La salud y el bienestar de las personas mayores son prioridades fundamentales que requieren una atención integral. Entre los diversos aspectos a considerar, la hidratación juega un papel crucial, a menudo subestimado. La deshidratación en personas mayores es un problema frecuente que puede tener consecuencias significativas para su salud física y cognitiva.

La Deshidratación en Personas Mayores: Un Riesgo Silencioso
A medida que una persona se hace mayor, la necesidad de hidratarse aumenta. A medida que envejecemos, el organismo experimenta cambios fisiológicos que aumentan significativamente el riesgo de deshidratación en ancianos. El cuerpo obtiene líquidos constantemente a través de lo que comemos y bebemos. La deshidratación se produce cuando perdemos más líquido del que ingerimos. En el ser humano se considera un estado patológico que se produce cuando se pierde más agua de la que se ingiere.
¿Por qué los Mayores son Vulnerables a la Deshidratación?
- Disminución de la Sensación de Sed: Con la edad, la sensación de sed puede disminuir, lo que lleva a una ingesta insuficiente de líquidos. Los mecanismos de nuestro cuerpo que nos avisan para que no se produzca una deshidratación no actúan como deberían.
- Menor Reserva de Agua Corporal: Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, las personas mayores también cuentan con una menor reserva de agua corporal, lo que las hace especialmente vulnerables en situaciones de calor o enfermedad.
- Causas Diversas: La deshidratación puede suceder por varios motivos, desde olvidarnos de beber agua hasta orinar en exceso (un efecto secundario de ciertos fármacos) o tener alguna enfermedad que provoca este efecto secundario.
- Factores Conductuales y Físicos:
- La incapacidad física, la inmovilidad, los problemas visuales o las alteraciones cognitivas pueden dificultar el acceso al agua.
- Algunos mayores evitan la ingesta de agua debido a problemas de incontinencia.
- Las dificultades de deglución (disfagia) son un factor de riesgo.
- Patologías agudas como fiebre, vómitos o diarrea pueden provocar una pérdida de agua superior a la habitual.
- Circunstancias como la altitud elevada, el alto consumo de fibras y sodio, o el consumo de alcohol también incrementan la pérdida de fluidos.
Síntomas de Deshidratación en Ancianos
Los síntomas de la deshidratación pueden variar y ser más o menos severos según el grado de deshidratación. Cuando una persona comienza a deshidratarse, el cuerpo envía una señal al cerebro para que la persona sepa que tiene sed, pero en los mayores esta señal puede ser menos perceptible.
Síntomas Leves
- Boca seca o pastosa: Es uno de los primeros signos, causado por la reducción en la producción de saliva. La persona que no toma suficiente agua presenta sequedad de la mucosa oral, ausencia de saliva o saliva densa, y labios secos. El agrietamiento en labios puede ser producido por esta condición.
- Sed: Aunque la percepción disminuya, la sensación de sed es un indicativo inicial.
- Orina oscura: No solo los niveles de orina, sino que también su color y densidad pueden indicar un problema de hidratación. La orina color oscuro es normalmente una consecuencia de deshidratación, y es especialmente relevante en personas mayores ya que su sistema renal puede no funcionar muy bien.
- Fatiga y cansancio excesivo: Puede ser un síntoma de deshidratación, especialmente en casos más leves o moderados, causada por la falta de agua.
- Dolor de cabeza: La falta de líquido en el cuerpo puede afectar el flujo sanguíneo al cerebro.
- Piel seca: La sequedad en la piel y la disminución de la "turgencia cutánea" son indicadores clínicos rápidos.
- Estreñimiento: El desequilibrio hídrico afecta también al tránsito en el intestino.
- Irritabilidad y ansiedad: La falta de agua puede afectar significativamente el estado de ánimo.
- Visión borrosa: Si el organismo no tiene suficiente agua, los conductos lagrimales dejan de producir lágrimas.
Síntomas Moderados a Graves
- Debilidad y mareos: A corto plazo, en los adultos mayores, la deshidratación pueden producirles debilidad y mareos, lo que les podría provocar una caída.
- Calambres musculares y espasmos: La falta de líquidos y electrolitos afecta el funcionamiento de los músculos y el sistema nervioso.
- Confusión y desorientación: La deshidratación afecta el funcionamiento del cerebro, lo que puede provocar confusión y mareos. La falta de líquidos afecta las funciones neurológicas básicas y disminuye el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno al cerebro.
- Aletargamiento o somnolencia excesiva: Es un síntoma temprano relacionado con una reducción del volumen sanguíneo cerebral.
