A medida que envejecemos, nos volvemos más vulnerables ante cualquier lesión. Las personas mayores tienen un mayor riesgo de sufrir accidentes debido a la disminución de sus funciones, lo que las hace más propensas a caerse, lesionarse o enfermar. Ante dichas situaciones, se hace vital conocer cuáles son los primeros auxilios en personas mayores y cómo se deben realizar para manejar caídas, quemaduras, problemas cardiovasculares u otros accidentes comunes.
Principios básicos de actuación en emergencias
Ante cualquier emergencia, es fundamental seguir una estrategia de actuación clara y organizada. Los principios básicos de primeros auxilios se resumen en la estrategia PAS:
- Proteger: Asegurar el área para evitar que la fuente de daño siga actuando. No se deben realizar acciones si no se conocen las técnicas. La seguridad del auxiliador y de la persona accidentada es primordial.
- Avisar: Llamar inmediatamente a los servicios de emergencias (como el 112 en Europa o el número local correspondiente) para que lleguen cuanto antes, proporcionando información clara y concisa sobre la situación y la ubicación.
- Socorrer: Una vez protegida la escena y avisados los servicios de emergencia, se procede a prestar la ayuda necesaria a la persona afectada, aplicando los conocimientos de primeros auxilios.

Atención a caídas
Las caídas son muy frecuentes en la tercera edad y responden a multitud de factores de riesgo, siendo la gran mayoría de los accidentes que sufren los ancianos. Pueden ocasionar traumatismos craneoencefálicos, fracturas de hueso o rotura de cadera, entre otras situaciones.
Actuación ante una caída
En caso de caída, lo primero que debemos hacer es pedir ayuda y revisar el estado de la persona, intentando calmarla y movilizarla lentamente. Si sospechas de lesión en la columna, no muevas a la persona y llama a emergencias de inmediato. Si es posible hacerlo sin dolor, ayuda a la persona a levantarse colocándola en posición de "cuatro patas" para obtener mayor estabilidad.
Manejo de quemaduras
Aunque son menos frecuentes, los ancianos pueden sufrir quemaduras al manipular líquidos hirviendo, como agua o aceite caliente. El protocolo de actuación varía según el tipo:
- Quemaduras pequeñas de contacto: Enfriar la zona bajo un chorro de agua.
- Quemaduras por llama: No retirar la ropa pegada a la piel.
- Quemaduras químicas: Retirar la ropa y lavar con abundante agua.
Es fundamental evitar el uso de hielo directamente sobre la quemadura, ya que puede empeorar el daño tisular. Tras enfriar la zona, cubre la quemadura con un apósito estéril para protegerla de infecciones.
Reanimación cardiopulmonar (RCP) y problemas cardiovasculares
El infarto cardíaco o el accidente cerebrovascular (ACV) son emergencias que ponen en riesgo la vida. Ante un ataque cardíaco, mantén a la persona tranquila y observa signos como dolor en el pecho (que puede irradiarse al brazo o la mandíbula) y dificultad para respirar.
Procedimiento de RCP
- Revisa el pulso y las respiraciones.
- Si la persona no responde, coloca el mentón hacia arriba para abrir las vías respiratorias.
- Abre su boca, tapa su nariz, inhala aire y coloca tus labios sobre los de la persona afectada. Exhala hasta que el pecho se hinche. Repite esta acción dos veces.
Si la persona recupera el conocimiento, ayúdala a sentarse o pararse lentamente, colocándola en una posición cómoda y estable, preferiblemente boca arriba con la cabeza girada hacia un lado para evitar que se ahogue con la lengua.
2. Primeros Auxilios: RCP (Reanimación cardiopulmonar) en adultos
Prevención de atragantamientos y broncoaspiración
La broncoaspiración es un accidente común debido a la dificultad para tragar. En casos de atragantamiento, si la persona tose de forma efectiva, no está en riesgo su vida, ya que la tos es el mecanismo natural para expulsar obstrucciones. Si la asfixia persiste, es preciso realizar la maniobra de Heimlich. Si es posible, intenta retirar el objeto que obstruye las vías con los dedos.
Otras situaciones de emergencia
- Hemorragias: Aplica presión directa con gasas o un paño limpio sobre la herida. Si es posible, eleva la extremidad afectada por encima del nivel del corazón.
- Intoxicaciones: Es crucial identificar el producto o sustancia ingerida y proporcionar la máxima información posible a los servicios de emergencias.
- Protección contra el calor: Para prevenir golpes de calor y deshidratación, es vital asegurar una adecuada ingesta de agua, buscar la sombra y garantizar periodos de descanso.
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