Tablas de Mortalidad en Chile para Pensiones de Invalidez y Vejez

En el cálculo de las pensiones, una serie de variables fundamentales determinan el monto que una persona va a recibir. En Chile, esta probabilidad se estima usando información histórica tanto de la población en general como de las personas pensionadas, aplicando técnicas estadísticas para su proyección futura. Estas tablas de mortalidad son relevantes para el cálculo del monto de la pensión, ya que dicha cantidad toma en cuenta cuántos años se espera que tenga de sobrevida una persona.

Infografía: Proceso de cálculo de pensiones y rol de las tablas de mortalidad en Chile

Actualización de las Tablas de Mortalidad en 2016

Las Superintendencias de Pensiones (SP) y de Valores y Seguros (SVS) emitieron, a través de una normativa conjunta, las nuevas tablas de mortalidad de hombres y mujeres para el cálculo de las pensiones por retiro programado, de los aportes adicionales para pensiones de invalidez y sobrevivencia, y de las reservas técnicas que deben constituir las compañías de seguros que ofrecen rentas vitalicias y que participan del seguro de invalidez y sobrevivencia.

Estas nuevas tablas, que entraron en vigencia el 1 de julio de 2016, proyectaron un aumento en la esperanza de vida. Por ejemplo, se estimó que las mujeres afiliadas al sistema de pensiones que entonces tenían 60 años (edad legal de jubilación) vivirían en promedio hasta los 90,31 años, lo que representa 1 año y 2 meses más respecto de las tablas vigentes anteriormente. En el caso de los hombres de 65 años (edad legal de jubilación), su esperanza de vida llegaría en promedio a 85,24 años, esto es 7 meses más.

Impacto en las Pensiones por Retiro Programado y Rentas Vitalicias

La mayor sobrevida proyectada involucró una baja promedio en las pensiones por retiro programado: del 2,2% para las mujeres y del 2,1% para los hombres. Este porcentaje de la pensión no se pierde, sino que se redistribuye para cubrir la mayor longevidad y evitar que los fondos se agoten antes del final del periodo estimado.

Para las futuras pensiones por renta vitalicia, se proyectó una disminución en su monto, cuyo efecto dependería de la magnitud del traspaso a pensión por parte de las aseguradoras de la mayor expectativa de vida de las nuevas tablas. Si las aseguradoras traspasaran el efecto íntegramente a pensión, el monto de la renta vitalicia ofertada a las mujeres de 60 años se reduciría alrededor de un 2,3%, mientras que para los hombres de 65 años caería en torno a un 1,8%.

Como resultado de la aplicación de las nuevas tablas, también se estimó que las reservas técnicas de las aseguradoras, que respaldan sus obligaciones futuras de pensiones por renta vitalicia y seguro de invalidez y sobrevivencia, se incrementarían en aproximadamente US$530 millones, equivalentes al 1,48% de las reservas técnicas por rentas vitalicias a junio de 2015.

Proceso de Elaboración y Consultas

La elaboración de estas tablas contó con la asesoría técnica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Como parte del proceso, también se realizaron consultas al Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y al Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE).

Para la actualización, la SP y la SVS sometieron una propuesta a consulta pública entre el 27 de marzo y el 1 de junio de aquel año, recibiendo comentarios y observaciones de expertos, académicos y actores de la industria de pensiones y seguros. Atendiendo a estas observaciones, se realizó una corrección y depuración de la base de datos utilizada para la estimación de las probabilidades de fallecimiento, y se modificaron los factores de mejoramiento para edades mayores o iguales a 80 años.

Diagrama de flujo: Fases de la elaboración y consulta de tablas de mortalidad

Criterios Técnicos y Metodología para las Tablas 2020

En un informe técnico posterior se detalló el trabajo y los principales criterios técnicos para la construcción de las tablas 2020, cuyo período de observación fue entre 2014 y 2019, siendo el año central de las tasas brutas de mortalidad el 2016.

Fuentes de Información y Filtrado de Datos

Para la elaboración de estas tablas, se utilizó información de diversas fuentes:

  • La Circular N° 1.194 a diciembre de 2019, que incluye pólizas de renta vitalicia previsionales (RV) y siniestros de invalidez y sobrevivencia según la Circular N° 528.
  • La base de pensionados del actual sistema de pensiones del DL, bajo las modalidades de retiro programado (RP) y renta vitalicia, proporcionada mensualmente por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).
  • Información de las calificaciones de invalidez proporcionada por las Comisiones Médicas del D.L.

El proceso incluyó una amplia revisión de inconsistencias a nivel de registro y grupo familiar de los datos de las SP y CMF, aplicando filtros específicos para obtener la población objetivo. Se consideraron las fechas de pensión por invalidez reportadas por las Comisiones Médicas para expedientes con fecha de solicitud posterior a 2011, asignándose la fecha de la primera resolución para invalidez total y la segunda para invalidez parcial. Además, se realizó un análisis y corrección de registros duplicados.

Un filtro crucial fue el de Pensión Mínima o Pensión Básica Solidaria (PBS), eliminando registros de causantes y su grupo familiar que no eran potenciales usuarios de las tablas de mortalidad. Esto se verificó comparando la pensión del causante con el valor mínimo requerido para contratar una renta vitalicia a la fecha de solicitud.

Poblaciones de Estudio

Las tablas de mortalidad se construyeron para diferentes grupos:

  • Hombres pensionados y beneficiarios no inválidos: Se agruparon debido a la escasez de información histórica para beneficiarios no inválidos mayores de 24 años.
  • Mujeres pensionadas no inválidas: Se mantuvieron separadas de las beneficiarias no inválidas, dado que el análisis de sus tasas brutas de mortalidad arrojó resultados significativamente diferentes.
  • Pensionados por invalidez (parcial y total):
    • Los inválidos parciales acceden a pensión tras un segundo dictamen definitivo.
    • Los inválidos totales, a partir de la reforma de pensiones de 2008, tienen su condición dictaminada definitivamente en la primera evaluación.
  • Familiares de los pensionados con derecho a pensiones de sobrevivencia.

