A medida que envejecemos, el cuerpo experimenta cambios naturales que pueden afectar nuestra movilidad. La pérdida de equilibrio, la debilidad muscular o la recuperación tras cirugías y lesiones son situaciones comunes en la tercera edad. Para garantizar la seguridad, autonomía y calidad de vida, existen ayudas técnicas para la marcha, entre las cuales destacan los bastones, las muletas y los andadores.

¿Qué son las ayudas técnicas para la marcha?
La finalidad principal de estas herramientas es evitar caídas y las lesiones derivadas de ellas, como contusiones, esguinces o fracturas. Proporcionan un punto de apoyo adicional que hace la marcha más segura, mejora la estabilidad y aumenta la confianza de la persona al desplazarse.
Bastones: Indicaciones y uso
El bastón es una de las herramientas más utilizadas para ayudar a caminar, especialmente en personas con dolor o debilidad muscular leve en una de las extremidades inferiores.
- Colocación: Debe situarse en el lado contrario de la afección para favorecer los movimientos naturales del cuerpo.
- Ajuste: La empuñadura debe estar a la altura del trocánter mayor (hueso de la cadera) y el codo debe mantenerse ligeramente flexionado (aproximadamente 10°).
Muletas: Estabilidad y soporte
Las muletas permiten un apoyo directo sobre el tronco, proporcionando mayor estabilidad que el bastón. Están indicadas en casos de lesiones graves, fracturas o postoperatorios donde se requiere descargar completamente el peso de una pierna.
- Muletas axilares: Se colocan bajo los brazos con almohadillas protectoras.
- Muletas de antebrazo (canadienses): Se sujetan por el antebrazo, permitiendo mayor libertad de movimiento en las manos.
- Ajuste: La abrazadera debe estar 5 cm por debajo del codo, y las empuñaduras al nivel del trocánter mayor.
Como regular la altura de las muletas correctamente
Pautas fundamentales para desplazarse con seguridad
Para caminar correctamente, es indispensable coordinar los movimientos y cuidar la postura:
- Peso: Deje que las manos carguen el peso, nunca las axilas.
- Postura: Mire hacia adelante, no a los pies. Mantenga una postura erguida.
- Desplazamiento: Mueva las muletas hacia adelante (aprox. 30 cm) antes que la pierna débil. Luego, apoyándose en los mangos, balancee la pierna fuerte hacia adelante.
- Calzado: Use siempre zapatos con suelas de caucho o antideslizantes; evite tacones o suelas de cuero.
Maniobras en escaleras y asientos
Al subir escaleras, dé el paso primero con la pierna fuerte, luego suba las muletas y finalmente la pierna débil. Para bajar, coloque primero las muletas en el escalón inferior, desplace la pierna débil y finalmente la fuerte.
Para sentarse o pararse, utilice sillas con apoyabrazos y mantenga ambas muletas en la mano del lado de la pierna afectada mientras se apoya con la mano libre en el mobiliario.
Accesorios y mantenimiento
Para mejorar la comodidad y prevenir roces, considere el uso de:
- Empuñaduras acolchadas o ergonómicas: Reducen la presión palmar.
- Protectores y guantes: Evitan la fricción y la irritación de la piel.
- Mantenimiento: Revise diariamente las puntas de goma (conteras). Si están desgastadas, reemplácelas de inmediato en una farmacia o tienda de suministros médicos para evitar resbalones.
| Característica | Bastón | Muletas |
|---|---|---|
| Puntos de apoyo | Uno | Dos (habitualmente) |
| Nivel de soporte | Parcial | Total / Alta estabilidad |
| Uso principal | Equilibrio, lesiones leves | Fracturas, postoperatorios |
Consejos para cuidadores
La relación entre el cuidador y la persona mayor es vital. Es importante mantener un trato cordial y respetuoso, evitando hablar de la persona como si no estuviera presente. Motivar al movimiento, incluso mediante paseos cortos dentro del hogar o actividades recreativas con música, ayuda significativamente a mejorar tanto el estado físico como el emocional del adulto mayor.