La Realidad de los Jubilados: Convivencia, Empleo y Desafíos en Chile

Comida de Convivencia en el Club de Jubilados

Los mayores de la comunidad esperan con entusiasmo el viernes de fiestas para participar en una comida a la que cada año se suman más personas. Se trata de la comida de convivencia en el Club de Jubilados. Según explicó el presidente del club, Pepe García, esta tradición se viene realizando al menos desde el año 1987 y sigue teniendo una gran aceptación por parte de los mayores, aunque se echan de menos otras actividades como la petanca, las competiciones de dominó o de cartas.

En esta comida han participado, además de los mayores, diversas autoridades locales como la alcaldesa, Concepción Ramírez; el concejal de servicios sociales, Juan Francisco Arenas; y las concejalas de fiestas y obras y servicios, Rosi Madrid y Montse Bailón. El concejal Arenas destacó que "para próximas ediciones se va a presentar otro formato para seguir buscando un espacio de convivencia para los mayores". Para estos abuelos, lo mejor de la fiesta sigue siendo la comida de hermandad y el baile en la caseta municipal, donde pueden disfrutar de pasodobles y bailes tradicionales. El menú de este año, una vez más, ha consistido en entremeses, un plato de paella y un postre.

Foto de personas mayores bailando en una caseta municipal

La Búsqueda de Empleo en la Tercera Edad: Casos Emblemáticos

Más de mil jubilados asisten todos los años a la feria laboral organizada por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), con la idea de encontrar un empleo estable y mejorar su situación económica. Así fue como Osvaldo Flores (74) encontró trabajo como anfitrión de Fantasilandia, uniéndose al casi 30% de personas mayores de sesenta años que trabajan después de jubilar. Al igual que él, otros cinco adultos mayores trabajan en el parque de diversiones. Esta situación es una de las tantas postales que ha motivado a la ciudadanía a marchar por el fin de las AFP.

La Experiencia de Osvaldo Flores en Fantasilandia

Osvaldo, oriundo de Salamanca, se desempeñó durante 44 años como profesor, llegando a ser director de un colegio en la comuna de Lo Espejo. Sin embargo, al jubilarse, su pensión apenas superaba los 250 mil pesos, un tercio de su sueldo como profesor, lo cual no le alcanzaba para cubrir sus gastos mensuales, especialmente considerando que siempre fue el único proveedor de su casa y aún paga la universidad de su hija menor, además de hacerse cargo de su hijo mayor enfermo. “Con 250 lucas no me alcanza para pagar nada. Cuando me cambié a la AFP nadie me dijo que se me iba a reducir tanto la mensualidad”, afirma Osvaldo.

Aburrido y endeudado, Osvaldo decidió buscar un trabajo con seguridad salarial, un contrato y horarios definidos. Con esa idea llegó a la feria laboral para el adulto mayor organizada por el Senama y el Ministerio de Desarrollo Social en la Estación Mapocho. La psicóloga de la feria lo animó: “Yo creo que Fantasilandia es la mejor opción para usted, caballero. Porque lo va a mantener más activo, se va a llenar de juventud”. Aunque dudaba de su paciencia para lidiar con grandes multitudes y el bullicio de un parque de diversiones, se convenció y llenó el formulario. A las dos semanas, ya era parte del equipo de adultos mayores del parque.

Foto de Osvaldo Flores en su rol de anfitrión en Fantasilandia

Desde el 2013, Osvaldo trabaja como anfitrión junto a otros cinco ancianos, en un programa de integración laboral para el adulto mayor que el parque de diversiones implementó hace seis años. En su rol, repite varias veces instrucciones como "No se crucen, cuidado con el tren", moviéndose pausadamente con su silbato, a pesar de la música electrónica que a veces dificulta que se escuchen sus indicaciones. Su experiencia como profesor de educación general básica le proporcionó las competencias necesarias para desenvolverse entre los visitantes del parque, un trabajo que encuentra "parecido" a su labor docente, ya que debe dar instrucciones y explicar cosas a los visitantes, "igual que en un colegio con niños inquietos". La principal diferencia radica en el salario: como profesor ganaba 700 mil pesos, mientras que ahora, si completa los cuatro fines de semana del mes, recibe 120 mil pesos, menos de la mitad de su pensión estatal.

Este caso refleja que Osvaldo pasó a formar parte del 27,6% de la población mayor de 60 años que trabaja después de jubilarse, según la encuesta Casen 2013. Nunca se imaginó que terminaría trabajando en un parque de diversiones; lo más cercano que estuvo fue cuando aceptó instalar unos autitos chocadores en el colegio donde era director.

