Salarios e Integración Laboral de Personas Mayores en Chile

La situación de las personas mayores en el mercado laboral chileno es un tema de creciente relevancia, no solo por el aumento de la esperanza de vida, sino también por la necesidad económica y social de su integración. A los 60 años en Chile, las mujeres ya pueden jubilar y los hombres, que deben esperar a los 65 años, se aprontan a hacerlo también. Sin embargo, una parte significativa de este grupo etario continúa trabajando o busca activamente incorporarse al mercado laboral.

Panorama Actual de la Ocupación en la Tercera Edad

En Chile, el 85% de los adultos mayores es autovalente, pero solo un tercio de ellos mantiene un trabajo remunerado. Actualmente, de los poco más de tres millones de adultos mayores que tiene Chile, según la Encuesta Casen 2015, casi un tercio se encuentra ocupado. De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el trimestre móvil mayo-julio de este año, la ocupación por rango etario muestra una disminución progresiva con la edad:

  • En el rango etario que va entre los 60 y 64 años, casi 62% de ellos trabaja (cifra que se incrementó 10% en un año).
  • Este número llega a 42% en los individuos de entre 65 y 70 años, con un incremento de casi 8% en el último año.
  • A 16,4% entre los mayores de 70, grupo que mostró un crecimiento de poco más de 3%.

El director del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), Rubén Valenzuela, explica que esta situación responde, por una parte, a las bajas pensiones que alcanzarían a menos de 40% del sueldo que las personas tenían antes de jubilar, y que configuran la necesidad de complementar la jubilación con otros ingresos.

Proyecciones Demográficas y Laborales

La necesidad del país, en el mediano plazo, debería llevar a estimular a un número creciente de adultos mayores a postergar su retiro o a seguir trabajando luego de él: los cálculos indican que en 2050 un cuarto de los habitantes será adulto mayor. Esta proyección abre las puertas a una realidad desconocida para Chile, que hasta hace poco gozaba de una población creciente y principalmente joven. Según Consuelo Moreno, directora del área incidencia de Fundación Oportunidad Mayor, hacia 2025 en Chile habrá un millón más de jubilados que en la actualidad, puntualizando que, si se toma la tasa de ocupación promedio a 2014, “podríamos inferir que en los próximos diez años se abrirán 680 mil nuevos puestos de trabajo que el mercado deberá ser capaz de cubrir. Por eso, la integración de la tercera edad es clave.

Salarios y Condiciones Laborales de las Personas Mayores

La ley establece un sueldo mínimo para las personas mayores de 65 años de $192.230, es decir, 25% menos que el sueldo mínimo del resto de los trabajadores. Aunque en promedio los hombres mayores de 65 años ganan $510 mil al mes, lo cierto es que la mitad de ellos obtiene mensualmente menos de $256 mil. La situación de las mujeres es todavía más preocupante: mientras su sueldo promedio es de $263 mil, la mitad de ellas gana $160 mil o menos, una diferencia que hace patente la brecha salarial entre ambos géneros, la cual está presente en el mercado del trabajo chileno en general.

Infografía comparando el sueldo mínimo para personas mayores de 65 años vs. el sueldo mínimo general en Chile.

Factores que Influyen en los Salarios

El salario de un empleado depende de varios factores, principalmente la región donde trabaja, su experiencia, el tamaño de la empresa, entre otros. La encuesta se basa en datos de empleados, sin valores extremos ni duplicados. Un informe salarial detallado ayuda a establecer los salarios de forma justa. Por ejemplo, el salario bruto total en el puesto Cuidador de personas mayores oscila entre 540.000 CLP y 3.037.577 CLP al mes.

Trabajo Informal y Necesidad Económica

La mayoría de los ancianos que trabajan, lo hace en el sector informal desempeñándose como trabajadores independientes o en puestos de trabajo de bajos salarios. Esta situación no es exclusiva de Chile y es la regla en la mayoría de los mercados emergentes, donde los jóvenes suelen ser mucho mejor educados que los mayores. En Brasil, las cifras comparables son 67% y 22%, mientras que en México, 71% y 16%. La buena noticia es que esta brecha de habilidades se irá cerrando gradualmente a medida que los segmentos más jóvenes y mejor educados de trabajadores suban la escala de edad. La mayoría de las personas mayores que trabaja en la región, lo hace por necesidad de ingresos, sobre todo en el caso de las mujeres.

