La situación de las personas mayores en Europa es un tema de creciente relevancia debido al rápido envejecimiento de la población del continente. Este fenómeno ha provocado un aumento significativo del número de personas que requieren atención especializada y servicios de apoyo. Las proyecciones demográficas de Eurostat indican sistemáticamente una proporción creciente de personas mayores de 65 años, lo que genera una mayor presión sobre los sistemas de atención sanitaria y social. Se proyecta que el número de personas con 85 años pase de 13,8 millones en 2018 a 31,8 millones en 2050.
En 2020, las personas de 65 años y más en Europa representaban el 19,2% de la población, y se estima que la cifra aumentará en un 3,8% en 10 años. A principios de 2024, la población de la UE se estimaba en 449,3 millones de personas, de las cuales más de una quinta parte tenía 65 años o más. En 2024, la proporción de mayores de 65 años aumentó en 26 países de la UE en comparación con 2023, y solo disminuyó en Malta. Luxemburgo (15,0%) e Irlanda (15,5%) registran los porcentajes más bajos de población mayor.
Este envejecimiento poblacional impulsa la demanda de servicios de atención a personas mayores, especialmente debido a la creciente incidencia de enfermedades crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos neurológicos, que requieren atención especializada y a largo plazo. Se prevé que las enfermedades neurológicas experimenten el mayor crecimiento, impulsado por la creciente incidencia de la demencia y otros trastornos neurodegenerativos.
Análisis del Mercado Europeo de Atención a Personas Mayores
El mercado europeo de atención a personas mayores está en constante expansión, impulsado por la creciente demanda de opciones de atención diversas y de alta calidad, muy valoradas por la población mayor y sus familias. Esta demanda generalizada se ve respaldada por el aumento del gasto sanitario y la creciente concienciación sobre la importancia de la atención especializada a las personas mayores.
Dominio y Crecimiento Regional
Alemania domina el mercado europeo de atención a personas mayores, con una cuota estimada del 28,5% en 2025. Este predominio se atribuye a su considerable población de edad avanzada, una infraestructura sanitaria bien desarrollada y una importante inversión gubernamental en la atención a estas personas. Se espera que el mercado alemán de atención a personas mayores se expanda a una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) considerable durante el período de pronóstico, impulsado por una mayor concienciación sobre las necesidades de las personas mayores y la demanda de soluciones tecnológicamente avanzadas y centradas en la persona. Se espera que Alemania sea testigo de la tasa de crecimiento anual más alta (CAGR) del 10,23% en el mercado europeo de atención a personas mayores.
El mercado británico de atención a personas mayores también experimentará un crecimiento notable, impulsado por la creciente tendencia a envejecer en casa y el deseo de mayor seguridad y comodidad en la atención. Además, la preocupación por el bienestar y la seguridad de las personas mayores anima tanto a las familias como al gobierno a optar por soluciones de atención integrales y supervisadas.
Segmentación del Mercado
El mercado europeo de atención a personas mayores se segmenta de diversas formas para atender las necesidades específicas de esta población:
Según el tipo de producto:
- Vivienda y dispositivos de asistencia: Obtuvo la mayor cuota de mercado en 2025, impulsado por la creciente necesidad de viviendas especializadas y tecnologías de asistencia que fomenten la independencia y la seguridad de las personas mayores.
- Productos farmacéuticos: Se prevé que este segmento experimente un crecimiento significativo, impulsado por la creciente prevalencia de enfermedades crónicas en la tercera edad y la creciente demanda de medicamentos para su tratamiento.
Según el servicio:
- Atención domiciliaria: Se prevé que experimente el mayor crecimiento, impulsado por la creciente preferencia de las personas mayores por envejecer en casa, los avances en la monitorización remota y las tecnologías de telesalud, y el deseo de soluciones de atención personalizadas.
- Atención institucional: Abarca hogares de ancianos y centros de vida asistida, y tuvo la mayor participación de mercado, estimada en un 45,8% en 2025.
- Atención diurna para adultos.
Según la aplicación (enfermedades):
- Enfermedades cardíacas
- Respiratorias
- Diabetes
- Osteoporosis
- Neurológicas: Se prevé que experimenten el mayor crecimiento, impulsado por la creciente incidencia de la demencia y otros trastornos neurodegenerativos que requieren atención especializada y a largo plazo.
- Cáncer
- Enfermedades renales
- Artritis, entre otras.