Documental Adulto Mayor en Chile

El Programa de Inclusión Laboral en Fantasilandia

El programa de inclusión laboral para adultos mayores ha funcionado con éxito en Fantasilandia. Cada año, la empresa se presenta en ferias de empleo y recibe decenas de formularios de adultos mayores dispuestos a seguir trabajando después de jubilarse. El gerente del parque, Francisco Cabrera, explica que "Fantasilandia se ha unido a la tendencia mundial de contratar personas mayores porque tienen un alto nivel de compromiso y entrega con la empresa. En Disney también es posible ver abuelos ayudando en la vigilancia, en la preparación de comida y siendo anfitriones”. El único criterio para ser seleccionado, asegura, es que tengan carisma y puedan moverse sin dificultades en el parque.

El equipo de anfitriones de Fantasilandia está compuesto por cinco adultos mayores de entre 63 y 77 años, encargados de mantener el orden en las filas, vigilar los accesos, entregar información a los visitantes y resolver conflictos en las largas esperas antes de subir a un juego. Cumplen una jornada laboral de ocho horas los sábados y domingos, y en temporada alta pueden ser hasta nueve. Están contratados de manera indefinida y por cada día trabajado reciben 15 mil pesos. Entre todos suman 320 años de edad.

Germán Gamboa (63), otro anfitrión, pasa la tarde anotando a los clientes que cumplen años y pueden entrar gratis. Por radio, Luis Acevedo (77) avisa que "los monos" (personajes) van a salir y hay que ir al escenario. En medio de la música electrónica, se hacen bromas con señas. Con la ayuda de Luis, la princesa Bella se sube al carro, mientras sujetan su vestido. Los abuelos que vigilaban las filas abandonan sus puestos para escoltar el desfile, evitando que el "tren feliz" arrolle a los niños que se cruzan. Por cuarenta minutos caminan junto a los carros por todo el parque, hasta regresar al estacionamiento. Es allí donde pueden conversar un momento, preguntarse cómo ha estado el día y redistribuirse los juegos a vigilar hasta el cierre. “Menos mal que estamos todos juntos en esto o sería muy aburrido venir a trabajar”, añade Acevedo.

Dentro del staff de Fantasilandia, hay excarabineros, exmilitares de la Fuerza Aérea y exfuncionarios de Investigaciones, quienes buscan mantenerse activos y complementar sus pensiones. Reconocen que su situación es ventajosa en comparación con otros, aunque las jornadas sean largas y ruidosas. “Agradecemos a la empresa porque son pocas las opciones que nosotros, los abuelos, tenemos para trabajar en algo digno”, añade Vidal, otro miembro del equipo. Luis Acevedo se pregunta: “Ya trabajamos mucho para eso, ¿cuándo vamos a disfrutar?”, reflejando el deseo de trabajar por salud mental y no solo por subsistencia.

Desafíos del Adulto Mayor en Chile: Pensiones y Salud

Ser adulto mayor hoy, según la Tercera Encuesta Nacional de la Inclusión Social, es una experiencia dicotómica: las expectativas de mantenerse activo permanecen intactas, pero el temor a no poder lidiar económicamente con problemas de salud y seguridad, amenazan la tranquilidad psicológica de los recién jubilados. Osvaldo, por ejemplo, pensaba en descansar, dormir más, salir a caminar y ayudar a su mujer, pero pronto se dio cuenta de que sus planes eran inviables con una jubilación que no sobrepasaba los 250 mil pesos, a pesar de haber ahorrado setenta millones.

Infografía sobre la situación de las pensiones en Chile

Impacto del Sistema de AFP y la Fragilidad Económica

Antes de la existencia de las AFP, Osvaldo era parte del sistema de pensiones de los empleados fiscales. Sin embargo, tras la promulgación del Decreto de Ley 3.500 en 1980, que dio origen al sistema de AFP, las llamadas de las administradoras no cesaron. Con "diferentes artimañas", buscaban convencerlo de trasladar sus ahorros del sistema antiguo de reparto a uno de capitalización individual administrado por entidades privadas. “Mucho más estable que el anterior, una inversión real para su vejez”, le comentó una ejecutiva. Por dinero e insistencia, trasladó los treinta millones de pesos ahorrados hasta ese momento. “Me acosaron varios meses seguidos hasta que caí. No pensé que iba a ser tan injusto a largo plazo. Siento que ese tal José Piñera me cagó”, reflexiona Osvaldo, quien cotiza en el actual sistema desde 1986. Admite que no se hubiera cambiado de haber sabido que en veinte años ahorraría lo mismo que en los diez que estuvo en el sistema anterior.

