Los jóvenes constituyen una fuerza vital para el desarrollo social. Las Naciones Unidas reconocen desde hace mucho tiempo que la imaginación, los ideales y la energía de este grupo etario son fundamentales para el progreso continuo de las sociedades. Sin embargo, en un mundo globalizado y en constante cambio, muchos jóvenes, especialmente aquellos en situaciones de alta vulnerabilidad, enfrentan desafíos significativos que afectan su bienestar y sus oportunidades de desarrollo.
Definición de Juventud y Marco Internacional
Aunque no existe una definición internacional universalmente aceptada, las Naciones Unidas, con fines estadísticos y sin perjuicio de otras definiciones de los Estados miembros, definen a los jóvenes como aquellas personas de entre 15 y 24 años. Esta definición surgió en el contexto de los preparativos para el Año Internacional de la Juventud (1985) y fue respaldada por la Asamblea General en su resolución 36/28 de 1981. Cabe destacar que, si bien esta definición orientada a la estadística implica que se considere "niños" a los menores de 14 años, el artículo 1 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño define a los "niños" como personas de hasta 18 años de edad. Muchos países también establecen la "mayoría de edad" a los 18 años, momento en el que una persona es tratada como adulta ante la ley.

La Juventud en Cifras y su Potencial
En la actualidad, hay 1.200 millones de jóvenes de 15 a 24 años, lo que representa el 16% de la población mundial. Los jóvenes pueden ser una fuerza positiva para el desarrollo cuando se les brinda el conocimiento y las oportunidades que necesitan para prosperar.
La Agenda de las Naciones Unidas para la Juventud
La agenda juvenil de las Naciones Unidas está guiada por el Programa de Acción Mundial para los Jóvenes, que cubre quince áreas prioritarias y contiene propuestas de acción en cada una de ellas. Aunque este programa, que cumplió su 30º aniversario en 2025, sigue siendo muy pertinente, su implementación ha quedado rezagada con respecto a los compromisos asumidos.
Las Naciones Unidas han fortalecido su compromiso con los jóvenes a lo largo de las décadas:
- En 1985, la Asamblea General conmemoró el primer "Año Internacional de la Juventud: Participación, Desarrollo y Paz".
- En 1995, en el décimo aniversario del "Año Internacional de la Juventud", se reafirmó este compromiso.
- En diciembre de 1999, la Asamblea General aprobó la recomendación de que el 12 de agosto fuera declarado Día Internacional de la Juventud.
- En diciembre de 2009, la Asamblea General proclamó el año que comenzó el 12 de agosto de 2010 como el Año Internacional de la Juventud.
- En 2015, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 2250, que alentó a los Estados a considerar la creación de mecanismos para que los jóvenes participen como constructores de paz.
- En julio de 2020, el Consejo de Seguridad adoptó la resolución 2535 (2020), destacando el papel crucial de la juventud en la prevención y resolución de conflictos.
¿Qué es la ONU? Historia y funcionamiento
La Agenda 2030 y los Jóvenes
Un objetivo primordial de la Agenda 2030 es la garantía de que "nadie se quede atrás". Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) están destinados a todas las naciones y a personas de todas las edades. La naturaleza universal de la Agenda 2030 implica que los jóvenes deben ser considerados en todos los Objetivos y metas. Los jóvenes se mencionan específicamente en cuatro áreas: empleo juvenil, adolescentes, educación y deportes por la paz. Además, son reconocidos como agentes de cambio, encargados de explotar su propio potencial y asegurar un mundo apropiado para las generaciones futuras.
Los jóvenes son considerados "los portadores de la antorcha" de la Agenda 2030, con un papel fundamental no solo como beneficiarios de acciones y políticas, sino como socios y participantes activos en su implementación. El bienestar, la participación y el empoderamiento de los jóvenes son impulsores clave del desarrollo sostenible y la paz en todo el mundo.
Instituciones y Mecanismos de la ONU para la Juventud
El Programa de las Naciones Unidas sobre la Juventud del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) sirve como centro de coordinación en temas de juventud, creando conciencia sobre la situación global de los jóvenes, promoviendo sus derechos y aspiraciones, y aumentando su participación en la toma de decisiones. En enero de 2012, el Secretario General priorizó la colaboración con jóvenes, lo que llevó al nombramiento de su Enviado para la Juventud en enero de 2013. En diciembre de 2023, el Dr. Felipe Paullier asumió el cargo de Subsecretario General para Asuntos de la Juventud, dirigiendo la Oficina de la Juventud de las Naciones Unidas, que coordina las iniciativas relacionadas con la juventud.
