Negligencia en el Servicio Nacional de Menores (SENAME) de Chile

El Servicio Nacional de Menores (SENAME) de Chile, un organismo gubernamental centralizado y colaborador del sistema judicial, dependiente del Ministerio de Justicia, tiene como rol principal evitar la vulneración de los derechos de los menores bajo su tutela y ayudar a su reinserción social. Sin embargo, en la actualidad se han hecho públicas las graves carencias y la sistemática negligencia que caracterizan su operación, afectando el desarrollo emocional y físico de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que residen en sus centros.

Edificio del Servicio Nacional de Menores (SENAME) en Chile

Definición y Alcance de la Negligencia en el SENAME

El artículo dos de la ley 20.032 delimita explícitamente el rol del SENAME, un apartado que, según diversas investigaciones y casos, no se está cumpliendo. La negligencia en este contexto abarca desde la falta de supervisión adecuada hasta la carencia de recursos y la ausencia de protocolos apropiados, derivando en situaciones de vulneración de derechos que, en casos extremos, han terminado en tragedias.

Casos Emblemáticos de Negligencia

Existen variados casos donde los derechos de los menores son vulnerados dentro de la institución. Uno de los más recientes y mediáticos fue el de Lissette Villa Poblete, una niña de once años cuya muerte pasó de ser calificada como negligencia médica a homicidio. Su caso, junto con el de Guillermina, de 16 años, quien se suicidó en un centro del SENAME en 2012, son ejemplos claros de las falencias sistémicas que han provocado la pérdida de vidas jóvenes.

Fotografía de Lissette Villa Poblete, víctima de negligencia en el SENAME

Guillermina, a pesar de tener un historial de intentos de suicidio, alcohol, drogas, depresión y un embarazo adolescente, no recibió la atención adecuada. Llegó al centro "a medio vestir" y no fue llevada a un hospital para estabilizarla o para un chequeo completo, lo que contraviene los protocolos internacionales de manejo de menores vulnerables. Su muerte fue registrada como un "egreso" más del sistema, equiparable a un escape o una reinserción familiar, lo que evidencia la deshumanización en el manejo de estos casos.

Cifras y Opacidad Estadística

La situación se agrava por el caos estadístico y la falta de transparencia en el registro de muertes de menores bajo la tutela del Estado. El número exacto de fallecimientos es desconocido. Un informe del Ministerio de Justicia indicó 185 muertes entre 2005 y mayo de 2016, mientras que un reporte de Unicef reveló que solo en 2010 la cifra era cinco veces mayor a la reportada oficialmente. Análisis de los anuarios oficiales del SENAME entre 2010 y 2014, sumados a las listas del Ministerio de Justicia, arrojan un total de 395 fallecimientos.

Infografía: Datos comparativos de muertes en el SENAME vs. Unicef

Diputados como René Saffirio, miembro de la comisión investigadora del SENAME, han criticado que el Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, al no saber ni siquiera cuántos niños hay en sus establecimientos, cuántos han fallecido y cuáles son las causas. La exdirectora del SENAME, Solange Huerta, no estuvo disponible para entrevistas y su equipo de comunicación evadió aclarar las cifras. Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del SENAME, ha expresado su desconfianza en los números, señalando que la información puede estar duplicada si un niño ingresó a distintos programas y su muerte se contabilizó como egreso en cada uno.

Factores Contribuyentes a la Negligencia

Más allá de los números exactos, las investigaciones han puesto en evidencia un sistema en el que los niños vulnerables son cuidados por personal sin ninguna capacitación, ni siquiera en primeros auxilios. Se han recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia en el cuidado de los menores.

Falta de Capacitación y Recursos Humanos

En el caso de Lissette, las cuidadoras a cargo de ella no tenían conocimientos en primeros auxilios ni estudios superiores o técnicos. La falta de una proporción adecuada entre profesionales y niños es crucial, ya que dificulta que el personal desarrolle sus habilidades correctamente. Es necesario fiscalizar al personal mediante exhaustivos exámenes psicológicos anuales para verificar competencias adecuadas y evaluar constantemente su desarrollo profesional y emocional.

