La frecuencia cardíaca es el número de veces que se contrae el corazón durante un minuto (latidos por minuto). Para el correcto funcionamiento del organismo es necesario que el corazón bombee la sangre hacia todos los órganos a una determinada presión (presión arterial) y a una determinada frecuencia. El pulso, por su parte, es un ritmo que se siente por la expansión y contracción de las arterias cada vez que late el corazón. Al medir indirectamente los latidos, se puede entender cómo funciona el cuerpo para satisfacer sus necesidades de oxígeno.
La frecuencia cardíaca normal en reposo, o la cantidad de veces que el corazón late cada minuto mientras una persona está despierta, calmada y sin moverse, oscila generalmente entre 50 y 100 latidos por minuto (lpm) en adultos. Una frecuencia cardíaca en reposo más baja significa que el corazón no tiene que hacer tanto esfuerzo para bombear sangre a través del cuerpo, lo que puede indicar una mejor condición física.
Importancia de la Frecuencia Cardíaca como Indicador de Salud
El ritmo cardíaco, así como la presión arterial y el peso, es un indicador importante del estado de salud de la persona. Algunos estudios realizados en poblaciones sanas, así como en pacientes hipertensos, con cardiopatía isquémica o con insuficiencia cardíaca, demuestran una asociación entre la frecuencia cardíaca y el riesgo de muerte. Esta relación también se ha observado en los animales.
Variaciones de la Frecuencia Cardíaca
La frecuencia cardíaca puede variar en función de muchos factores, como la edad, el nivel de actividad física, el estado de salud general y el estrés. Un pulso elevado suele ser una respuesta a la mayor necesidad de oxígeno del cuerpo, lo que puede ocurrir por actividad física, estrés o incluso anemia y el consumo de bebidas con cafeína. Un pulso bajo suele significar que el corazón está funcionando de forma más lenta y eficiente. Sin embargo, una frecuencia cardíaca baja, conocida como bradicardia (inferior a 60 lpm en adultos), también puede indicar problemas cardíacos como arritmias, y se recomienda consultar a un cardiólogo para una evaluación, especialmente si se acompaña de otros síntomas como mareos, cansancio o dificultad para respirar.
Una frecuencia cardíaca rápida (taquicardia) se produce cuando el corazón late a más de 100 latidos por minuto. Esto puede ser temporal después de una actividad física normal o, en algunos casos, puede ser un signo de un problema médico. No es deseable tener una frecuencia cardíaca persistentemente alta, ya que puede indicar estrés elevado, problemas hormonales, deshidratación, enfermedades cardíacas o arritmias.
Cómo Medir el Pulso Arterial Correctamente
Para determinar la frecuencia cardíaca, se puede medir el pulso en la muñeca o en el cuello. Es importante tener en cuenta algunas consideraciones para garantizar resultados precisos.
Técnicas de Medición
- En la muñeca: Coloque suavemente los dedos índice y medio en la cara interior de la muñeca, por debajo del pulgar.
- En el cuello: Coloque suavemente los dedos índice y medio a un lado del cuello, junto a la tráquea. No use el dedo pulgar porque tiene pulso propio. No tome los pulsos en ambos lados del cuello al mismo tiempo, ya que esto puede reducir el flujo de sangre a la cabeza y provocar desmayos.
Pasos para Contar los Latidos
Mientras siente el latido del pulso debajo de los dedos, cuente la cantidad de veces que late en 15 segundos. Multiplique ese número por cuatro para calcular los latidos por minuto. También puede contar la cantidad de latidos en 30 segundos y multiplicarla por dos, o contar los latidos durante 1 minuto completo para mayor precisión. Para determinar la frecuencia cardíaca en reposo, es necesario haber estado descansando al menos 10 minutos.
Dispositivos para la Medición del Pulso
Con el desarrollo de la tecnología, existen muchos métodos y dispositivos para medir la frecuencia del pulso. Los dispositivos portátiles como los relojes inteligentes suelen mostrar la frecuencia cardíaca en reposo y facilitar su seguimiento, aunque es posible que no siempre sean precisos. Es importante que el reloj se ajuste bien a la muñeca para obtener resultados precisos. Otras opciones incluyen el uso de un dispositivo llamado oxímetro, que se coloca en el dedo y, en unos segundos, comprueba la frecuencia cardíaca.
Valores Normales de Frecuencia Cardíaca por Edad
La frecuencia cardíaca normal por edad cambia conforme el cuerpo crece y envejece. Cuando nacemos, tenemos una frecuencia cardíaca elevada porque la actividad del organismo es muy intensa. A medida que el niño crece, su frecuencia cardíaca se ralentiza.

Frecuencia Cardíaca en Reposo Normal (latidos por minuto)
| Grupo de Edad | Latidos por minuto |
|---|---|
| Recién nacidos (0 a 1 mes) | 70 a 190 |
| Bebés (1 a 11 meses) | 80 a 160 |
| Niños (1 a 2 años) | 80 a 130 |
| Niños (3 a 4 años) | 80 a 120 |
| Niños (5 a 6 años) | 75 a 115 |
| Niños (7 a 9 años) | 70 a 110 |
| Niños de 10 años o más y adultos (incluso ancianos) | 60 a 100 |
| Atletas bien entrenados | 40 a 60 |
Consideraciones Adicionales en Niños
El corazón de un niño late alrededor de 50 millones de veces durante su primer año de vida. Es normal que la frecuencia cardíaca varíe en un niño. Por ejemplo, una frecuencia cardíaca de entre 130 y 150 latidos por minuto es normal para un recién nacido, pero se considera rápida en un niño de edad escolar. Un adolescente deportista podría tener una frecuencia cardíaca de 50 en reposo, pero de 180 durante ejercicios fuertes.
