Ministerio de Educación (Mineduc) y de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) expusieron ante la Comisión de Gobierno Interior. El Minsal presentó cifras que indican que la presencia de migrantes (regulares e irregulares) en el sistema de salud es reducida, representando solo el 1.6% de las 24.5 millones de consultas médicas registradas en 2024, según datos del DEIS. El Minsal advirtió que restringir el acceso oportuno a servicios de salud para este grupo poblacional sería más costoso que facilitar su inclusión temprana.
En cuanto a la educación, se debatió la idea de que estudiantes extranjeros desplazarían a los chilenos de las escuelas públicas. Las autoridades señalaron que no existe un déficit de cupos atribuible a la población migrante, incluso en regiones con alta presencia de estudiantes extranjeros. La diputada Chiara Barchiesi (republicana) planteó que madres jóvenes chilenas han sido informadas de la falta de cupos en jardines de la Junji por ser nacionales.
La institución informó que el sistema opera con aproximadamente un 82% de ocupación, dejando alrededor de 36 mil cupos disponibles a nivel nacional. El senador Miguel Becker (RN) explicó que el objetivo de la iniciativa es enviar una señal institucional frente al ingreso por pasos no habilitados, analizando el impacto territorial del fenómeno.

Análisis de Organismos y Vulnerabilidad Infantil
El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) indicó que la evidencia internacional demuestra que el impacto de los beneficios sociales en la decisión de migrar es mínimo, primando factores como redes familiares, oportunidades de empleo y proximidad geográfica. El SJM también planteó reparos jurídicos, argumentando que el proyecto vulnera la igualdad ante la ley y los tratados internacionales ratificados por Chile, que exigen el principio de progresividad y no regresividad de los derechos sociales.
La Defensoría de la Niñez advirtió que la iniciativa vulnera derechos fundamentales al condicionar el acceso a servicios básicos. Calificaron la idea de priorizar a un niño por su origen como una "señal muy preocupante" que fomenta la estigmatización y transmite el mensaje de que "hay niños que valen menos que otros". El senador Miguel Becker, si bien afirmó la necesidad de resguardar el interés superior del niño, sostuvo que esta protección no debe implicar tolerar la irregularidad de los adultos, abogando por reglas claras y sin renunciar al objetivo de ordenar la migración y cerrar incentivos a la ilegalidad.
La Migración como Determinante Social de la Salud
La pandemia de COVID-19 ha evidenciado la vulnerabilidad de ciertos grupos poblacionales, incluyendo a los migrantes, quienes a menudo enfrentan condiciones socioeconómicas, habitacionales y laborales más precarias. La migración se define como un proceso de movilidad y residencia en contextos territoriales diferentes, impulsado por la búsqueda de mejores condiciones de vida, y que implica múltiples transformaciones socioculturales.
Chile ha experimentado un crecimiento exponencial de la población migrante, pasando de un 4.4% en 2017 a aproximadamente un 8% en 2020. Este fenómeno se caracteriza por una combinación de causas, funciones y efectos que afectan al migrante, con movimientos variables en el tiempo y reconfiguraciones socioculturales.
Migración: ¿Cómo afecta a la salud mental? | Sana Mente
Evolución Histórica de los Flujos Migratorios en Chile
Históricamente, antes de 1990, la población migrante en Chile estaba dominada por argentinos y europeos. Entre 1990 y 1999, se produjo una transformación con un aumento significativo de la población proveniente de Perú, y en la primera década del siglo XXI, un crecimiento de colombianos y ecuatorianos. Más recientemente, la migración sur-sur ha aumentado, especialmente con la llegada de población venezolana y haitiana.
Los flujos migratorios están influenciados por desigualdades económicas y sociales, coyunturas y crisis específicas en los países de origen. El proceso migratorio se puede entender en varias etapas: las causas y motivos migratorios, las decisiones y planificación de la migración, la trayectoria del desplazamiento, y finalmente, la inserción en el lugar de destino, que incluye la regularización y el acceso a servicios básicos.
Vulnerabilidad Social y Migración
La vulnerabilidad social se manifiesta en escenarios de inestabilidad y marginalidad, donde las personas no son tratadas integralmente, sus necesidades no son adecuadamente atendidas y sus derechos no están asegurados. La pobreza es un factor clave, pero la vulnerabilidad social es también un efecto de dinámicas históricas excluyentes que restringen capacidades y libertades.
Los migrantes a menudo enfrentan una vulnerabilidad de base múltiple, exacerbada por factores como la precariedad laboral, las dificultades de habitabilidad, la burocracia para la regularización y el quiebre de relaciones sociofamiliares. A esto se suman mitos y estigmas sociales, a menudo alimentados por miradas xenófobas o racistas.
La Migración como Determinante Social de la Salud
La migración es reconocida como una determinante social de la salud. Los cambios en el estilo de vida y en las condiciones socioeconómicas, familiares y comunitarias durante el proceso migratorio generan mayores vulnerabilidades y riesgos para la salud de los migrantes y del entorno que los recibe. La movilidad poblacional no incrementa directamente los riesgos de salud, sino las condiciones en las que se da el proceso migratorio.
La pandemia ha puesto de manifiesto la fragilidad de las determinantes sociales de la salud en la población migrante, especialmente en el ámbito laboral. La precarización laboral afecta a un gran número de trabajadores extranjeros que, por urgencia de incorporarse al mercado laboral para su sustento y regularización, se insertan en trabajos considerados precarizados, a menudo sin contrato y en la informalidad.
A pesar de esto, un porcentaje significativo de la población extranjera en Chile se encuentra en empleos de alta calificación, incluyendo profesionales, científicos y académicos.

Marco Normativo y Acceso a la Salud para Migrantes en Chile
El marco normativo chileno garantiza a los extranjeros en situación migratoria regular el acceso a la atención de salud en igualdad de condiciones que los nacionales. Los refugiados tienen cobertura total y directa al sistema de salud. Mediante convenios específicos, se asegura la atención de salud a niños, niñas, adolescentes y mujeres embarazadas, independientemente de su situación migratoria, así como el acceso a bienes públicos de salud de carácter universal.
Decreto Supremo Nº 67 y Circular A15 Nº 4
El Decreto Supremo Nº 67 (marzo de 2016) y la Circular A15 Nº 4 (2016) han sido fundamentales para mejorar el acceso a la atención de salud de las personas migrantes. El Decreto Supremo Nº 67 busca resolver la situación de personas inmigrantes carentes de recursos sin documentos o permisos de residencia, incorporándolas como beneficiarios del FONASA tramo A. Esta medida se fundamenta en instrumentos internacionales de Derechos Humanos y la legislación nacional.
Desde el punto de vista financiero, esta medida regulariza una situación preexistente de pagos impagos en el nivel hospitalario y prestaciones de salud de población no per cápita en Atención Primaria de Salud (APS), permitiendo su financiación. Se trata de una medida de salud pública que busca la equidad, igualando derechos de salud a todos los habitantes del territorio nacional y fortaleciendo la protección de la población en general.
La calificación bajo este decreto tiene una duración de un año, requiriendo una nueva inscripción posterior. Esta medida busca apoyar la regularización de los migrantes, aunque persisten barreras de acceso y situaciones de discriminación, especialmente para personas en situación migratoria irregular o indocumentadas.