El trabajo con niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de vulneración es una labor de profunda importancia social, que requiere un compromiso institucional y personal. En Chile, esta tarea recae principalmente en el Servicio Nacional de Menores (Sename) y, más recientemente, en el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, conocido como Mejor Niñez. Sin embargo, la realidad de este ámbito está marcada por complejos desafíos estructurales, precariedad laboral y un impacto significativo en la salud mental de sus trabajadores.
Importancia del Trabajo Coordinado y la Protección de Derechos
Para evitar que niños y adolescentes que presentan conductas riesgosas caigan en el delito y para la adecuada protección de sus derechos, es imprescindible el trabajo coordinado de las instituciones que trabajan directamente con ellos en sus lugares de origen. Partiendo de esta premisa, el Servicio Nacional de Menores (Sename) y el Ministerio del Interior organizaron seminarios para entregar herramientas que les ayuden a realizar una labor en red a profesionales y técnicos de ambas instituciones, de organismos colaboradores acreditados y de Carabineros.
El director del Sename, Eugenio San Martín, sostuvo que la coordinación, la unificación de criterios y el análisis de lo que se está haciendo en la actualidad pueden ayudar a tener éxito o a intervenir a tiempo en casos tan complejos como el del niño de 10 años, conocido a través de la prensa como "Cisarro", que a corta edad ya ha estado involucrado en hechos de violencia, y con una larga lista de derechos vulnerados.

Transición de Sename a Mejor Niñez: Un Análisis Crítico
El Servicio Nacional de Menores fue una institución clave en la protección de la infancia en Chile, aunque su dependencia del Ministerio de Justicia fue objeto de críticas. Su reemplazo por el nuevo Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, que sería fiscalizado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, generó diversas opiniones.
Cuestionamientos al Nuevo Servicio y la Ley 20.032
Un dirigente sindical criticó fuertemente la creación de Mejor Niñez, calificándolo de "farsa" y "show mediático orquestado bajo la consigna famosa de ‘Los niños primero‘", comparándolo con la ley 20.032 de 2005 que reguló los organismos colaboradores y el sistema de subvención. A pesar de los anuncios de un "nuevo trato a la niñez" en el pasado, han transcurrido quince años y se han observado "maltratos, abusos, violaciones sistemáticas a los derechos de la niñez y juventud y, por cierto, maltrato a las trabajadoras y trabajadores honestos que se vinculan en los procesos de intervención en los más de 400 organismos colaboradores que hay a nivel nacional".
El dirigente también cuestiona las motivaciones detrás de mantener el sistema de tercerización de los servicios de atención y protección a la infancia y criticó el triunfalismo de los congresistas que señalaron que la aprobación del nuevo servicio era un avance "en la medida de lo posible". Los trabajadores demandan "cambios estructurales ya, porque se requieren", en lugar de "avances en la medida de lo posible".
Las interrogantes principales se centran en el interés de mantener organismos colaboradores "abusadores, negligentes, tanto con la niñez como con sus trabajadores". Este problema se atribuye a varios factores:
- Financiamiento: La existencia de una ley de subvenciones, en lugar de un financiamiento directo a la intervención especializada, perpetúa la precariedad de la intervención con niños y niñas gravemente vulnerados en sus derechos. Se considera "impresentable que se siga manteniendo una fórmula de vínculo con los niños a través de una 'ayuda' a los privados para que sean ellos quienes enfrenten las situaciones e intervengan con los NNA."
- Falta de Prevención Local: Al no existir prevención local a nivel territorial o un dispositivo de apoyo y vigilancia permanente de la situación de los NNA (como un servicio local de la Infancia que prevenga vulneraciones de derechos y las detenga a tiempo), los ingresos a los servicios especializados no se detendrán, lo que constituye un gran problema.
- Calidad del Servicio: La supuesta "nueva calidad" del servicio es cuestionada debido a la precariedad financiera actual, que no mejora significativamente con los 95 mil millones de pesos planteados por la Subsecretaría, ya que "un 30 por ciento de eso se va a gastos administrativos y con el restante apenas se cubre a los 14 mil niños y niñas que ya están en lista de espera".
En definitiva, "el cambio en el Sename no ataca el problema de fondo: que en Chile no se respetan los derechos de todos los niños y niñas, pues todos tienen derecho a ser protegidos y requieren garantías reforzadas".
