Vulnerabilidad Educativa: Riesgos y Desafíos en el Contexto Escolar

El concepto de Vulnerabilidad Educativa hace referencia a aquellos individuos que experimentan una serie de dificultades marcadas a lo largo de su trayectoria escolar que les impiden sacar provecho al currículo y a las enseñanzas dentro del aula de clase. Las barreras que pueden presentársele a los jóvenes en su paso por la educación formal pueden ser de diversa índole: emocionales, familiares, interpersonales, relacionadas con el proceso de enseñanza y aprendizaje o con el clima de la institución educativa en la que están inmersos. Usualmente, estas condiciones vienen acompañadas de factores o fenómenos mucho más complejos o profundos y, en la mayoría de los casos, desembocan en fracaso escolar.

Por su parte, la vulnerabilidad educativa hace referencia a todas aquellas dificultades u obstáculos que interfieren en la trayectoria académica del alumno. Busso (2001) la define como un "proceso multidimensional que confluye en el riesgo o probabilidad del individuo, hogar o comunidad a ser herido, lesionado o dañado ante cambios o permanencia de situaciones externas y/o internas adversas". En la mayoría de los casos, esto deriva en fracaso escolar, sumado a una interferencia en el bienestar y la calidad de vida del alumno.

Infografía: Factores de la Vulnerabilidad Educativa

Situaciones de Vulnerabilidad en la Escuela

La vulnerabilidad educativa se manifiesta a través de diversas situaciones que afectan directamente el desarrollo y bienestar del estudiante. Algunas de estas son:

  • Las circunstancias familiares influyen enormemente en el rendimiento del alumno, en su bienestar, sus relaciones, sus frustraciones y su calidad de vida.
  • El hecho de que uno de los padres sea alcohólico puede generar un gran estrés en el hogar, así como sentimientos de culpabilidad e impotencia en las personas que conviven con el alcohólico.
  • Las dificultades del alumno con los profesores también pueden interferir negativamente en su trayectoria académica.
  • Los problemas de conducta son otra de las situaciones de vulnerabilidad en la escuela.
  • La necesidad de apoyos y atenciones educativas específicas durante un período (o la totalidad) de su escolarización.

Los niños, niñas y adolescentes en mayor situación de vulnerabilidad, es decir, que viven en pobreza, que tienen discapacidad o que han tenido que migrar de su país de origen, corren más riesgo de abandonar el sistema educativo. Para evitar esto y asegurar que todos los niños accedan y culminen su educación, el sistema educativo cuenta con normativas que eliminan las barreras en el acceso y promueven la inclusión. Por ejemplo, en Ecuador, la falta de requisitos no impide el acceso al sistema educativo en ningún caso, y el aprestamiento es un periodo de preparación, adaptación y acompañamiento para estudiantes que ingresan tardíamente.

Componentes de la Vulnerabilidad Social y su Impacto en la Escolarización

Los términos "vulnerabilidad" y "grupos vulnerables" han ganado prominencia en América Latina, influenciados por los profundos impactos sociales generados por los programas de ajuste económico (Pizarro, 2001). El concepto de vulnerabilidad social se desglosa en dos componentes explicativos fundamentales. Por un lado, se refiere a la inseguridad e indefensión que experimentan las comunidades, familias e individuos en sus condiciones de vida. Esto ocurre como consecuencia del impacto de eventos económicos o sociales de carácter traumático.

En este sentido, no solo el desempleo, sino también la precariedad e inestabilidad laboral observada por niños, niñas y adolescentes en sus cuidadores y educadores, tienen serias repercusiones en los procesos de escolarización. Estas circunstancias marcan de manera particular las trayectorias educativas de amplios sectores estudiantiles, incluyendo a aquellos de clases medias.

Es crucial considerar que la promesa de que el nivel educativo alcanzado garantizaría el acceso digno y justo al mundo laboral ya no parece ser una realidad. Si bien una cuota de incertidumbre puede ser un motor saludable para la vida, impulsando la investigación y el estudio, la persistente e intensa sensación de inseguridad puede transformarse en una condición incompatible con una vida saludable. Esto puede derivar en estados depresivos, ataques de pánico, angustia intensa, violencia, dificultades de aprendizaje, aislamiento, inhibiciones y baja autoestima.

