La Salud Motora en Adultos Mayores: Desafíos y Estrategias para Preservar la Independencia

La capacidad de movimiento y el control motor son fundamentales para la vida, permitiéndonos realizar desde acciones simples como alimentarnos hasta complejas como caminar o correr. Para comprender el control motor, es esencial abordarlo desde sus componentes más básicos hasta los más complejos. Este artículo tiene como objetivo analizar y discutir los factores que influyen en el desarrollo motor en adultos mayores, enfatizando el papel de la actividad física en la salud y la independencia a medida que las personas envejecen.

Los trastornos de la función neuromuscular y esquelética, junto con la debilidad muscular, representan una amenaza significativa para la autosuficiencia y la independencia de los ancianos. Una revisión sistemática de la literatura existente explora los beneficios y desafíos relacionados con el desarrollo motor en adultos mayores, evidenciando cómo el ejercicio y las actividades motoras pueden mitigar los efectos del envejecimiento.

Esquema del sistema musculoesquelético humano

Fundamentos del Control Motor

El control de la motricidad depende del funcionamiento adecuado del esqueleto, las articulaciones y el sistema nervioso. El cerebro es la estructura central que aloja los comandos que dirigen al cuerpo y otorgan las características del movimiento.

  • El esqueleto proporciona apoyo y estructura al cuerpo.
  • Las articulaciones son las zonas donde se unen los huesos y proporcionan la flexibilidad necesaria para el movimiento. En una articulación, los huesos no tienen contacto directo, estando amortiguados por cartílagos, la membrana sinovial y líquido sinovial.
  • Los músculos proporcionan la fuerza y la resistencia para mover el cuerpo.
  • La coordinación, aunque dirigida por el cerebro, se ve afectada por cambios en los músculos y las articulaciones.

Cambios Fisiológicos Asociados al Envejecimiento

Los cambios en la postura y en la marcha son comunes con la edad. Los cambios en músculos, articulaciones y huesos afectan la postura y la marcha, llevando a debilidad y lentitud en los movimientos. Se identifican factores biológicos, psicológicos y sociales que influyen en el desarrollo motor en adultos mayores.

Cambios en los Huesos

Conforme se envejece, la gente pierde masa o densidad ósea, un proceso más pronunciado en mujeres después de la menopausia, ya que los huesos pierden calcio y otros minerales.

  • La columna vertebral, compuesta por vértebras y discos gelatinosos, se acorta a medida que los discos pierden líquido y se adelgazan. Las vértebras también pierden contenido mineral, volviéndose más delgadas, y la columna puede curvarse y comprimirse. Además, pueden formarse espolones óseos debido al proceso de envejecimiento y el uso general.
  • Los arcos del pie se vuelven menos pronunciados, contribuyendo a una ligera pérdida de estatura.
  • Los huesos largos de brazos y piernas son más frágiles por la pérdida mineral, aunque no cambian de longitud, lo que puede hacer que parezcan más largos en comparación con el tronco acortado.

Cambios en las Articulaciones

Las articulaciones se vuelven más rígidas y menos flexibles con la edad. El líquido sinovial puede disminuir, el cartílago puede empezar a friccionarse y desgastarse, y los minerales pueden depositarse en algunas articulaciones y a su alrededor (calcificación), siendo común en el hombro.

  • Las articulaciones de la cadera y la rodilla pueden empezar a perder cartílago, experimentando cambios degenerativos.
  • Las articulaciones de los dedos pierden cartílago y los huesos se adelgazan ligeramente. Los cambios en estas articulaciones, a menudo hinchazón ósea (osteofitos), son más comunes en mujeres y pueden ser hereditarios.

Cambios en los Músculos

La masa corporal magra disminuye, debido en parte a la pérdida de tejido muscular o atrofia. La velocidad y magnitud de estos cambios musculares parecen estar influenciadas por los genes, comenzando frecuentemente a los 20 años en hombres y a los 40 en mujeres.