La Ley de Garantías de Derechos de la Niñez
Los trabajadores de los órganos colaboradores del Sename no descartan iniciar nuevas movilizaciones, pese a lo complejo del momento sanitario actual, y seguirán enviando oficios a la Subsecretaría haciendo presente las falencias de esta legislación. Se considera positivo que se discuta y se anteponga la ley de garantías de derechos de la niñez a la entrada en vigencia del nuevo servicio, ya que "esta ley tiene que aprobarse porque lleva durmiendo hace más de 5 años en el Congreso y es bueno que se haya amarrado de cierta forma la entrada en vigencia del nuevo servicio a la aprobación del estatuto de garantías”.
Condiciones Laborales y su Impacto en los Trabajadores
Una investigación liderada por la profesora asociada de la Facultad de Psicología de la Universidad Alberto Hurtado, M., reveló las precarias condiciones laborales y el alto desgaste que sufren los profesionales que trabajan con NNA.
Invisibilización y Precarización Contractual
Un análisis documental de la política pública, que revisó más de 100 documentos sobre la intervención psicosocial de infancia (leyes de Sename, licitaciones de programas, políticas internas de ONGs, cartas de organismos, etc.), constató que los trabajadores están "invisibilizados" en ellos. "No aparece nada sobre quién tiene que ser el trabajador y sobre su especialización ni qué se requiere para trabajar con los niños y por otro lado no hay ningún resguardo al bienestar de los trabajadores". Se dan por hechos los seguros y los derechos laborales que tendrán.
Las formas contractuales de estos programas son "muy precarias" porque la licitación es solo por dos o tres años. Esto significa que "aunque tengan contrato indefinido, el contrato dura lo que dura el proyecto de intervención de la ONG de turno en el programa". Otro problema es el contrato a honorarios que muchos trabajadores tienen, especialmente los que trabajan por el mandato del artículo 80 bis de tribunales de familia, que puede obligar al programa a tener sobrecupos no definidos en cantidad ni tiempo.
Además, se encontraron evidencias de que la licitación establece el nivel de especialización que deben tener ciertos trabajadores, requisitos que "no siempre son posibles de cumplir, en particular para los programas de regiones y zonas aisladas, dada la falta de capital humano capacitado en estos lugares". Las bandas de sueldos son muy bajas para las exigencias, y algunos programas requieren personal muy especializado (como los PRM), pero los concursos de especialización no están disponibles en todo el país.

La Ley 20.032 como Obstáculo y la Tensión con los Tribunales
Entrevistas a informantes clave (diputados, jueces de familia, directores de ONG, asesores técnicos) revelaron un discurso coincidente: "la ley 20.032 es un problema, porque ata de manos lo que se puede hacer y a la vez terceriza los servicios de SENAME, con lo cual el Estado no tiene control de muchos aspectos relevantes en relación a los procesos de intervención". Esto genera mucha tensión con los tribunales de familia, que en algunos casos "no confían en los trabajadores de estos programas ya que hay una excesiva rotación causada por las condiciones laborales y por las permanentes licitaciones".
Desgaste Laboral (Burnout) y Salud Mental
Un estudio cuantitativo de evaluación de bienestar y desgaste laboral en una muestra representativa de trabajadores y usuarios de programas sociales ambulatorios del Sename (Protección de la Infancia y Justicia juvenil), realizado en diversas zonas del país, estableció que "un tercio de los trabajadores (más del 30%) sufren de desgaste laboral o burnout".
El burnout, o desgaste laboral, es una enfermedad laboral que implica una exposición sostenida a estresores, "consecuencia de una mala gestión de las demandas laborales", y no un problema personal del trabajador. Esto "está fuertemente relacionado con licencias médicas, ausentismo y rotación". Una de las razones principales es que el sistema, a nivel de política, "está más centrado en los indicadores cuantitativos que en los procesos de los niños", un hecho corroborado por el análisis documental debido a la tercerización y la forma en que se entregan los fondos a los programas ("se paga por servicio diario prestado a cada niño").
Entre los principales estresores reconocidos por los trabajadores de protección de derechos de la infancia está la falta de coordinación con la red. Ellos tienen un mandato del Sename, que es diferente al del tribunal de familia y al del proyecto ganado en la licitación, pues "cada agencia (ONG) que provee de trabajadores a los programas ha sumado una bajada programática única a los lineamientos".
La rotación de trabajadores es muy alta, con un promedio de estadía de un año. Alguien considerado “antiguo” en el programa lleva apenas 3 años trabajando ahí. Con esto "no se puede mantener o captar a la gente que tiene talento o está más capacitada, porque se van". Muchos buscan "oportunidades de ganar más dinero, o de poder formarse más en temáticas de infancia". Esta rotación "perjudica el trabajo que se realiza con los niños y jóvenes, porque parte esencial de este trabajo es la creación de vínculo".

