La llegada de los meses de invierno trae consigo una significativa bajada de temperaturas, lo que se traduce en un aumento de los riesgos para la salud de la población. Estudios revelan que la tasa de mortalidad se incrementa en esta época del año, en la que la gripe y otras enfermedades respiratorias se presentan con mayor fuerza, afectando principalmente a personas de ciertas edades y con sistemas inmunológicos más débiles.
Cuando el cuerpo se expone al frío, puede perder calor más rápidamente de lo que lo produce. Con el tiempo, el cuerpo utiliza la energía almacenada, y la temperatura corporal comienza a descender. Aproximadamente el 60% de la pérdida de calor ocurre a través de la radiación, es decir, el calor simplemente se irradia del cuerpo al aire circundante. El cuerpo también puede perder calor mediante conducción y convección, lo que ocurre al tocar un objeto frío o cuando el viento frío incide sobre el cuerpo. Además, la pérdida de calor se da al inhalar aire frío y exhalar aire caliente y húmedo.
Principales Enfermedades y Riesgos Causados por el Frío
El frío no enferma por sí solo, pero sí favorece la circulación de virus y puede desencadenar diversas patologías y accidentes. Cuando la temperatura en la calle cae entre los 4 y 8 grados Celsius, aumenta la mortalidad en comparación con otras épocas más cálidas. Ante exposiciones prolongadas a temperaturas ambientales inferiores a 5 °C, puede sobrevenir una hipotermia si la temperatura corporal desciende por debajo de los 35 °C, especialmente en personas vulnerables o con protección insuficiente. Sin embargo, el desarrollo de hipotermia depende de factores como la duración de la exposición, el viento, la humedad y el estado de salud general.

Enfermedades Cardiovasculares
Cuando la temperatura baja de los 12 grados Celsius, el organismo realiza cambios fisiológicos para adaptarse. Estas variaciones pueden contribuir a la formación de trombos en las arterias coronarias y cerebrales. De igual modo, puede aumentar la presión arterial y provocar infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares como el ictus. La presión arterial de una persona puede aumentar entre 9 y 12 grados, incrementándose el riesgo de tener alguna enfermedad cardiovascular. Otros estudios han mostrado un mayor riesgo de muerte a causa de múltiples afecciones cardiovasculares, especialmente la insuficiencia cardíaca, durante períodos de frío extremo.
Enfermedades Respiratorias
Cuando el organismo se expone a bajas temperaturas, desciende la capacidad del sistema inmunológico para hacer frente a las infecciones. Asimismo, se contraen las vías respiratorias y aparecen los mocos, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una bronquitis o una neumonía. El aire frío y seco irrita las vías respiratorias. En tiempos de frío, la gente tiende a congregarse en interiores, en entornos más congestionados, lo que facilita la propagación de gérmenes. El aire frío y seco también podría resecar las membranas mucosas que cubren la nariz, la boca y la garganta. En espacios interiores muy fríos, puede aparecer moho y provocar asma en algunas personas. Personas con asma, enfermedad pulmonar crónica u otras afecciones o enfermedades respiratorias tienen mayor riesgo cuando las temperaturas descienden.
Hipotermia y Congelación
La hipotermia ocurre cuando la temperatura corporal interna desciende a menos de 95 grados Fahrenheit (35 grados Celsius). Las señales de advertencia de la hipotermia incluyen escalofríos, confusión, habla mal articulada, respiración lenta, pérdida de la memoria, somnolencia, agotamiento, cara inflamada o hinchada y piel pálida. Una vez que se deja de temblar, las probabilidades de mejorar por sí mismo disminuyen considerablemente. Llegado ese momento, el cerebro deja de trabajar adecuadamente y las personas no son capaces de tomar decisiones lógicas. La exposición prolongada al frío, cuando fluye menos sangre a las extremidades, también puede causar congelación. Las personas con mala circulación de la sangre corren mayor riesgo. La quemadura por congelación es un tipo de lesión causada por las temperaturas heladas.
Otros Riesgos
- Artritis: Algunas patologías como la artritis empeoran con las bajas temperaturas.
- Accidentes por caídas: El frío trae nieve y hielo, haciendo que las calles se congelen, lo que aumenta el riesgo de caídas en personas mayores y accidentes de tráfico. Las lluvias pueden inundar aceras, tapando baches y hoyos, y el hielo en las calles facilita deslizamientos.
- Salud mental: El frío en las casas es una de las causas de depresión y ansiedad.