  • La lipofuscina (un pigmento relacionado con la edad) y la grasa se depositan en el tejido muscular. Las fibras musculares se encogen, y el tejido muscular se reemplaza más lentamente. El tejido muscular perdido puede ser reemplazado por tejido fibroso duro, lo cual es notable en las manos, que pueden lucir delgadas y huesudas.
  • Los músculos están menos tonificados y son menos capaces de contraerse debido a los cambios normales en el tejido muscular y los cambios en el sistema nervioso asociados al envejecimiento. Pueden volverse rígidos y perder tono, incluso con ejercicio regular.

Cambios en el Sistema Nervioso Motor

Investigaciones, como el proyecto BETTER-AGEING, han investigado la disminución del control de la motricidad en los ancianos. Se ha descubierto una considerable remodelación en el sistema nervioso motor con la edad, incluyendo la pérdida de neuronas motoras junto con un aparente aumento de la fuerza por unidad motora.

Los científicos han concluido que la disminución observada de la fuerza muscular puede deberse, en parte, a una ralentización de los reflejos de la columna vertebral y por encima de ella.

Infografía sobre el envejecimiento muscular y óseo

Impacto del Envejecimiento en la Salud Motora

Los cambios fisiológicos tienen un impacto directo en la funcionalidad y calidad de vida de los adultos mayores.

Consecuencias Físicas Generales

  • Fragilidad Ósea y Fracturas: Los huesos se vuelven más frágiles y se pueden romper con mayor facilidad. La osteoporosis es un problema común, especialmente para las mujeres mayores, y las fracturas por compresión de las vértebras pueden causar dolor y reducir la movilidad.
  • Disminución de la Estatura y Postura Encorvada: Se presenta una disminución de la estatura general, principalmente debido al acortamiento del tronco y la columna. La postura puede volverse más encorvada, las rodillas y caderas pueden flexionarse más, el cuello puede inclinarse, y los hombros pueden estrecharse mientras la pelvis se ensancha.
  • Deterioro Articular: El deterioro de las articulaciones puede llevar a inflamación, dolor, rigidez y deformidades. Los problemas articulares, desde una rigidez leve hasta una artritis debilitante (osteoartritis), son muy comunes y afectan a casi todas las personas mayores.
  • Debilidad Muscular y Fatiga: La debilidad muscular contribuye a la fatiga, el debilitamiento y la disminución de la tolerancia a la actividad. La pérdida de masa muscular reduce directamente la fuerza y la resistencia.
  • Movimiento Lento y Limitado: El movimiento se vuelve más lento y puede ser limitado. El patrón de la marcha se hace más lento y corto, volviéndose inestable, con poco movimiento de brazos. Las personas mayores se cansan más fácilmente y tienen menos energía.
  • Mayor Riesgo de Caídas: Los cambios en la marcha, la inestabilidad y la pérdida del equilibrio incrementan el riesgo de lesiones debido a caídas. La pérdida de habilidades motoras facilita la posibilidad de tropiezos.

Alteraciones Neuromusculares

  • Reducción de Reflejos: Algunos adultos mayores experimentan una reducción en los reflejos, como el rotuliano o los aquíleos, provocada más por cambios en los músculos y tendones que en los nervios. Sin embargo, algunos cambios, como un reflejo de Babinski positivo, no son normales en el envejecimiento.
  • Movimientos Involuntarios: Los temblores musculares y los movimientos finos llamados fasciculaciones son más comunes en los ancianos.
  • Debilidad y Parestesias por Inactividad: Las personas de avanzada edad que son inactivas pueden presentar debilidad o sensaciones anormales (parestesias).
  • Contracturas Musculares: Aquellas personas incapaces de moverse por sí solas o que no estiran sus músculos a través del ejercicio pueden desarrollar contracturas musculares.

Comorbilidades

A las alteraciones propias del envejecimiento se suman patologías frecuentes en la tercera edad, como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson, que pueden acelerar la pérdida de autonomía. Las enfermedades crónicas, las limitaciones de movilidad y la disminución de la masa muscular y la flexibilidad relacionada con la edad son barreras físicas importantes para mantener la salud motora.

Ejercicios de movilidad para personas mayores

Estrategias de Prevención y Mejora de la Salud Motora

Para preservar la movilidad en la vejez, lo más recomendable es mantenerse activo a cualquier edad, adaptando el ejercicio a las capacidades de cada persona.

