El envejecimiento poblacional es una de las transformaciones sociales más importantes en el siglo XXI, con implicaciones multidimensionales para la sociedad. Chile se encuentra en una fase de envejecimiento poblacional avanzada, un fenómeno que afecta de manera desigual a las distintas regiones del país. Este proceso ha sido objeto de estudio detallado por instituciones como el Centro de Conocimiento e Investigación en Personas Mayores (CIPEM) de la Facultad de Gobierno de la UDD y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), quienes subrayan la transición demográfica que enfrenta el país.
La Transición Demográfica en Chile
Los primeros resultados oficiales del Censo de Población y Vivienda 2024 revelan que Chile está envejeciendo a pasos agigantados. La población de adultos mayores de 65 años alcanza un 14% del total, equivalente a 2.587.238 personas, lo que representa un aumento significativo respecto al 11,4% registrado en 2017 y el 6,6% en 1992. En contraste, la población de menores de 14 años ha disminuido constantemente, pasando del 29,4% en 1992 al 17,7% en 2024.
De acuerdo con las proyecciones del INE para 2024, la población de 60 años o más alcanza los 3.857.662 habitantes, lo que representa el 19,2% de la población total de Chile. El índice de envejecimiento actual en Chile es revelador: por cada 100 personas de 14 años o menos, hay 79 personas de 65 años o más en el país. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que para el año 2050, el 22% de los habitantes del planeta tendrá más de 60 años. En línea con esta tendencia mundial, la ONU señala que en 2018, por primera vez en la historia, las personas mayores de 65 años superaron a los niños menores de 5 años, y para el año 2050 se proyecta que la cantidad de personas mayores duplique a los infantes.

Factores Clave del Envejecimiento
El envejecimiento poblacional responde a varios factores interrelacionados. Paulina Pozo, ingeniera comercial con diplomas en Gerontología Social e Innovación, explica que los principales son una mayor esperanza de vida y la disminución de la natalidad. En Chile, la esperanza de vida ha alcanzado los 82 años, mientras que en regiones como Valparaíso, el número de defunciones ha superado al de nacimientos en los últimos años.
Impacto de la Migración
Los patrones migratorios también juegan un papel crucial en las diferencias regionales del envejecimiento poblacional. Valentina Jorquera, socióloga y coordinadora del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, señala que el envejecimiento es más notorio en áreas rurales debido a la migración de jóvenes hacia centros urbanos. “En las zonas rurales se da una migración de personas jóvenes a sectores de ciudad, lo que resulta en un aumento del porcentaje de población mayor en estas áreas, sin que crezca la población general”, explica Jorquera. Mauricio Apablaza, director académico de CIPEM, añade que “los jóvenes son más propensos a migrar debido a su mayor aversión al riesgo y disposición para adaptarse a nuevos entornos”.
Además, la migración interna de adultos mayores, aunque incipiente, está empezando a evidenciarse. Cristián Doña, académico de la Escuela de Sociología, indica que personas de más altos ingresos o jubilados buscan privilegiar su calidad de vida en zonas con aire más limpio, mejor clima, y ciudades más baratas y cómodas. Esto lleva a una "remigración" hacia ciudades costeras o regiones como el Maule, que son más económicas y ofrecen una vida más tranquila.
La migración extranjera también contribuye al panorama demográfico. A diciembre de 2019, Chile contaba con 42.308 adultos mayores extranjeros residentes habituales. El colectivo más envejecido es el de argentinos, con un 5,7% de su población residente en Chile siendo adulto mayor. En números absolutos, los grupos más numerosos de adultos mayores extranjeros provienen de Venezuela (7.846) y Perú (6.953).
El Mapa del Envejecimiento: Regiones y Comunas
El envejecimiento poblacional afecta de manera desigual a las distintas regiones y comunas de Chile. Las regiones de Valparaíso, Metropolitana y Biobío concentran la mayor proporción de adultos mayores, lo que plantea desafíos específicos para estas zonas.
La Región de Valparaíso, en particular, destaca por su alto índice de envejecimiento, con una tasa de 98,6 mayores de 65 años por cada 100 menores de 14. Mauricio Apablaza subraya que “la Región de Valparaíso ha sido consistentemente una de las regiones con mayor porcentaje de personas mayores en el país”, debido a factores históricos y sociodemográficos particulares. Esto se refleja en la alta concentración de adultos mayores en comunas costeras de la zona central, como El Tabo y El Quisco, que ofrecen un clima y ambiente social tranquilo propicio para la salud y una vida sin estrés.
Comunas con Mayor Porcentaje de Adultos Mayores
Según informes del CIPEM y la UDD, las comunas con los porcentajes más altos de población adulta mayor se encuentran mayormente en zonas rurales y costeras, lo cual no es casualidad. A continuación, la lista de las 10 comunas con mayor porcentaje de su población adulta mayor (basado en datos de CIPEM, UDD - Los Héroes):
| Comuna | Porcentaje de población adulta mayor |
|---|---|
| 1. Navidad | 34,2% |
| 2. El Tabo | 33,6% |
| 3. Curepto | 33,5% |
| 4. Cobquecura | 33,0% |
| 5. Pumanque | 32,4% |
| 6. El Quisco | 32,3% |
| 7. Ránquil | 32,1% |
| 8. Río Hurtado | 31,7% |
| 9. Quilaco | 31,5% |
| 10. Algarrobo | 29,9% |
Entre las comunas con un índice de envejecimiento (IAM) mayor de 100, también destacan Río Verde y Timaukel en la Región de Magallanes, donde los mayores de 60 años son seis y cuatro veces más que los menores, respectivamente. Providencia, en la Región Metropolitana, ocupa el tercer lugar con 262 adultos mayores por cada cien menores, seguida de cerca por Ñuñoa.
