El Servicio Nacional de Menores (Sename), ahora conocido como Mejor Niñez, es la entidad chilena encargada de la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes que han sido gravemente vulnerados. Sin embargo, su historia ha estado marcada por serias deficiencias y críticas, especialmente en el abordaje del abuso sexual infantil.
La Problemática del Abuso Sexual en Residencias de Protección
Una realidad alarmante es la alta incidencia del abuso sexual en las residencias. Catalina, una joven que pasó gran parte de su niñez y adolescencia bajo la protección del Estado, relata: "Lamentablemente, el tema sexual se ve mucho en las residencias. Niñas de 6, de 7 años están hablando de eso todo el tiempo. Hipersexualizadas. Es algo con lo que vienen y como que se te pega como en la residencia, porque dentro no hay educación, no hay charlas ni talleres, que les permitan a las niñas salir de eso".
Muchas niñas llegan a las residencias precisamente por haber sido víctimas de abuso sexual reiterado, lo que se ha vuelto "súper común", al punto de que las propias menores pueden llegar a normalizarlo y no percibirse como víctimas. Esto se agrava por el atraso del país en la persecución de estos delitos, con muchos abusadores en libertad y sin haber sido interrogados, mientras sus víctimas sufren daños de por vida, incrementados por la falta de acompañamiento y asistencia especializada.

Falta de Educación y Apoyo Preventivo
La ausencia de programas de educación sexual y prevención dentro de las residencias es una carencia crítica. Las niñas, al no recibir orientación adecuada, quedan expuestas a un ambiente donde el abuso se normaliza y perpetúa, sin herramientas para comprender lo que les sucede ni para pedir ayuda.
Impacto Psicológico y Daño Duradero
Las víctimas de abuso sexual, especialmente en edades tempranas, sufren un daño psicológico profundo y duradero. La falta de acompañamiento terapéutico especializado dentro del sistema de protección agrava esta situación, impidiendo una adecuada recuperación y revictimizando a los menores.
Deficiencias Estructurales y Crisis en el Sename
La crisis del Sename se ha evidenciado a través de numerosos informes y denuncias que revelan deficiencias estructurales, negligencia y, en muchos casos, la violación sistemática de los derechos de los niños bajo su tutela.
La Comisión de Verdad, Justicia y Reparación
En un intento por abordar la violencia estructural, el Ejecutivo creó la Comisión de Verdad, Justicia y Reparación para víctimas del Sename entre 1979 y 2021. Sin embargo, esta iniciativa ha sido criticada por su débil financiación y por restringir su mandato a residencias administradas directamente por el Estado, creando "dos clases de víctimas". Esta limitación contraviene las obligaciones internacionales de Chile, ya que la privatización de los centros no exime al Estado de su responsabilidad.
#QuitémonosLaVenda contra la violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes - Spot 2
El Caos Estadístico y la Opacidad de la Información
La falta de transparencia y la inconsistencia en las cifras sobre los menores bajo la tutela del Estado han sido una constante. Informes divergentes del Ministerio de Justicia y Unicef sobre el número de muertes, así como la dificultad del gobierno para proporcionar datos precisos, han puesto en evidencia un "caos estadístico". Esta opacidad dificulta la rendición de cuentas y la implementación de políticas efectivas.
Fallas en los Protocolos y la Supervisión
Un informe lapidario de la PDI de 2017, que investigó 240 hogares de menores, reveló que en el 100% de los centros administrados por el Sename y en el 88% de los gestionados por particulares se constataron 2.071 abusos, 310 de ellos con connotación sexual. Lo más grave es que el 44,5% de los centros no cumplía con los protocolos mínimos exigidos por el Sename. Un 72,9% carecía de protocolo ante conductas suicidas y un 76,7% no tenía protocolo para "sujeción y contención física frente a desajustes conductuales", una deficiencia que fue clave en la muerte de Lissette Villa.
Los jueces de familia, que deben visitar los centros dos veces al año, también han sido cuestionados por no haber detectado estas vulneraciones sistemáticas.
Casos Emblemáticos y sus Consecuencias
La Muerte de Guillermina
El caso de Guillermina, una adolescente de 16 años que murió por ahorcamiento en el Centro de Protección Alborada en 2012, es un trágico ejemplo de las fallas del sistema. Guillermina, con historial de consumo de alcohol, drogas y depresión, no fue llevada a un hospital para estabilizarla tras ser reingresada a la residencia en un estado vulnerable. Su muerte, registrada como un "egreso", puso en evidencia la falta de protocolos adecuados y la negligencia en la atención a menores con problemas de salud mental.

