La Incapacidad Laboral: Tipos, Marco Legal y Prevención

La incapacidad laboral es la situación en la que un trabajador no puede desempeñar sus funciones habituales debido a una enfermedad o accidente, ya sea de carácter temporal o permanente. Esta incapacidad puede estar originada por causas de diversa índole, como un accidente laboral, una enfermedad profesional o una enfermedad común, y tiene implicaciones tanto en el ámbito médico como en el laboral y legal.

Todos los trabajadores están expuestos a sufrir un accidente o enfermedad y quedar incapacitados, independientemente de las tareas que desarrollen. Además, otras causas ajenas al puesto de trabajo también pueden dar lugar a distintos tipos de incapacidad laboral.

Esquema de las causas y tipos de incapacidad laboral

¿Qué es la Incapacidad Laboral?

Definición y Orígenes

La incapacidad laboral es la consecuencia de un accidente o una enfermedad vinculada al trabajo o a la vida misma. En Chile, la incapacidad laboral es fundamental para determinar si el trabajador tiene derecho a ciertas prestaciones, como licencias médicas o pensiones de invalidez. Además, la incapacidad puede ser calificada como total o parcial, dependiendo de la gravedad y la naturaleza de la afección.

Aunque la mayoría de las incapacidades están ligadas a enfermedades o accidentes, existen excepciones. Por ejemplo, la baja por maternidad puede enmarcarse como incapacidad laboral, aunque no es de origen laboral, es decir, no tiene relación con el trabajo en sí mismo. En países como México, es conocida como incapacidad por maternidad, mientras que en Argentina se suele denominar licencia por maternidad. En Argentina, este trámite debe realizarse en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) con anticipación, y durante ese período, es la ANSES la entidad que abona el sueldo correspondiente.

Clasificación de la Incapacidad Laboral

Existen diferentes tipos de incapacidad laboral que pueden afectar a un trabajador, dependiendo de la duración y el grado de afectación. Para valorar este tema, se tiene en cuenta la gravedad de la enfermedad y cómo evoluciona.

Incapacidad Temporal

La incapacidad temporal es aquella que te impide trabajar temporalmente o que incapacita al trabajador para realizar sus funciones de manera temporal. Generalmente, esta incapacidad se acredita mediante una licencia médica, que permite al trabajador recuperarse sin perder su empleo. Cuando se sufre una incapacidad temporal, es muy beneficioso contar con un seguro que te respalde económicamente hasta recuperarte, ya que la pensión pública siempre es menor que el salario, un 75% de la base reguladora como máximo.

En el caso de la incapacidad laboral temporal, el empleador abona el salario del colaborador durante el período en el que no puede llevar adelante sus funciones.

Incapacidad Permanente

La incapacidad o invalidez permanente es aquella que te impide trabajar de manera definitiva. Esta suele valorarse de esta forma después de la realización de un tratamiento médico acorde, a nivel general, el cual no produjo el efecto deseado. Se clasifica en diferentes tipos según el grado de afectación, las limitaciones que impone al trabajador y las prestaciones a las que se puede acceder.

Incapacidad Permanente Parcial

La incapacidad permanente parcial se considera la forma más leve al permitir al trabajador seguir desempeñando su profesión habitual, aunque con una reducción significativa del rendimiento. Para que se reconozca, es necesario que el trabajador sufra una disminución de su rendimiento laboral igual o superior al 33%, que el resultado sea directo de una lesión o enfermedad, y que sea valorada como definitiva o irreparable. Cuando se habla de incapacidad parcial, significa que nunca más se podrá desempeñar las tareas que se solían desarrollar anteriormente a pleno rendimiento. El médico es la persona que certifica este descenso del rendimiento del 33%, habitualmente tras haber pasado por una baja temporal.

La compensación por una incapacidad permanente parcial se realiza en forma de indemnización única, equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora del trabajador. Este tipo de incapacidad suele afectar especialmente a profesiones que requieren de un alto nivel de esfuerzo físico, como trabajadores de la construcción, mecánicos y operarios de maquinaria, entre otros.