Casos Reales y el Impacto Emocional
Daniela, gestora comunitaria en un programa de prevención focalizada (PPF), sigue casi 40 casos. Su trabajo implica visitas domiciliarias, a centros educacionales y de salud, entrevistas, intervenciones y la elaboración de informes. Se enfrenta a situaciones de extrema desigualdad, hacinamiento y vulneración de derechos, como el caso de Lucas, un joven que no asiste al colegio debido a la profunda precariedad de su hogar.
Daniela relata la angustia, frustración y culpa que siente, especialmente cuando el sistema falla o cuando deben hacer un trabajo que correspondería a otras instancias, como las Oficinas de Protección de Derechos (OPD). "Nosotros terminamos haciendo esa pega que debería hacer la OPD". Además, la denuncia de situaciones delicadas, como redes de micro o narcotráfico, carece de garantías de protección para los trabajadores. "Está siempre este fantasma de un sujeto niño Sename, que es súper indeseado, que todo el mundo quiere evitarlo". A pesar de su vocación, Daniela, tras cinco años, considera dar un paso al costado debido a las condiciones y al bajo salario ("17 lucas diarias").
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Constanza, educadora de trato directo en una residencia de lactantes y preescolares, cuida a niños de entre cero y cuatro años. Su ingreso fue difícil, incluso requirió licencia por "estrés agudo". Presencia situaciones como padres alcoholizados y violentos, pero lo más impactante son las descompensaciones de los niños, "autoagresiones que pueden tener los infantes por desajustes emocionales que sufren al estar separados de sus padres", y las agresiones de los usuarios contra las cuidadoras. "Es súper difícil ver a un niño golpearse su cabeza contra el suelo en una descompensación, o que te tiren una silla, o que te amenacen con un cuchillo".
Este trabajo expone a los profesionales a "traumas potentes de otras personas", lo que puede generar "estrés secundario" y "fatiga por compasión". Los síntomas incluyen "problemas para dormir, problemas en las relaciones interpersonales, aislamiento, depresión, abuso de alcohol, de drogas, desórdenes alimentarios". A pesar de esto, Constanza, como muchas, persiste por vocación. Sin embargo, lo que más le afecta psicológicamente es romper el vínculo cuando un niño abandona la residencia: "Es triste llegar al trabajo y sentir el vacío de que ya no esté el niño que te esperaba todos los días... es como si estuviera en un funeral porque ya no lo voy a volver a ver nunca más".
El estudio “Desgaste Profesional y Riesgos Psicosociales en el Trabajo en Profesionales Subcontratados/as por el SENAME en contexto de pandemia (Matamala, Barrera, 2020)” encontró que, en el plano de la salud mental, "el 43.7% de las y los encuestados manifestó tener diagnosticado alguna patología". Francisco Gorziglia, miembro del directorio de SINTRASUB, enfatiza que "no podemos entender que trabajadores que tratan de revertir vulneraciones de derecho tengan -a su vez- problemas graves en términos de salud emocional y mental. Es impresentable que ocurra eso”.
Perfil de los Trabajadores y Salarios
Existe una población mayoritariamente joven y con pocos años de antigüedad que entra a trabajar en estos organismos después de titularse, "muy motivados, con mucho compromiso, revientan, se agotan y terminan buscando cambios de área, cambios de carrera a los cuatro o cinco años de experiencia". Mucho de esto tiene que ver con la "absorción de traumas de los niños". Los equipos están "sumamente reventados" porque tienen que acompañar a 60 niños, lo que se traduce en "sobrecarga, aumentando también el nivel de estrés, de agotamiento, de cansancio, de irritabilidad". La complejidad y el perfil de los NNA con los que se trabaja también se traduce muchas veces en agresiones de alto riesgo.
El Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras Subcontratados de Mejor Niñez (SINTRASUB) estima que el 97% de los empleados de Mejor Niñez ejercen sus funciones a través de externalización, lo que calculan en más de 14.000 trabajadores. La ex Directora de Sename, Susana Tonda, señaló en 2020 que las remuneraciones más altas de la institución alcanzan una media de entre 1.300.000 y 1.600.000 pesos, pero "los trabajadores de los organismos colaboradores reciben un salario que asciende a menos de la mitad de las cifras antes reseñadas".
Francisco Gorziglia aclara que "desde la lógica del derecho, nosotros no somos reconocidos como trabajadores subcontratados", pero "desde el hecho, vivimos subcontratación: el servicio pone la política pública, te fiscaliza, solicita instrumentos que son propios del servicio. Trabajamos permanentemente con los requerimientos del servicio”. El problema mayor son "las condiciones laborales y los pagos que hay", ya que la Ley 20.032, que regula los aportes financieros hacia los organismos colaboradores, impide la intervención en materias de orden laboral y relación contractual en términos de renta.
