Guía Integral para Cuidadores: Reconocimiento, Apoyos y Bienestar

A medida que la población mundial envejece, un número creciente de personas dedica su tiempo a las labores de cuidado. Aproximadamente 1 de cada 3 adultos en Estados Unidos es un cuidador informal o familiar. Un cuidador es cualquier persona que ayuda a otra que lo necesita, ya sea un cónyuge o pareja enfermo, un hijo con discapacidad, o un amigo o pariente anciano.

La Ley Chile Cuida, número 21.805, promulgada en febrero, reconoce el cuidado como un derecho fundamental. Esta legislación establece el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (SNAC), diseñado para fortalecer la entrega de apoyos tanto a personas en situación de dependencia como a sus cuidadores.

Objetivos y Alcance del SNAC

El SNAC se enfoca en varios pilares clave:

  • Promueve la autonomía de las personas que requieren cuidados.
  • Previene la dependencia, buscando mejorar la calidad de vida.
  • Coordina programas y servicios intersectoriales para una atención integral.
  • Reconoce el valor del trabajo de cuidados no remunerados, garantizando el acceso a servicios y prestaciones.
  • Prioriza la igualdad de condiciones, desnaturalizando la feminización del cuidado y promoviendo la corresponsabilidad social.

Los principales titulares de este sistema son niños, personas con discapacidad, personas mayores, personas dependientes y, por supuesto, sus cuidadores. La implementación del SNAC se realizará a través de la red pública de protección social, bajo el liderazgo del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Reconocimiento y Credencial de Persona Cuidadora en Chile

¿Quiénes son consideradas personas cuidadoras?

Se consideran personas cuidadoras a aquellas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado. Esto implica que entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con:

  • Discapacidad.
  • Dependencia funcional moderada o severa.
  • Necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE) o están matriculadas en un establecimiento de educación especial.

Tipos de Cuidadores:

  • Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente.
  • Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente.

Si una persona está registrada como cuidadora principal y secundaria de personas distintas, la plataforma emitirá una única credencial que la reconocerá como cuidadora principal.

Requisitos para Obtener la Credencial

Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial, se deben cumplir ciertos requisitos:

  1. La persona cuidadora y quien requiera cuidados deben tener Registro Social de Hogares (RSH).
  2. La persona que requiere cuidados debe presentar dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares.
  3. La persona que requiere cuidados debe encontrarse en alguno de estos registros administrativos: Registro Nacional de Discapacidad, Programa de Integración Escolar (PIE) permanente, matrícula en establecimiento educacional especial.

Si la persona que requiere cuidados no está en los registros administrativos que reconocen discapacidad, dependencia moderada o severa o necesidades educativas especiales, es necesario actualizar el módulo de salud de su Registro Social de Hogares en el sitio de la www.ventanillaunicasocial.gob.cl. Allí se puede consultar una guía paso a paso para realizarlo. Sin este registro, no se podrá validar la situación de dependencia o discapacidad, y no se podrá acceder a la credencial.

La evaluación para determinar las necesidades educativas especiales es realizada por los centros educativos, y la información es entregada por el Ministerio de Educación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Proceso de Registro y Obtención de la Credencial

  1. Para registrarse como persona cuidadora, se debe ingresar al Registro Social de Hogares a través del sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl.
  2. Acceder a los datos complementarios e ingresar al módulo de Cuidados para completar el trámite.

La información ingresada al Registro Social de Hogares a través del trámite de complemento por cuidados es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles para comprobar la condición de persona cuidadora. No es necesario ir a una notaría para acreditar esta calidad.

Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. Sin embargo, si recibe ingresos por las labores de cuidados, no puede acceder a la credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a quienes no reciben un pago por ello.

Se debe realizar una solicitud por cada persona que se cuida; actualmente, se pueden ingresar hasta tres personas por cada cuidador. No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad con la persona que requiere cuidados.

El tramo del Registro Social de Hogares no se considera para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial, y la actualización de esta información tampoco afecta la calificación socioeconómica o tramo.

