El Rol Fundamental de los Cuidadores en la Salud Bucal del Adulto Mayor Dependiente

Los cambios sociodemográficos en Chile son evidentes, con un 16.7% de la población de 60 años o más. Si bien la mayoría de las personas mayores son autovalentes, el Estudio Nacional de la Dependencia de las Personas Mayores en Chile (ENDPM, 2009) reveló que aproximadamente un cuarto de los mayores chilenos (24.1%) son dependientes, requiriendo ayuda de un tercero para actividades cotidianas.

Un adulto mayor dependiente generalmente reside en su hogar bajo cuidados domiciliarios, o bien se encuentra institucionalizado en residencias de larga estancia u hospitalizado, recibiendo asistencia de cuidadores formales (contratados, a menudo con formación) o informales (en su mayoría familiares).

La Importancia de la Salud Bucal en Adultos Mayores Dependientes

La salud bucal es más importante de lo que se cree, ya que los problemas en la boca pueden afectar el resto del cuerpo. La boca es la entrada al tubo digestivo y a las vías respiratorias, y los gérmenes presentes en ella, aunque en su mayoría inofensivos, pueden causar enfermedades en todo el organismo si no se mantienen bajo control con una higiene adecuada.

La saliva, que ayuda a eliminar alimentos y equilibrar los ácidos producidos por los gérmenes, puede verse reducida por ciertos medicamentos (descongestionantes, antihistamínicos, analgésicos, diuréticos y antidepresivos), lo que favorece la diseminación de gérmenes e infecciones como caries y enfermedades de las encías. La inflamación oral está vinculada a la periodontitis grave.

Además, enfermedades como la diabetes y el VIH/SIDA pueden disminuir la resistencia del cuerpo a las infecciones, empeorando los problemas de salud bucal.

Afecciones Vinculadas a la Salud Bucal:

  • Endocarditis: Infección del revestimiento interno del corazón, causada por gérmenes que se diseminan desde otras partes del cuerpo, como la boca, a través de la sangre.
  • Enfermedad cardiovascular: Investigaciones sugieren que las enfermedades cardíacas, las arterias obstruidas y los accidentes cerebrovasculares podrían estar relacionados con la inflamación e infecciones bucales.
  • Complicaciones durante el embarazo y el parto: La periodontitis se ha vinculado al nacimiento prematuro y al bajo peso al nacer.
  • Neumonía: Gérmenes de la boca pueden pasar a los pulmones, causando neumonía y otras enfermedades respiratorias.

Enfermedades que Afectan la Salud Bucal:

  • Diabetes: Aumenta el riesgo y la gravedad de las enfermedades de las encías. Un cuidado dental frecuente puede mejorar el control de la diabetes.
  • VIH o SIDA: Problemas bucales como lesiones dolorosas (llagas) son frecuentes.
  • Cáncer: Varios tipos de cáncer (boca, tracto gastrointestinal, pulmón, mama, próstata y útero) se han vinculado con enfermedades de las encías.
  • Enfermedad de Alzheimer: A medida que esta enfermedad progresa, la salud bucal suele deteriorarse.
  • Otras afecciones: Trastornos alimentarios, artritis reumatoide y el síndrome de Sjögren (que causa sequedad bucal).

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El Cuidador y la Higiene Bucal del Adulto Mayor Dependiente

Los artículos que abordan los cuidados bucales en los mayores dependientes domiciliarios son escasos, ya que la mayoría de los estudios se centran en poblaciones institucionalizadas y hospitalizadas. Sin embargo, se ha demostrado que la capacitación de los cuidadores en higiene bucal es deficiente y que a menudo realizan prácticas inadecuadas o no priorizan la higiene bucal.

En el sistema de salud chileno, el programa de cuidados domiciliarios en la comuna de Providencia atendía a 337 personas en mayo de 2012, de las cuales 321 tenían 60 años o más. Un estudio descriptivo transversal seleccionó una muestra de 75 cuidadores de este programa para analizar sus características, capacitación y rol en la higiene bucal de los adultos mayores dependientes.