La Responsabilidad del Estado y el "Autocuidado"
La sociedad chilena ha comenzado a tomar mayor conciencia sobre la situación de los NNA bajo el cuidado de la Red del Sename, especialmente tras casos como el de Lisette. La prevalencia de muerte entre estos NNA fue significativamente más alta que en la población general entre 2006 y 2014, un dato que, aunque se explica parcialmente por la mayor vulnerabilidad de estos niños, resalta la "inaceptable falta de interés" social en su suerte y la necesidad de exigir al Estado rendir cuentas.
Investigación y Deber de Cuidado del Estado
Las investigaciones sobre las causas de las muertes de los NNA en la red del Sename deben abarcar preguntas estructurales: "¿por qué el Estado cumplió - o no cumplió - su deber de cuidado? ¿Hizo todo lo que debiera haber hecho para que ese niño (a) no muriera?". Esto va más allá de indagar en la posible negligencia de funcionarios o proveedores. Es fundamental determinar si existe una posibilidad real de derivación a especialistas, mecanismos eficaces de denuncia y si los recursos del sistema son suficientes y se utilizan de manera diligente y eficaz.
Considerando que los NNA atendidos por el Sename son más vulnerables, sufren más frecuentemente adicciones, enfermedades crónicas o discapacidades, es "aún más necesario proveer los recursos, mecanismos e instituciones para que puedan llevar la vida digna a la que todos tenemos derecho". La responsabilidad del Estado para con ellos es mayor y es transversal. Si el Estado delega sus funciones a proveedores privados, "mantiene el nivel de responsabilidad, tal como indica el derecho internacional general, por tanto, debe hacer una fiscalización estricta". La garantía del derecho compete al Estado, independientemente del medio que escoja para cumplir.
Autocuidado: Un Requisito Insuficiente
Isabel Puga, presidenta del Colegio de Psicólogos, explica que el autocuidado implica que "cada tanto, los equipos de personas de distintas disciplinas se tienen que juntar y tienen que hablar de qué les está pasando, qué les está ocurriendo", y que es la "prevención de todas las condiciones de salud mental y problemáticas: deterioro psicológico, fatiga por compasión, sobrecarga laboral". Sin embargo, la realidad es diferente.
Daniela describe el autocuidado como un "requisito administrativo". Su equipo de ocho personas recibe "30 lucas" para una jornada obligatoria, pero el dinero es insuficiente y las actividades se reducen a "llenar formularios" o buscar "descansar un rato, dormir". Magdalena Calderón sostiene que el "autocuidado" es un tema que no está bien definido por los trabajadores y se ve como una carga innecesaria. Lo que realmente demandan son "mejores condiciones laborales y contención oportuna tras vivir un hecho traumático en el trabajo". SINTRASUB señala que no existe ayuda psicológica en caso de agresiones directas a trabajadores.

Gabriela Muñoz, de la nueva administración de Mejor Niñez, declara que la salud mental de los trabajadores es una preocupación y que existe un presupuesto de 2.500 millones de pesos, además del desarrollo de la academia "Conectando Saberes". No obstante, SINTRASUB, las expertas y las trabajadoras consultadas "dudan de esta preocupación".
Proceso de Postulación a Servicios de Protección de la Niñez
Para aquellos interesados en trabajar en los servicios de protección de la niñez y adolescencia en Chile, como los que actualmente gestiona Mejor Niñez, el proceso de postulación a través de portales de empleo público suele seguir los siguientes pasos:
- Los postulantes deben registrarse previamente como usuarios en el portal.
- Es necesario completar el Curriculum Vitae del Portal (en el menú "MI CV", en "VER CV") y adjuntar los documentos solicitados en la sección "Documentos Requeridos para postular".
- Los documentos antes señalados se deben ingresar en el mismo Portal de Empleos Públicos, en la opción “Adjuntar Archivos”, donde cada documento exigido debe ser adjuntado para formalizar la postulación, quedando con un ticket de verificación.
La fecha y hora de cierre de recepción de antecedentes por ambos medios de postulación siempre será en día hábil y con cierre a las 14:00 horas. Es importante señalar que el Servicio no está obligado a reagendar citas en etapa de evaluación psicolaboral ni comisión evaluadora por motivos de los postulantes, ya que esto afecta el cumplimiento de plazos en el proceso de selección. El Servicio Nacional de Menores (o su sucesor, Mejor Niñez) será el encargado de contactarse con las personas preseleccionadas para las entrevistas, indicando fecha, lugar y hora. El calendario puede sufrir modificaciones, lo que no alterará el proceso de selección.