Un lapidario informe de la Policía de Investigaciones (PDI) ha concluido que el Estado de Chile viola sistemáticamente los derechos de los niños que están bajo su tutela. Esta investigación, realizada en 2017, abarcó 240 hogares de menores, revelando una cruda realidad: en el 100% de los centros administrados directamente por el Servicio Nacional de Menores (Sename) y en el 88% de los gestionados por particulares, se constataron 2.071 abusos, de los cuales 310 tuvieron connotación sexual. La gravedad de la situación se acentúa al considerar que este informe policial, entregado a la Fiscalía en diciembre de 2018 con copia al gobierno, no se hizo público inicialmente, generando fuertes críticas y demandas de explicaciones.

La Investigación de la PDI y sus Alarmantes Hallazgos
Contexto y Origen de la Indagatoria
La muerte de la pequeña Lissette Villa en abril de 2016 conmovió al país y movilizó a la Fiscalía, al Poder Judicial y al Ministerio de Justicia para detener los abusos contra niños y adolescentes en los hogares del Sename. Sin embargo, los hallazgos de la PDI sugieren que la situación no mejoró. El documento de la PDI, de 257 páginas, al que CIPER tuvo acceso, es un resumen de una extensa investigación contenida en 28 tomos. Fue realizada por un equipo de la PDI a petición del fiscal regional de Los Lagos, Marcos Emilfork, quien investiga las 1.313 muertes reportadas en centros del Sename entre 2005 y 2016, tras el deceso de Lissette.
Alcance y Comparación del Informe Policial
El mismo documento de la PDI indica que en el 100% de los centros que dependen directamente del Sename se han cometido “de manera permanente y sistemática acciones que lesionan los derechos de los niños, niñas y adolescentes”. El reporte de la PDI se considera mucho más completo que el elaborado por la ONU el año anterior, el cual solo visitó cuatro residencias. En contraste, la policía consideró 240 de un total de 241 que hay en todo el país, dando cuenta así de la situación de cerca de 6.500 niños bajo la tutela del Sename. Esta exhaustividad hace especialmente grave que se haya constatado la violación sistemática de derechos en todos los hogares administrados directamente por el servicio.
Categorías de Vulneraciones Identificadas
Los 2.071 casos de vulneraciones graves de derechos constatados por la PDI se desglosan de la siguiente manera:
- 432 maltratos por parte de adultos.
- 1.265 maltratos entre pares.
- 53 maltratos por parte de familiares al interior de los recintos.
- 123 abusos sexuales cometidos por adultos.
- 187 abusos sexuales cometidos entre menores.
Casos de Alta Complejidad y Riesgo Vital
En junio de 2018, la Fiscalía ordenó a la Fuerza de Tarea Sename (el equipo de la PDI) confeccionar un informe con el resumen de sus hallazgos, destacando la urgencia de atender casos críticos. Se identificaron 40 menores con “alta complejidad médica” y “posible riesgo vital”. Esta apremiante nómina fue informada en mayo de 2018 al Ministerio de Justicia, al Sename y al Ministerio de Salud, con el fin de que se adoptaran todas las medidas posibles para salvaguardar la integridad de estos residentes.
Falta de Registros y Denuncias
El equipo de la PDI también constató que en al menos 88 residencias se denunciaron menos abusos de los que efectivamente se habían producido. La mayoría de los directores de los centros informaron a la PDI que no contaban con información anterior a 2017 sobre vulneraciones graves de derechos, por lo que los datos levantados corresponden casi exclusivamente a ese año.
Tipos de Centros Afectados por Maltratos
El documento detalla que buena parte de los maltratos hechos por adultos se produjeron en los Centros de Internación Provisoria (CIP) y los Centros de Internación en Régimen Cerrado (CRC), destinados a adolescentes procesados por la justicia. En los Cread (Centro de Reparación Especializada de Administración Directa), hubo 105 maltratos de adultos hacia menores. En los hogares de organismos colaboradores que atienden a adolescentes, se produjeron otros 137 casos similares.
