La frase “No+ Sename” se ha convertido en una consigna recurrente, utilizada por organizaciones y personas para expresar su profundo rechazo y descontento con el servicio. Al decir “No+ Sename”, se manifiesta un vehemente deseo de poner fin a la desprotección, la precariedad, la discriminación, la ausencia de salud mental y los malos tratos que sufren los niños, niñas y adolescentes (NNA) vulnerados en sus derechos. Esta expresión también encapsula una aspiración por mejorar los modelos de atención, la calidad de los programas, el diseño institucional, la presencia territorial y la oferta intersectorial, especialmente en áreas como la salud y la educación. Se busca fortalecer la institucionalidad, la legislación, la coordinación con los tribunales de justicia y contar con profesionales más especializados. Estos cambios son los que movilizan a la sociedad y exigen un compromiso de trabajo para lograrlos.
Cuestionamientos Específicos desde la Dirección Regional
Rodrigo Assadi, director regional (s) del Sename Maule, ha planteado preguntas específicas sobre el funcionamiento y la gestión del servicio, reflejando desafíos internos y externos:
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Rol de los Consejos Consultivos
Una de las preguntas se refiere a que los Consejos son consultivos y no vinculantes, lo que genera inquietud sobre su efectividad. Surge la interrogante de por qué los propios miembros de estos consejos no tienen acceso a visitar las dependencias de funcionamiento del SENAME, lo cual podría limitar su capacidad para ofrecer asesoramiento informado.
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Mejoras en la Gestión de Egresados
En relación con la gestión de egresados, se sugiere un mayor control sobre los jóvenes una vez que logran salir y comienzan a trabajar de forma legal. Se propone establecer una vigilancia para asegurar que se les haga responsables de sus actos. Este es un tremendo desafío.
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Incentivos para la Conducta Positiva en Centros
Mientras los jóvenes permanecen en el centro, se propone que por cada buen comportamiento se les ofrezca una actividad que ellos mismos elijan, dentro de un rango de buena conducta, como una forma de incentivo y refuerzo positivo.

Un Historial de Vulneraciones y la Necesidad de Reformas Profundas
Es imperioso precisar que la realidad de vulneraciones se arrastra por años, un motivo más que suficiente para impulsar importantes y profundas reformas al sistema de protección de los niños, niñas y adolescentes. Uno de los cambios significativos en los que se está trabajando es el cierre de los Cread, conocidos en algunas regiones como “Entre Silos”. Sin embargo, lograr una instalación satisfactoria de las residencias familiares no es solo tarea del Sename y las organizaciones públicas, sino una tarea compartida en la cual se debe involucrar a la sociedad civil.
RESTITUCIÓN INTERNACIONAL DE MENORES
La Prevalencia de Muerte y la Conciencia Social
Desde que el país supo del caso de Lisette, la sociedad chilena está cada vez más consciente y, quizás, también más solidaria con la situación de los NNA que están bajo el cuidado de la Red del Sename. La prevalencia de muerte entre estos NNA es, con creces, más alta que entre la población infantil general.
Estadísticas Alarmantes
En promedio, entre 2006 y 2014, murieron anualmente 0,94 niños, niñas y adolescentes por cada 1000 de quienes recibieron atención en la Red del Sename. En contraste, entre todos los NNA en Chile, la prevalencia de muerte asciende a solamente 0,68 por cada mil. Es lógico, ya que el Estado se hace cargo de muchos NNA que tienen mayor riesgo de morir de una muerte no natural. Estas cifras no son menos graves; lo son, y mucho. Esto se debe a que no se sabe cuántas de las muertes se deben, simplemente, a la negligencia, el descuido y la falta de debida diligencia para con ellos. Tampoco se conoce exactamente lo que sucede respecto de los NNA vulnerables que no están atendidos en el Sename, donde también puede haber falta de protección. En todo caso, es inaceptable la falta de interés que como sociedad se ha tenido al no preocuparse por su suerte. Por fin, como sociedad, se empieza a preguntar por ellos y a exigir al Estado rendir cuentas, lo que ya está comenzando a hacer.
La Responsabilidad del Estado en la Protección de NNA
Entonces, surge la pregunta fundamental: ¿Qué significa en concreto la responsabilidad del Estado de respetar, proteger y garantizar los derechos de los NNA bajo su cuidado? Las investigaciones en las causas de las muertes de los 856 niños fallecidos en la red del Sename deben abarcar justamente las preguntas estructurales. Deben indagar por qué el Estado cumplió -o no cumplió- su deber de cuidado. Es crucial determinar si hizo todo lo que debía haber hecho para que ese niño o niña no muriera. Esto va más allá de indagar en el actuar posiblemente negligente de funcionarios, directores o proveedores.
Cuestionamientos Estructurales
- Una vez identificado un riesgo, ¿existe la posibilidad concreta y real de derivación a un especialista?
- ¿Existen mecanismos eficaces de denuncia de violaciones, que conlleven una respuesta pronta y adecuada para atender a NNA?
- ¿Son los recursos del sistema suficientes, y han sido utilizados de manera diligente y eficaz?
Considerando que aquellos atendidos por el Sename son más vulnerables que el resto, que sufren más frecuentemente adicciones, enfermedades crónicas o discapacidades que conllevan una mayor mortandad, es aún más necesario proveer los recursos, mecanismos e instituciones para que puedan llevar la vida digna a la que todos tienen derecho. La responsabilidad del Estado para con ellos es mayor y es una responsabilidad transversal.

Responsabilidad Indelegable en Colaboración con Privados
Una observación adicional surge a partir de la diferenciación entre los NNA que murieron en centros del Sename y los que fallecieron en instituciones privadas colaboradoras del organismo. La responsabilidad del Estado es la misma en todos los casos. Por tanto, fue correcto enmendar públicamente las cifras sobre cuál es efectivamente el número de muertes por las que el Estado deberá responder.
Si el Estado delega sus funciones a proveedores privados, mantiene el nivel de responsabilidad, tal como indica el derecho internacional general. Por ende, debe ejercer una fiscalización estricta. Porque la garantía del derecho compete al Estado, e independientemente de qué medio escoja para cumplir, tiene la plena responsabilidad. No importa si encarga su responsabilidad a un funcionario, una funcionaria, a una Fundación, a una Pyme o a una persona natural.