Comunas con Menor Porcentaje de Adultos Mayores
En contraste, comunas como Antártica (con solo un 4% de su población en este grupo etario), Torres del Paine, Alto Hospicio y Cabo de Hornos presentan los índices más bajos de adultos mayores. Las regiones de Tarapacá y Antofagasta, por ejemplo, tienen menores proporciones de adultos mayores debido a su dinámica migratoria, atrayendo a jóvenes en busca de oportunidades laborales. Comunas como Alto Hospicio (8,4% adulta mayor), Sierra Gorda (9,1%), Quilicura (10,5%), Colina (10,7%) y Santiago centro (12,5%) son consideradas las más "jóvenes" en el país y en la capital.
Desafíos y Proyecciones Futuras
El rápido envejecimiento de la población chilena presenta un desafío demográfico significativo para el futuro. Se proyecta que para 2050, Chile duplique la cantidad de personas mayores de 60 años y triplique las mayores de 80. Sin embargo, los especialistas temen que Chile no esté preparado para este explosivo envejecimiento y para una sociedad que será más vieja que joven en 20 años más.
Proyecciones Específicas:
- Para 2035: Se proyecta que habrá 3.993.821 adultos mayores, representando el 18,9% de la población total. Las regiones de Ñuble (31,4%), O’Higgins (28,0%), Los Ríos (28,0%), Valparaíso (27,9%) y Maule (27,9%) tendrán los índices más altos de envejecimiento. Además, 284 comunas contarán con una mayor cantidad de población de 65 años o más respecto a la menor de 15 años.
- Para 2044: Se proyecta que el 28,8% de la población chilena tendrá 65 años o más, lo que plantea una presión considerable sobre los sistemas de salud y las políticas de bienestar social.
Las regiones de Ñuble, Valparaíso y Los Ríos son las que enfrentan los mayores retos demográficos a futuro, lo que requiere una planificación estratégica para abordar las necesidades de una población mayor en constante crecimiento.
David Bravo detalla los efectos económicos de la disminución y envejecimiento de la población
Implicaciones para Políticas Públicas y Servicios
El envejecimiento de la población chilena no solo implica un desafío para el sistema de salud, sino también para la economía y el tejido social del país. Mauricio Apablaza enfatiza la importancia de planificar a largo plazo, señalando que “el envejecimiento progresivo de la población en Chile requiere de intervenciones estratégicas, especialmente en áreas como pensiones, sistemas de salud y apoyo social”.
Necesidad de Adaptaciones y Fortalecimiento:
- Adaptaciones del entorno: Se requieren adaptaciones que permitan a las personas desenvolverse sin grandes complicaciones dentro de la ciudad y de sus propias casas. La capacidad de establecimientos de larga estadía para adultos mayores está muy limitada.
- Atención en salud: El aumento de la esperanza de vida demanda una adaptación en los servicios de salud, pensiones y cuidados. Apablaza sugiere fortalecer la atención primaria de salud e implementar programas de prevención y promoción de estilos de vida saludables. Es indispensable fortalecer la formación de profesionales en geriatría y en el tratamiento de enfermedades crónicas asociadas a la edad.
- Infraestructura adaptada: Es crucial desarrollar infraestructuras adaptadas a una población envejecida.
- Participación social y económica: Se debe fomentar la participación social y económica de los adultos mayores para contribuir a su calidad de vida y a la sostenibilidad de los sistemas públicos. Una población envejecida no es por sí misma una carga para la sociedad; más bien, “debemos ver el envejecimiento como una oportunidad para prepararnos”, destaca Valentina Jorquera.
Es esencial que las políticas públicas tengan en cuenta las características y rezagos que pueden producirse en ciertos segmentos de la población, especialmente en áreas rurales o con menor nivel educativo. La falta de equidad en el acceso a servicios y recursos entre las distintas regiones del país podría exacerbar las desigualdades existentes. Finalmente, el país necesita adoptar un enfoque más inclusivo y equitativo para enfrentar los desafíos del envejecimiento poblacional, diseñando espacios y políticas que permitan a las personas mayores desarrollar sus proyectos de vida con dignidad y autonomía.
Situación Laboral de los Adultos Mayores
La participación laboral de los adultos mayores es un aspecto relevante del envejecimiento. Según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del INE, en el trimestre octubre-diciembre de 2019, el 6,28% del total de ocupados en el país pertenecía al tramo etario de 65 años y más. La tasa de ocupación de adultos mayores fue del 24,8%, mientras que la tasa de desocupación se situó en 2,7% para este grupo.
Sin embargo, las condiciones laborales no son del todo alentadoras. La ENE reporta que la tasa de ocupación informal más alta se evidencia constantemente en el tramo de 65 años y más, alcanzando el 55,1% en el trimestre octubre-diciembre de 2019. Una parte importante de los ocupados mayores de 65 años laboran como asalariados del sector privado o son trabajadores por cuenta propia.