Prevalencia de Abusos Sexuales
En el 50% de los hogares se constataron abusos sexuales, totalizando 310 abusos con connotación sexual. De estos, 123 fueron cometidos por adultos (92 en hogares gestionados por organismos colaboradores, 21 en los Cread y 10 en otros centros). Se registraron también 187 abusos sexuales cometidos por otros menores, la mayor parte de ellos en residencias de organismos colaboradores para adolescentes (62% del total).
El informe policial es categórico: “Estas acciones de vulneración de derechos contra niños, niñas y adolescentes se han instalado dentro de la dinámica de funcionamiento propia de los centros”.
Fallas en Protocolos y Supervisión
Desertificación del Sistema
Un 62,9% de los hogares (151) presentaban casos de “deserciones del sistema”. Si se excluyen las residencias para lactantes y discapacitados, la cifra crece hasta un 76,2%.
Incumplimiento de Protocolos Mínimos
El Sename ha fijado protocolos prioritarios para el funcionamiento de los centros, nociones básicas para asegurar la integridad de los niños. Sin embargo, el equipo policial estableció que “el 44,5% de los centros no cumplen con los protocolos mínimos exigidos por el Sename”. Los resultados son aterradores:
- El 72,9% de los centros a nivel nacional no cuenta con protocolo ante conductas suicidas.
- Un 76,7% de los hogares no cuenta con protocolo para “sujeción y contención física frente a desajustes conductuales”. Esto es especialmente grave, ya que la muerte de Lissette Villa, que gatilló la investigación judicial, fue justamente por errores en la contención de una crisis de la menor.
- La gran mayoría de los hogares tampoco contaba con un protocolo de acción ante el fallecimiento de un menor, como ocurrió con Lissette.
Fiscalización Deficiente
El Sename, dependiente del Ministerio de Justicia, debe fiscalizar que estos protocolos existan y se cumplan. La policía determinó que, aunque el 98,3% de los centros recibe una fiscalización periódica por parte del Sename, “en su mayoría, estas supervisiones son coordinadas de manera previa”. Además, los centros del Sename deben ser fiscalizados por los tribunales de familia al menos cada seis meses; sin embargo, la PDI confirmó que dos hogares solo recibieron visitas anuales.

Crisis de Salud y Atención Especializada
Prevalencia de Enfermedades
La cifra de menores a cargo del Sename que padecen alguna enfermedad psiquiátrica es altísima: 37,3% de los residentes. Más allá de los problemas de salud mental, un 14,2% de los residentes presenta alguna patología médica, y el 13,9% sufre una enfermedad crónica. Alarmantemente, el 0,4% está en estado terminal o en evidente riesgo vital, y otro 19,8% presenta algún tipo de discapacidad.
Deficiencias en el Personal de Salud
El desglose de esta afirmación es sorprendente: 42 centros no tienen un encargado de salud. De los 198 centros que sí cuentan con uno, la función es ejercida por funcionarios que no cumplen el perfil necesario; en 55 de ellos, la labor la realiza un técnico de un área distinta a la salud. Lo mismo ocurre con los funcionarios a cargo de suministrar los medicamentos: en 159 centros (el 66,3% del total), “la persona encargada de la administración de los fármacos en jornada diurna es un educador de trato directo sin la formación profesional ni técnica en el área de la salud”. Un educador es un funcionario al que solo se le exige cuarto medio rendido para ser contratado.
Problemática de la Sobremedicación
Una investigación de CIPER de 2016 ya constató cómo los fármacos se suministran sin ningún control a los niños y adolescentes del Sename, muchas veces como paliativo para contenerlos. Esta dramática situación se acrecienta si se considera que el 93,8% de los centros del Sename “no cuenta con las condiciones estructurales necesarias para el cuidado de residentes con perfil clínico y/o de casos complejos”.