La incapacidad de descansar de Osvaldo se incrementó con la cardiopatía que le detectaron hace cuatro meses, que le produce fatiga, dificultad para respirar y debilidad general. A pesar de esto, asegura que no es impedimento para seguir trabajando. “Por suerte no quedé con secuelas, solo más lento. Ya no puedo hacer el mismo esfuerzo físico que antes. Pero acá hay sillas para que podamos vigilar sentados. No queda otra”, agrega.

Domingo 24 de julio: La gente se volcó por primera vez a las calles exigiendo jubilaciones y vejez digna, luego de que la prensa revelara que las pensiones de algunos funcionarios en gendarmería eran 25 veces más abultadas que las jubilaciones de un adulto mayor común. Mientras en más de 40 ciudades del país la gente salía a protestar, Osvaldo se preparaba para ir a trabajar.

Esperanza de Vida y Disminución de Pensiones

De acuerdo con cifras de la Superintendencia de Pensiones, el aumento en la esperanza de vida provocará una disminución del 3% en la jubilación. Actualmente, la población nacional se encuentra entre las más envejecidas de Latinoamérica. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta que las personas mayores de 60 años, que hoy representan el 15,7% de la población, alcanzarán el 32,9% para el 2050, y las expectativas de vida serán diez puntos superiores al promedio mundial. “No sabía que vivir tanto tiempo me iba a traer todos estos problemas. Si hubiera sabido le pongo más bencina al Mercedes y no me jubilo hasta los setenta, si al final es lo mismo”, comenta Osvaldo. “Y eso que coticé 27 años seguidos sin lagunas y saqué 300 lucas no más, todavía no veo las 600”, agrega Germán, provocando risas en el grupo.

Ferias Laborales y Expo Inclusión

Todos los años, más de mil adultos mayores asisten a las ferias laborales del SENAMA, buscando una opción que les permita, al igual que al equipo de anfitriones de Fantasilandia, optar a un trabajo estable que complemente sus jubilaciones, las cuales en promedio no superan los 350 mil pesos por persona. Esto contrasta significativamente con el costo de vida en Santiago, donde la canasta básica, según el INE, es de casi 700 mil pesos mensuales.

En octubre se desarrollará la séptima versión de la Expo Inclusión 2024. Este encuentro se llevará a cabo de forma presencial y gratuita, sin inscripción previa, los días 23 y 24 de octubre en el Centro Cultural Estación Mapocho. En la versión de este año se presentarán más de mil ofertas laborales en oficios, trabajos técnicos y profesionales, acompañado de talleres y charlas sobre derechos sociales, opciones educacionales y distintas estrategias para ingresar al mercado laboral chileno. Cabe recordar que la Ley de Inclusión Laboral 21.015 obliga a las empresas de 100 o más trabajadores a contar con un 1% de personas con discapacidad contratadas.

Folleto de la Expo Inclusión

Casos de Vulnerabilidad y Discapacidad en Adultos Mayores

Según la encuesta ENDIDE 2022, a cargo del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, cerca de 2.700.000 adultos en Chile cuentan con algún tipo de discapacidad. Un emotivo caso que muestra la vulnerabilidad de algunos adultos mayores se presentó en el programa de CHV “Contigo en la Mañana”. Debido a la crisis sanitaria, una pareja de adultos mayores perdió su trabajo y tuvo que instalarse ilegalmente en la feria San José para vender diversos artículos. “Si no trabajo, no puedo comer. Cuando yo trabajaba, yo vendía desayunos, y podía sobrevivir sin problemas, pero con la pandemia no pude seguir”, relató uno de ellos. “No puedo seguir vendiendo desayunos porque se me acortó mucho la vista, así que no puedo trabajar en eso, porque hay que desgrasar la carne antes de cocerla. Estar sentado tres o cuatro horas, y viendo televisión, eso me jodió la vista”.

Por otro lado, Benita, una de las afectadas, expresó que tuvo que ocupar parte de su dinero previsional durante la crisis. “Lo único que yo he recibido es un aguinaldo para el 18 de septiembre y la Navidad. Y la municipalidad nos ha mandado una o dos cajas de mercadería. No he recibido ningún bono hasta aquí”. Además, señaló que había tenido complicaciones de salud, ya que sufrió un accidente mientras trabajaba como delivery de desayunos, siendo mordida por un perro. El caso de estas personas conmovió a los animadores y televidentes, quienes realizaron gestiones para solucionar su situación, comprometiéndose a que ambos adultos mayores pudieran hacerse un chequeo médico oftalmológico.

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