Trafkintu: Guardianes de Semillas y Saberes Mapuche

El Trafkintu (también conocido como trafkintun, xafkintu o txafkintun) es una ceremonia y práctica comunitaria ancestral del pueblo mapuche que consiste en el intercambio de bienes, semillas y saberes (kimün) entre personas y comunidades.

Esta actividad sirve como una instancia fundamental para valorar y preservar la semilla como patrimonio vivo, al tiempo que favorece el encuentro y el reconocimiento en torno a la interculturalidad.

Esquema de las raíces etimológicas del término Trafkintu en mapudungun

Etimología y Significado del Trafkintu

En el grafemario mapuche contemporáneo, la raíz kintu/kintun se asocia con los verbos mirar, buscar o hallar, mientras que el prefijo traf/txaf alude a dar, trocar o cruzar. Esta combinación de significados resalta la esencia del Trafkintu como un acto de búsqueda, encuentro e intercambio.

Orígenes Históricos y Evolución

Época Precolonial y Redes Interterritoriales

El Trafkintu tiene sus raíces en la época precolonial del pueblo mapuche, constituyéndose como una forma de intercambio solidario y no monetario entre familias y comunidades. Desde tiempos antiguos, los mapuches practicaban el intercambio de productos agrícolas, ganaderos y marinos, además de saberes medicinales y espirituales.

En su origen, el Trafkintu articulaba redes interterritoriales entre los distintos lof del Wallmapu, especialmente entre los pueblos del interior y los lafkenche. Estos últimos transportaban productos del mar, como cochayuyo o mariscos secos, hacia las comunidades agrícolas del interior, recibiendo a cambio cereales, harina tostada, tejidos o animales.

Persistencia durante la Colonización

Durante los siglos XVII y XVIII, el sistema de intercambio mapuche se mantuvo activo a pesar del proceso de colonización y la imposición del comercio monetario. En el siglo XX, el Trafkintu persistió en las zonas rurales como una práctica interpersonal e interfamiliar, especialmente en comunidades agrícolas de La Araucanía, donde las familias mapuche continuaron intercambiando bienes.

Recuperación en el Siglo XXI

A partir de la década de 1990, el Trafkintu ha sido recuperado por diversas organizaciones mapuche como una herramienta de reconstrucción cultural, política y económica.

Trafkintu, intercambio de semillas y saberes

Metodología del Trafkintu

El Trafkintu suele realizarse a convocatoria de una comunidad anfitriona que invita a otras mediante su werken (mensajero). En el encuentro, cada parte presenta públicamente los bienes que pone a disposición y se acuerdan intercambios que suelen considerar la calidad, procedencia y el equilibrio entre las partes.

El Trafkintu contemporáneo combina dimensiones tradicionales y nuevas formas de articulación comunitaria. En muchos casos, los encuentros incluyen ceremonias de agradecimiento como el gejipun, conversatorios (nvxam) y ferias comunitarias.

Beneficios y Propósitos del Trafkintu

Para el pueblo mapuche, el Trafkintu fortalece redes de parentesco y solidaridad, contribuye a la seguridad y soberanía alimentaria al diversificar y resguardar semillas locales, y funciona como un espacio pedagógico intergeneracional de transmisión de saberes.

El rescate del patrimonio cultural alimentario a través del intercambio de semillas y el traspaso de conocimientos ancestrales es uno de los objetivos centrales de esta práctica ancestral.

Testimonios y Perspectivas

Viktor Naqill, académico del Campus que integra la iniciativa, destacó la importancia de denominar oficialmente Trafkintu a estos encuentros, como una forma de instalar la lengua de forma gradual en aquellos espacios que lo permiten.

“Es importante que estos eventos se realicen, principalmente porque nosotros como mapuches tenemos mucho que aportar a la sociedad”, destacó Juan Paillamilla Lawentuchefe, representante de la Mesa de salud mapuche Villarrica.

En el mismo tono se expresó Fernanda Saldivia, de Herbolaria Bosque Nativo, quien destacó la posibilidad de encontrarse que resulta inherente al Trafkintu.

Patricia Llaulen, conservadora de semillas y artesana usuaria de INDAP, afirmó: “Esto no se puede perder, nuestra cultura no se puede perder; debemos seguir rescatándola. Me encanta participar en esto, lo llevo en mi piuke (corazón)”. Llaulen también hizo un llamado: “Yo le hago un llamado a los lof y dirigentes mapuche a organizarnos y hacer este tipo de actividades más seguido entre comunidades, porque así habrá un rico intercambio de saberes”.

Álvaro Castro Lepiqueo, joven agricultor del faro agroecológico Parcela La Hacienda y organizador de una actividad, señaló que la iniciativa nació con el objetivo de transmitir la cultura ancestral de la mano de una agricultura sustentable y sostenible. “Estoy contento, porque hoy está participando todo el territorio del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) de INDAP de Lautaro. También hay invitados de las comunas de Perquenco, Curacautín, Collipulli, Vilcún, Galvarino y vecinos de otras regiones, es decir, mucha gente que desea aprender sobre el trabajo y cuidado de la naturaleza. Yo amo esto, amo trabajar la tierra y la agroecología”, indicó.

Francisco Casanova, director regional (S) de INDAP Araucanía, calificó un Trafkintu en un faro agroecológico como "inédito", destacando el apoyo del municipio de Lautaro y recursos de INDAP.

Foto de grupo de participantes en un Trafkintu, intercambiando semillas y productos

El Rol de las "Curadoras de Semillas"

Las ‘curadoras de semillas’, mujeres campesinas y/o mapuche, son agentes clave que revalorizan lo local, resignificando el Trafkintu, vinculándolo a la autonomía alimentaria y construyendo estrategias de resistencia con la articulación de redes entre comunidades campesinas e indígenas. Este papel es fundamental como resistencia folkomunicacional contra las transformaciones neoliberales del agro que amenazan la soberanía alimentaria de comunidades del sur de Chile.

Ejemplos Recientes de Trafkintu

Intercambio en Jardines Infantiles

En una iniciativa organizada por las ELCI (Educadoras de Lenguas y Culturas Indígenas) de los jardines infantiles “Mundo Feliz” (San Bernardo) y “Kipai - Ant” (Puente Alto), se realizó un “Trafkintun de semillas y plantas”. Las comunidades educativas de ambos establecimientos compartieron e intercambiaron habas, cilantro, romero en almácigos y semillas, para vivir la experiencia de esta práctica ancestral.

La actividad se llevó a cabo en el jardín infantil de San Bernardo, donde los niños y niñas del nivel medio mayor del “Kipai - Antu” participaron junto a sus compañeros del “Mundo Feliz” en un Llellipun, presidido por la Papai Adela Caripan, en representación de la red de apoyo indígena del establecimiento. El intercambio comenzó con la entrega de una “Bomba de semillas” por parte de los niños del establecimiento de La Pintana. Según Carmen Cheuquepan, ELCI del establecimiento, esta bomba representa una forma ancestral de resguardar y almacenar semillas mezclándolas con greda o arcilla para mantener su origen. Por su parte, los niños del Jardín Infantil “Mundo Feliz” entregaron plantas de verduras y medicinales, aportando al proyecto medioambiental del establecimiento de La Pintana.

Las encargadas de ambos establecimientos enfatizaron la importancia de preservar no solo la cultura, sino también las prácticas que resguardan el cuidado del medioambiente.

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