El envejecimiento poblacional es un fenómeno mundial que conlleva cambios significativos en las áreas política, económica y social de un país. Este proceso es resultado de la disminución de las tasas de fecundidad, natalidad y mortalidad, junto con un aumento en la esperanza de vida. Con el avance de la edad, se observa un incremento en la carga de enfermedades crónicas, degenerativas y discapacitantes.
Transición Demográfica y Envejecimiento Poblacional en América Latina y el Caribe
En los últimos 70 años, la estructura demográfica de la población de América Latina y el Caribe ha experimentado cambios profundos, resultando en una rápida transición demográfica. La disminución sostenida de la mortalidad y la fecundidad ha transformado la región de altos a bajos niveles en ambas variables.
La región ha experimentado un proceso de envejecimiento más acelerado en comparación con otras regiones del mundo. En 1950, las personas de 60 años y más representaban el 5,2% de la población, cifra similar a la de África. Se prevé que para 2060, esta proporción superará a la de Asia y Oceanía, acercándose a los valores de América del Norte y Europa.
Crecimiento Absoluto y Relativo de la Población Mayor
Además del aumento relativo, se observa un incremento en términos absolutos del número de personas mayores. Actualmente, hay 88,6 millones de personas de 60 años y más. Las proyecciones indican que en 2060, esta población alcanzará los 220 millones en América Latina y el Caribe, acercándose a los 248 millones de Europa.
En 1950, la región contaba con 8,7 millones de personas mayores (5,2% de la población total). Para 2022, la cifra asciende a 88,6 millones, representando el 13,4%. Se proyecta que para 2030, este grupo aumente a 114,9 millones (16,5%) y para 2060, represente casi el 30% de la población total, con 220 millones de personas mayores.

Transformación de la Pirámide Etaria
El cambio demográfico se refleja claramente en la pirámide etaria de América Latina y el Caribe, la cual ha perdido su forma clásica y ahora se asemeja a una campana. Inicialmente, la disminución de la mortalidad infantil ensanchó la base de la pirámide, lo que, paradójicamente, generó un "rejuvenecimiento" por el aumento de la sobrevivencia de los menores de un año.
Sin embargo, la disminución sostenida de la fecundidad a partir de los años sesenta ha reducido el tamaño de las nuevas cohortes de nacidos vivos, haciendo que desde la década de 2000, los grupos más jóvenes pierdan peso relativo. Simultáneamente, el peso relativo de las personas mayores ha aumentado gradualmente. Se prevé que en 2060, la parte superior de la pirámide, que en 1960 era angosta con menos del 6% de personas de 60 años y más, representará casi un tercio de la población (29,4%).
Entre las personas mayores, se observa una mayor proporción de mujeres que de hombres, resultado de la mayor esperanza de vida femenina. La evolución del porcentaje relativo de los grupos etarios muestra una disminución del grupo de menores de 15 años (del 43% en 1960 al 23% en 2022), compensada por un aumento de la población adulta en olas generacionales sucesivas.

Clasificación de Sociedades por Etapa de Envejecimiento
Para analizar el proceso de envejecimiento, se utilizan cuatro grupos etarios: 0-19 años (sociedad joven), 20-39 años (adulta joven), 40-59 años (adulta) y 60 años y más (envejecida). América Latina y el Caribe transitará de una sociedad joven a una adulta joven entre 2020 y 2025, para luego convertirse en una sociedad adulta hacia 2045. Se proyecta que para 2055, el grupo de 60 años y más superará en volumen a todos los demás grupos etarios.
Dentro del grupo de personas de 60 años y más, los grupos de edad más cercanos a los 60 tienden a reducirse relativamente, mientras que los mayores de 75 años muestran una tendencia creciente. El subgrupo de 80 años y más se convertirá en el más numeroso dentro de la población mayor para 2050, evidenciando un "envejecimiento del envejecimiento".

Heterogeneidad Regional y Nacional
El proceso de envejecimiento no es homogéneo y el promedio regional oculta diferencias significativas entre países. La velocidad y la intensidad del envejecimiento dependen de factores como los niveles iniciales de mortalidad y fecundidad, la rapidez de su disminución, la magnitud de la migración y el porcentaje de mujeres en edad reproductiva.
En 2022, la proporción de personas mayores superaba el 20% en algunos países y territorios, principalmente del Caribe (Guadalupe, Martinica, Puerto Rico y Cuba), donde se prevé que superará el 30% en la próxima década. Uruguay es el país más envejecido de América del Sur, con más del 20% de su población mayor en 2022, y Chile se unirá a esta categoría para 2030. Otros países como Argentina, Brasil y Colombia también seguirán esta tendencia.
La clasificación de países según el grado de envejecimiento se basa en el porcentaje de personas mayores (60 años y más) y la tasa global de fecundidad (TGF). Solo tres países (Bolivia, Guayana Francesa y Haití) se encuentran en una etapa incipiente de envejecimiento (TGF ≥ 2,5 hijos/mujer y <10% de personas mayores). Otros seis están en una etapa moderada (TGF < 2,5 hijos/mujer y <10% de personas mayores), incluyendo Belice, Guatemala, Guyana, Honduras, Nicaragua y Paraguay.
La mayoría (16 países) se ubica en una etapa moderadamente avanzada, mientras que otros dieciséis están en una etapa avanzada, como Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay. Para finales de la década de 2030, se proyecta que solo la Guayana Francesa y Haití permanecerán en la categoría de envejecimiento incipiente.