Actividad Física y Ejercicio

El ejercicio es una de las mejores maneras de retardar o evitar los problemas musculares, articulares y óseos. Un programa de ejercicio moderado puede mantener la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad, además de ayudar a que los huesos permanezcan fuertes. Existen estudios que demuestran que mantener el cuerpo en movimiento y hacer ejercicio de manera regular previene la discapacidad que puede presentarse a edades avanzadas.

Realizar ejercicios de manera habitual promueve la conservación de la flexibilidad en las articulaciones, siendo fundamental ejercitarla de forma diaria. Lo ideal es hacer ejercicio suave todos los días. Tras un largo periodo de tiempo realizando ejercicio, es normal sentir molestias y cansancio.

Es importante hablar con un proveedor de atención médica antes de iniciar un programa nuevo de ejercicios.

Ejemplos de Ejercicios Adaptados

  • Movilidad de Cuello: Se puede hacer de pie o sentado y consiste en girar el cuello despacio hacia los lados realizando un gesto de negación.
  • Equilibrio: Utilizando como apoyo una barra u otro objeto estable, levantar una pierna y mantener el equilibrio durante 30 segundos para luego apoyar esa pierna y repetir el ejercicio con la otra pierna.
  • Ejercicios Sentado: Para aquellos con limitaciones, se recomienda realizar ejercicios sentado y con la espalda apoyada.

Nutrición

Es importante llevar una dieta bien equilibrada con suficiente calcio. Las mujeres necesitan ser particularmente cuidadosas e ingerir suficiente calcio y vitamina D a medida que envejecen. Si se sufre de osteoporosis, es fundamental hablar con el proveedor de atención médica acerca de los tratamientos que necesitan receta.

Rehabilitación y Programas Especializados

La fisioterapia para personas mayores es una herramienta muy valiosa para tratar las consecuencias del envejecimiento del cuerpo. Los datos obtenidos de investigaciones pueden utilizarse para idear programas de rehabilitación y de ejercicios hechos a medida con el fin de mejorar la capacidad física y la fortaleza física de los ancianos.

Instituciones como el INAPAM y centros de día como Amavir promueven activamente la salud motora. El doctor Sergio Salvador Valdés y Rojas, director de Atención Geriátrica del INAPAM, destaca la preocupación por el sedentarismo y la necesidad de estimular la actividad física. El INAPAM ofrece diversas opciones de actividad física para los adultos mayores. En los centros de día Amavir, se fomenta la participación en actividades grupales de estimulación cognitiva y ejercicio físico adaptado, priorizando la promoción de la salud física y mental de los residentes.

Investigaciones Recientes en Salud Motora

Diversos estudios buscan comprender y mejorar la salud motora en la vejez. Por ejemplo, una investigación reciente se propuso determinar las habilidades motoras básicas en adultos mayores con mínima limitación funcional en centros gerontológicos. El estudio, realizado con 75 pacientes, encontró que el 83,9% de la población ingresada presenta fragilidad.

Los parámetros identificados para mantener a un adulto mayor con mínima limitación funcional fueron:

  • Para hombres: Vo2 máx. 28,6 ml/kg/min, fuerza muscular de 27,6 Kg, flexibilidad en ROM determinadas por la AO, y para el equilibrio un puntaje en la escala de Tinetti de 26,1.
  • Para mujeres: Vo2 max 24,8 ml/kg/min, fuerza muscular de 17,2 Kg, flexibilidad determinada por ROM dentro de la normalidad determinadas por la AO, y para el equilibrio un puntaje en la escala de Tinetti de 25,2.

En definitiva, mantener la movilidad en la vejez es fundamental para preservar la independencia y disfrutar de un envejecimiento activo. Con la práctica regular de ejercicios de movilidad para personas mayores, junto con una atención integral, es posible potenciar la salud física, estimular la mente y favorecer el bienestar emocional. Envejecer de forma saludable reduce el riesgo de enfermedades, favorece la salud mental y contribuye a mantener la autonomía en las actividades diarias.

tags: #salus #motora #en #ancianos