Descarga y Solicitud de la Credencial

Una vez disponible la credencial de persona cuidadora, se puede descargar en su versión digital o solicitar la credencial física accediendo al Registro Social de Hogares en www.ventanillaunicasocial.gob.cl. El botón de solicitud de credencial física estará junto al botón de descarga de cartola RSH y de credencial digital.

Una vez ingresada la solicitud con la documentación correspondiente, esta se derivará al municipio de la comuna donde reside la persona que requiere cuidados y se tramitará la solicitud.

Ilustración de una credencial digital y física

Beneficios de la Credencial de Cuidador

La credencial de cuidador entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, lo que facilita la realización de trámites y la obtención de servicios. Entre estas instituciones se incluyen:

  • FONASA (Fondo Nacional de Salud)
  • BancoEstado
  • SERVIU (Servicio de Vivienda y Urbanismo)
  • SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor)
  • ChileAtiende - IPS
  • Registro Civil e Identificación
  • SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad)
  • DICREP (Dirección General del Crédito Prendario)
  • Correos de Chile
  • Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades
  • SENCE (Servicio Nacional de Capacitación y Empleo)
  • SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor)
  • Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento
  • Tesorería General de la República
  • FOSIS (Fondo de Solidaridad e Inversión Social)

Se podrá solicitar la Cartola Hogar a través de un ejecutor (Municipio u oficinas ChileAtiende), presentando un poder legalizado ante notario. En este documento debe quedar explícita la voluntad de la persona mandante para que otro en su nombre y representación pueda realizar la solicitud. El documento notarial tiene una vigencia máxima de 6 meses desde la fecha de emisión.

El Rol del Cuidador y el Impacto en su Bienestar

Cuidar de personas enfermas puede ser una experiencia gratificante, ya que a la mayoría de los cuidadores les hace sentir bien cuidar de un ser querido y puede fortalecer la relación. Sin embargo, las exigencias del cuidado también causan estrés emocional y físico, siendo habitual sentirse enojado, frustrado, agotado, triste o solo. El estrés de los cuidadores puede ponerlos en riesgo de presentar alteraciones en su propia salud.

Factores que Aumentan el Estrés del Cuidador

Entre los factores que pueden aumentar el estrés de los cuidadores se incluyen:

  • Cuidar de un cónyuge.
  • Vivir con la persona que necesita cuidados.
  • Cuidar de alguien que necesita atención médica constante.
  • Sentirse solo, indefenso o deprimido.
  • Tener problemas de dinero.
  • Pasar muchas horas en las labores de cuidado.
  • Recibir muy poca orientación por parte de profesionales de atención médica.
  • No tener elección a la hora de ser cuidador.
  • No tener buena capacidad para afrontar una situación difícil ni resolver problemas.
  • Sentir la necesidad de cuidar en todo momento.

Signos de Estrés del Cuidador

Como cuidador, es posible estar tan centrado en el ser querido que no se perciba cómo esta actividad afecta la propia salud y bienestar. Entre los signos del estrés del cuidador se incluyen:

  • Sentirse agobiado o preocupado todo el tiempo.
  • Sentirse cansado a menudo.
  • Dormir mucho o poco.
  • Ganar o perder peso.
  • Enojarse o irritarse con facilidad.
  • Falta de interés por actividades que antes te gustaban.
  • Tristeza.
  • Tener dolores de cabeza frecuentes u otros dolores o problemas de salud.
  • Abuso de alcohol o drogas, incluidos los medicamentos con receta médica.
  • Faltar a sus citas médicas.

Demasiado estrés puede perjudicar la salud a largo plazo, aumentando el riesgo de enfermedades como problemas cardíacos y diabetes. Es crucial prevenir dolencias propias de esta tarea para no caer en una depresión ni padecer ansiedad.