Incapacidad Permanente Total

La incapacidad permanente total inhabilita al trabajador para desempeñar su profesión habitual, pero permite que este pueda dedicarse a otras tareas o actividades laborales que sean compatibles con sus limitaciones. En esta situación, el empleado se encuentra imposibilitado para desarrollar su profesión actual, lo que no quita que pueda dedicarse a otras tareas, oficios o profesiones. La pensión de incapacidad permanente total se recibe en forma de pensión mensual y se calcula, generalmente, como un 55% de la base reguladora, que puede incrementarse al 75% si el trabajador tiene más de 55 años y se encuentra en situación de desempleo.

Tal como se ha visto, la principal diferencia entre la incapacidad permanente total y la absoluta es que en el primer caso se podría trabajar desarrollando otras tareas distintas a las habituales.

Incapacidad Permanente Absoluta

La incapacidad permanente absoluta implica que el trabajador no puede desempeñar ninguna profesión u oficio. Este tipo de incapacidad es reconocido cuando la naturaleza de la incapacidad es tal que el trabajador queda completamente inhabilitado para realizar cualquier tipo de trabajo, y las limitaciones anatómicas o funcionales deben ser permanentes y estar claramente certificadas por el organismo responsable de la Seguridad Social.

En este caso, la pensión que aporta la Seguridad Social alcanza el 100% de la base reguladora.

Gran Invalidez

La gran invalidez representa la forma más severa de incapacidad permanente. Es un caso muy especial donde el trabajador no solo no podrá ejercer jamás ningún tipo de profesión, sino que además precisa ayuda de otra persona para desarrollar tareas básicas de su vida como desplazarse, comer o asearse. La gran invalidez es la incapacidad más grave que existe.

La pensión de gran invalidez no solo corresponde al 100% de la base reguladora, sino que también incluye un complemento. Este extra se destina a los gastos derivados de la asistencia necesaria. Además de la pensión económica, los beneficiarios de gran invalidez pueden acceder a diversos servicios de asistencia y cuidado.

Gráfico comparativo de los grados de incapacidad permanente

La Incapacidad Laboral en Chile: Marco Legal y Procedimientos

En Chile, la incapacidad laboral está amparada por una serie de normativas que buscan proteger los derechos de los trabajadores y garantizarles prestaciones económicas y médicas adecuadas.

Marco Normativo Clave

En Chile, la incapacidad laboral se encuentra regulada principalmente por las siguientes normativas:

  • Código del Trabajo: especifica los derechos y obligaciones de los trabajadores en casos de incapacidad laboral, así como los procedimientos a seguir en situaciones de enfermedades y accidentes laborales.
  • Ley N.º 16.744 sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales: establece las disposiciones para accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y define las prestaciones médicas y económicas a las que tiene derecho el trabajador afectado.
  • Ley N.º 20.585: modifica la regulación de las licencias médicas y su fiscalización, otorgando mayores facultades a la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) para revisar la validez de las licencias emitidas por profesionales de la salud.
  • Decreto con Fuerza de Ley N.º 44: regula el Sistema de Pensiones de Invalidez en Chile, que se activa cuando una persona tiene una incapacidad laboral permanente.

Acreditación y Fiscalización

Para acreditar la incapacidad laboral en Chile, el trabajador debe presentar una licencia médica, la cual es emitida por un médico tratante. Esta licencia es un documento oficial que justifica la ausencia del trabajador y detalla el tiempo de reposo necesario para su recuperación.

Las licencias médicas pueden ser fiscalizadas por la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), que tiene la facultad de validar o rechazar su otorgamiento. En caso de accidentes del trabajo o enfermedades profesionales, la acreditación de la incapacidad laboral se realiza a través de las mutualidades de seguridad o los organismos administradores del seguro de la Ley N.º 16.744, que son responsables de certificar el origen laboral del accidente o enfermedad.

Frente a un rechazo o reducción de una licencia médica, el cotizante de Isapre debe presentar su reclamo por escrito directamente a la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN), correspondiente al domicilio que dicho cotizante tenga registrado en su contrato de salud.