- Pulso rápido o aumento de la frecuencia cardíaca: El corazón tiene que trabajar más para mantener el flujo sanguíneo cuando el organismo no recibe suficiente agua.
- Hipotensión ortostática: Reducción del volumen sanguíneo cerebral, causando mareos al ponerse de pie.
- Ojos hundidos.
- Pérdida de peso rápida.
- Convulsiones: Los electrolitos contribuyen a transportar las señales eléctricas de una célula a otra, y un desequilibrio puede causar convulsiones.
- Choque hipovolémico: Se trata de una de las complicaciones por deshidratación más graves que podría, incluso, provocar la muerte.

Consecuencias de la Deshidratación
Un desequilibrio en los niveles de agua en el organismo humano puede tener consecuencias muy serias, en particular en los individuos más frágiles.
- Mayor Riesgo de Caídas: La combinación de debilidad muscular, hipotensión ortostática y confusión aumenta las caídas.
- Problemas Renales: No ingerir la cantidad de agua adecuada puede provocar que los riñones funcionen peor, ya que para poder filtrar la sangre necesitan suficiente agua.
- Problemas Cardiovasculares: El corazón tiene que trabajar más, lo que puede llevar a presión arterial alta o baja.
- Infecciones: Una hidratación inadecuada altera la piel y las mucosas y el funcionamiento de otros tejidos y órganos, reduciendo la capacidad del organismo de defenderse ante virus y bacterias, aumentando el riesgo de infecciones del tracto urinario.
- Deterioro Cognitivo: La deshidratación puede afectar la memoria a corto plazo, la atención, la concentración, la velocidad de procesamiento de la información y las habilidades psicomotoras, exacerbando problemas existentes o incluso desencadenando síntomas similares a la demencia.
- Golpe de Calor: Una condición grave que ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura.
- Hospitalización: La deshidratación es una de las principales causas de hospitalización de los mayores de 65 años.
La deshidratación con pérdida de más del 2% del peso del cuerpo, conduce a una disminución de la resistencia y el riesgo de agotamiento por calor. No existe riesgo de muerte hasta que la deshidratación no alcanza la pérdida de entre un 15% y un 25% del agua corporal total, aunque este porcentaje puede variar según la edad y el estado físico de la persona.
El Papel de los Electrolitos en la Hidratación Óptima
La deshidratación en personas mayores es un problema de salud frecuente que va más allá de la simple falta de agua. Si bien la ingesta adecuada de líquidos es fundamental, el equilibrio de electrolitos juega un papel crucial para una hidratación óptima y el correcto funcionamiento del organismo.
¿Qué son los Electrolitos y por qué son importantes?
Los electrolitos son minerales presentes en la sangre y otros fluidos corporales que llevan una carga eléctrica. Entre los más importantes se encuentran el sodio, el potasio, el cloro, el calcio y el magnesio. Estos minerales desempeñan funciones vitales como:
- Mantener el equilibrio hídrico: Regulan la cantidad de agua dentro y fuera de las células.
- Transmisión de impulsos nerviosos: Permiten la comunicación entre las células nerviosas.
- Contracción muscular: Facilitan la contracción y relajación de los músculos.
- Regulación del pH: Mantienen el equilibrio ácido-base del cuerpo.
Desequilibrio Electrolítico y Deshidratación en Ancianos
En las personas mayores, la deshidratación puede causar una pérdida importante de electrolitos, lo que puede agravar los síntomas e incluso provocar complicaciones graves. Los síntomas de un desequilibrio electrolítico pueden ser similares a los de la deshidratación, como debilidad, fatiga, calambres musculares, confusión y arritmias cardíacas.
Causas de Desequilibrio Electrolítico en Personas Mayores
- Medicamentos: Algunos medicamentos, como los diuréticos, pueden aumentar la excreción de electrolitos.
- Enfermedades crónicas: Enfermedades renales, cardíacas o digestivas pueden afectar el equilibrio electrolítico.
- Sudoración excesiva: En climas cálidos o durante la actividad física, la pérdida de líquidos a través del sudor también implica una pérdida de electrolitos.
- Dieta inadecuada: Una dieta baja en minerales puede contribuir al desequilibrio.
Prevención y Tratamiento de la Deshidratación
Reconocer los síntomas de la deshidratación es clave para actuar a tiempo. Para prevenir la deshidratación en ancianos, es fundamental asegurar una ingesta regular de líquidos a lo largo del día, adaptada a sus necesidades y condiciones de salud.