Índice de Envejecimiento
El índice de envejecimiento, que compara el número de personas mayores (60 años y más) con el de niños y adolescentes (menores de 15 años), se ha intensificado en América Latina y el Caribe a partir de la década de 2010. Este índice muestra que durante muchas décadas hubo menos de 50 personas mayores por cada 100 niños y adolescentes.
Cuba fue el primer país de la región en alcanzar un índice superior a 100 en 2011, lo que significa que había más personas mayores que niños y adolescentes. Entre 2014 y 2024, varios países del Caribe, Chile y Uruguay también superarán esta marca. Para 2030, Brasil y Costa Rica se unirán a este grupo, seguidos por Argentina, Colombia, Jamaica y México para 2035. Bolivia, Guayana Francesa y Haití llegarán a esta etapa después de 2060.

Situación Sociodemográfica y Epidemiológica Específica
La estructura, organización, comportamiento y crecimiento poblacional dependen de los componentes epidemiológicos: tasa de fecundidad, tasa de natalidad y tasa de mortalidad. Las estimaciones para el año 2025 indican que más de la mitad de los países de Latinoamérica habrán experimentado un envejecimiento en su estructura poblacional.
Contexto en Chile
En Chile, la fecundidad ha experimentado un descenso, situándose en la actualidad cercana al 2%. La tasa de natalidad, que en 1990 fue de 23 por 1.000 habitantes, disminuyó a 15,1 por 1.000 habitantes en 2004. La tasa de mortalidad general se ha mantenido estable, pasando de 6 por 1.000 habitantes en 1990 a 5,2 por 1.000 habitantes en la actualidad.
La población mayor de 64 años ha crecido significativamente: del 5,8% en el censo de 1982 al 6,7% en el año 2000 (según el Instituto Nacional de Estadísticas, INE) y al 8,05% en el censo de 2002. La expectativa de vida ha aumentado de 45 años en 1930 a 75 años en 1998, con una proyección de 78,45 años para 2010, siendo mayor en mujeres (81,53 años) que en hombres (75,49 años).
Causas de Morbilidad y Mortalidad
Según la Encuesta Nacional de Salud de 2003, la patología cardiovascular es la primera causa de muerte en Chile, y su prevalencia aumenta con la edad: del 22,3% entre los 25 a 44 años al 78,8% a los 65 años.
La prevalencia de diabetes mellitus tipo 2 también aumenta con la edad: 0,1% entre 25-44 años, 9,4% entre 45-64 años, y 15,2% en el grupo de 65 años y más.

En cuanto a las dislipidemias, a mayor edad, aumenta el porcentaje de individuos con niveles elevados de colesterol total y triglicéridos, aunque estos alcanzan su pico entre los 45 y 64 años y descienden después de los 65.

Mortalidad por Rango Etario
- En el rango de 45 a 64 años (2004), la tasa de mortalidad fue de 7,1 por 1.000 habitantes en hombres y 3,9 por 1.000 habitantes en mujeres.
- En el grupo de 65 a 79 años, la cifra subió a 37,3 en hombres y 22,1 en mujeres. Las principales causas de mortalidad en este grupo son las enfermedades cardiovasculares (enfermedad isquémica cardiaca y enfermedad cerebrovascular), seguidas por la diabetes mellitus.
- Después de los 80 años, la patología cerebrovascular ocupa el primer lugar, seguida por las isquémicas cardiacas, y en tercer lugar, las enfermedades del aparato respiratorio, siendo la neumonía una de las principales causas de muerte.
Egresos Hospitalarios
De un total de 290.000 egresos hospitalarios de adultos mayores en Chile en 2004, las causas principales fueron:
- Circulatorias: 18,6%
- Respiratorias: 16,3%
- Digestivas: 13,1%
- Tumores: 10,6%
- Genitourinarias: 9,1%
Factores de Riesgo y Evaluación Nutricional
El peso promedio de los adultos mayores en una encuesta fue de 67,9 kg, la talla promedio de 1,56 cm y el índice de masa corporal (IMC) de 27,75 kg/m2.
La evaluación nutricional reveló que el 9% de los adultos mayores tenían bajo peso, el 38,3% peso normal, el 29,3% sobrepeso y el 23,3% obesidad. Sumando sobrepeso y obesidad, casi el 60% de los adultos mayores presentaban exceso de peso.
El tabaquismo, factor de riesgo cardiovascular y de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), afecta al 10,5% de los adultos mayores, con un promedio de 8,6 cigarrillos diarios. El sedentarismo en este grupo etario es muy elevado, alcanzando el 95,7%.
La prevalencia de enfermedades respiratorias crónicas en adultos mayores es del 30%. En cuanto a síntomas musculoesqueléticos no traumáticos, el 39,8% de los hombres y el 56,8% de las mujeres refirieron haberlos padecido en los últimos 7 días, y de este porcentaje, el 5% tenía diagnóstico previo de artrosis o artritis.
En mayores de 65 años, la disminución de la agudeza visual supera el 90%, lo que es un factor de riesgo para caídas y accidentes. La disminución de la agudeza auditiva alcanza el 94,5% en hombres y el 88,7% en mujeres.
Salud Mental y Deterioro Cognitivo
En el ámbito de la salud mental, el 17,8% de las mujeres y el 7,2% de los hombres reportaron síntomas depresivos en el último año. Aunque la prevalencia de síntomas depresivos actuales fue similar en ambos sexos.
Se observa que existen diferencias entre hombres y mujeres en la percepción de la calidad de la memoria. La prueba minimental demostró que el porcentaje de deterioro cognitivo aumenta con la edad, al igual que la prevalencia de discapacidad en el desempeño de la vida cotidiana, que es mayor en los mayores de 80 años.