Gastos Particulares de las Personas Mayores

La justificación para este nivel de sueldos reducidos radica en las necesidades especiales que los adultos mayores tienen respecto a su jornada laboral, en la que buscan mayor flexibilidad horaria, entre otros aspectos. Sin embargo, esto se contrapone con el alto costo de vida que afecta a este segmento de forma particular. Uno de los elementos clave que distingue la canasta de los adultos mayores es que la ponderación del gasto que hacen en salud es alrededor del doble que el resto de la población. Y la inflación anual de la división salud en el último año fue 4%, superior al 1,7% promedio. Tal situación es crucial en el empobrecimiento de los adultos mayores, quienes son jefes de un tercio de los hogares del país, cifra que ha aumentado en más de 10% desde 1990, según la encuesta Casen 2015.

Barreras y Desafíos para la Integración Laboral

El asociado de Ossandón Abogados y especialista en temas laborales, Jorge Alfaro, advierte que una persona que empieza a ser considerada de la tercera edad tiene la mayor barrera en su propia vejez, “ya que, de una forma u otra, existe una concepción que proviene incluso de lo institucional, y que considera a priori que una persona sobre los 60 años está en el ocaso de su vida productiva, lo que finalmente es una discriminación”. Se ha aceptado que el sistema no está pensado para acceder al trabajo, sino que para jubilar.

Discriminación por Edad y Falta de Flexibilidad

El tema de la capacitación aún no está resuelto, ya que existe una “grave discriminación” por edad en casi todos los programas de formación que ofrece el Sence, “pues tienen topes de edad que dejan fuera a las personas mayores de nuestro país”, según Consuelo Moreno de Fundación Oportunidad Mayor. La falta de flexibilidad en el marco regulatorio laboral impide que se contrate por menos de 20 horas, cuando lo que el adulto mayor busca es contar -en la mayoría de las ocasiones- con un incremento de lo que percibe como pensión, comenta Jorge Alfaro. Una de las grandes barreras que obstaculizan el ingreso de este grupo al trabajo es la posible pérdida de la Pensión Básica Solidaria.

Brecha Tecnológica y Legislativa

El investigador senior del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC), Juan Bravo, suma la arista de las nuevas tecnologías: “una ley de teletrabajo es un desafío clave que no ha sido abordado, no se ha priorizado crear un marco legal que genere certidumbre en el caso de los formatos de trabajo remoto”. A nivel internacional, Estados Unidos ha dado muestras de avances en este sentido, donde la generación de trabajadores que ahora alcanzan la vejez es la más educada en la historia.

Las personas mayores y el uso de la tecnología - Nuevo Módulo 6 de Cuidá Bien

Barreras Culturales y Estigmas

La incorporación de la tercera edad en el mercado laboral exige no solo cambios legales, sino también culturales, puesto que “hay una especie de estigma instalado en nuestra sociedad, de asociar la vejez con aspectos negativos y que se traduce en los temas de la cotidianeidad, como el abandono, por ejemplo”, analiza el director del Senama. La directora del Programa Adulto Mayor de la Universidad Católica, Macarena Rojas, hace notar la importancia de comprender que como país “debemos avanzar en cambiar la mirada que tenemos sobre las personas mayores, quienes hoy cada vez están más presentes y empoderadas en muchos ámbitos, entre ellos, el laboral”. Precisa que la apertura de las posibilidades laborales de los mayores debe ser vista como una oportunidad de desarrollo, más que solo como una solución económica.

Iniciativas y Avances en la Inclusión Laboral

Poco a poco, la tercera edad va ganando espacios y derribando barreras, cimentando un camino que en pocas décadas los tendrá como protagonistas de un mercado laboral totalmente diferente, que tendrá que dar un giro a la inclusividad y renovarse ya no con los más jóvenes, sino con la experiencia de los mayores.

Casos de Éxito Empresarial

El sector comercio es uno de los que más ha avanzado en la incorporación de la tercera edad. Walmart Chile, por ejemplo, cree en la integración y en la diversidad, entendiendo estas como el valor de contar con colaboradores de distintos orígenes, culturas, perspectivas, ideas, naciones, grupos étnicos, generaciones, orientaciones sexuales “y todas las características que hacen a cada uno de nosotros ser único”. En el supermercado Líder de Príncipe de Gales, José Sáez, de 92 años, trabaja en la sección frutas y verduras, siendo parte de la política de Diversidad Generacional de Walmart. “Con la ayuda de todos he salido adelante”, comenta Sáez con gratitud, ya que en su opinión el adulto mayor no es bien acogido en el ámbito laboral, porque “creen que no va a ser capaz de desarrollar el cargo que le van a dar”. El gerente de Ventas Príncipe de Gales, Francisco Eguiguren, en cambio, cree que la contribución del adulto mayor -que ve representado en José-, es que “ellos traen un aporte que muchas veces no hemos sido capaces de valorar y de integrar. José nos entrega conocimientos, sabiduría y experiencia.

