Por qué las personas mayores se quedan sordas: causas y prevención

Con la tercera edad, son habituales los cambios físicos y cognitivos, como la pérdida auditiva, que puede afectar a la memoria o la concentración. Con el envejecimiento, las células del cuerpo se regeneran cada vez más lentamente, provocando que el deterioro de los órganos y tejidos sea mayor. En el caso de la presbiacusia, la disminución de las capacidades cognitivas se debe a que el oído interno sufre cambios en las terminaciones nerviosas encargadas de transmitir la información recibida al cerebro. Es una condición habitualmente irreversible de pérdida de audición y de la calidad de esta.

La sordera en el adulto mayor es un problema muy común que afecta a millones de personas en todo el mundo. La pérdida de la audición no solo tiene un impacto directo en la comunicación de quienes la padecen, sino también en su calidad de vida. Existen muchos factores que pueden desencadenar la sordera en el adulto mayor. Una de las causas más comunes de sordera en el adulto mayor es la presbiacusia, que se define como la pérdida auditiva relacionada con el envejecimiento.

Gráfico que muestra la estructura del oído humano y las células ciliadas del oído interno.

Causas de la pérdida de audición en adultos mayores

El oído está compuesto por huesos y membranas que se interrelacionan para recibir y transmitir el sonido al cerebro. Las diminutas células pilosas dentro del oído interno ayudan a que usted oiga. Recogen las ondas sonoras y las convierten en señales nerviosas que su cerebro interpreta como sonido. La hipoacusia ocurre cuando estas diminutas células se dañan o mueren. Las células pilosas no crecen de nuevo, de manera que la pérdida auditiva causada por el daño a estas células es permanente.

No hay ninguna causa única conocida para la hipoacusia relacionada con la edad. Con mucha frecuencia, es causada por cambios en el oído interno que ocurren a medida que usted envejece. Sin embargo, los genes y ruidos fuertes (por ejemplo, de conciertos ruidosos o auriculares de música) pueden influir.

Factores que contribuyen a la hipoacusia relacionada con la edad:

  • Antecedentes familiares: la hipoacusia relacionada con la edad tiende a ser hereditaria. Conviene recordar que la probabilidad de perder la capacidad auditiva puede aumentar por factores genéticos.
  • Exposición repetitiva a ruidos fuertes: además del envejecimiento, la exposición prolongada a ruidos fuertes, como maquinaria, música alta o tráfico, puede dañar las células del oído interno, contribuyendo a la pérdida de la audición de manera irreversible. Estar expuesto a ruidos fuertes durante mucho tiempo también puede causar daños. El ruido en el trabajo y ruidos de ciertas actividades también son factores.
  • Tabaquismo: los fumadores son más propensos a tener tal pérdida auditiva que los no fumadores.
  • Ciertas afecciones médicas: como la diabetes y la hipertensión arterial. Enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión también juegan un rol clave en el deterioro auditivo al afectar el flujo sanguíneo hacia los oídos. Otras afecciones como infecciones del oído no tratadas o enfermedades autoinmunes también contribuyen.
  • Ciertos medicamentos: como los medicamentos para quimioterapia usados contra el cáncer. Algunos medicamentos como el antibiótico gentamicina, sildenafilo (Viagra) y algunos medicamentos para tratar el cáncer pueden dañar el oído interno. Las dosis muy altas de aspirina, otros medicamentos para aliviar el dolor, los medicamentos para la malaria o los diuréticos del asa pueden causar efectos de corto plazo en la audición. Estos se conocen como medicamentos ototóxicos.
  • Traumatismos: Lesiones traumáticas en la cabeza o el oído pueden causar pérdida auditiva en adultos.
  • Infecciones: Infecciones como la otitis o la enfermedad de Ménière afectan directamente a la salud del oído, provocando pérdida de audición y vértigos.
  • Acumulación de cerumen: Con el paso del tiempo, el cerumen puede bloquear el conducto auditivo y evitar la conducción de las ondas sonoras. A veces, el cerumen puede bloquear los conductos auditivos externos y causar hipoacusia.
  • Otras causas: Otosclerosis, pérdida de audición neurosensorial repentina, tapón de cerumen en el oído, exposición laboral a productos químicos ototóxicos, deficiencias nutricionales, infecciones víricas y otras afecciones del oído, y retraso en la aparición de la audición o pérdida progresiva por causas genéticas.
Infografía comparando diferentes niveles de decibelios de sonidos cotidianos.