- Accidentes domésticos: El uso de estufas de gas o calentadores en mal estado o en lugares con poca ventilación provoca intoxicaciones por monóxido de carbono.
Poblaciones Vulnerables
Si bien el invierno puede afectar a cualquiera, ciertos grupos son especialmente susceptibles:
- Adultos Mayores: Son más vulnerables a las enfermedades respiratorias, especialmente si padecen enfermedades crónicas. Pueden tener enfermedades crónicas, como la diabetes, las cuales impiden un adecuado flujo sanguíneo, o podrían tomar medicamentos que les dificulten mantenerse calientes. Las personas de edad muy avanzada tienen la desventaja de ser menos capaces de tener escalofríos y de generar calor debido a su menor masa muscular.
- Niños muy jóvenes: Los muy jóvenes no tienen la capacidad mental para comunicarse bien ni la posibilidad de cambiar su entorno.
- Personas con sistema inmune débil: Para la mayoría, la gripe estacional dura una semana, pero en aquellos con un sistema inmune más débil puede convertirse en una patología grave.
- Pacientes crónicos: Aquellos con patologías como asma, enfermedad pulmonar crónica, enfermedades cardiovasculares o diabetes, son más susceptibles a las complicaciones del frío.
Recomendaciones para Protegerse del Frío
Medidas Generales de Prevención
Es crucial mantener el cuerpo a una temperatura adecuada para la salud. La clave para pasar un buen invierno está en la prevención y el autocuidado, evitando el contagio, manteniéndose abrigado e hidratado.

Dentro del Hogar
- Temperatura: Tener en casa una temperatura superior a los 18°C ayuda a mantener el confort. Estar por debajo de 16°C puede disminuir la resistencia a infecciones respiratorias. Se sugiere preferir temperaturas moderadas dentro del hogar, evitando el sobreuso de calefacción o estufas que puedan generar contaminación intradomiciliaria. Mantenga el termostato de su casa alrededor de 68 °F (20 °C) o más, y asegúrese de permanecer hidratado.
- Ventilación: Ventilar los espacios cerrados al menos tres veces al día (en la mañana, al mediodía y al atardecer), evitando hacerlo con personas vulnerables presentes, como menores de dos años o adultos mayores.
- Calefacción segura: Utilice calefactores no contaminantes (como los eléctricos), evitando aquellos basados en leña o parafina, puesto que el humo puede causar congestión y propiciar el contagio de enfermedades respiratorias.
Al Salir a la Calle
- Vestimenta adecuada: Abríguese en la calle cuando haga mucho frío. Vístase según la temperatura y asegúrese de que no quede piel descubierta. El uso de ropa por capas permite adaptarse a los cambios de temperatura y prevenir la transpiración excesiva. Lo ideal es usar prendas que puedan ponerse o sacarse fácilmente.
- Actividad física: Mantenerse activo mientras se está en el frío ayuda a generar calor corporal, pero el esfuerzo excesivo puede ser contraproducente.
- Bebidas calientes: Las bebidas calientes pueden ayudar a las personas a mantenerse calientes al aire libre, pero se debe evitar el alcohol, ya que dilata los vasos sanguíneos y deshidrata.
- Refugio: Si se ve expuesto al frío o al viento, busque abrigo detrás de algo que pueda bloquear el viento o manténgase activo para calentarse. Si no tiene la ropa adecuada y no puede llegar a un lugar más cálido, trate de generar calor. Tiritar es otra forma de generar calor.
Prevención de Enfermedades Infecciosas
Durante el invierno, aumenta la cantidad de virus y bacterias circulantes en el ambiente, por lo que una de las principales medidas que se deben tomar es limitar la exposición a agentes infecciosos. El aire frío y seco de los meses de invierno crea condiciones perfectas para la propagación de los virus. Un resfriado, la gripe o la COVID-19 pueden atacar en cualquier momento, pero durante el invierno es más probable contagiarse con un virus.
Medidas Específicas
- Vacunación: La mejor manera de protegerse de un virus es vacunarse, si hay una vacuna disponible. Las vacunas no solamente lo protegen a usted, sino que también ayudan a prevenir la propagación de la enfermedad a poblaciones vulnerables. Se recomienda recibir la vacuna contra la gripe cada año, así como la vacuna contra la COVID-19 y cualquier número de refuerzos recomendados. Las vacunas contra la COVID-19 son inocuas, gratuitas, ampliamente disponibles y sumamente eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte. La gripe causa la muerte de más de 36.000 personas y la hospitalización de otras 200.000 personas en los Estados Unidos cada año.
