Introducción al SENAME: Origen y Función
El Servicio Nacional de Menores (SENAME) es un organismo gubernamental centralizado, colaborador del sistema judicial y dependiente del Ministerio de Justicia. Su principal función es la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, además de regular y controlar la adopción en Chile. SENAME fue creado por el Decreto de Ley N° 2.465 del 10 de enero de 1979, que constituye su Ley Orgánica publicada en el Diario Oficial el 16 de enero del mismo año. Un decreto supremo del 5 de diciembre de 1979 fijó la planta, y el SENAME entró en funciones el 1 de enero de 1980.
A su vez, Chile es firmante de la Declaración Universal de los Derechos del Niño, la cual tiene como objetivo defender los derechos infanto-juveniles. Sin embargo, durante la existencia de la institución SENAME, se ha observado que estos derechos no han sido del todo protegidos.

Las Problemáticas del Sistema SENAME
Incumplimiento de Derechos y Percepción Negativa
Una de las problemáticas recurrentes es la mala relación entre monitores y jóvenes, lo que marca una gran distancia entre ambos. Esto provoca que se realicen actividades en post de lo que se cree que se necesita, pero no de lo que los propios jóvenes quieren. En base a la información accesible, solo se observan imágenes de estas actividades, pero no objetivos específicos o programaciones que avalen su efectiva implementación.
La infraestructura de los centros también puede ser influyente en la percepción psicológica propia y a nivel país de lo que representa esta institución. Varias opiniones de padres y jóvenes externos al SENAME lo identifican en una sola palabra como “Cárcel” y no como un “hogar”, que sería el fin de este. Tomando como ejemplo la situación en España, “Los centros de menores” tienen niños que perciben tan acogedora la institución que sienten la confianza para invitar a sus compañeros de clase a ese lugar, ya sea para sus cumpleaños o simplemente por gusto.
Falta de Educación y Retraso Escolar
Otra problemática es que no todos los niños o jóvenes poseen el privilegio de la educación, lo que provoca un retraso escolar en ellos. Según la noticia “SENAME Lanza programa de reinserción laboral para jóvenes infractores de ley”, publicada el 14 de julio del 2015 por la página Oficial Del SENAME, este programa solo tiene como objetivo que los jóvenes se integren como fuerza laboral. Es decir, se preocupan solamente de que el menor entre al sistema laboral y no se encargan de que este termine su educación, negando así el derecho de proyectarse educativamente.
Además, el hecho de que los jóvenes sean internados de manera prolongada en el SENAME es un dilema, ya que, según la corporación administrativa del Poder Judicial, “Por cada 3 meses que un niño de corta edad reside en una institución pierde un mes de desarrollo”. Esto significa que es inevitable que el desarrollo de un infante sea perjudicado.
Casos Emblemáticos y Tragedias
El Caso de Guillermina y la Ausencia de Protocolos
A las 04:19 de la mañana, Guillermina, de 16 años, llegó a "medio vestir" y con dinero al Centro de Protección Alborada del Servicio Nacional de Menores, traída por un policía. Guillermina se resistió violentamente al reingreso, forcejeando y arrojándole objetos al personal. Cuando lograron calmarla, la acostaron en la parte baja de un camarote. Menos de media hora después, Guillermina fue encontrada colgada con sus propios cordones. No era la primera vez que intentaba suicidarse. Contrario a todo protocolo internacional de manejo de menores vulnerables, Guillermina no fue llevada a un hospital para cerciorarse qué tipo de sustancia la tenía en ese estado y estabilizarla, ni para hacerle un chequeo completo luego de que llegara a medio vestir. La querella por cuasi delito de homicidio presentada por su familia no prosperó y la muerte de Guillermina, en agosto de 2012, quedó registrada como un número más de lo que el organismo encargo de proteger los derechos de los menores vulnerables en Chile llama "egresos" de su sistema. Así, el término de la vida de uno de estos niños es equiparable a su escape de uno de los centros donde vive o a la reinserción con su familia. Este caso parece no ser una excepción en un sistema que está "en estado terminal", según María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia.