Síntomas de la pérdida de audición

La pérdida auditiva ocurre lentamente con el tiempo. Los síntomas incluyen:

  • Dificultad para escuchar a las personas a su alrededor.
  • Tener que subir el volumen del televisor.
  • Pedirle con frecuencia a las personas que repitan lo que dijeron.
  • Frustración de no poder escuchar.
  • Ciertos sonidos parecen demasiado fuertes.
  • Problemas para oír en áreas ruidosas.
  • Problemas para diferenciar ciertos sonidos como "s" o "z".
  • Mayor dificultad para entender a las personas con voces agudas.
  • Zumbido en los oídos (tinnitus).

La sordera en el adulto mayor tiende a aparecer de manera gradual, por lo que muchas veces pasa desapercibida. Los primeros indicios de pérdida auditiva incluyen dificultad para seguir conversaciones, especialmente en ambientes ruidosos, y la necesidad de subir el volumen de dispositivos como la televisión o el teléfono.

Diagnóstico y evaluación

Hable con su proveedor de atención médica si tiene cualquiera de estos síntomas. Su proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico completo. Esto le ayuda a encontrar si un padecimiento físico está causando la hipoacusia. El proveedor usará un instrumento llamado otoscopio para observar dentro de los oídos.

A usted lo pueden remitir a un otorrinolaringólogo y un especialista en el oído (audiólogo). Las audiometrías pueden ayudar a determinar el grado y el tipo de la hipoacusia. En una residencia para mayores, los profesionales médicos se encargan de prestar atención a determinados síntomas que pueden ser indicativos de pérdida de audición.

Si la pérdida de audición se debe a una causa reversible o temporal, el personal médico puede identificar y tratar con medicamentos la enfermedad, la infección o la obstrucción. Los tipos y síntomas del deterioro cognitivo pueden ser muy variables y a menudo confundirse con algunos de los síntomas de la pérdida auditiva. Cada vez más, la detección de la presbiacusia es más rápida y temprana gracias a los avances médicos.

Consecuencias de la pérdida de audición no tratada

Cuando no se trata, la pérdida de audición repercute en diversos aspectos de la vida:

  • Dificultades para la comunicación y el habla.
  • Efectos negativos sobre la cognición.
  • Aislamiento social, soledad y estigmatización.
  • Consecuencias sociales y económicas.
  • Años vividos con discapacidad y años de vida ajustados en función de la discapacidad.
  • Dificultades para acceder a la educación y al empleo.
  • Mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo acelerado.

La hipoacusia puede ocasionar tanto problemas físicos (por ejemplo, no escuchar una alarma de incendio) como psicológicos (como el aislamiento social). Puede conducir a la sordera.

El impacto de la pérdida de audición en la calidad de vida y la comunicación de los adultos mayores es enorme, hasta el punto de que se ha demostrado en numerosos estudios que la hipoacusia o pérdida de audición es un factor de riesgo clave en la aparición de patologías como la demencia o el Alzheimer. La pérdida auditiva puede hacer la vida menos agradable. Los adultos mayores con pérdida auditiva suelen sentirse deprimidos. Dado que la pérdida auditiva puede dificultar el diálogo con los demás, algunas personas con esta afección se sienten aisladas.

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Prevención de la pérdida de audición

Muchas causas de pérdida de audición pueden evitarse mediante estrategias de salud pública e intervenciones clínicas aplicadas a lo largo de toda la vida. La prevención debe abordarse desde las primeras etapas -en los periodos prenatal y perinatal- y mantenerse hasta la edad avanzada.

Cerca del 60 % de los casos de pérdida de audición en los niños se deben a causas evitables que pueden prevenirse mediante medidas de salud pública. En los adultos también pueden prevenirse causas frecuentes, como la exposición a sonidos intensos o el uso de medicamentos ototóxicos.

Estrategias eficaces para reducir el riesgo de pérdida de audición:

  • La vacunación.
  • Unas buenas prácticas de atención materna y de puericultura.
  • El asesoramiento genético.
  • La detección y el tratamiento de afecciones frecuentes del oído.
  • Los programas de protección auditiva frente a la exposición a ruidos y a productos químicos en el trabajo.
  • Las estrategias de escucha sin riesgos para reducir la exposición a sonidos intensos en entornos de ocio.
  • El uso racional de medicamentos para prevenir la pérdida de audición por factores ototóxicos.
  • Proteger los oídos: La mejor forma de proteger los oídos es no exponerse a ruidos fuertes.
  • Evitar riesgos al practicar pasatiempos y deportes: Andar en moto de nieve o de agua, cazar, usar herramientas eléctricas o escuchar conciertos de rock pueden dañar la audición con el tiempo. Usar protectores auditivos o hacer pausas para alejarse del ruido pueden proteger los oídos.