Consejos para Mantener una Hidratación Adecuada
- Fomentar el Consumo Regular de Líquidos: Se recomienda consumir entre 1.5 y 2.5 litros diarios (al menos 8 vasos de agua al día), aunque esta cantidad puede variar. Es importante ofrecerles agua con frecuencia, sin esperar a que la pidan, e ingerir líquidos incluso si no sienten sed. Para lograrlo, es recomendable trazar un plan de hidratación, intensificándolo en verano.
- Establecer un Horario: Beber uno o dos vasos de agua al levantarse y a lo largo del día, poniendo recordatorios.
- Disponer de Agua Accesible: Tener el agua en un lugar bien visible y siempre al alcance.
- Diversificar la Ingesta de Líquidos: Fomentar la ingesta a través de sopas, zumos naturales, infusiones de hierbas y alimentos ricos en agua, como frutas y verduras.
- Monitorear el Color de la Orina: Si presenta color amarillo claro es un signo de buena hidratación, mientras que una orina oscura indica la necesidad de beber más líquidos.
- Evitar Bebidas Deshidratantes: Limitar o evitar el consumo de bebidas con cafeína, alcohol y bebidas azucaradas, ya que pueden tener un efecto diurético o producir el efecto contrario.
- Mantener un Ambiente Fresco: Asegurar que la temperatura en el hogar sea cómoda y fresca. Evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas de más calor del día, y preferir el uso de ropa adecuada.
- Visitas Médicas Regulares: Son cruciales para un seguimiento de la salud general y para consultar sobre cualquier síntoma de deshidratación o desequilibrio electrolítico, especialmente si se toman medicamentos o se padecen enfermedades crónicas.
Medidas en Entornos de Cuidado (Residencias de Ancianos)
Los profesionales de la salud advierten cada verano sobre la necesidad de proteger a los adultos mayores frente al calor, ya que son especialmente vulnerables a la deshidratación. En las residencias de ancianos, se aplican protocolos específicos para fomentar la ingesta de líquidos en todas las personas mayores. Estos incluyen:
- Evaluación individualizada para adaptar las estrategias de hidratación a las necesidades específicas de cada residente.
- Disponibilidad constante de agua y otras bebidas saludables.
- El personal está capacitado para recordar y animar a los residentes a beber con regularidad, especialmente durante las comidas y entre horas.
- Seguimiento continuo de la ingesta de líquidos.
- Capacitación del personal e involucramiento de las familias en la promoción de buenos hábitos.
- Colaboración con médicos y otros profesionales sanitarios para abordar cualquier problema de salud.
Tratamiento de la Deshidratación
- Si la pérdida de líquidos es leve, generalmente se trata haciendo que la persona tome más líquidos (agua, zumos). Una prueba sencilla para comprobar si un adulto mayor frágil está deshidratado es hacer que la persona beba algunos líquidos y observar si después se anima.
- La deshidratación moderada a menudo se trata con una hidratación intravenosa bajo supervisión de profesionales de la salud. El ajuste en los niveles de agua y sales minerales tiene que ser preciso y acorde a las necesidades para evitar los efectos secundarios de una hidratación elevada.
Consejos de hidratación para adultos mayores
El Secado Corporal en Personas Mayores: Autonomía y Seguridad
La higiene es uno de los cuidados más importantes cuando hablamos de personas mayores, ya sea en general o en situaciones de encamamiento. Sin embargo, hay una actividad de nuestra rutina de baño a la que no solemos prestar demasiada atención: el secado corporal, que seguimos realizando mayoritariamente con la toalla a pesar de todos sus inconvenientes.
Desafíos del Secado Tradicional con Toalla
No para todo el mundo resulta fácil secarse con una toalla de manera autónoma, ya que exige realizar una serie de movimientos y equilibrios que necesitan de cierta agilidad. Además, los realizamos con la presencia de agua en el suelo, por lo que hay un alto riesgo de caídas.
Finalmente, el resultado suele ser que, o no nos secamos debidamente porque no podemos alcanzar esas zonas más difíciles, lo cual no es bueno para la salud de nuestra piel; o que necesitamos la ayuda de una persona auxiliar, lo cual nunca es agradable en este momento de intimidad en el que preferimos intimidad.
Soluciones Innovadoras: Secadores Corporales por Aire
Valiryo, como ejemplo de secador corporal, nació con el objetivo de ayudar a todas las personas, sin importar su condición de partida, a secarse después de la ducha, convirtiendo esta desagradable rutina en una experiencia con múltiples beneficios para nuestro día a día.
