La Accesibilidad en el Transporte Público de Santiago: Antes y Después del Transantiago

La capacidad de desplazamiento es un derecho fundamental que permite a las personas participar plenamente en la sociedad, acceder a oportunidades laborales, educativas y sociales. Sin embargo, para una proporción considerable de la población chilena, especialmente aquellas con alguna discapacidad física, psicosocial, cognitiva o sensorial, el viaje diario se convierte en un desafío. Esta situación era particularmente crítica en Santiago antes y durante los primeros años del sistema Transantiago.

Esquema de la evolución del transporte público en Santiago con énfasis en hitos de accesibilidad

Marco Legal y Primeros Desafíos en Accesibilidad

La preocupación por la inclusión de personas con discapacidad en Chile no es reciente. En 1987, una agrupación denominada "Acción Cristiana Lisiado y Trabajo", liderada por el padre de uno de los colaboradores, comenzó a trabajar activamente en este ámbito. Tras experiencias y aprendizajes de otros países como Estados Unidos, Argentina, Colombia y Perú, en 1990 se presentó al gobierno de Patricio Aylwin el primer anteproyecto de ley que sentaría las bases para la Ley Nacional de la Discapacidad.

Finalmente, el 14 de enero de 1994, entró en vigencia la Ley 19.284 de Integración Social de las Personas con Discapacidad. Este fue el primer marco legal en Chile que estableció Normas para la Plena Integración Social de las Personas con Discapacidad. En su artículo 21, la ley señalaba que cada nuevo medio de transporte debía implementarse de manera que resultara accesible y utilizable sin dificultad por personas que se desplacen en sillas de ruedas.

A pesar de esta normativa, en 1994, el Metro de Santiago, con el 70% de las obras de la nueva Línea 5 ya construidas, ignoraba la existencia de esta ley. Ante esta situación, la Fundación Nacional de Discapacitados, como ONG, se hizo presente en las oficinas del Metro, acompañada de reporteros, para exigir el cumplimiento de la ley. Los primeros accesos para personas con discapacidad que se vieron desde la inauguración de la Línea 5, y luego en cada estación o línea de Metro construida, fueron un aporte significativo de esta Fundación.

La Accesibilidad en el Metro de Santiago

El diseño original de las estaciones de las Líneas 1 y 2 del Metro de Santiago, proyectadas hace más de tres décadas, no contempló la instalación de escaleras mecánicas ni ascensores que permitieran a las personas con movilidad reducida acceder a este medio de transporte. Sin embargo, desde la promulgación de la Ley 19.284, todas las nuevas líneas fueron diseñadas pensando en dicha accesibilidad.

El Metro de Santiago ha realizado, y continúa haciendo, esfuerzos por renovar las estaciones de las líneas antiguas para ofrecer accesibilidad a los usuarios con movilidad reducida. A la fecha, 56 de las 92 estaciones de Metro cuentan con escaleras mecánicas o ascensores que permiten dicho acceso. No obstante, en febrero de 2007, con el inicio del Transantiago, Metro S.A. no realizó las modificaciones referentes a accesibilidad en más de 35 estaciones de las Líneas 1 y 2, infringiendo así la Ley 19.284 y su Artículo 21, que ya llevaba más de 13 años vigente.

Metro de Santiago ha fijado estándares propios, adicionales a los establecidos por la legislación, para sus estaciones y trenes. Estos estándares incluyen una menor pendiente en las rampas, pasamanos de tres alturas, zonas preferenciales en los vagones extremos del tren y el reemplazo del torniquete de acceso por una puerta especial. Aun así, actualmente, solo el 28% de las estaciones cuenta con ascensores y un 19% del total no dispone de equipos para facilitar el acceso, principalmente debido a limitaciones a nivel de calle.

Infografía: porcentaje de estaciones de metro accesibles y tipos de mejoras

El Sistema de Buses: De las "Micros Amarillas" al Transantiago

Antes del Transantiago, la accesibilidad en el sistema de las "micros amarillas" era prácticamente nula para personas con movilidad reducida, especialmente para quienes usaban silla de ruedas. Era inimaginable las dificultades que enfrentaban estas personas para movilizarse en el antiguo sistema. Con la implementación de Transantiago, se esperaba un cambio significativo.

En cuanto a los buses, se ha producido un avance en la movilidad de las personas con discapacidad. Actualmente, hay un proceso de renovación de buses que elevará la proporción de la flota con piso bajo y con acceso para discapacitados. Según datos del DTPM, actualmente al menos el 84% de la flota de buses de Transantiago debiese cumplir con los estándares de accesibilidad establecidos por la ley. Estos estándares se refieren a piso bajo, rampa de acceso, espacio para sillas de ruedas, señalización en braille en pasamanos y timbres con sonido.