El Caos Estadístico de Fallecimientos
Lo único claro respecto del número de menores vulnerables muertos cada año bajo la tutela del Estado es que no se sabe. Según un informe del Ministerio de Justicia, requerido por el diputado René Saffirio, 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos durante 2010 era cinco veces el reportado por el informe. El gobierno chileno aclaró entonces que la cifra solo incluía a los menores del área "protección". El sistema chileno se divide en dos grandes áreas: "protección", que vela por los derechos de menores vulnerados, y una segunda parte que se encarga de recibir a niños infractores de la ley.
Un análisis de los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014 arroja 318 fallecimientos, los que, sumados a los 77 correspondientes a ese período de la lista entregada por Justicia, darían un total de 395. Pero el número oficial no parece confiable ni siquiera para quienes lo publicaron. "Hay un problema de cifras, esa es una realidad. Pero es parte de la complejidad del servicio", explica Ortiz. "El Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, ni siquiera sabe cuántos niños hay en sus establecimientos y mucho menos cuántos de ellos han fallecido y cuáles son sus causales", afirma el diputado Saffirio. Saffirio fue presidente de la primera comisión investigadora del Congreso chileno que fiscalizó las irregularidades del Sename y presentó un informe con 200 medidas urgentes, pero ninguna se ha cumplido. La entonces directora del Sename, Solange Huerta, no estuvo disponible para entrevistas para aclarar estas cifras.
PDI responsabiliza a cuidadoras por muerte de menor en recinto del Sename
El Factor "Lissette" y la Negligencia
Actualmente, existen más de 8.000 niños que han sido separados de sus familias y están internados en centros del Sename, siendo estos los casos más "críticos". Según información del Servicio Médico Legal requerida por el diputado Saffirio, las causas de muerte determinadas por algunas autopsias son variadas, pero sorprenden por su grado de violencia. Lactantes o preescolares ahogados con sus propios fluidos (gástricos o respiratorios), un menor muerto por un golpe en la cabeza por caer de altura, homicidios y suicidios por ahorcamiento son algunos de los resultados.
En la lista hay una causa "indeterminada" de muerte que fue precisamente la que detonó la crisis por los fallecimientos: la de Lissette. De sus 11 años, Lissette pasó más de la mitad entrando y saliendo de centros dependientes del Sename. Desde los 5 años, la Justicia decidió que sus padres no estaban capacitados para hacerse cargo de la menor. La evaluación del Sename incluye maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono. Aun así, la menor no dejaba de escribirle cartas a su madre pidiéndole volver a casa: "Ya luego quiero salir de este Sename, porfa, porque tengo mucha pena. Aquí me falta un pedacito de mi corazón y eres tú, mamá".
En el centro donde estaba internada, Lissette era conocida por sus episodios de rabia, sus "pataletas" y una fuerza que ni cinco "tías" (cuidadoras) podían contener. El lunes 11 de abril, pasadas las 20 horas, las cuidadoras pensaron que la crisis que vivía Lissette era otra de sus "pataletas", pero no lo fue. Según el testimonio de una de las cuidadoras que estaba con ella ese día al programa de televisión "Contacto", en medio de una crisis la niña se pegó un cabezazo y comenzó a sangrar. Cuando trató de levantarla del suelo, se dio cuenta de que se había desvanecido. "Ya es parte de la pega (trabajo) que lo que no es normal pasa a ser normal. Por eso es que no se le tomó el peso en realidad a lo que podía pasar", dijo la cuidadora. Ni ella ni su compañera a cargo de las 20 niñas de esa casa tenían conocimientos en primeros auxilios, ni estudios superiores o técnicos. Para cuando se dieron cuenta de que estaban frente a una crisis grave, intentaron reanimarla, fueron a buscar a los bomberos, llamaron a las enfermeras y al servicio de emergencia, pero Lissette ya estaba muerta. Nuevamente, no se aplicó ningún protocolo acorde con los parámetros internacionales. "La institución no tiene protocolos ni normas de primer nivel. Ese es uno de los grandes problemas; no hay sistema de acreditación, no hay normativas con altos estándares para todos igual", dice Ortiz.
Fue la entonces directora del Sename, Mariela Labraña, quien le dio a la prensa la noticia del fallecimiento de Lissette, atribuyéndolo a una "crisis emocional" causada porque un "familiar muy cercano" no la fue a ver el domingo. La explicación fue considerada tan poco satisfactoria como ética y terminó costándole el puesto.