La mayor parte de las pérdidas auditivas se pueden prevenir. Antes de tener que subir el sonido, considera bajarlo.

Tratamiento y rehabilitación

La hipoacusia debe evaluarse lo más pronto posible. Esto ayuda a verificar las causas como demasiado cerumen en el oído o efectos secundarios de medicamentos. No existe cura para la hipoacusia relacionada con la edad. El tratamiento se concentra en mejorar el desempeño diario.

Lo siguiente puede ayudar:

  • Amplificadores telefónicos y otros dispositivos de ayuda.
  • Lenguaje de señas (para aquellos con hipoacusia grave).
  • Lectura del lenguaje (lectura de los labios y el uso de señas visuales puede ayudar a la comunicación).

Se puede recomendar un implante coclear para personas con hipoacusia muy grave. Se realiza una cirugía para colocar el implante. Este permite que la persona detecte sonidos de nuevo y, con práctica, puede permitirle entender el lenguaje, pero no restablece la capacidad auditiva normal.

Los audífonos para personas sordas son una de las soluciones más comunes para la pérdida de la audición. Estos dispositivos amplifican los sonidos y ayudan a los adultos mayores a comunicarse de manera más efectiva. En casos más severos de sordera en el adulto mayor, los implantes cocleares pueden ser una opción viable.

La rehabilitación permite que las personas con pérdida de audición mantengan el mayor grado posible de autonomía en su vida cotidiana. Les ayuda a participar en actividades educativas, laborales y recreativas y a seguir desempeñando funciones importantes en su familia, su entorno y otros ámbitos de la vida.

Comunicación con personas con pérdida auditiva: Al comunicarte con una persona con pérdida auditiva, es importante hablar claramente, despacio y en un tono moderado sin gritar. Asegúrate de estar frente a la persona para que pueda ver tus gestos y leer tus labios si es necesario.

Imagen de una persona mayor utilizando audífonos.

Datos y cifras sobre la pérdida de audición

  • Según las previsiones, casi 2500 millones de personas tendrán algún grado de pérdida de audición en 2050 y más de 700 millones necesitarán rehabilitación.
  • Aproximadamente 95,1 millones de niños de entre 5 y 19 años presentan pérdida de audición.
  • El costo mundial asociado a los casos de pérdida de audición no atendidos asciende a casi USD 1000 millones al año.
  • Más de 1000 millones de adultos jóvenes corren el riesgo de sufrir una pérdida de audición permanente y evitable debido a los riesgos a los que se exponen.
  • Ampliar los servicios de atención del oído y la audición en todo el mundo requiere una inversión adicional inferior a USD 1,40 por persona y año.
  • Se estima que el rendimiento de esta inversión a los 10 años sería de casi USD 16 por cada dólar invertido.
  • Más del 5 % de la población mundial -430 millones de personas, entre ellas 34 millones de niños - necesita rehabilitación por una pérdida de audición discapacitante y, según los cálculos, en 2050 esa cifra superará los 700 millones de personas (es decir, una de cada diez).
  • Se considera que la pérdida de audición es discapacitante cuando se produce una reducción superior a 35 decibelios (dB) en el oído que oye mejor.
  • Cerca del 80 % de las personas afectadas viven en países de ingreso bajo y mediano.
  • Más del 25 % de las personas mayores de 60 años presenta una pérdida de audición discapacitante.
  • Se habla de pérdida de audición cuando una persona no oye tan bien como alguien que tiene una audición normal, definida como un umbral auditivo en ambos oídos igual o mejor que 20 dB.
  • El grado de pérdida se clasifica en leve, moderada, moderadamente grave, grave o profunda. Puede afectar a uno o a ambos oídos y dificultar la audición de conversaciones o de sonidos intensos.
  • En general, las personas con pérdida leve, moderada o grave pueden comunicarse mediante el habla y, en algunos casos, utilizan auxiliares auditivos, implantes cocleares u otros dispositivos, además de subtítulos.
  • Las personas sordas presentan una pérdida de audición profunda y oyen muy poco o nada. Algunas pueden utilizar implantes cocleares y comunicarse mediante la lengua de signos.

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