Derechos del Trabajador

Los trabajadores que se encuentran en situación de incapacidad laboral en Chile tienen varios derechos:

  • Derecho a recibir prestaciones económicas: en caso de enfermedad o accidente, el trabajador tiene derecho a recibir un subsidio por incapacidad laboral, equivalente a un porcentaje de su remuneración, mientras se encuentre con licencia médica válida. Este subsidio es gestionado por la Isapre o Fonasa, según el sistema previsional del trabajador, o por las mutualidades de seguridad en casos de accidentes laborales. El subsidio por incapacidad laboral es el monto de dinero que reemplaza la remuneración del trabajador (con un tope de 60 UF) mientras este se encuentra con licencia médica. No se consideran para la determinación de la base de cálculo de este subsidio las remuneraciones ocasionales ni las que correspondan a períodos de mayor extensión que un mes, como aguinaldos o bonos pagados en fechas determinadas (fiestas patrias, navidad, bono de escolaridad).
  • Acceso a tratamientos médicos: en los casos de incapacidad por accidentes laborales o enfermedades profesionales, el trabajador tiene derecho a recibir tratamientos médicos, rehabilitación y prótesis, entre otros, sin costo, a través de las mutualidades de seguridad.
  • Protección ante el despido: el Código del Trabajo establece que un trabajador no puede ser despedido mientras se encuentre con licencia médica. Esto otorga una protección laboral durante el período de incapacidad, a menos que existan causales graves que justifiquen el despido, como las señaladas en el Artículo 160 del Código del Trabajo, que incluyen falta de probidad, acoso sexual o laboral, vías de hecho, injurias, conducta inmoral, negociaciones prohibidas, inasistencia injustificada, abandono de trabajo, actos temerarios, perjuicio material intencional o incumplimiento grave del contrato.

Gestión de Licencias y Subsidios

El reglamento de licencias médicas señala las medidas que las Aseguradoras (Isapre - Fonasa) pueden disponer para el mejor acierto de las autorizaciones, rechazos o modificaciones de las licencias médicas que les sean presentadas. Dentro de las medidas reglamentarias se consigna la posibilidad de "solicitar al empleador el envío de informes o antecedentes complementarios de carácter administrativo, laboral o previsional del trabajador".

Es importante hacer presente que si una Isapre pone término al contrato de salud a un afiliado que está con licencia médica, los beneficios, con excepción de las prestaciones derivadas de enfermedades preexistentes no declaradas y las prestaciones excluidas de cobertura conforme a la ley, seguirán siendo de cargo de esa Institución.

Una excepción al período mínimo de afiliación se aplica a los trabajadores dependientes contratados diariamente por turnos o jornadas, quienes deberán contar, además del período mínimo de afiliación de 6 (seis) meses, con a lo menos un mes de cotizaciones dentro de los 6 (seis) meses anteriores a la fecha inicial de la respectiva licencia (art. 4° del D.F.L. N°44).

Salud Pública 15: Licencias médicas

Enfermedades Profesionales: Calificación y Proceso

En Chile, la Ley N° 16.744 define una Enfermedad Profesional (EP) como una enfermedad causada de manera directa por el ejercicio de la profesión o trabajo que realiza una persona, y que produce incapacidad o muerte. Existe un proceso de calificación de Enfermedades Profesionales que, frente a una denuncia por sospecha, determina si su origen es laboral o no.