Reacciones Políticas y el Caos Estadístico
Negación y Críticas ante el Informe
Tras la denuncia del diputado Saffirio, que reveló la existencia de este informe de la PDI, el ministro de Justicia, Hernán Larraín, descartó haber conocido el documento. "El Ministerio de Justicia no ha recibido ningún informe de la PDI ni de otro organismo referido a una investigación en el Sename. Es falso lo que dice el diputado Saffirio", declaró, argumentando que se trataba de un estudio para un proceso judicial. Otros políticos expresaron su consternación: el senador Patricio Walker aseguró que "las cifras entregadas por el Sename dan cuenta de una realidad dramática, dolorosa e inaceptable", mientras que los senadores Van Rysselberghe y Ossandón criticaron la falta de un plan concreto con financiamiento desde el gobierno.
El Desorden en las Cifras de Mortalidad
Uno de los problemas más graves es el caos estadístico. Lo único claro respecto del número de menores vulnerables muertos cada año bajo la tutela del Estado es que no se sabe. Según un informe del Ministerio de Justicia requerido por el diputado René Saffirio, 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos durante 2010 era cinco veces el reportado por el informe. El gobierno chileno aclaró que la cifra solo incluía a los menores del área de "protección". BBC Mundo analizó los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014, arrojando 318 fallecimientos, que, sumados a los 77 del período, darían un total de 395. Sin embargo, el número oficial no parece confiable ni siquiera para quienes lo publicaron. "Hay un problema de cifras, esa es una realidad. Pero es parte de la complejidad del servicio", explicó María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia. El diputado Saffirio señaló que "el Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, ni siquiera sabe cuántos niños hay en sus establecimientos y mucho menos cuántos de ellos han fallecido y cuáles son sus causales".
El Sistema Dividido y la Falta de Prioridad
El sistema chileno se divide en dos grandes áreas: "protección" (para menores vulnerados) y una segunda parte que se encarga de recibir a niños infractores de la ley. El senador Patricio Walker, presidente de la Comisión Especial sobre temas de Infancia, enfatizó la necesidad de una "cirugía mayor" al Sename e instó al Ministerio de Salud a comprometerse. Él y otros legisladores señalaron una preocupante falta de prioridad: "No basta contar niños muertos, tenemos que buscar soluciones... La subvención basal para los niños que residen en instituciones colaboradoras de Sename es de 215 mil pesos, en circunstancias que por cada preso se invierten 600 mil pesos. Esto demuestra que los niños no son prioridad".
Informe Especial: "Los sobrevivientes del Sename en riesgo" | 24 Horas TVN Chile
El Factor "Lissette" y su Impacto
La Realidad de los Niños Internados
Actualmente, existen más de 8.000 niños que han sido separados de sus familias y están internados en centros del Sename. Estos son los casos más "críticos", según María Estela Ortiz, sin considerar los otros programas que dependen del Servicio. La tragedia se manifiesta en las causas de muerte. Según información del Servicio Médico Legal requerida por el diputado Saffirio, las autopsias revelan un grado de violencia sorprendente: lactantes o preescolares ahogados con sus propios fluidos, un menor muerto por un golpe en la cabeza por caer de altura, homicidios y suicidios por ahorcamiento.
La Historia de Lissette Villa
En la lista de muertes, una causa "indeterminada" fue precisamente la que detonó la crisis: la de Lissette. De sus 11 años, Lissette pasó más de la mitad entrando y saliendo de centros dependientes del Sename. Desde los 5 años, la Justicia decidió que sus padres no estaban capacitados para hacerse cargo de ella, y la evaluación del Sename incluyó maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono. Aun así, la menor le escribía cartas a su madre pidiéndole volver a casa. En el centro donde estaba internada, era conocida por sus episodios de rabia y una fuerza que ni cinco "tías" (cuidadoras) podían contener. El lunes 11 de abril, pasadas las 20 horas, Lissette sufrió una crisis que culminó en su muerte. Según el testimonio de una cuidadora al programa "Contacto", la niña se golpeó la cabeza y comenzó a sangrar, desvaneciéndose. Ni ella ni su compañera a cargo de 20 niñas tenían conocimientos en primeros auxilios, ni estudios superiores o técnicos. Cuando se dieron cuenta de la gravedad, intentaron reanimarla, pero Lissette ya estaba muerta. Nuevamente, no se aplicó ningún protocolo acorde con los parámetros internacionales.