Otros mecanismos importantes incluyen:
- El Informe Mundial sobre la Juventud, publicado cada dos años por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DESA).
- El Foro de la Juventud del ECOSOC, un evento anual que proporciona una plataforma para que los jóvenes expresen sus necesidades e inquietudes, siendo la reunión más grande de jóvenes dentro de las Naciones Unidas. En 2023, atrajo a más de 1.000 jóvenes líderes globalmente.
La Vulnerabilidad Juvenil: Un Análisis Profundo
La vulnerabilidad es una condición intrínseca del ser humano que se agudiza bajo determinadas circunstancias sociales y políticas. No es estática, sino dinámica, fluctuando según las circunstancias e interactuando con factores internos y externos. La exposición a la violencia y al sufrimiento no es equitativa, sino que se distribuye de manera diferencial según condicionamientos de clase, género, etnia y generación. Esto implica la interacción de un componente individual (capacidad emocional y simbólica), un componente social (relaciones con otros) y un componente programático (acceso a políticas sociales).

Dimensiones de la Vulnerabilidad
La vulnerabilidad puede ser vista con dos caras:
- Externa: Los riesgos, presiones y condiciones a las que un objeto o sujeto se ve sometido.
- Interna: La falta de estructura o recursos para afrontar la situación con éxito, a menudo llamada indefensión.
Hablar de vulnerabilidad implica considerar riesgos de tres tipos:
- El riesgo de exposición a una situación amenazante.
- El riesgo de no tener capacidad para afrontarla.
- El riesgo de sufrir consecuencias graves o no recuperarse.
La vulnerabilidad de las personas y grupos humanos no es estática, sino dinámica, fluctuando según las circunstancias e interactuando con factores internos y externos. Puede ser producto de múltiples factores que se refuerzan mutuamente, desde lo estructural a lo personal. Características como la edad, género, etnia, religión, clase social, lugar de residencia y estatus jurídico influyen en la vulnerabilidad individual. El medio social también puede generar situaciones de peligro y desprotección. No hay dos vulnerabilidades iguales; cada persona o colectivo es susceptible a determinadas situaciones con un grado propio.
Tipos de Vulnerabilidad
Se distingue entre:
- Vulnerabilidad Social: Situación de fragilidad derivada de factores sociales y condicionantes estructurales. Afecta a personas, hogares, colectivos e incluso países, exponiéndolos a alteraciones bruscas en sus niveles de vida e integración social.
- Vulnerabilidad Personal: Consecuencia de características personales, con diferentes niveles:
- Nivel Externo (Primer y Segundo): Derivado de no considerar a la persona como tal (trato infrahumano) o de cuestionar su capacidad de raciocinio y libertad (primeros o últimos estadios de la vida, discapacidades). El entorno decide sobre estas personas, con raíces ideológicas en la situación.
- Nivel Biológico (Tercer): Riesgo de enfermar corporal y mentalmente.
- Nivel Interno (Cuarto y Quinto):
- Vulnerabilidad Existencial: Incertidumbre y fragilidad frente al proyecto vital (sufrimiento, frustración, conciencia de la muerte).
- Vulnerabilidad Psicológica o Incompetencia: Dificultad para afrontar las dificultades y estresores de la vida, con pensamiento negativo, sentimientos de indefensión y desesperanza.
Prevención y Mitigación de la Vulnerabilidad
La actuación más eficaz articula medidas de prevención, mitigación y preparación. Se busca evitar la exposición a situaciones de riesgo o reducir la impotencia de las personas y grupos, ayudándoles a desarrollar estrategias de evitación o afrontamiento. En la mayoría de los casos, es conveniente incidir de forma coordinada en el aspecto estructural (macro) y en el particular (micro).
Temas de Interés en la Vulnerabilidad Juvenil
La juventud se enfrenta a diversos desafíos que afectan su bienestar y desarrollo, incluyendo la escasez de recursos económicos, la falta de acceso a oportunidades educativas y laborales, y la exposición a la discriminación, violencia y abuso. Las situaciones de desigualdad y discriminación amplían la complejidad de la problemática, planteando el reto de acompañar en la soledad e intervenir en otras dimensiones vitales.