Proceso de Denuncia y Evaluación

  1. Realizar la Denuncia: Si el trabajador tiene síntomas o manifestación de una posible Enfermedad Profesional, él, su empleador u otra persona que tenga conocimiento del caso debe realizar una denuncia de posible Enfermedad Profesional a la ACHS, completando el Formulario de Denuncia de Enfermedad Profesional (DIEP).
  2. Evaluar condición médica: Hechas las denuncias, ACHS tiene un plazo máximo de siete días corridos para asignar y programar una atención médica al paciente. Se evalúa la enfermedad.
  3. Estudio de puesto de trabajo: Dependiendo del tipo de enfermedad a calificar, se coordinará una visita al centro de trabajo para evaluar si hay presencia de factores de riesgo en el puesto de trabajo y las tareas que se realizan.
    • Músculo Esquelético: Kinesiólogo, terapeuta ocupacional u otro observará y registrará las condiciones del puesto de trabajo y las tareas que se realizan, tomando fotografías y videos.
    • Salud Mental: Psicólogo, terapeuta ocupacional u otro realizará entrevistas individuales y confidenciales a otros trabajadores, quienes actuarán como testigos, tanto para el trabajador como para la entidad empleadora.
    • Otro (patología respiratoria, dermatológica, auditiva u otros): Experto en prevención de riesgos observará si hay presencia de factores de riesgo en el puesto de trabajo y las tareas que se realizan.
    La evaluación busca determinar si las condiciones del puesto de trabajo y el tiempo de exposición son suficientes para causar la enfermedad, considerando antecedentes médicos, documentación relevante y la Evaluación de Puesto de Trabajo (EPT).
  4. Resolución de la calificación: Si se demuestra el origen laboral de la enfermedad, ACHS entregará las prestaciones médicas y económicas contempladas en la Ley 16.744.

Prevención de la Incapacidad Laboral

Todo empleado debería conocer los riesgos que tiene su puesto de trabajo para prevenir accidentes y enfermedades asociados. Las empresas que deciden hacer frente a los riesgos y promueven el bienestar de sus empleados se destacan por un ambiente laboral positivo y equipos colaborativos.

Identificación de Riesgos Laborales

Trabajar de cajero en un supermercado, en una fábrica, recolectando fruta o en la silla de una oficina tiene sus riesgos. Algunos ejemplos de riesgos laborales que pueden llevar a la incapacidad incluyen:

  • Enfermedades mentales: Las personas que trabajan de cara al público pueden estar sometidas a mucha presión. La ansiedad y la depresión son enfermedades que podrían padecerse si en el día a día se atiende un gran número de reclamaciones o se resuelven muchas incidencias de clientes.
  • Lesiones por caídas: Los comercios pueden estar repletos de objetos que, en determinadas ocasiones, suponen un obstáculo, como en situaciones en las que hay cambios de mobiliario o de llegada de grandes pedidos.
  • Cortes y amputaciones: Si en el trabajo se usan tijeras, cúters, cuchillos u otras herramientas cortantes de manera habitual, se corre el riesgo de sufrir un corte o incluso la amputación de algún miembro con mayor facilidad.
  • Enfermedades de la vista: Pasar muchas horas delante de pantallas para desarrollar las tareas incrementa el riesgo de sufrir enfermedades visuales o de empeorar la visión. La miopía, el astigmatismo o la vista cansada son algunos problemas ligados al uso prolongado de pantallas.
  • Lesiones por levantamiento de carga: Levantar habitualmente cajas cargadas de género, materia prima, herramientas u otros elementos, corre el riesgo de sufrir lesiones principalmente en la espalda como distensiones musculares y contracturas. Por ejemplo, se podría sufrir una hernia discal que impida seguir levantando peso a lo largo de toda la vida, aunque se podrían desarrollar otras labores dependiendo del grado de lesión.
  • Intoxicaciones: En caso de trabajar manipulando sustancias tóxicas como pegamento, pintura o detergente, se está expuesto a posibles inhalaciones y contacto con la piel que pueden perjudicar seriamente la salud. Por ejemplo, la capacidad pulmonar podría verse afectada para siempre, impidiendo volver a trabajar en contacto con las sustancias manipuladas habitualmente.
  • Quemaduras: En cualquier recinto de trabajo existe el riesgo de incendio. Siempre hay posibilidad de sufrir una quemadura por distintas causas: un cortocircuito, un descuido en una cocina o simplemente una colilla mal apagada. Las secuelas de quemaduras graves en las manos y en la cara podrían incapacitar para desarrollar cualquier puesto de trabajo.