Consecuencias de la Tragedia
La entonces directora del Sename, Mariela Labraña, atribuyó el fallecimiento de Lissette a una "crisis emocional" causada por la ausencia de un familiar, una explicación que resultó poco satisfactoria y ética, costándole el puesto.
La Problemática de la Sobremedicación
Análisis Clínico y Efectos Adversos
El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, sugirió que la menor estaba "sobremedicada". Se le suministraba una benzodiacepina en una cantidad que actuaba como antipsicótico. Además, estuvo "expuesta a antidepresivos por años", a pesar de que algunos de ellos, como la sertralina, pueden tener un efecto adverso en menores, volviéndolos "más agresivos, impulsivos e irritables". Francisco Estrada, abogado experto en infancia, aseguró que la "poca prolijidad" con la que se manipulan estos medicamentos en los centros es "generalizada", con problemas graves en la dosificación y la administración por personal no especializado.
Falta de Atención Especializada y el Caso Guillermina
El senador Alejandro Navarro señaló que "el 63% de los niños están con tratamiento farmacológico y más de 3.000 niños están sin la debida atención médica de personal especializado". Esta situación se agrava por el hecho de que "Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región y no tiene camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil", según Estrada. El caso de Guillermina, una joven de 16 años con historial de consumo de alcohol, drogas y depresión, quien murió por suicidio en un centro del Sename en 2012, es otro ejemplo de la falta de atención adecuada. A pesar de su historial, nunca fue diagnosticada con una patología psiquiátrica grave. "Hay pocos psiquiatras infantojuveniles y, de esos pocos, la gran mayoría prefiere trabajar en el sector privado; entonces tenemos regiones donde simplemente no hay", explicó Ortiz.
Hacia una Solución Integral para el Sename
Pilares para una Reforma Profunda
Según el análisis de Francisco Estrada, una solución definitiva para el problema del Sename requiere tres pilares fundamentales:
- Unidades Polivalentes y Personal Dedicado: Necesidad de centros con niños adecuadamente medicados, personal dedicado que también trabaje con las familias, en lugar de aislarlas.
- Reunificación Familiar como Objetivo: El objetivo final debe ser que los niños vuelvan con sus familias de origen. Estrada argumenta que muchos niños son internados "por pobreza" y que la solución no es quitárselos, sino "romper el círculo, entregarles herramientas, acompañarlos".
- Defensa Jurídica Adecuada: Es crucial que los niños cuenten con una defensa jurídica que vele por sus derechos, ya que a menudo son vistos más como un "trámite burocrático" que como sujetos de derecho, a diferencia de los menores infractores de ley.
Cuestionamiento a la Estigmatización de la Pobreza
Estela Ortiz planteó una pregunta crucial: "¿Por qué no hay ningún niño en la institución Sename del 50% del nivel económico más alto del país, a pesar de que el abuso sexual y la violencia es algo transversal? ¿No hay una estigmatización de la pobreza también?".
Propuesta de Cierre y Transición
A mediano plazo, el Consejo para la Infancia busca cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio, con la esperanza de que quede "instalado" antes de 2019. Sin embargo, la urgencia es palpable: "Los niños no pueden esperar". No existen cifras claras del total de menores que están bajo la tutela del Sename, ya que el 90% de las instituciones que los acogen son administradas por privados y las de administración directa no están protocolizadas.