El Perfil del Cuidador en la Sociedad

El aumento de la expectativa de vida ha significado un incremento en el número de personas que requerirán del apoyo y cuidado de otros. Este apoyo y cuidado, socialmente, se espera que lo realicen las mujeres de la familia, asumiendo que ellas están mejor preparadas. Un estudio realizado por Cruz Roja en España muestra que el 89% de las personas que se encargan de cuidar son mujeres, un dato que refleja la feminización del cuidado.

Ecos de Mujer: Mujeres Cuidadoras

La división sexual del trabajo, que asigna a los varones las tareas de producción en la esfera pública y a las mujeres las de reproducción en la esfera privada, tiene antecedentes histórico-culturales relacionados con el cuidado. Sin embargo, en los últimos años, con la incorporación masiva de las mujeres al trabajo productivo, esta situación ha ido cambiando progresivamente, favoreciendo que los hombres también asuman roles de cuidado.

El cuidado de un familiar generalmente es una experiencia duradera que exige al cuidador/a reorganizar su vida en función de las necesidades del familiar.

Estrategias y Consejos para el Autocuidado del Cuidador

Las exigencias emocionales y físicas de los cuidados pueden poner a prueba incluso a la persona más fuerte. Es fundamental que los cuidadores sepan que ellos también necesitan ayuda y apoyo, porque si no cuidan de sí mismos, no podrán cuidar de nadie más. Para poder cuidar, debemos cuidarnos primero.

Pida y Acepte Ayuda

  • Haga una lista de las formas en que los demás pueden ayudarlo y deje que elijan cómo hacerlo. Ideas incluyen dar paseos regulares con la persona a la que cuida, cocinar una comida o ayudar con las citas médicas.
  • Pedir ayuda es propio de personas valientes. Cuando tenga un día complicado, busque a algún amigo con el que hablar. Expresar cómo se siente libera tensión.
  • Si necesita un descanso y puede contar con otra persona, hágalo. No solo se sentirá mejor, sino que, al regresar, será una excelente compañía para quien necesita de sus cuidados.

Concéntrese en lo que Puede Hacer

  • Nadie es un cuidador perfecto. Confíe en que lo está haciendo lo mejor que puede.
  • Fíjese metas alcanzables, dividiendo las tareas grandes en pasos pequeños.
  • Haga listas de lo más importante y siga una rutina diaria.
  • Diga "no" a las peticiones que le resulten agotadoras.

Conéctese y Busque Apoyo

  • Infórmese sobre los recursos asistenciales de su zona, como clases, servicios de cuidados (paseos, reparto de comidas, limpieza del hogar).
  • Únase a un grupo de apoyo. Las personas en estas comunidades comprenden la situación y pueden ofrecer ánimo y soluciones. El Club de los Cuidadores, por ejemplo, es una comunidad online que ofrece información, formación y empatía.
  • Manténgase en contacto con familiares y amigos que lo apoyen. Saque tiempo cada semana para visitar a alguien o para tomar un café.
  • Configure una red de comunicaciones para informar a un grupo central de personas que, a su vez, pueden comunicar a otros, evitando la extenuación de contactar a todos individualmente.
  • No dude en rechazar visitas si el paciente no se siente bien o si simplemente no desea visitas.
  • Aprenda a manejar consejos no solicitados. Responda con frases genéricas como "gracias por tus comentarios" o "qué interesante" para evitar discusiones.

Cuide su Salud Física y Mental

  • Encuentre formas de dormir mejor. Dormir ocho horas es parte del autocuidado y es fundamental para la salud. Si tiene problemas para dormir bien, consulte con un profesional de atención médica.
  • Muévase más la mayoría de los días y aliméntese de manera saludable. Beba mucha agua.
  • Reserve media hora al día para usted para ejercitar mente y cuerpo. El ejercicio ayuda a mantenerse en forma físicamente y a desconectar mentalmente.
  • Consulte regularmente a su profesional de atención médica. Aplíquese las vacunas necesarias y sométase a exámenes de detección periódicos. Hable sobre las preocupaciones o síntomas que tenga y comuníquele que es un cuidador.
  • Fortaleza mental como parte de su entrenamiento. Cada día es diferente y tanto la persona que cuida como usted tendrán momentos buenos y malos.
  • Aislarse y dejar de lado su vida social es un error. Acompañar y cumplir con sus obligaciones es compatible con un poco de diversión.
  • Habilidades comunicativas para practicar la escucha activa. Prestar atención al ser querido es muy importante.
Persona meditando o haciendo ejercicio suave para manejar el estrés