- Higiene de manos: Lávese las manos con frecuencia; incluso si no ve suciedad, eso no significa que no tenga microbios.
- Desinfección de superficies: Limpiar las superficies que tocamos con frecuencia solo con agua y jabón elimina algunos microbios, pero para asegurarse de reducirlos a un nivel seguro, considere usar desinfectantes como lejía o toallitas antibacterianas para limpiar.
- Evitar el contacto cercano: Si alguien con quien vive contrae una enfermedad vírica, trate de permanecer en diferentes habitaciones tanto como sea posible, usar platos separados y limpiar los espacios compartidos como los baños. Si tiene que estar en la misma habitación, trate de estar al menos a seis pies (2 metros) de distancia y considere usar la mascarilla.
- Consulta médica: Consulte con su médico. Los medicamentos antivíricos podrían ser una opción si el resultado de su prueba de la gripe da positivo. Pacientes crónicos deben mantener sus tratamientos al día y realizar sus controles médicos preventivos.
Otras Recomendaciones Importantes
- Nutrición: Es importante mantener una alimentación equilibrada y rica en fibras y nutrientes, los cuales fortalecen el sistema inmune previniendo el contagio de enfermedades infecciosas.
- Actividad en personas mayores: La falta de movimiento produce adelgazamiento y rigidez en los músculos, disminuyendo la resistencia y fuerza muscular, además de favorecer la aparición de heridas en la piel, úlceras y herpes. Los adultos mayores que hacen ejercicio regularmente durante todo el año tienden a ser más resistentes a los cambios en la temperatura.
- Chequeos médicos: Es de suma importancia la realización de chequeos periódicos con el médico de confianza para evaluar el estado de salud de la persona mayor. En los centros de atención primaria en salud de la red pública (CESFAM) es posible realizarse el EMPAM, un examen gratuito de medicina preventiva para las personas mayores de 65 años.
- Monitoreo de síntomas: Esté atento a ciertas señales o síntomas que pueden indicar la presencia de algún virus o bacteria en las personas mayores.
- Medicación y precauciones: Algunos medicamentos comunes pueden interferir con la capacidad del cuerpo para regular la temperatura. Una persona que toma diuréticos tiene un mayor riesgo de deshidratación, y estar deshidratado aumenta el peligro de hipotermia. Los medicamentos que pueden causar somnolencia o afectar el equilibrio (incluidos medicamentos de venta libre para el resfriado o la gripe o medicamentos recetados para la presión arterial) pueden ser peligrosos en condiciones de hielo o nieve.
- Asistencia comunitaria: Compruebe que sus vecinos y amigos estén bien, y asegúrese de que su calefacción esté funcionando.
Campaña Bajo Cero: Prevención Laboral en Invierno
El Instituto de Seguridad Laboral impulsa la Campaña Bajo Cero, una iniciativa orientada a la prevención laboral en invierno, que entrega recomendaciones para proteger a quienes trabajan en condiciones de frío extremo. Esta campaña está dirigida a todas las personas que desarrollan sus labores en condiciones de frío extremo, ya sea de forma dependiente o independiente, especialmente en entornos al aire libre o no climatizados donde la temperatura es igual o inferior a los 10 grados Celsius, con presencia de escarcha, viento o lluvias.
Consejos para combatir el frío extremo | Telemundo 39
Riesgos Laborales Específicos
El estrés térmico, la hipotermia y la congelación son los principales riesgos que amenazan a los trabajadores que se desempeñan en puestos de trabajo en el exterior. El frío y la humedad constituyen agentes que afectan la salud y la seguridad de quienes trabajan, los cuales deben ser tratados como cualquier otro factor que puede causar accidentes o enfermedades laborales.
Recomendaciones para Trabajadores
- Vestimenta: Se debe usar la ropa adecuada, especialmente al estar al aire libre durante un largo período de tiempo, asegurándose de que no quede piel descubierta.
- Hidratación: Mantenerse hidratado es fundamental.
- Actividad: Mantenerse activo mientras se está en el frío ayuda a generar calor corporal.
- Condiciones de altura: Toda persona que trabaje sobre los 3.000 m.s.n.m. por más de 6 meses deberá ser inscrita en el programa de vigilancia de salud del organismo administrador. Toda actividad sobre los 5.500 m.s.n.m. requiere precauciones extremas.