Salud Oral
El estado de salud oral de los adultos mayores es crucial, ya que puede convertirse en un factor de riesgo de desnutrición, mala alimentación y dificultades en las relaciones interpersonales. Según una encuesta, solo el 0,7% de los adultos mayores eran dentados totales, mientras que el 33,4% eran desdentados totales. El promedio de dientes remanentes era de 7, y el 37,1% usaba prótesis total (maxilar superior e inferior). Se detectó presencia de caries en el 44,7%. Del total de usuarios de prótesis dentales, el 29,1% sentían incomodidad y con frecuencia no las utilizaban.
Otras Condiciones de Salud
En el estudio SABE (Salud, Bienestar y Envejecimiento), que abarcó a países de Latinoamérica y el Caribe, la prevalencia de incontinencia urinaria fue del 25% y las caídas en los últimos 12 meses, del 35,3%. Se sabe que un tercio de la población mayor de 65 años sufre al menos una caída en un período de 12 meses, y si esta produce fractura y hospitalización, en el 50% de los casos el paciente se agrava, no recupera su funcionalidad y puede terminar en defunción.
Situación de los Adultos Mayores en Santander, Colombia (1964-2020)
La población de Santander muestra un constante aumento, aunque a un ritmo menor que en décadas anteriores. Las tasas de fecundidad y natalidad han descendido, y se proyecta que la tasa de mortalidad comenzará a incrementarse nuevamente, mientras que la esperanza de vida tiene un comportamiento ascendente. Para el año 2015, se estimaron 251.136 personas de 60 años y más, con un 44% de hombres y un 56% de mujeres, ratificando el fenómeno de la feminización del envejecimiento. La morbilidad en esta población es de carácter agudo y crónico, con una prevalencia de enfermedades no transmisibles.
Condiciones de Riesgo frente a la COVID-19 en Adultos Mayores (Pensión 65)
Un estudio realizado en usuarios del Programa Pensión 65 de Perú, con personas adultas mayores de 65 años con acceso a telefonía, reveló datos relevantes sobre su situación frente a la COVID-19. El 81,2% de los contactados tenían entre 65 y 82 años, el 54,75% eran mujeres y el 61% provenían de la sierra.
Respecto a las condiciones de riesgo vinculadas a enfermedades prevalentes, un pequeño porcentaje señaló presentar:
- Diabetes: 0,26%
- Hipertensión arterial: 0,26%
- Enfermedad cardiovascular: 1,49%
- Enfermedad pulmonar: 0,66%
- Cáncer: 0,86%
En cuanto a la sintomatología vinculada a la COVID-19, un bajo porcentaje de los adultos mayores contactados presentaron:
- Fiebre: 0,51%
- Tos: 0,18%
- Dificultad respiratoria: 0,12%
- Congestión nasal: 0,18%
- Dolor de garganta: 0,18%
Un dato alarmante es que el 71,27% de las personas adultas mayores encuestadas reportaron haber sufrido algún tipo de violencia.
Desafíos y Estrategias de Atención
Desde el año 2000, al perfilarse el envejecimiento poblacional, se ha buscado cómo enfrentar esta situación. Se han desarrollado propuestas de trabajo en red, integrando al adulto mayor en todos los niveles de atención. Actualmente, existe una línea de trabajo con base en referencia y contrarreferencia para formar miniredes y flujogramas de atención, y el AUGE ha impulsado la elaboración de flujogramas de atención en la red.
Otra estrategia clave es la transición de un modelo biomédico a un modelo de salud integral que abarque a la persona en todas las áreas de desarrollo, desde el nacimiento hasta la muerte, lo que es especialmente beneficioso para la atención de los adultos mayores.
Entre los objetivos sanitarios está garantizar la equidad en la atención de salud del adulto mayor. Para ello, ya existen las Garantías Explícitas de Salud (GES) para este grupo, con atención gratuita para mayores de 60 años. También se trabaja en intervenciones para mejorar la funcionalidad y calidad de vida de los adultos mayores, así como en programas de educación sobre el envejecimiento a través de diplomados, especialidades y jornadas.
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