Resultados del Estudio de Providencia:

  • El 73.4% de los cuidadores no había recibido entrenamiento en cuidado bucal.
  • El 57.3% había realizado alguna vez la higiene bucal de la persona mayor.
  • El 82.7% reportó dificultades, principalmente la resistencia del adulto mayor a que otra persona realizara la higiene.
  • Los dependientes leves (según el índice de Katz) realizaban el 100% de su higiene bucal por sí mismos.
  • Los dependientes severos requerían ayuda (7.9%) o que el cuidador realizara completamente la higiene (76.3%).

Estos resultados resaltan la necesidad fundamental de mejorar la instrucción sobre higiene bucal para los cuidadores de adultos mayores dependientes domiciliarios. A mayor nivel de dependencia, el rol del cuidador en la higiene bucal se vuelve más crucial.

Características de los Cuidadores y su Experiencia

En el estudio de Providencia, los cuidadores eran predominantemente mujeres (94.7%) y formales. Tenían un nivel de educación media incompleta o completa (más de 8 años de educación), superior a lo reportado en otros estudios chilenos de cuidadores domiciliarios. La edad promedio fue de 57.2 años, con una experiencia promedio de 98.4 meses (aproximadamente 8 años).

A pesar de su experiencia, solo el 26.6% de los cuidadores había recibido instrucción en higiene oral para el adulto mayor dependiente, una cifra baja que concuerda con estudios internacionales en cuidadores de adultos mayores institucionalizados. La mayoría de los que recibieron capacitación la consideraron suficiente, y la instrucción provino principalmente de centros de salud familiar u hospitales/institutos técnicos.

El 57.3% de los cuidadores manifestó haber realizado alguna vez la higiene oral, pero solo el 46.7% lo hacía una o más veces al día. Un significativo 44.0% nunca realizaba la higiene oral, citando como principal dificultad la negativa del adulto mayor a que otra persona lo hiciera (41.1%), seguido por la dificultad del adulto mayor para seguir instrucciones (24.4%).

La Relevancia del Nivel de Dependencia

El estudio mostró una clara relación entre el nivel de dependencia y quién realiza la higiene bucal:

  • En dependientes leves, el 100% de los adultos mayores realizaba su higiene oral por sí mismos.
  • En dependientes severos, el 76.3% de la higiene oral era realizada por el cuidador.

Un 8% de los adultos mayores (dependientes moderados y severos) no recibía higiene bucal en absoluto. Estas cifras difieren de otros estudios chilenos que reportaban mayor autonomía en la higiene bucal de adultos mayores postrados, posiblemente debido a la exclusión de personas con discapacidad verbal o compromiso cognitivo en esos estudios.

Definiendo la Dependencia y el Rol del Cuidador

La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la OMS (2001) define la discapacidad como una interacción multidireccional entre el individuo y su entorno socioambiental, abarcando deficiencias, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación.

Gráfico de barras mostrando el porcentaje de cuidadores capacitados vs no capacitados

Grados de Dependencia y Necesidades de Higiene Bucal:

  1. Dependencia moderada (Grado I): La persona tiene limitaciones leves o moderadas, pero conserva la habilidad para el autocuidado bucal. Solo necesita supervisión en la frecuencia y eficacia del cepillado.
  2. Dependencia grave (Grado II): La persona requiere ayuda parcial para ejecutar la técnica de cepillado.
  3. Gran dependencia (Grado III): La persona necesita ayuda total para cualquier procedimiento de higiene oral y no puede asumir ninguna responsabilidad.

Técnicas y Recomendaciones para la Higiene Bucal por Cuidadores

Un cuidador brinda atención a alguien que necesita ayuda para cuidarse a sí mismo, ya sea un niño, un adulto o un adulto mayor con una lesión, discapacidad o necesidad especial de atención médica, como la enfermedad de Alzheimer. Algunos cuidadores asisten con tareas diarias, incluyendo el cuidado dental.

Guía Práctica para Cuidadores:

  • Higiene interdental y lingual: El cepillado debe complementarse diariamente con la higiene interdental (entre dientes). La seda dental es útil para espacios pequeños, pero puede ser difícil de manejar.
  • Higiene de mucosas: Para pacientes con alteración en la deglución o dietas blandas/trituradas, es crucial higienizar las mucosas (interior de mejillas y paladar) para eliminar restos de alimentos. Se deben cepillar con agua y jabón neutro.
  • Posicionamiento: Acceder a la persona por detrás, ligeramente lateralizado, ya sea que esté sentada (incluidos usuarios de sillas de ruedas) o tumbada (persona encamada).
  • Facilitación: Usar los dedos para separar y facilitar el cepillado. Si hay falta de colaboración o riesgo de mordiscos, usar un abrebocas (se pueden confeccionar caseros, por ejemplo, amortiguando el mango de una cuchara de madera resistente con gasas y esparadrapo).
  • Higiene lingual: Usar una gasa para sujetar y extender la lengua.