Formación y Apoyos Prácticos

Al brindar cuidados, es común que se presenten tareas que nunca se han realizado antes. La mayoría de las personas no tienen experiencia en los muchos aspectos físicos del cuidado. Por ello, la formación relacionada con la persona que se atiende es crucial.

  • Pregunte al médico, enfermero o ayudante de atención médica en el hogar qué debería hacer y pídales que le enseñen cómo hacerlo. Siempre es buena idea tomar notas, grabar un video o pedirle a un amigo que grabe las instrucciones.
  • Si no sabe cómo hacer una tarea, no la haga. Una cuidadora no puede ser enfermera, psicóloga o médica.
  • Paciencia es un grado para cuidar. Es fácil de decir, pero a veces complicado de practicar, especialmente ante días de mal humor de la persona atendida.

Consejos para el Hogar y la Atención Diaria:

  • Higiene oral: Realice cuidados bucales con frecuencia.
  • Alimentación: Incluya alimentos que la persona disfrute. Las comidas son una actividad en la que amigos y familiares a menudo se ofrecen a ayudar.
  • Seguridad del entorno: Observe el entorno. Artículos habituales del hogar pueden convertirse en riesgos para una persona con discapacidad. Algunos centros de atención médica pueden enviar a alguien para ayudar a identificar cambios necesarios para la comodidad y seguridad, como asegurar tapetes o instalar seguros para niños en electrodomésticos.
  • Equipo especializado: Con el tiempo, podría necesitar equipo especializado como camas de hospitales, elevadores o sillas de ruedas.

Cuidado Temporal del Paciente para Proporcionar Descanso a la Familia

Puede ser difícil dejar a un ser querido al cuidado de otra persona, pero tomarse un descanso es una de las mejores cosas que puede hacer por usted y por la persona a la que cuida. Los tipos de cuidados temporales del paciente para proporcionar descanso a la familia incluyen:

  • Cuidado temporal en casa: Auxiliares de atención médica acuden a domicilio para pasar tiempo con el ser querido o prestar servicios de enfermería, o ambos.
  • Centros y programas de cuidados médicos para adultos: Ofrecen atención diurna a personas mayores, y algunos también cuidan a niños pequeños, permitiendo que ambos grupos pasen tiempo juntos.
  • Residencias de ancianos y convalecientes de estancias cortas: Algunas viviendas tuteladas, residencias para personas con problemas de memoria y residencias de ancianos y convalecientes aceptan a personas que necesitan cuidados para estancias cortas mientras los cuidadores están ausentes.

Trabajar Fuera de Casa como Cuidador

Los cuidadores que trabajan fuera de casa pueden sentirse abrumados. Si se identifica con esto, considere pedir un permiso para ausentarse de su trabajo durante un tiempo, si puede permitírselo. Los empleados amparados por la Ley federal de licencias familiares y médicas (FMLA, por sus siglas en inglés) pueden tener hasta 12 semanas de licencia por año sin goce de sueldo para cuidar de sus familiares. Consulte en su oficina de recursos humanos sobre las opciones de permisos no retribuidos.

No está solo. Pida la ayuda que necesite y utilice los recursos locales para cuidadores. Para empezar, consulte el Localizador de Cuidados de Personas Mayores o póngase en contacto con su Area Agency on Aging (Agencia de Asuntos sobre la Vejez) local para informarse sobre los servicios en su zona. También puede dirigirse al Aging and Disability Resource Center (Centro de Recursos sobre Envejecimiento y Discapacidad) de su estado. Existen también aplicaciones móviles y servicios en Internet que ofrecen apoyo a los cuidadores.

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