Factores Agravantes: Sobremedicación y Falta de Especialistas
Preocupante Sobremedicación de Menores
"Mi impresión clínica es que Lissette estaba sobremedicada", afirma a BBC Mundo el psiquiatra Rodrigo Paz. El médico, parte de la querella por la muerte de Lissette, asegura que se le estaba suministrando un fármaco (benzodiazepina) que en dosis bajas sirve como estabilizador del ánimo, pero que en la cantidad que se le daba a Lissette actúa como antipsicótico. Además, la menor estuvo "expuesta a antidepresivos por años", a pesar de que, a excepción de la fluoxetina, no está demostrado que hagan efecto en niños. Por el contrario, otro de los fármacos que tomaba Lissette, la sertralina, puede tener un efecto adverso en menores, volviéndolos "más agresivos, impulsivos e irritables", explica el psiquiatra.
Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, asegura que la "poca prolijidad" con la que se manipulan este tipo de medicamentos en los centros es "generalizada". "El stock está en cualquier parte, cualquiera lo manipula. Y hay problemas graves con la dosificación. Los adolescentes ya saben simular, dejar la pastilla debajo de la lengua y si no hay personal especializado que se los suministre, no sabemos si se están tomando efectivamente las dosis". El problema es grave, considerando que la mayoría de los menores requieren medicación, según dijo el senador Alejandro Navarro cuando estalló la crisis. "El 63% de los niños están con tratamiento farmacológico y más de 3.000 niños están sin la debida atención medica de personal especializado. Hay que llevarlos a un centro asistencial infantoadolescente de manera urgente".
Escasez de Personal Especializado y Salud Mental
"Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región [América Latina] y no tiene camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil", asegura Estrada. Guillermina, por ejemplo, tenía un historial de consumo de alcohol, drogas y depresión, además de un embarazo adolescente. "El bebé fue a un proceso de adopción porque no estaba capacitada para ser madre", cuenta el abogado querellante, quien calcula que la menor tenía 14 años. Guillermina estuvo mucho tiempo en situación de calle. Sin embargo, según el abogado, nunca fue diagnosticada con ninguna patología psiquiátrica grave. "Hay pocos psiquiatras infantojuveniles y, de esos pocos, la gran mayoría prefiere trabajar en el sector privado; entonces tenemos regiones donde simplemente no hay", explica Ortiz.

Propuestas de Reestructuración y Soluciones
Creación de un Ministerio de la Niñez y Adolescencia
Un proyecto de rediseño institucional propone la creación del Ministerio de la Niñez y Adolescencia, manteniendo el Servicio Nacional de Menores, pero modificando sus funciones y su nombre. El proyecto contiene un doble articulado, debido a que es necesario, por un lado, fijar la ley del Ministerio de la Niñez y Adolescencia, y por otro, modificar la actual ley Nº 2.465 que se refiere a la creación del SENAME y su dependencia al Ministerio de Justicia.
El Artículo 1° propone la creación del Ministerio de Niñez y Adolescencia como una Secretaría de Estado encargada de colaborar con el Presidente de la República en el diseño, coordinación y evaluación de las políticas, planes y programas destinados a promover una nueva perspectiva a nivel nacional sobre lo que es la institución SENAME. El Artículo 2° busca modificar la Ley 2.465 artículo 1° para lograr separar el Servicio Nacional de Menores del Ministerio de Justicia, haciendo que el SENAME sea un organismo dependiente del Estado, lo que le permitiría acceder a un mayor presupuesto y tener mayor independencia en la creación de programas de ayuda a los niños y adolescentes.
Estos documentos contendrían información relevante de todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentran tanto en centros de administración directa del Servicio, como en residencias de organismos colaboradores. Acciones desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y el Servicio Nacional de Menores para la implementación del Servicio Mejor Niñez también buscan mejorar esta situación.
Pilares para una Solución Definitiva
Precisamente, un apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado es uno de los tres pilares de una solución definitiva para el problema, según el análisis de Estrada. "Necesitamos unidades polivalentes, con niños adecuadamente medicados, con personal dedicado que también trabaje con las familias y no que las aísle", explica el abogado.
El segundo pilar tiene que ver con que el objetivo final sea que los niños vuelvan con sus familias de origen. "Los niños son internados por pobreza. Vienen de padres que en su infancia también fueron maltratados y la solución no es quitárselos, sino que romper el círculo. Entregarles herramientas, acompañarlos". Sin embargo, Estrada plantea que quienes toman las decisiones "muchas veces tienen muy baja formación, en un caso complejo no saben qué hacer y la decisión más fácil es internar al niño". Estela Ortiz coincide en este punto: "¿Por qué no hay ningún niño en la institución Sename del 50% del nivel económico más alto del país, a pesar de que el abuso sexual y la violencia es algo transversal? ¿No hay una estigmatización de la pobreza también?".
Por último, Estrada plantea que es necesario que los niños cuenten con una defensa jurídica adecuada "que vele porque todos los actores del proceso hagan su trabajo". Aquí existe una diferencia sustancial entre los menores "infractores de ley", que cuentan con "muy buenos defensores", y aquellos que llegan a los tribunales de familia vulnerados, para ser protegidos por el sistema. "Los ve un abogado muy joven, para el que muchas veces el niño es más un trámite burocrático que un sujeto de derecho".

Desafíos y Perspectivas Futuras
A mediano plazo, el Consejo para la Infancia pretende cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio, que Ortiz espera "dejar instalado" en este gobierno, es decir, antes de 2019. El problema es que los niños no pueden esperar. No existen cifras claras del total de menores que están bajo la tutela del Sename, ya que el 90% de las instituciones que los acogen son administradas por privados y las de administración directa no están protocolizadas.