Recomendaciones Dietéticas:

  • Alimentos protectores contra la caries: Leche y derivados, especialmente el queso.
  • Reducción de placa: Consumo de frutas crujientes y vegetales crudos.
  • Evitar: Reducir la ingesta de zumos (incluidos los naturales) y otros alimentos azucarados (bebidas carbonatadas, alimentos procesados).
  • Hidratación: Vigilar una adecuada hidratación diaria y, en caso de xerostomía (sequedad bucal), solicitar consejo profesional sobre productos que estimulen la producción de saliva.

Estudio en Cuidadores de Antofagasta: Creencias y Necesidades de Capacitación

Un estudio cuantitativo, observacional, descriptivo y transversal realizado en 2019 en Antofagasta, Chile, tuvo como objetivo analizar las creencias relacionadas con el cuidado de la salud oral en cuidadores de adultos mayores institucionalizados. Se entrevistó a 49 cuidadores utilizando el cuestionario DCBS-sp.

Hallazgos del Estudio en Antofagasta:

  • El 36.73% de los cuidadores tenía capacitación en salud oral.
  • El 97.96% percibía la necesidad de capacitarse.
  • Los cuidadores tienen una baja capacitación para el cuidado de la salud bucal, y existen creencias desfavorables sobre el cuidado de la salud bucal de los adultos mayores institucionalizados.

Este estudio reveló que los cuidadores eran en su totalidad mujeres, con una edad promedio de 39 años. El 46.94% tenía entre uno y dos años de experiencia, y el 36.73% tres o más años. A pesar de esto, solo el 36.73% había recibido capacitación en salud oral.

Creencias Desfavorables Identificadas:

Se observaron altos porcentajes de respuestas "no sabe" en preguntas relacionadas con la autoeficacia (saber tratar enfermedades de la mucosa, usar seda dental correctamente, evitar candidiasis oral y eliminar placa bacteriana).

También se encontraron creencias desfavorables en la dimensión "creencias en salud oral" y "locus de control externo":

  • La mayoría creía que los pacientes debían avisar cuándo necesitaban ayuda (55.11%).
  • El 40.82% creía que el flúor solo beneficia a la población pediátrica.
  • El 48.98% pensaba que el sangrado de encías al usar seda dental significaba que debían dejar de usarla.
  • El 36.74% creía que no se puede evitar que enfermedades y medicamentos destruyan los dientes.
  • El 69.39% consideraba que la pérdida de dientes es parte normal del envejecimiento.
  • El 51.02% pensaba que, aunque se cuiden bien los dientes, se caerán con la edad.
  • El 48.98% creía que un método de cepillado es tan efectivo como cualquier otro.

Un locus de control externo se refiere a la creencia del individuo de que otros controlan sus decisiones y estado de salud. Sin embargo, se evidenció que los cuidadores que sí habían recibido capacitación presentaban promedios significativamente más bajos (favorables a la salud bucal) en las dimensiones de locus de control interno y autoeficacia.

Esto sugiere que una intervención educativa enfocada en estas creencias erróneas podría mejorar la salud bucal de los adultos mayores a su cargo. Los programas educativos efectivos no solo mejoran los indicadores de higiene bucal de las personas mayores, sino que también mejoran la actitud de los cuidadores hacia la importancia de la salud bucal y su asociación con otras patologías.

La intervención educativa debe tener un componente teórico y práctico-participativo, buscando aumentar la autoeficacia de los cuidadores, ya que mayores niveles de autoeficacia se asocian con una mayor probabilidad de reproducir comportamientos saludables. Es crucial diseñar técnicas que influyan en sujetos con una orientación de locus de control externo para que se orienten hacia un locus interno, actuando la educación para la salud como incentivo para el cambio.

Cuidar al Cuidador

La responsabilidad de un cuidador no es fácil; puede ser estresante y, a veces, abrumadora. Es fundamental que los cuidadores también cuiden su propia salud física y mental para poder seguir brindando una atención de calidad.

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