Mortalidad de Pensionados por Invalidez

Se observó que los pensionados por invalidez total presentan una mortalidad significativamente mayor durante los primeros tres años desde su dictamen de invalidez, la cual se estabiliza en un nivel más bajo a partir del cuarto año. Para entender esta mayor mortalidad inicial, se calcularon tasas excluyendo a personas con diagnósticos potencialmente terminales.

Considerando los efectos de la Ley N° 21.309, que establece el beneficio de retiro anticipado de fondos de pensión para afiliados y pensionados calificados como enfermos terminales, se utilizan las tasas últimas de mortalidad en invalidez. Esto implica que se eliminaron los tres primeros años de pensión de los inválidos totales, ya que estas tasas son las que mejor representan la mortalidad estable de esta población.

Es importante destacar que quienes se acojan a la Ley N° 21.309 no utilizarán las tablas de mortalidad para determinar el desgaste de sus fondos en retiro programado, ni tendrán derecho a contratar una pensión bajo la modalidad de renta vitalicia. Así, la población de pensionados que usarán las tablas de mortalidad de invalidez excluirá a aquellos calificados como enfermos terminales.

¿En qué consiste el Proyecto de Ley 21.309? Parte 1

Metodologías de Graduación y Extrapolación de Tasas

Graduación de las Tasas Brutas

Para graduar las tasas brutas en edades centrales, donde hay suficientes datos, se utilizó el modelo de Whittaker-Henderson (WH) con diferencias de cuarto orden. Este método permite establecer un equilibrio entre la bondad de ajuste y la suavidad de las tasas, eligiendo combinaciones que mejor se ajustan a los datos observados.

Extrapolación para Edades Avanzadas

Dada la insuficiencia de datos en edades avanzadas, se emplearon modelos paramétricos de mortalidad para extrapolar las tasas. Se probaron diferentes subconjuntos de edades centrales superiores para encontrar los parámetros que minimizaran el error de estimación, con modelos como Kannisto destacándose por su ajuste y por evitar cruces inconsistentes entre las diferentes tablas (RV-M, B-M, MI-M, MI-H).

Mortalidad en Edades Tempranas

Debido a la escasez o inexistencia de datos en edades tempranas dentro del sistema de pensiones, se adoptaron las siguientes aproximaciones:

  • Para hombres pensionados y beneficiarios no inválidos, se utilizó la mortalidad poblacional hasta los 23 años, seguida de una interpolación cúbica para las edades intermedias (24 a 52 años).
  • Para mujeres beneficiarias, se asumió la mortalidad de la población hasta los 23 años y una interpolación cúbica para las edades entre 24 y 50 años, dada la alta variabilidad de los datos brutos.
  • Para pensionados inválidos, cuya mortalidad es significativamente mayor que la de la población general, se aplicó un factor proporcional a la mortalidad poblacional en edades tempranas para reflejar este efecto. En la edad cero, se mantuvo la mortalidad de la población sin factor, dada su elevada tasa natural.

Para asegurar una transición suave entre las tasas graduadas en edades centrales y las extrapoladas en edades avanzadas, se modificaron las últimas tres tasas de mortalidad de las edades centrales.

Factores de Mejoramiento (FM)

La metodología para estimar los factores de mejoramiento (FM) se basa en un modelo de convergencia entre factores de corto y largo plazo, lo que implica que varían por edad y por año calendario. Para su estimación, se utilizan las tasas de mortalidad históricas de la población en Chile, proporcionadas por el INE, ya que el Sistema de Pensiones no cuenta con series de datos suficientemente largas.

Las estimaciones del INE se basan en los censos de 1982, 1992, 2002 y 2017, estadísticas vitales y interpolaciones para años intermedios. Se observó que los mejoramientos de la década de los 80 fueron particularmente altos, especialmente en hombres, debido a un acelerado aumento de la expectativa de vida. Por lo anterior, se excluyó la década de los 80 del cálculo de los FM de corto plazo, considerándose improbable que esos mejoramientos se repitan.

Para calcular los FM de corto plazo, se realizó un suavizamiento del logaritmo de las tasas de mortalidad en dos dimensiones (edades y años) utilizando el método de Whittaker-Henderson, una técnica reconocida y utilizada internacionalmente.

Aplicación y Alcance de las Nuevas Tablas de Mortalidad

Es fundamental destacar que las nuevas tablas de mortalidad no afectan a las pensiones ya otorgadas. Su aplicación se limita al cálculo de las pensiones de los nuevos pensionados, es decir, aquellos cuya fecha de solicitud de pensión es a partir de julio de 2016. Las 2,5 millones de pensiones pagadas mensualmente en el momento de la actualización no se vieron afectadas.

Asimismo, las tablas de mortalidad no afectan a quienes reciben Pensiones Básicas Solidarias (PBS), que corresponden al 60% de la población de menores ingresos. Aproximadamente el 32% de los nuevos pensionados cada año no se verá afectado por estas nuevas tablas. Para quienes sí se pensionen bajo las nuevas tablas, sus pensiones proyectadas bajarán, según cálculos de la SP y SVS, en un promedio de cerca del 2% respecto a si se hubiesen calculado con las tablas antiguas.

El uso de tablas de mortalidad y las diferencias con las proyecciones de los institutos de estadísticas para la población general son prácticas comunes en otros países del mundo.

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