El Rol de los Seguros

Afortunadamente, se puede garantizar el futuro con un Seguro de Incapacidad Temporal que ayuda a cubrir cualquier situación de baja temporal e incapacidad laboral. Habitualmente, cuando se trata de accidentes o enfermedades laborales, el trabajador tiene pensiones públicas más altas.

La Responsabilidad Empresarial

Si bien la innovación y la incorporación de tecnología en las empresas son imprescindibles para seguir creciendo, además de la formación continua y los programas de capacitación, hay otros aspectos que no deben descuidarse. Desde ya, las empresas que deciden hacerle frente a la incapacidad laboral, y promueven el bienestar de sus empleados, son las que se destacan por un ambiente laboral positivo y equipos colaborativos que siempre van por más.

Llevar a cabo todas las tareas de la gestión de la baja de un empleado por incapacidad laboral puede demandar demasiado tiempo. Ese mismo tiempo podría invertirse en hacer crecer el negocio y pensar ideas estratégicas.

Solicitud de Incapacidad Permanente y Pensiones

El paso a paso sobre cómo solicitar la incapacidad laboral varía dependiendo de la residencia del trabajador, dado que los procedimientos y abordajes son diferentes según las regulaciones y leyes locales de cada país. El certificado de incapacidad laboral es un documento legal que se expide en caso de que la persona no esté apta para llevar a cabo su trabajo, con su respectiva justificación.

Procedimiento General

El proceso de evaluación y revisión de la incapacidad permanente es un procedimiento riguroso que busca determinar el grado de incapacidad y las prestaciones que corresponden al trabajador afectado.

  • Evaluación médica inicial: Se inicia con la solicitud del trabajador, de la empresa o de la Mutua y es coordinada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en colaboración con los Servicios Públicos de Salud. El trabajador debe someterse a exámenes médicos para analizar posibles limitaciones y determinar cómo afectan su capacidad laboral. El Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) revisa la documentación y el historial clínico, realizando un reconocimiento médico para emitir el dictamen sobre el grado de incapacidad permanente.
  • Revisiones periódicas: Son fundamentales para garantizar la continuidad del beneficio y evaluar posibles ajustes en el grado de discapacidad. La frecuencia varía según la patología y la evolución médica, generalmente cada dos años, aunque en algunos casos pueden ser más frecuentes. Una vez realizada la revisión, el INSS notifica la resolución, permitiendo recursos en caso de desacuerdo.

Pensiones por Invalidez en Chile

Cuando la incapacidad es permanente y no permite al trabajador reincorporarse a sus labores, se evalúa la posibilidad de acceder a una pensión de invalidez. Existen dos tipos de pensiones por invalidez, según el grado de incapacidad del trabajador:

  • Pensión de invalidez parcial: se otorga cuando el trabajador ha perdido entre el 50% y el 66% de su capacidad laboral.
  • Pensión de invalidez total: se concede cuando el trabajador ha perdido más del 66% de su capacidad laboral y no puede realizar ninguna actividad remunerada.

Para acceder a estas pensiones, es necesario que el trabajador sea evaluado por comisiones médicas especializadas, quienes determinan el grado de invalidez y emiten un dictamen vinculante para las administradoras de fondos de pensiones (AFP).

Procedimiento para solicitar una pensión de invalidez en Chile

El procedimiento implica los siguientes pasos:

  1. Evaluación médica: El trabajador debe ser evaluado por una Comisión Médica Regional (CMR) o por la Comisión Médica Central (CMC), quienes determinan el grado de invalidez.
  2. Presentación de antecedentes: El trabajador, su familia o su empleador deben presentar la documentación médica correspondiente a la AFP del trabajador, la cual gestionará la solicitud de pensión.
  3. Revisión de la AFP: La AFP revisará el dictamen de la comisión médica y determinará si corresponde otorgar una pensión de invalidez parcial o total.
  4. Pago de la pensión: Una vez aprobada la solicitud, la AFP procederá al pago de la pensión de invalidez, la cual puede ser complementada con el seguro de invalidez y sobrevivencia (SIS) en algunos casos.

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