Tecnología en atención a personas mayores
Tecnología e Innovación en la Atención a Personas Mayores
Una tendencia significativa y en auge en el mercado europeo de atención a personas mayores es la creciente integración de la tecnología para mejorar la independencia y ofrecer una atención más personalizada. La integración fluida de estas tecnologías busca crear un ecosistema de atención conectado, que permita a los cuidadores y profesionales sanitarios supervisar y apoyar a las personas mayores de forma más eficaz. Esta tendencia hacia el aprovechamiento de la tecnología para una mayor independencia y una atención personalizada está transformando radicalmente la prestación de servicios de atención a las personas mayores en Europa.
- Soluciones de telesalud: Son cada vez más comunes, permitiendo consultas remotas y la monitorización de constantes vitales, como se observa en proyectos como SI4CARE en Italia.
- Integración de la IA: Está en auge, con plataformas que pueden analizar los datos de los pacientes para crear planes de atención personalizados y predecir posibles riesgos para la salud. En febrero de 2024, una colaboración entre varias instituciones de investigación alemanas y proveedores de atención anunció el éxito de la prueba piloto de sistemas de detección de caídas basados en IA en centros de atención residencial. Esta tecnología utiliza sensores e inteligencia artificial para detectar automáticamente las caídas y alertar a los cuidadores.
- Dispositivos de asistencia y monitorización remota: La comodidad de recibir atención en el propio domicilio, la monitorización remota de la salud para la intervención temprana y la posibilidad de gestionar la atención mediante plataformas digitales son factores clave que impulsan la adopción de tecnología y servicios innovadores.
Iniciativas Recientes en Tecnología y Servicios
- En abril de 2024, el Grupo Korian (Francia) anunció una importante expansión de sus servicios de teleasistencia en toda Europa, con el objetivo de mejorar la monitorización y el apoyo remotos a las personas mayores que viven en sus hogares.
- En marzo de 2024, Lottie (Reino Unido), una plataforma de residencias de ancianos, obtuvo una financiación sustancial para seguir desarrollando su plataforma y expandir su alcance en el Reino Unido y otros mercados europeos.
- En marzo de 2024, la Comisión Europea lanzó una nueva iniciativa centrada en promover la alfabetización y las habilidades digitales entre las personas mayores para mejorar su acceso a los servicios de salud en línea y sus conexiones sociales.
- En enero de 2024, el gobierno sueco anunció un aumento de la financiación para los servicios de atención domiciliaria, con el objetivo de apoyar a un mayor número de personas mayores que prefieren envejecer en casa.
Desafíos y Preocupaciones
La preocupación por la seguridad y la privacidad de los datos sensibles de los pacientes, junto con los altos costes asociados a la prestación de una atención de calidad, plantea importantes desafíos para el desarrollo del mercado en el sector de la atención a personas mayores en Europa. Abordar estas preocupaciones sobre la seguridad de los datos mediante un cifrado riguroso, protocolos de autenticación seguros que cumplan con el RGPD y auditorías periódicas de los sistemas es crucial para generar confianza y garantizar el uso ético de la tecnología en el cuidado de personas mayores. Organizaciones como la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) proporcionan directrices y buenas prácticas para proteger los servicios de salud digital.
Además, los costos operativos relativamente altos asociados con la prestación de una atención integral y de calidad a las personas mayores, incluyendo personal, capacitación y equipos especializados, pueden ser un obstáculo para la accesibilidad y la asequibilidad, especialmente para personas con recursos económicos limitados o en regiones con infraestructura sanitaria menos desarrollada. A diferencia del gasto sanitario, que en la mayor parte de los países de la UE se encuentra cubierto por los respectivos sistemas de protección social, los cuidados de larga duración tienen importantes consecuencias para la economía de las personas mayores, fundamentalmente porque la responsabilidad de la financiación de los cuidados institucionales recae totalmente o en buena parte en estas.

Calidad de Vida y Envejecimiento Saludable
La Organización Mundial de la Salud (OMS) incentiva el envejecimiento saludable y la calidad de vida para que las personas de edades avanzadas preserven sus capacidades físicas y mentales. El Envejecimiento Saludable es el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. Según datos del informe, la calidad de vida de la población de España se sitúa en el nivel promedio, en comparación con otros países.
Los países deben centrar sus esfuerzos en mejorar la calidad de vida de las personas mayores, con una visión integral de sus vidas. Una forma de promover el envejecimiento saludable pasa por procurar que los años ganados a la vida se vivan con dignidad. Esto implica concentrar esfuerzos en ámbitos como:
- Cobertura de pensiones
- Propiedad de vivienda
- Nutrición
- Ejercicio físico
- Cuidados y autonomía
- Aprendizaje continuo
- Igualdad
- Participación laboral
- Acceso a servicios
- Integración social
- Fomentar las relaciones sociales entre las personas mayores y combatir la soledad.