El Sistema Educativo y las Demandas del Siglo XXI

Un aspecto no menor que afecta seriamente las condiciones actuales de escolarización es la dificultad del sistema educativo para actualizarse al ritmo de las demandas del Siglo XXI. Floreal Ferrara define la salud como "la capacidad individual y social de modificar las condiciones que limitan la vida", concibiéndola como un proceso dinámico y en constante cambio, influenciado por el contexto.

Ferrara invita a una lectura del proceso salud-enfermedad desde una perspectiva colectiva, donde la enfermedad no puede ser explicada de forma unicausal o focalizada exclusivamente en los individuos, como a menudo proponen enfoques positivistas. En esta misma línea, la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de 1978, convocada por la OMS y UNICEF, definió la salud como un derecho humano fundamental que requiere la intervención de múltiples sectores sociales y económicos. Desde un enfoque integral de la salud y partiendo de una perspectiva de derechos, el trabajo se considera un derecho humano clave, cuya vulneración impacta directamente en el derecho a la salud.

La Construcción Social de la Juventud y el Papel de la Escuela

Margulis (2003) señala que la "juventud" es una "creación" relativamente reciente, y la escuela está intrínsecamente ligada a este proceso de "creación de juventud" como sujeto social. Reflexionar sobre los procesos subjetivos que se promueven en los jóvenes implica revisar la significación social de las adolescencias situadas. Estudios recientes, como los realizados entre estudiantes de secundaria en Buenos Aires y su conurbano, sugieren que la escuela sigue siendo significativa para los estudiantes, articulándose con una idea de progreso. Este progreso ya no se entiende como ascenso social, sino como una posibilidad de despegue de la fatalidad de origen. Estos aspectos cuestionan críticamente los procesos de escolarización en escuelas medias.

Flavia Terigi (2007) advierte que no solo las condiciones del presente generan un alto nivel de desafiliación con el proyecto escolar. El desafío para la escuela es proponer un futuro con categorías distintas a las históricas, alejándose de la concepción del futuro de la escuela de principios y mediados del siglo XX. Es necesario preguntarse qué futuro la escuela media puede ofrecer y sostener como proyecto para sus alumnos.

Precariedad, Vulneración de Derechos y Crisis Institucional

En un momento histórico donde la precariedad de la vida se naturaliza, la vulneración de derechos se exacerba y las instituciones tradicionales como la familia y la escuela experimentan un quiebre, los soportes subjetivos que referencian el porvenir se ven interrogados. Esto genera una representación problemática de la juventud, convirtiéndola en el "enemigo" del orden social, tanto por la asociación de adolescentes excluidos con la violencia y delincuencia, como por la vulnerabilidad de los sectores medios a "caer" o "desviarse".

Factores Determinantes de la Desigualdad Educativa

La desigualdad en la educación se manifiesta en el acceso inequitativo a recursos esenciales como libros, equipamiento, clases con docentes calificados, talleres variados, buenas instalaciones escolares y financiamiento adecuado. Esta desigualdad se fundamenta en una multiplicidad de factores, incluyendo la economía, la perspectiva de género, las políticas gubernamentales, la localización geográfica, la cultura, el origen étnico y las creencias.

El resultado directo de esta desigualdad es que las personas afectadas quedan marginadas de oportunidades futuras prometedoras debido a la imposibilidad de acceder a un proceso de aprendizaje exitoso. Diversos estudios confirman la estrecha relación entre la desigualdad educativa y la clase socioeconómica, así como el nivel de acceso a oportunidades: a menores condiciones socioeconómicas, menores oportunidades.

La desigualdad educativa se ve exacerbada por las diferencias en las oportunidades formativas, las cuales impactan directamente en las condiciones de vida futuras. Existe una brecha considerable entre las oportunidades educativas ofrecidas por las instituciones privadas y la realidad de las escuelas públicas. El acceso a una educación de calidad y el entorno educativo desde el primer día de clases crean diferencias que pueden persistir a lo largo de la vida de una persona. Estas diferencias socialmente marcadas afectan los conocimientos, las relaciones sociales, el lenguaje, el desarrollo de habilidades y las oportunidades, traduciéndose en empleabilidad, éxito profesional y movilidad social.