- Instalación y Diseño: Valiryo es un secador corporal que puede instalarse dentro de la ducha. Se trata de una columna de aire que ofrece un secado completo a través de sus 27 difusores.
- Comodidad y Seguridad: De este modo, nos duchamos y secamos en un mismo espacio, aumentando la comodidad y seguridad al no ser necesario desplazarse. Al igual que creamos una zona de baño seguro, se puede crear un espacio para el secado frente al secador corporal, adaptándolo a las necesidades mediante la combinación con barras o sillas auxiliares.
- Autonomía: Facilita el secado a aquellas personas con problemas de movilidad para que puedan secarse de manera autónoma y reduciendo el riesgo de caídas. Es posible secarse con Valiryo tanto estando de pie como sentado, ya que el aire sale de manera homogénea a través de todos sus difusores. Además, Valiryo cuenta con un sensor de presencia para personas que puedan tener dificultades para iniciar el secador. Solo deben situarse frente a la columna sin necesidad de levantar brazos, piernas, tener que alcanzar su espalda o agacharse.
Beneficios del Secado Corporal con Aire para la Salud y Bienestar
Salud de la Piel
El secado por aire favorece un secado más higiénico y respetuoso con nuestra piel que la toalla. Permite a la piel absorber la humedad que necesita, retirando el resto de manera eficiente sin ningún tipo de fricción. Es por esto que favorece la hidratación y bienestar general de la piel, evitando la proliferación de infecciones fúngicas que suelen producirse debido a un mal secado.
Debido a esto, el secador corporal resulta un producto muy recomendable para personas con pieles atópicas o con otras afecciones o enfermedades (escaras, insuficiencias venosas, psoriasis, diabetes) a las que la fricción de la toalla y la falta de hidratación resulta perjudicial. Por último, resulta esencial para el día a día de personas con otro tipo de enfermedades de piel de mayor gravedad como la "epidermólisis bullosa" (conocida como "piel de mariposa") por la fragilidad de la piel de quienes la padecen.
Bienestar Físico y Mental
Con un secador corporal, en vez de ver tus pulsaciones elevarse con el esfuerzo de frotar tu piel con la toalla mientras te agachas o intentas alcanzar todas las partes de tu espalda, puedes secarte sin ningún tipo de esfuerzo. Al revés, disfrutando de una cálida corriente de aire que aumenta tu flujo sanguíneo haciendo que llegue más oxígeno a tus músculos. De esta manera, notarás como estos se estiran y relajan sintiendo tu cuerpo menos contracturado y estresado, lo cual a ciertas edades puede ayudar mucho a afrontar las actividades del día a día, sintiéndose más ágil y activos.
Consideraciones para el Aseo de Personas Mayores Encamadas
Cuando se trata de personas mayores encamadas, la rutina de aseo es indispensable, pues favorece la circulación sanguínea y la motilidad gastrointestinal, previene la aparición de úlceras por presión, favorece la relajación y el sueño reparador, y es beneficioso para la autoestima. Es importante tomarse el tiempo necesario, con tranquilidad, esmero y paciencia, y procurar que no haya interrupciones.
Preparación y Ambiente
- Tener a Mano Todo lo Necesario: Prepara agua, jabón, esponja, la toalla, desodorante, ropa, etc., para evitar distracciones y que la persona mayor pase frío o corra riesgo de caerse.
- Buscar la Privacidad: Respetar la privacidad del paciente en todo momento, ya que el aseo es una actividad privada.
- No Dejar Sola a la Persona Mayor: Es importante no separarse de ella en todo el proceso de aseo para evitar caídas o movimientos inadecuados.
- Temperatura Adecuada: Ajustar bien la temperatura del agua y de la estancia, y evitar corrientes de aire.
Procedimiento de Lavado y Secado por Partes
Para evitar que la persona pase frío, lo más indicado es asearla por partes, poco a poco. Cada zona debe ser enjabonada, aclarada y secada. Es recomendable empezar por las partes más limpias y finalizar con las que corran más riesgo de infecciones.
- Aclarado Rápido: Aclarar lo más rápido posible, para que el jabón no seque ni irrite la piel.
- Secar Bien los Pliegues Cutáneos: Es muy importante secar los pliegues cutáneos (submamario, abdominales, inguinal, espacios interdigitales) para evitar humedad e infecciones.
- Tacto Delicado: Realizar las tareas con delicadeza y con materiales agradables (esponjas, toallas y ropas confortables y suaves).