Entrevista a la Trabajadora Social sobre su trabajo en la unidad de CPs

Sobremedicación y Ausencia de Protocolos

La impresión clínica es que Lissette estaba sobremedicada. Se le suministraba un fármaco (benzodiazepina) en dosis que actuaban como antipsicótico, y estuvo expuesta a antidepresivos por años, a pesar de que la mayoría no tienen efecto demostrado en niños. La sertralina, otro fármaco que tomaba Lissette, puede tener efectos adversos como aumentar la agresividad. La "poca prolijidad" en el manejo de medicamentos en los centros es generalizada, con problemas de dosificación y falta de personal especializado para la administración y supervisión.

Además, la institución carece de protocolos y normas de primer nivel, lo que impide un sistema de acreditación y normativas con altos estándares. Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región, pero carece de camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil, lo que agrava la situación de menores con historiales de consumo de alcohol, drogas y depresión, como Guillermina.

Corrupción y Desorganización Institucional

El SENAME es un servicio altamente especializado, pero los cargos son elegidos por confianza del director, en lugar de por alta gerencia pública y competencias técnicas. Esto genera una estructura interna ineficiente. La actual dirección nacional no cumple con los requisitos para velar por el cuidado de los niños. Se exige modificar la estructura del consejo nacional de menores y sancionar a los encargados estatales que no cumplan con el artículo 2 del decreto de ley 2.465, el cual indica la participación del SENAME en la elección de menores en riesgo emocional o físico. Las sanciones deberían variar desde multas hasta la cárcel o la baja del cargo, con una norma que especifique la gravedad de la negligencia.

El Ministerio de Justicia, a cargo del SENAME, tiene bajo su responsabilidad muchas otras instituciones (Servicio Médico Legal, Gendarmería de Chile, Registro Civil, etc.), lo que puede diluir la atención y los recursos hacia los menores. Se propone que el SENAME se convierta en un ministerio independiente para obtener mayores atribuciones a nivel nacional y regional, y para asegurar la asignación de fondos necesarios para proyectos de reintegración social.

Responsabilidad Estatal y Desafíos

La responsabilidad del Estado de respetar, proteger y garantizar los derechos de los NNA bajo su cuidado es un imperativo. Las investigaciones sobre las muertes en la red del SENAME deben abordar preguntas estructurales sobre si el Estado cumplió su deber de cuidado. Esto va más allá de indagar en el actuar negligente de funcionarios o directores, e implica cuestionar la existencia de mecanismos eficaces de derivación a especialistas, denuncia de violaciones y la suficiencia y diligencia de los recursos del sistema.

Fotografía de niños en un centro de acogida del SENAME

La responsabilidad del Estado es la misma en todos los casos, incluso cuando delega sus funciones a proveedores privados, lo que implica una fiscalización estricta. Si bien el SENAME no responde directamente por las negligencias de sus organismos colaboradores, una fiscalización oportuna y completa permitiría intervenir para elaborar pericias conformes a las normas técnicas.

Propuestas de Solución y una Revolución en la Infancia

Expertos como Francisco Estrada, exdirector del SENAME, proponen una solución definitiva basada en tres pilares:

  1. Apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado: Creación de unidades polivalentes con niños adecuadamente medicados y personal dedicado que trabaje con las familias, en lugar de aislarlas.
  2. Reintegración familiar como objetivo final: Los niños son internados por pobreza, y la solución no es quitárselos, sino romper el círculo de violencia y negligencia, brindándoles herramientas y acompañamiento a ellos y a sus familias.
  3. Defensa jurídica adecuada: Asegurar que los niños cuenten con representación legal que vele por el cumplimiento de sus derechos por parte de todos los actores del proceso.

Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, también señala que los actuales centros del SENAME no cuentan con la estructura ni el personal para atender las necesidades de los niños vulnerables. Existe una estigmatización de la pobreza que afecta a los niños en estas instituciones.

El Consejo para la Infancia busca cerrar el SENAME y realizar una transición a un nuevo servicio antes de 2019, aunque la realidad es que los niños no pueden esperar. Es necesario darle un lugar en la historia y la memoria a la infancia, y entender que la vulneración de derechos de los niños en los hogares es un problema colectivo que requiere una verdadera revolución en la forma de pensar sobre la infancia, acogiendo a cada niño con su historia, identidad y memoria.

tags: #sename #negligencia #definicion