Esquema: Ciclo de la Pobreza y la Desigualdad Educativa

Impacto Socioeconómico y Origen Étnico

Según datos de 2017, Chile presentaba uno de los índices más altos de desigualdad educativa entre los países de la OCDE, evidenciado en el índice Gini de 0,503. Esto significa que los ingresos del 10% más rico del país eran 26 veces superiores a los del 10% más pobre, una cifra alarmante. A nivel universitario, el costo de una carrera en Chile puede oscilar entre 20 y 50 millones de pesos, obligando a muchos estudiantes sin recursos a recurrir a préstamos con altas tasas de interés y generando endeudamiento a largo plazo. Investigaciones recientes sobre educación mundial indican que Chile tiene uno de los porcentajes más bajos de educación universitaria y tasas de graduación dentro de la OCDE, posiblemente debido a las deficientes condiciones de educabilidad y los elevados costos de acceso y obtención de títulos universitarios.

Las niñas y niños de etnias minoritarias se ven afectados negativamente por la desigualdad educativa. Alicia Razeto, en su artículo “El involucramiento de las familias en la educación de los niños”, expone que las familias vulnerables se encuentran en desventaja para apoyar la educación de sus hijos y relacionarse con la escuela. Las capacidades de las familias para cumplir su función educativa no están distribuidas equitativamente. La pobreza, el nivel educativo de los padres o cuidadores, y su capital social influyen en el desarrollo y el desempeño escolar de los niños, niñas y adolescentes.

Estudios internacionales, como los de Parcel, Dufur y Cornell (2010), coinciden en que la pobreza material es un factor de riesgo para los niños, ya que implica un menor acceso a recursos educativos que apoyen el proceso de aprendizaje. Weiss y otros (2009) señalan que padres, madres o cuidadores que viven en condiciones de pobreza o estrés económico experimentan más problemas de salud mental, lo que puede limitar su capacidad para apoyar los estudios de sus hijos e incrementar la probabilidad de uso de prácticas punitivas. La desigualdad educativa no solo es una consecuencia de la pobreza, sino que también contribuye a ella, creando un ciclo pernicioso. La educación, según expertos, tiene la función de adquirir habilidades y certificar conocimientos para una mayor participación social, además de cumplir un rol "socializador". Esto se alinea con la teoría del capital humano, que postula que a mayor nivel educativo, mejor competencia por empleos e ingresos.

El Ciclo de la Pobreza y la Desigualdad Educativa

Las desigualdades sociales contribuyen a las desigualdades educativas al restringir la habilidad cognitiva y no cognitiva. Un estudio del Economic Policy Institute sobre niños en edad preescolar (1998-2010) reveló una brecha de desempeño persistente entre los niños de niveles socioeconómicos más bajos y más altos, brecha que se mantiene a lo largo del tiempo. Esto es relevante, ya que las habilidades cognitivas y no cognitivas son cruciales para el éxito escolar y en otros ámbitos de la vida.

Según un análisis de Oxfam basado en datos de la UNESCO, en países en desarrollo, los niños de familias pobres tienen siete veces menos probabilidades de completar la escuela secundaria que los niños de familias ricas. Incluso en países desarrollados, solo el 75% de los niños de familias más pobres se gradúan de la educación secundaria, en comparación con el 90% de los niños de familias ricas. El artículo “Factores determinantes de la deserción escolar y expectativas de estudiantes que asisten a escuelas alternativas” recopila variables extraescolares como la pobreza, la vulnerabilidad, la situación socioeconómica, la búsqueda de trabajo, el origen étnico, la desintegración familiar y las limitadas expectativas familiares respecto a la educación. Se ha evidenciado que la deserción escolar se vincula con razones económicas, dado que el abandono de la escuela a menudo responde a la necesidad de ingresar tempranamente al mundo laboral para satisfacer requerimientos familiares. El ausentismo y la deserción escolar implican pérdidas duraderas de oportunidades, afectando el desarrollo y el aprovechamiento de las oportunidades educativas, lo que constituye otro factor contribuyente a la desigualdad.