Los latidos cardíacos irregulares, también llamados arritmias, son un motivo común de remisión a un cardiólogo pediátrico. Lo más habitual es que estas irregularidades resulten ser totalmente normales, como la arritmia sinusal respiratoria o los latidos cardíacos prematuros o "saltados". Sin embargo, hay otros tipos de latidos cardíacos irregulares que tal vez deban ser tratados o controlados.
Latidos Cardíacos Inusualmente Rápidos en Niños
- Taquicardia Supraventricular (TSV): La frecuencia cardíaca anormal pediátrica más común, que afecta a 1 de cada 250 niños. Ocurre cuando las señales eléctricas en las cavidades superiores del corazón causan una explosión repentina de latidos inusualmente rápidos.
- Síndrome de Wolff-Parkinson-White: Afecta a niños nacidos con una vía eléctrica adicional en el corazón que permite que los impulsos se muevan más rápido de lo habitual.
- Aleteo y fibrilación auriculares: Las señales eléctricas de la cavidad superior del corazón son más rápidas que las de la inferior, causando que el corazón "aletee" o tenga latidos temblorosos y menos regulares, dificultando el bombeo eficaz de sangre.
- Taquicardia Ventricular (TV): Una serie de latidos cardíacos que comienzan en las cámaras inferiores del corazón, causando un ritmo inusualmente rápido. Un tipo de TV es el síndrome del QT largo, un defecto hereditario que puede llevar a una frecuencia cardíaca rápida y caótica.
Latidos Cardíacos Inusualmente Lentos en Niños (Bradicardia)
- Bradicardia sinusal: Se observa más habitualmente en bebés prematuros y puede ser causada por medicamentos, problemas respiratorios o hipotermia.
- Bloqueo auriculoventricular: Ocurre cuando las señales eléctricas se ven impedidas de pasar de las cavidades superiores del corazón a las inferiores, a menudo debido a problemas estructurales en el nódulo AV.
Signos y Síntomas de una Frecuencia Cardíaca Anormal en Niños
Los bebés con frecuencia cardíaca anormal podrían parecer excesivamente irritables o intranquilos, tener dificultades para comer, verse pálidos y carecer de energía. Los niños mayores y adolescentes pueden experimentar mareos o desmayos, dolor o molestias en el pecho y dificultad para respirar.
Arritmias en niños ¿Cuáles son las más frecuentes?
Diagnóstico y Tratamiento de Frecuencias Cardíacas Anormales en Niños
Si el médico sospecha de un problema de frecuencia cardíaca, recomendará pruebas cardíacas como el electrocardiograma (ECG o EKG), monitores cardíacos portátiles (como el Holter), pruebas de esfuerzo o pruebas de basculación. En casos raros, se pueden necesitar pruebas de imagenología para detectar problemas estructurales del corazón. El tratamiento para la arritmia puede incluir medicamentos o dispositivos implantables como los marcapasos artificiales.
Factores que Influyen en el Pulso y Consejos para un Corazón Saludable
La medición del pulso proporciona información importante acerca de la salud. Cualquier cambio de la frecuencia cardíaca normal puede ser indicio de un problema de salud. Un pulso rápido puede ser un signo de infección o deshidratación. Un pulso muy firme (pulso saltón) o un pulso irregular también pueden ser indicio de un problema. Un pulso que es difícil de localizar puede significar que hay obstrucción en la arteria, común en personas con diabetes o aterosclerosis.
Regulación de la Frecuencia Cardíaca
- Actividad física regular: Practicar ejercicio físico de forma regular ayuda a tener una frecuencia cardíaca en reposo más baja. Si la frecuencia cardíaca en reposo es más baja, es posible que se tenga una mejor condición física. La frecuencia cardíaca máxima para entrenar se puede verificar calculando: 220 menos la edad de la persona.
- Respiración profunda: Relajar el cuerpo tomando respiraciones diafragmáticas puede ayudar a reducir un pulso alto.
- Dieta y estilo de vida: Algunos alimentos y bebidas pueden aumentar temporalmente el ritmo cardíaco al estimular el sistema nervioso. Reducir el tabaco y el alcohol puede tener un efecto positivo en el ritmo cardíaco. Una alimentación balanceada, priorizando frutas, verduras, granos integrales y reduciendo el consumo de sodio, también contribuye a la salud cardiovascular.
- Control del estrés: El estrés tiene un impacto significativo en la salud física y emocional. El cuerpo libera hormonas como la adrenalina y el cortisol, que pueden elevar el pulso. El estrés crónico puede provocar un pulso persistentemente alto, lo que supone un riesgo para la salud cardiovascular.

Cuándo Consultar a un Profesional de la Salud
- Si la frecuencia cardíaca en reposo suele estar por encima de los 100 latidos por minuto.
- Si no es un atleta capacitado y su frecuencia cardíaca en reposo suele estar por debajo de los 60 latidos por minuto.
- Si el pulso aumenta repentinamente durante el descanso y esto ocurre con frecuencia, puede haber un problema de salud subyacente.
- Ante cualquier síntoma o molestia asociada a cambios en el pulso, como mareos, dolor en el pecho, desmayos o dificultad para respirar.