Vivienda y Condiciones de Vida
Una proporción relativamente alta de mayores de la UE vive en zonas rurales. Esta distribución puede tener una importante influencia en los responsables políticos a la hora de evaluar el acceso a los distintos servicios para las personas mayores. A diferencia de otros grupos de edad, las personas mayores de 65 años habitan en viviendas de baja ocupación, con un ratio de 2,1 habitaciones en hogares compuestos por dos personas (al menos una de ellas mayor de 65 años) y de 3,4 habitaciones por vivienda en aquellos hogares unipersonales de mayor de 65 años (2017). Esto es, las personas mayores continúan residiendo en sus viviendas incluso después de que sus hijos e hijas abandonen el hogar, a pesar de la falta de adaptación de estas en condiciones y dimensiones a sus nuevas necesidades y circunstancias. En 2017, el 10,1% de la población mayor de 65 años de la UE-28 se encuentra sobrecargada por el coste de la vivienda (hipoteca, suministros, etc.).
Se identifican a los entornos urbanos como espacios de vida más ventajosa a partir de los 65 años, debido a una mejor oferta de servicios.
Salud y Discapacidad
La salud es una importante medida del bienestar, especialmente para las personas mayores en relación con su independencia personal y su participación en las comunidades locales. A medida que aumenta el número de adultos mayores, también aumenta la necesidad de atención especializada para el manejo de enfermedades crónicas, limitaciones de movilidad y deterioro cognitivo.
Transición del Trabajo a la Jubilación
Las tasas de actividad económica de las personas mayores en la UE han aumentado gradualmente durante las tres últimas décadas. El equilibrio entre la vida laboral y la vida privada es un concepto que adquiere especial relevancia para los trabajadores de edad avanzada cuando planifican su salida de la población activa.
Pensiones, Ingresos y Gastos
A medida que las personas envejecen, sus patrones de gasto se transforman. Se observa un mayor riesgo de pobreza en otros grupos de edad diferentes al de las personas mayores.
Vida Social y Soledad
Históricamente, las personas mayores españolas y de países del sur de Europa manifiestan índices de soledad percibida muy superiores a los de los países nórdicos. Estudios desde los años 70 hasta ahora confirman esta paradoja. En promedio, un 24% de los mayores en España y un 10% de los mayores en Suecia expresan soledad (encuestas 2006 y 2002-03, respectivamente). La estructura del hogar y la salud percibida son efectos determinantes de la soledad en ambos países, aunque los niveles difieren.
Los mayores con buena salud que viven solos son 5 veces más propensos a sentirse solos en España (45%) que en Suecia (9%) y 2-3 veces más probable cuando viven solos y con mala salud (82% y 32% respectivamente). Y para los mayores que conviven con su pareja sin otros y con buena salud es igual de infrecuente en España y en Suecia que experimenten soledad (4-5%) y si surge, parece que tiene que ver con el hecho de cuidar al compañero o con problemas en la relación.
En España, la soledad es considerada como un problema cotidiano y existen numerosas muestras en el ámbito literario y alusiones en medios de comunicación que reflejan este interés. Prueba de ello es la decisión del IMSERSO de que la soledad sea un tema prioritario de acción a favor de las personas mayores. En cambio, en Suecia la soledad no ha alcanzado ese grado de preocupación social ni político y la investigación sobre soledad y el diseño de programas de intervención es menos frecuente que en España.
Respecto a la composición de los hogares en 2018, el 58,8% de los varones mayores de 65 años conviven con su pareja, cifra que se reduce al 39,6% en el caso de las mujeres. Las mujeres mayores de 65 años presentan, en consecuencia, un mayor riesgo de enfrentar situaciones de soledad: en 2018, el 40,4% de mujeres viven solas frente al 22,4% de varones.
La soledad es el resultado de un proceso multifactorial, y los atributos asociados a la vejez: soledad, tristeza, enfermedad, inactividad, permanecen estables a lo largo del tiempo tanto en los países del norte de Europa como en España. Si la soledad está relacionada con el aislamiento, la vida solitaria y el uso de los servicios públicos, esperaríamos encontrar mucha más soledad en los países nórdicos. Sin embargo, la soledad manifestada por las personas mayores es mucho más alta en España (y en otros países europeos del sur) que en los países nórdicos y ha sido así desde décadas atrás.