Educación de Calidad y Empleo Digno
La educación es un derecho fundamental. El Objetivo 4 de Desarrollo Sostenible exige una educación de calidad inclusiva y equitativa y la promoción de oportunidades de aprendizaje permanente para todos. Asegurar el acceso a una educación inclusiva y equitativa de calidad es esencial para una transición exitosa al mercado laboral y para lograr un trabajo decente.
El Objetivo 8 de Desarrollo Sostenible incide en la necesidad de trabajo decente. Para los jóvenes, el desempleo, el subempleo y la mala calidad del empleo han demostrado ser persistentes. La tasa mundial de desempleo juvenil se situó en el 13% en 2023, y muchos jóvenes se dedican a un trabajo poco remunerado, precario o informal.
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Acción Climática y Liderazgo Juvenil
Los jóvenes exigen una acción climática urgente. El Objetivo 13 de Desarrollo Sostenible tiene como objetivo combatir el cambio climático. Los jóvenes no son solo víctimas; también son valiosos contribuyentes a la acción climática. Son agentes de cambio, emprendedores e innovadores. Aprovechando este impulso, en julio de 2020 el Secretario General lanzó su Grupo Consultivo Juvenil sobre Cambio Climático.
Salud Mental y Bienestar
En todo el mundo, se estima que uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años padece algún tipo de trastorno mental, lo que representa el 15% de la carga mundial de morbimortalidad para este grupo etario. La depresión, la ansiedad y los trastornos del comportamiento se encuentran entre las principales causas de enfermedad y discapacidad en los adolescentes. El suicidio es la tercera causa de defunción en las personas de 15 a 29 años.
La adolescencia es un período crucial para el desarrollo de hábitos sociales y emocionales importantes para el bienestar mental. Proteger a este grupo de las adversidades, ayudarles en su aprendizaje social y afectivo, promover su bienestar psicológico y asegurar el acceso a servicios de salud mental son medidas fundamentales. Algunos adolescentes corren más riesgo de padecer trastornos de salud mental debido a sus condiciones de vida, situaciones de estigmatización, discriminación o exclusión, o falta de acceso a servicios y apoyo de calidad.
Trastornos Frecuentes en Adolescentes:
- Trastornos emocionales: La ansiedad es la más frecuente (4.1% en 10-14 años, 5.3% en 15-19 años), seguida de la depresión (1.3% en 10-14 años, 3.4% en 15-19 años). Pueden afectar la asistencia escolar y el rendimiento académico.
- Trastornos del comportamiento: Más frecuentes en jóvenes (2.7% en 10-14 años para TDAH, 3.3% para trastorno disocial). Pueden interferir en el rendimiento académico y aumentar el riesgo de actos delictivos.
- Trastornos de la conducta alimentaria: Como la anorexia y la bulimia nerviosas, suelen aparecer en la adolescencia, más frecuentes en mujeres, y están asociados al suicidio.
- Psicosis: Suelen aparecer a finales de la adolescencia o principios de la edad adulta, afectando la capacidad para actividades cotidianas.
- Suicidio y conductas autolesivas: El suicidio es la tercera causa de defunción en este grupo. Factores de riesgo incluyen el consumo nocivo de alcohol, maltrato infantil y la estigmatización.
- Conductas de riesgo: Como el consumo de sustancias (prevalencia de alcohol del 22% entre 15-19 años en 2019) o prácticas sexuales no seguras, a menudo se inician en la adolescencia como mecanismos para hacer frente al malestar emocional.
La OMS trabaja en estrategias, programas y recursos para ayudar a los países a satisfacer las necesidades de salud de los adolescentes, incluyendo la iniciativa "Ayudar a los adolescentes a prosperar" y guías de intervención para trastornos mentales.
Exigibilidad de Derechos y Participación
En el caso de niños, niñas y adolescentes, la progresiva constitución como sujetos autónomos revela una condición de vulnerabilidad originaria, dada su dependencia del mundo adulto para ejercer sus derechos. El papel de las instituciones sociales es crucial para generar espacios que posibiliten la autonomía y la participación social. La exigibilidad de los derechos implica cuestionar las situaciones de exclusión psicosocial a través de dispositivos de subjetivación sustentados por el mundo adulto, promoviendo la agencia de niños, niñas y adolescentes y valorando sus voces.