Medidas para Abordar la Desigualdad Educativa

Se han implementado diversas medidas para intentar mitigar la desigualdad educativa en Chile:

El secreto de la desigualdad educativa

Mejora de las Condiciones de Enseñanza

Chile ha informado a la OCDE sobre sus esfuerzos para mejorar las condiciones de enseñanza, comprometiéndose a proveer administradores y docentes competentes a las escuelas. Se ha priorizado el desarrollo de capacidades de administradores educativos, docentes y otros profesionales para promover la inclusión y diversidad estudiantil. Fortalecer las capacidades de administradores escolares locales y de nivel medio para mejorar la calidad y equidad de la educación es otra prioridad. El gobierno chileno se ha comprometido a reducir las desigualdades y la segregación escolar mediante la gratuidad de la matrícula, la promoción de escuelas públicas y/o privadas no selectivas y sin fines de lucro, y el fortalecimiento de la educación pública a través de la transferencia de escuelas municipales a nuevos servicios locales de educación.

Política Nacional Docente (PND)

En 2016, el gobierno chileno aprobó la PND, que incluye reformas al acceso y retención de educadores en escuelas públicas y privadas subvencionadas. Estas reformas establecen altos requisitos de ingreso y una nueva acreditación para programas de formación docente, ofrecen un año de tutoría con pago adicional para maestros nuevos y mentores, y crean un sistema de desarrollo profesional para la promoción a largo plazo.

Educación en Sectores en Crecimiento

Si bien las tasas de educación y alfabetización aumentan a nivel mundial, no está claro si la desigualdad educativa está disminuyendo. Existe la necesidad de potenciar la educación en sectores en crecimiento, como la tecnología y las habilidades sociales específicas, adaptables al mundo actual y que faciliten la movilidad ocupacional.

Subsidio por Estudiante (Voucher)

El gobierno chileno intentó implementar un subsidio por estudiante, pero investigaciones de expertos indican que no tuvo éxito, ya que reforzó la segregación escolar. Las escuelas privadas podían admitir estudiantes por preferencia y ganancias, mientras que las escuelas públicas, sujetas a normativas más estrictas, no podían hacer lo mismo.

Responsabilidad de las Escuelas

Los sistemas educativos deben proveer recursos financieros y no financieros a los alumnos de menores recursos para asegurar altos niveles de aprendizaje para todos. Igualmente importante es responsabilizar a las escuelas por sus resultados académicos.

Apoyo a la Educación para el Desarrollo Sostenible

Se apoya que todos los niños y niñas adquieran conocimientos y habilidades en derechos humanos, igualdad de género, paz, diversidad cultural (ODS 4) y protección del medio ambiente, para que se conviertan en actores clave del desarrollo sostenible. Good Neighbors ha desarrollado un modelo de programa educativo alineado con la visión 2030 y el enfoque de desarrollo global. Se busca que más niños, niñas y adolescentes tengan acceso a oportunidades educativas de calidad, independientemente de sus limitaciones socioeconómicas, basándose en los cuatro pilares de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). También se apoya a los niños para que crezcan no solo como sujetos de derechos, sino como ciudadanos globales capaces de compartir y empatizar con sus vecinos.

Good Neighbors mejora el ambiente de aprendizaje y ofrece oportunidades educativas diversas a niños, niñas y adolescentes que no gozan plenamente de su derecho a una educación de calidad. En más de 45 países, se han construido instalaciones educativas, radios populares, mejorado instalaciones higiénicas, proporcionado acceso a agua potable, distribuido libros de texto y útiles escolares gratuitos. Se han desarrollado programas de reciclaje y educación medioambiental, y se ha apoyado una clínica de equinoterapia e infraestructura de transporte. De manera estratégica, se ha utilizado activamente la tecnología de la información y las comunicaciones (TICs) para desarrollar contenidos y aplicaciones, ampliando la oferta educativa a través de los medios de comunicación y apoyando a los niños para que continúen y disfruten su proceso de aprendizaje.

