El abandono, ya sea de padres, pareja, en la infancia o de la sociedad, genera una herida invisible que causa un dolor constante. Es crucial comprender que el abandono no se limita a la ausencia física; el abandono más común se manifiesta en la ausencia de autenticidad emocional, caracterizado por el desinterés, la apatía y la frialdad.
Este sentimiento de vacío no tiene edad, siendo percibido desde la infancia y pudiendo llegar a devastar a cualquier adulto. La experiencia de ser abandonado, según la creencia popular, es la única forma de comprender plenamente su significado. Las implicaciones psicológicas de vivencias tempranas ligadas al abandono suelen ser de considerable gravedad.
El sentimiento de abandono puede originarse de diversas maneras. Un ejemplo claro es la pérdida del trabajo y la dificultad para reintegrarse al mercado laboral, lo que puede generar una sensación de ser "barcos a la deriva". Sufrir algún tipo de abandono durante la infancia es un factor determinante, calificado por los expertos como un "segundo nacimiento".
Al abordar las consecuencias psicológicas de una dimensión traumática, es importante reconocer la variabilidad individual en la asunción y expresión del dolor. Las personas que han sufrido abandono en la infancia a menudo enfrentan serias dificultades para establecer relaciones estables en la edad adulta. Asimismo, pueden surgir problemas de codependencia o una marcada necesidad de aprobación y reconocimiento, llevando a un desequilibrio entre lo que se da y lo que se recibe.
Las "reminiscencias emocionales" son comunes en quienes han experimentado heridas por abandono, quienes tienden a mantenerse en un estado constante de hipervigilancia.

Sanando la Herida del Abandono
Para sanar la herida del abandono, es fundamental prestar especial atención a la autoestima y, sobre todo, desarrollar la capacidad de perdonar. Liberarse del pasado implica soltarlo, un paso que, si bien difícil, es esencial para el bienestar emocional.
La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) se ha mostrado muy eficaz para detectar y transformar recuerdos traumáticos de la infancia, permitiendo a la persona liberar la mente, el cuerpo y abrir el corazón para un alivio emocional adecuado.
Los expertos en experiencias traumáticas también subrayan la importancia de aprender a comunicar necesidades emocionales. Paralelamente, el fortalecimiento de la autoestima es un pilar fundamental en este proceso de sanación.
Finalmente, es crucial persistir en el desarrollo de la autoconfianza y la confianza en otros. Establecer nuevos lazos afectivos permite reconocer que las heridas por abandono pueden sanarse a través del amor recibido a lo largo de la vida.
Cuidar de uno mismo y priorizarse diariamente ayuda a desconectarse de la ira y el resentimiento, liberando el cautiverio de las heridas del pasado. Si bien la memoria no puede borrar las tristezas, puede aportar calma y sosiego, recordando que, tras los nubarrones, el sol siempre vuelve a aparecer.

El Abandono del Adulto Mayor en Contexto Nacional
A nivel nacional, el abandono se destaca como uno de los principales factores que afectan la salud mental de los adultos mayores (60 años o más), incrementando su propensión al suicidio. En Chile, aproximadamente 2,85 millones de adultos mayores, de los cuales 410 mil viven solos, enfrentan esta realidad. La región de Valparaíso registra la mayor proporción de ancianos, con un 18% de su población.
Mauricio Apablaza, economista de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, señala que el indicador de abandono refleja una aproximación al fenómeno de la soledad. El abandono se presenta con mayor incidencia en zonas rurales, donde los procesos de migración interna han acentuado la situación.
Respecto a las políticas públicas, Apablaza sugiere que la generación de programas focalizados y locales es una estrategia exitosa para la prevención de enfermedades en personas mayores. Germán Laffentz, gerente de asuntos corporativos de Caja los Héroes, enfatiza la urgencia de abordar esta problemática, calificando el abandono de adultos mayores como un imperativo.
Se hace necesario que tanto el sector público como el privado prioricen la inclusión social de los adultos mayores y su aporte a la sociedad. Esto asegura la sostenibilidad de las políticas a largo plazo y fomenta la conciencia sobre la importancia del buen trato a la tercera y cuarta edad.
Estudios recientes correlacionan la soledad con el suicidio en la población de la tercera edad, dado que el aislamiento social está directamente relacionado con la depresión, un factor de riesgo para el suicidio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
CORTOMETRAJE "SOLEDAD"
Investigación sobre Abandono y Salud en Adultos Mayores
La Organización Mundial de la Salud (2017) define el envejecimiento como un proceso para optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen.
Estudio de Caso: Fundación Mier y Pesado, Orizaba, Ver.
Un estudio realizado en la Fundación Mier y Pesado de Orizaba, Ver., entre agosto de 2022 y enero de 2023, tuvo como objetivo determinar si el abandono familiar interviene en la salud física y mental de los adultos mayores. La investigación empleó un enfoque cuantitativo, no experimental, descriptivo y transversal, con una muestra de 26 participantes mayores de 62 años residentes de la fundación. Se utilizaron tres instrumentos: un cuestionario de abandono del adulto mayor, la escala de Yesavage y el índice de Katz, respetando las consideraciones éticas de investigación.
Resultados y Conclusiones
Los resultados indicaron que, según la prueba de Shapiro Wilk, las variables utilizadas no presentaban homocedasticidad, lo que llevó a la aplicación de una prueba de correlación no paramétrica (Rho de Spearman), la cual no encontró correlación entre las variables planteadas (Ortega, Ochoa y Molina, 2021).
Sin embargo, se observó que el 46.2% de los participantes presentaba abandono por falta de atención, el 42.3% sufría depresión moderada, y el 61.5% eran independientes.
Las referencias bibliográficas citadas en el estudio incluyen trabajos sobre metodología de investigación, esperanza de vida, desigualdad en salud, envejecimiento y salud, calidad de vida en adultos mayores, y factores relacionados con la depresión en esta población.