En Cencosud, por otro lado, 20% de sus colaboradores tiene actualmente más de 50 años, 11% más de 55 años y 4%, más de 60 años, con la meta de tener 5% de personas mayores de 60 años a 2018.

Recomendaciones de la OIT

Quienes logran ingresar o bien mantenerse en el mercado laboral, lo hacen en trabajos por cuenta propia (4 de cada 10 personas mayores) y, a medida que envejecen, aumentan sus probabilidades de salir del mercado laboral formal. Guillermo Montt, Especialista en Protección Social de OIT Cono Sur, señala que: “La inclusión laboral y la extensión del trabajo decente a las personas mayores amerita una atención especial, que se traduce en un conjunto de medidas como la mejora de la protección social, el combate de estereotipos, políticas de activación y retención de personas mayores en sus empleos; la promoción del retiro parcial y la formación profesional y capacitación continua, entre otras”.

Beneficios y Programas de Apoyo para Personas Mayores

Beneficios Previsionales y Sociales

En Chile, se han implementado diversas medidas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y apoyar su estabilidad económica:

  • Rebaja en tarifa de transporte público: Disminución de 50% de tarifa normal para el 100% de los adultos mayores de 65 años o más, en todos los servicios de transporte público mayor.
  • Aumento inmediato de las pensión básica solidaria y de invalidez: Desde diciembre de 2019, un total de 330 mil adultos mayores de 80 años, comenzaron a recibir $55.101 adicionales a su Pensión Básica Solidaria o en el Aporte Previsional Solidario.
  • Rebaja de contribuciones: Los adultos mayores que reciban ingresos mensuales menores a $665 mil brutos (tramo exento del impuesto a la renta), y tengan inmuebles con avalúo fiscal menor de $128 millones, quedarán exentos del pago de contribuciones beneficiando a cerca de 72 mil personas.
  • Aumento en pensión de invalidez: Desde diciembre de 2019 se sumarán $27.500 al beneficio del Pilar Solidario, para aumentar gradualmente hasta llegar a los $55.101 en enero del 2022.

Consideraciones sobre Cotizaciones Previsionales

  • El trabajador que ha cumplido 65 años si es hombre, o 60 años si es mujer, no está obligado a seguir cotizando en la AFP a la cual se encuentra afiliado si ya está pensionado por el antiguo sistema previsional. Sin embargo, puede manifestar por escrito su voluntad de hacerlo.
  • Si un pensionado que es beneficiario del Pilar Solidario trabaja remuneradamente, no pierde el beneficio.
  • Si una persona tiene Pensión Básica Solidaria de Invalidez o un Aporte Previsional Solidario de Invalidez y consigue un trabajo, mantendrá el 100% de su PBS y APS de Invalidez siempre que su sueldo no sea mayor a un Ingreso Mínimo Mensual. Perderá una parte de la Pensión Básica Solidaria de Invalidez, solo después de dos años de recibir un sueldo superior a un Ingreso Mínimo Mensual, pero menor a dos ingresos mínimos.

Programas de Apoyo Complementarios

Otros beneficios y programas, aunque no directamente de salario, contribuyen al bienestar económico de las familias y personas mayores:

  • Subsidio para el Ingreso Mínimo Garantizado: Proyecto que trata de un de $59.200 para quienes ganan el salario mínimo, lo que les permite alcanzar un monto líquido de $300.000, representando un aumento del ingreso líquido de casi un 25%.
  • Aporte Familiar Permanente (ex Bono Marzo): Pago de una vez al año a las familias beneficiarias de subsidio o asignaciones.
  • Bono de Protección: Pago mensual automático por dos años a quienes sean parte del programa “Chile Seguridades y Oportunidades”.
  • Bono Base Familiar: Beneficio mensual variable para familias y personas participantes de Chile Seguridades y Oportunidades en situación de pobreza extrema.
  • Bono Asistencia Escolar: $6.000 mensuales por niño a familias del Subsistema de Seguridades y Oportunidades con hijos entre 6 y 18 años con asistencia escolar superior o igual a un 85%.
  • Bono de Formalización Laboral: Beneficio único de $215.444 (valor 2019) para personas activas en su proceso de Acompañamiento Sociolaboral.
  • Bono Graduación de Enseñanza Media: Beneficio único de aproximadamente $53 mil (2019) para quienes finalicen cuarto medio en educación de adultos.
  • Bono por Control Niño Sano: Beneficio monetario mensual de $6.000 por niño (2019) para familias participantes de Chile Seguridades y Oportunidades con hijos menores de 6 años que acrediten control de salud al día.

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