El Factor Lissette y la Sobremedicación
La muerte de Lissette Villa en 2016, de 11 años, por una "crisis emocional" en el Centro Galvarino, conmocionó al país y desató una investigación. El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella, señaló que Lissette estaba "sobremedicada" con fármacos que podían generar efectos adversos en niños, como agresividad e irritabilidad. Esta situación, según el exdicrector del Sename Francisco Estrada, era "generalizada", con una manipulación poco prolija de los medicamentos y problemas de dosificación. El informe de la PDI constató que el 66,3% de los centros delegaba la administración de fármacos a educadores sin formación profesional ni técnica en salud, una práctica peligrosa.

El Egreso de las Residencias: Un Salto al Vacío
Catalina Farías, exresidente del Sename, describe el egreso a los 18 años como "un salto al vacío, sin paracaídas". A pesar de la existencia de una obligación estatal de proteger a los jóvenes que estudian hasta los 24 años, muchos no conocen este derecho y quedan sin acompañamiento post-egreso. "Nadie se preocupó de que yo pudiera pagar mis estudios de alguna manera, de que tuviera alguna mensualidad para poder mantenerme", afirma Catalina.
El Servicio Nacional de Menores (ahora Mejor Niñez) se ha enfocado en las residencias familiares y en terminar con los hogares masivos (CREAD), pero Catalina argumenta que la clave está en la "atención dedicada, centrada en cada niño". Muchos jóvenes egresados tienen problemas de aprendizaje severos o problemas psiquiátricos graves, lo que hace "prácticamente imposible" que puedan mantenerse por sí mismos sin ayuda.
#QuitémonosLaVenda contra la violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes - Spot 2
Red Egresa: Un Puente para la Juventud
Ante esta realidad, Catalina se ha convertido en activista y cofundadora de Red Egresa, una fundación creada por jóvenes que salieron de residencias de protección. Red Egresa ofrece charlas, orientación sobre la PSU, ahorro y postulación a la universidad, compartiendo experiencias de vida para demostrar que es posible salir adelante. Además, actúan como un puente entre los jóvenes y empresas, y organizaciones de la sociedad civil, para canalizar apoyos. Catalina destaca que el valor más grande que ofrecen es la conexión a través de la experiencia compartida: "cuando les decimos que nosotros también somos chicos y chicas Sename y ahí su actitud cambia completamente. Cae la desconfianza y se abren".
Propuestas y Desafíos para el Futuro
La crisis del Sename ha puesto de manifiesto la urgencia de reformas profundas para garantizar la protección efectiva de los niños y adolescentes vulnerados.
Pilares para una Solución Definitiva
Francisco Estrada, abogado experto en infancia, propone tres pilares para una solución definitiva:
- Apoyo psiquiátrico adecuado: Necesidad de unidades polivalentes con niños adecuadamente medicados y personal dedicado, que también trabaje con las familias y no las aísle.
- Reintegración familiar: El objetivo final debe ser que los niños regresen con sus familias de origen, rompiendo el ciclo de la violencia y la pobreza, y proporcionándoles herramientas y acompañamiento.
- Defensa jurídica adecuada: Es fundamental que los niños cuenten con una defensa legal sólida que asegure que todos los actores del proceso cumplan con su trabajo, a diferencia de la actual situación donde, según Estrada, "el niño es más un trámite burocrático que un sujeto de derecho".
La creación de un nuevo servicio de protección a la infancia, que reemplace al Sename, es una meta a mediano plazo, pero "los niños no pueden esperar".
La Mirada de Catalina: Priorización y Acompañamiento
Catalina Farías enfatiza la "falta de priorización que se da a la infancia" y la "carencia de un acompañamiento profesional serio y dedicado, con permanencia en el tiempo para los niños y jóvenes en residencias". Para ella, es esencial que cada niño sepa que tiene a alguien que cree en él y que luchará por su bienestar. Propone que la solución no radica solo en "casas bonitas", sino en una atención dedicada y centrada en las necesidades individuales de cada menor.
Modificación Legislativa para Delitos Sexuales
La necesidad de anular la prescripción de los delitos de abuso sexual infantil es un punto crucial, dado que los niños no suelen darse cuenta de lo que les está sucediendo ni tienen la capacidad de denunciar a tiempo. Proporcionar apoyo con asistentes sociales a las víctimas, preparándolas para declarar en tribunales con la autorización de sus padres, es fundamental para la persecución de estos crímenes.