Factores de Éxito en Estudiantes de Contextos Vulnerables

A pesar de estar insertos en liceos con alta vulnerabilidad social, con malos resultados en pruebas nacionales y serios problemas en las áreas de gestión pedagógica, directiva y convivencia, hay alumnos que logran un buen rendimiento. Sobre cómo logran destacarse y llegar a la Educación Superior, a pesar de las situaciones adversas que los rodean, se preguntó el subdirector de la Escuela de Psicología de la Universidad, Dr. Mario Morales.

De esta manera, el año 2010, el Dr. en Ciencias de la Educación comenzó a trabajar en un proyecto Dicyt denominado “Factores predictores de éxito en jóvenes de buen rendimiento, provenientes de liceos prioritarios e insertos en contextos laborales, del servicio militar y estudios superiores”.

Características de Estudiantes de Alto Rendimiento

Una de sus conclusiones preliminares es que “los buenos estudiantes de sectores vulnerables son personas que poseen proyectos de vida, un adulto que ha sido significativo para ellos, un mayor nivel de autoestima, redes focalizadas, familia estructurada y reconocimiento a nivel escolar. Son el 'chiche' familiar y son capaces de aprender de sus errores”, sostiene el experto. En una primera etapa, su equipo administró una batería de pruebas psicológicas a una población cercana a 500 estudiantes de cuatro colegios de la Región Metropolitana y dos de Rancagua, establecimientos cuyo índice de vulnerabilidad fluctuaba entre un 93 y 95 por ciento, según el Mineduc.

En una segunda fase, se seleccionaron 70 alumnos que presentaban un rendimiento escolar alto, situándose en un promedio superior al estándar del grupo total. Además, se compararon los puntajes de las pruebas psicológicas de los estudiantes de alto rendimiento con el grupo general. Finalmente, en una tercera etapa, se realizaron entrevistas en profundidad para reconstruir el proceso que los mejores estudiantes desarrollaron para alcanzar su buen rendimiento. A su vez, entre las pruebas administradas se aplicó un test cuyos resultados indican que los buenos estudiantes poseen un nivel intelectual mayor. Además, cuentan con un mayor apoyo por parte de los profesores y una familia un poco más estructurada.

Infografía: Claves del éxito en estudiantes de contextos vulnerables

Autonomía y Crecimiento Personal

Para el académico, los jóvenes destacados tienen, a su vez, un mayor puntaje en pruebas de bienestar psicológicos relativos a la aceptación. “También existen diferencias significativas en el área de proyección: no viven el día, se proyectan a algo específico. Y aunque no existen diferencias en relación a los vínculos entre ambos grupos, generalmente los alumnos de alto rendimiento son personas más ostras, por lo que pueden tener menos amigos”, enfatizó.

En relación a la resiliencia, la diferencia radicó en el plano de la satisfacción, relacionada en el cómo logran enfrentar los problemas cotidianos. El investigador plantea que otra diferencia importante tiene que ver con las metas y los proyectos futuros. “Su objetivo es alcanzar la Educación Superior. Además, ellos logran aprender de ciertas situaciones problemáticas, de los errores y, en ese sentido, son más conscientes que el resto de los estudiantes” explicó.

Impacto del Adulto Significativo y la Familia

Respecto a las entrevistas en profundidad, se han encontrado algunos factores relacionados con el encuentro en su vida escolar con un adulto significativo, situaciones no normativas que les ha tocado enfrentar, una familia más estructurada, deseos de aprender, de querer “ser alguien en la vida” en el área profesional, tener un buen trabajo y ayudar a su familia.

El Dr. Mario Morales plantea como objetivo principal del proyecto lograr, a través de programas que permitan fortalecer estos aspectos, que los estudiantes potencien los ámbitos en lo que están más débiles y logren avanzar en su calidad académica. Por otra parte, afirma que el desarrollo de estos alumnos depende de que la apertura de las universidades vaya con un acompañamiento al alumno que ingresa.

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