Fundación Nacional de Discapacitados - Chile / Transantiago

Impacto Social y Barreras para la Inclusión

La falta de un transporte accesible tiene un impacto profundo y doloroso en la vida de las personas con discapacidad, generando exclusión y discriminación diaria. La imposibilidad de desplazarse libremente impide el acceso a otros derechos fundamentales como la rehabilitación, educación, capacitación, trabajo, vivienda y cultura.

Según el Segundo Estudio Nacional de la Discapacidad llevado a cabo en 2015, un 20% de la población adulta de la Región Metropolitana se encuentra en situación de discapacidad. Una parte importante de este grupo corresponde a personas activas laboralmente que deben viajar diariamente. Además, la prevalencia de la discapacidad es mayor en los quintiles de menores ingresos, quienes suelen ser usuarios cautivos del transporte público. La exclusión en el transporte es una causa importante del 90% de cesantía que afecta a las personas con discapacidad en edad de trabajar en Chile.

El Estado de Chile se comprometió a respetar el libre desplazamiento de las personas con discapacidad al firmar la Convención Internacional por los Derechos de las Personas con Discapacidad en Nueva York, un mes después de recibir propuestas de la Fundación Nacional de Discapacitados en 2007. Este compromiso internacional subraya la responsabilidad legal y moral de garantizar la accesibilidad.

Evaluación de la Accesibilidad Actual: Estudios y Realidad

La situación actual de accesibilidad universal en Transantiago deja mucho que desear. Diversos estudios han puesto de manifiesto las deficiencias persistentes:

  • En 2015, la Organización de Consumidores y Usuarios (ODECU) realizó un estudio de accesibilidad en transporte público para personas con movilidad reducida (PMR) en la Avenida Libertador Bernardo O´Higgins.
    • Los observadores técnicos concluyeron que Transantiago cumple los estándares de accesibilidad de manera "suficiente", con la mayoría de operadores de buses obteniendo notas entre 4.0 y 5.0. Metro fue evaluado de la misma forma.
    • Sin embargo, los usuarios calificaron todos los ítems con nota insuficiente, con un promedio de 2.8.
    • La situación empeoró con la evaluación de los clientes ocultos (personas en silla de ruedas), quienes asignaron una nota de 1.7.
  • En diciembre de 2016, investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile, junto a la Corporación Incluye 360, llevaron a cabo la Primera Medición de Accesibilidad de Medios de Transporte (MAMT). Este estudio, inspirado en mediciones de eficiencia anteriores, comparó los tiempos de viaje en hora punta para personas con y sin discapacidad.
    • Los resultados indican que, en todos los casos, el tiempo de viaje en bus fue al menos un 70% mayor para las personas en situación de discapacidad.
    • Las diferencias en tiempos de viaje en Metro oscilaron entre el 20% y el 50%.
    • Las personas en situación de discapacidad se demoran aproximadamente 30 minutos más al viajar en la hora punta de la mañana. Esta situación se agravaría en zonas más periféricas.
    • Un resultado adicional de la MAMT fue la dependencia de otros viajeros. Por ejemplo, las personas ciegas tienen dificultades para identificar autobuses en los paraderos y sus recorridos, necesitando ayuda externa para movilizarse en bus.

Propuestas y el Camino Hacia Adelante

La problemática de la accesibilidad es compleja y requiere un abordaje multifacético. No basta con invertir dinero en infraestructura o fomentar una cultura de respeto; se necesitan soluciones integrales. A seis días de la implementación del Transantiago en febrero de 2007, la Fundación Nacional de Discapacitados entregó propuestas públicas al gobierno de Michelle Bachelet para la rehabilitación del sistema:

  • Una Tarjeta Accesible Gratuita: Una credencial gratuita del Registro Civil para todas las personas con discapacidad, más dos acompañantes, que les otorgue beneficio en buses y trenes urbanos e interurbanos de todo Chile.
  • La instalación de rampas y ascensores en todas las estaciones de las Líneas 1 y 2 del Metro de Santiago.

El Estado de Chile y Metro S.A. aún no han asumido plenamente la responsabilidad legal que les compete en 2017. El objetivo de todo viaje es llegar de un lugar a otro para realizar diversas actividades productivas y sociales, por lo tanto, un sistema de transporte público accesible es un derecho fundamental para todos los ciudadanos, sin importar su condición física o socioeconómica.

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