Resiliencia en Contextos de Vulnerabilidad Social
La resiliencia se entiende como un proceso de superación y persistencia contra las fragilidades experimentadas. Los adolescentes en contextos de vulnerabilidad social encuentran obstáculos en el desarrollo de su resiliencia. El comportamiento resiliente del individuo puede desarrollarse a través de interacciones entre distintos niveles, integrando aspectos moleculares, ecológicos y sociales, incluyendo factores relacionados con la familia, la escuela, las amistades y la comunidad.
Un estudio de revisión integradora de artículos científicos (2014-2018) identificó factores relacionados con la resiliencia de adolescentes en contextos de vulnerabilidad social, clasificándolos en cinco clases:
- Aspiraciones para el futuro: Éxito, empleo, universidad y dinero son aspiraciones que promueven un futuro prometedor y fortalecen la resiliencia. La esperanza de un futuro prometedor da propósito a la vida de los jóvenes.
- Factores de riesgo: Aspectos psicosociales que dificultan el desarrollo resiliente, como el desajuste familiar, la pobreza, el racismo y la escasez de recursos en entornos urbanos y rurales.
- Barreras institucionales: Precariedad de los recursos e inversiones.
- Exposición: Se refiere a la exposición a situaciones amenazantes.
- Apoyo social: El apoyo de familiares, amigos, profesores, aspectos culturales y religiosos fortalece la resiliencia. La escuela, aunque a veces estresante por el acoso, es en la mayoría de los estudios un factor protector.
La presencia de factores protectores, como la autoeficacia y el optimismo, así como una red de apoyo social (familiares, amigos, comunidad y profesionales de la salud), puede predecir un buen desarrollo de la resiliencia.
Marco Normativo y Contexto Específico (Argentina)
Instrumentos fundacionales como la Declaración Internacional de los Derechos del Niño (1959), las Reglas de Beijing (1985) y la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CIDN; 1989) son clave en este campo. Sin embargo, las políticas neoliberales han generado una "infantilización de la pobreza", lo que ha puesto en tela de juicio la adhesión de los Estados a estos tratados.
En Argentina, la tasa de pobreza infantil alcanzó el 46.26% en 2013, superior al 31.46% de la población general. Esto se manifiesta en explotación laboral infantil, niños en situación de calle, maternidad adolescente temprana, y secuestro y trata para explotación sexual. Para abordar esto, en 2005 se creó el Sistema de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (SPIDNNyA) (ley 26.061), que establece principios normativos y evalúa programas sociales.
Investigación y la Voz de los Jóvenes
Investigaciones previas sobre vulneración de derechos en contextos de pobreza han priorizado la perspectiva adulta. Un estudio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tuvo como objetivo analizar los sentidos y significados que niños, niñas y adolescentes participantes de programas sociales del SPIDNNyA construyen sobre sus condiciones de vida y sus derechos, promoviendo procesos de autoexpresión colectiva. Se utilizaron relatos de vida, grupos focales y observación naturalista con 16 jóvenes (13-18 años).
La Mirada Hacia los Jóvenes en Situación de Vulnerabilidad
La adolescencia es una etapa evolutiva compleja, y los jóvenes en situación de vulnerabilidad enfrentan estos desafíos desde una perspectiva agravada. La necesidad de huida, confrontación y búsqueda de un adulto referente se acentúa. Los acompañantes deben ser cercanos, disponibles, positivos, accesibles y convertirse en referentes sólidos. La formación para comprender la diversidad de factores de vulnerabilidad y para identificar respuestas efectivas, basadas en las fortalezas individuales y comunitarias, es fundamental.
En 2021, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, junto a Education Above All y Silatech, lanzó una asociación centrada en los derechos humanos de los jóvenes en situaciones vulnerables. Esta iniciativa ha creado un Consejo Consultivo de la Juventud y herramientas sobre juventud y derechos humanos, garantizando la participación juvenil en el proyecto.
Inclusión Educativa y Financiamiento Internacional
La inclusión de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad es una prioridad en la agenda educativa de la UNESCO en Ecuador. Un nuevo financiamiento de 7.410.000 dólares del Fondo ECW (Education Cannot Wait) permitirá implementar un Programa Multianual de Resiliencia para la inclusión educativa de más de 100 mil niños, niñas y adolescentes vulnerables durante tres años. Este programa busca mejorar el acceso a una educación de calidad, equitativa e inclusiva, en línea con el ODS 4. Antes de la pandemia, aproximadamente 268.000 niños, niñas y adolescentes en Ecuador estaban fuera del sistema educativo.